{"id":5030,"date":"2024-10-30T00:00:13","date_gmt":"2024-10-30T03:00:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5030"},"modified":"2024-10-30T08:43:38","modified_gmt":"2024-10-30T11:43:38","slug":"xxx-miercoles-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxx-miercoles-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"XXX Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5030-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/30octubre-audio-XXX-MiercolesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/30octubre-audio-XXX-MiercolesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/30octubre-audio-XXX-MiercolesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/30octubre-audio-XXX-MiercolesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas iba ense\u00f1ando por las ciudades y pueblos, mientras se dirig\u00eda a Jerusal\u00e9n. Una persona le pregunt\u00f3: \u00abSe\u00f1or, \u00bfes verdad que son pocos los que se salvan?\u00bb<\/p>\n<p>El respondi\u00f3: \u00abTraten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querr\u00e1n entrar y no lo conseguir\u00e1n. En cuanto el due\u00f1o de casa se levante y cierre la puerta, ustedes, desde afuera, se pondr\u00e1n a golpear la puerta, diciendo: &#8220;Se\u00f1or, \u00e1brenos.&#8221;\u00a0 Y \u00e9l les responder\u00e1: &#8220;No s\u00e9 de d\u00f3nde son ustedes.&#8221;<\/p>\n<p>Entonces comenzar\u00e1n a decir: &#8220;Hemos comido y bebido contigo, y t\u00fa ense\u00f1aste en nuestras plazas.&#8221; Pero \u00e9l les dir\u00e1: &#8220;No s\u00e9 de d\u00f3nde son ustedes; \u00a1ap\u00e1rtense de m\u00ed todos los que hacen el mal!&#8221;<\/p>\n<p>All\u00ed habr\u00e1 llantos y rechinar de dientes, cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes sean arrojados afuera. Y vendr\u00e1n muchos de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur, a ocupar su lugar en el banquete del Reino de Dios.<\/p>\n<p>Hay algunos que son los \u00faltimos y ser\u00e1n los primeros, y hay otros que son los primeros y ser\u00e1n los \u00faltimos.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00abYo nunca necesit\u00e9 nada, nunca le ped\u00ed nada a nadie, padre, siempre pude hacer las cosas por m\u00ed mismo; no puedo pedir, me da verg\u00fcenza pedir\u2026\u00bb, me dec\u00eda una vez un hombre casado, con hijos, que por una injusticia hab\u00eda perdido su trabajo y estaba pasando una situaci\u00f3n bastante dif\u00edcil. Era entendible, obviamente, es muy complicado pasar por una situaci\u00f3n de independencia, de aparente \u00abno necesidad\u00bb, a darse cuenta que de alguna manera no podemos solos, que, en definitiva, aunque no nos damos cuenta, de un modo o de otro, siempre dependemos del amor de los dem\u00e1s, de la ayuda de los dem\u00e1s, o, mejor dicho, necesitamos de los otros. \u00abNo es bueno que el hombre est\u00e9 solo\u00bb, dice la Palabra. Este hombre se acerc\u00f3 esa vez para decirme que ya no ten\u00eda fe, que ya no cre\u00eda en Dios por todo lo que le hab\u00eda pasado, porque \u00e9l no hab\u00eda hecho nada malo, no hab\u00eda robado, ni hab\u00eda sido corrupto, que sencillamente por una \u00abcuesti\u00f3n pol\u00edtica\u00bb lo hab\u00edan despedido y ahora estaba con un juicio a cuestas. Dif\u00edcil, injusto, pero, en el fondo, \u00abnada nuevo bajo el sol\u00bb y, adem\u00e1s, se suma a esto que esos que antes estaban cerca de \u00e9l, cuando ten\u00eda poder, ahora ya no estaban m\u00e1s, no se acercaban a ayudarlo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando creemos que no necesitamos nada de nadie, nos guste o no, estamos de alg\u00fan modo un poco ciegos, como los disc\u00edpulos y esa multitud que segu\u00eda a Jes\u00fas y pretend\u00eda callar al \u00abnecesitado\u00bb, a Bartimeo. Solo el que se da cuenta que de alg\u00fan modo siempre necesita algo de Dios y de los dem\u00e1s, en el fondo es el que ve, el que no est\u00e1 ciego. Podemos estar econ\u00f3micamente un poco mejor o peor, con buena salud y no tanto, eso en realidad a la hora de la fe, de la confianza en Jes\u00fas, es un poco anecd\u00f3tico. Lo esencial es saber que siempre necesitamos de \u00e9l, estando bien o mal; que cuando todo anda bien, nunca podemos olvidarnos que es gracias a su amor; y que cuando todo no est\u00e1 tan bien, cuando todo est\u00e1 mal, no quiere decir que \u00e9l no est\u00e1, no es momento de enojarnos por su supuesta ausencia.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00ab\u00bfEs verdad que son pocos los que se salvan?\u00bb, dice Algo del Evangelio de hoy. \u00bfEs verdad lo que dicen algunos, que la puerta es angosta y son pocos los que van a pasar? Hoy la pregunta, por el contexto en el que vivimos y la extremada confianza en que \u00abda todo lo mismo\u00bb con tal de que seas feliz, finalmente todos vamos a ir al cielo, podr\u00edamos pensar que la pregunta a Jes\u00fas podr\u00eda ser al rev\u00e9s: \u00bfes verdad que son muchos los que se van a salvar? \u00bfEs verdad que en el fondo da lo mismo todo y que, al final de cuentas, todos vamos a pasar por una puerta bien ancha como si no importara nada de lo que hayamos hecho? En realidad, da lo mismo cualquiera de las dos preguntas, no es lo importante. Creo que Jes\u00fas hubiese contestado lo mismo ante las dos preguntas, ante los que temen y piensan que ser\u00e1n pocos los salvados y a los que \u00abconf\u00edan demasiado\u00bb y son temerarios y est\u00e1n convencidos de que todos nos salvaremos hagamos lo que hagamos en este mundo. Ninguna de las dos preguntas va al fondo de la cuesti\u00f3n, de lo que Jes\u00fas nos vino a proponer.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy vuelve a resonar en el Evangelio eso de que no siempre el que parece y se cree el primero ser\u00e1 finalmente el primero y al rev\u00e9s, muchas veces el que parece ser el \u00faltimo, el que no cuenta, terminar\u00e1 siendo el primero. En las par\u00e1bolas, del grano de mostaza y la levadura, es claro que no importa el tama\u00f1o ni tampoco que las cosas sean muy vistosas para que den fruto.<\/em><\/p>\n<p><em>El mensaje de Jes\u00fas es muchas veces un \u00abatentado\u00bb a la l\u00f3gica de nuestro peque\u00f1o cerebro que se cree el primero y finalmente queda \u00faltimo con respecto al pensamiento de Dios. El Reino de Dios, dec\u00eda Jes\u00fas, es como un grano de mostaza, chiquito e insignificante, y como la levadura, despreciable pero transformadora. El Reino de Dios no es el \u00abreino de la meritocracia\u00bb, no es la instituci\u00f3n en donde se reciben las \u00abcalificaciones\u00bb, no es el \u00abgrupo de los mejores\u00bb, no es la elite de los capacitados, no es el Reino de los \u00abvivos\u00bb, de los que se creen mejores que los dem\u00e1s. No, no es eso.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfCu\u00e1ndo se nos meter\u00e1 en nuestro peque\u00f1o coraz\u00f3n y cerebro esa idea, la de Jes\u00fas? \u00bfCu\u00e1ndo se nos grabar\u00e1 en el chip de nuestra memoria eso de que para Dios no cuenta el figurar, el aparentar, el decir algo de la boca para afuera, el tener la credencial de cristiano y no serlo, el haber \u00abcomido, bebido y estado con Jes\u00fas\u00bb si en el fondo no lo am\u00e9, si en el fondo de mi alma fue un \u00abnegociar\u00bb con Dios la salvaci\u00f3n andando por la puerta ancha?<\/em><\/p>\n<p><em>El Reino es de Dios, no es nuestro. El Reino es y ser\u00e1 siempre de \u00e9l y hasta que no reconozcamos que todo es de \u00e9l andaremos preguntando por \u00abn\u00fameros\u00bb: \u00abSe\u00f1or, \u00bfes verdad que son pocos los que se salvan?\u00bb. \u00bfSer\u00e1 que a Jes\u00fas le atribu\u00edan cosas que no dec\u00eda o le interpretaban cosas que no dec\u00eda? \u00c9l no entraba en esas discusiones in\u00fatiles sobre cantidades, sobre cu\u00e1ntos ser\u00e1n o dejar\u00e1n de ser los que se salven. Es obvio que \u00e9l desea que sean todos, pero tambi\u00e9n es obvio que \u00e9l quiere que nosotros tambi\u00e9n podamos buscarlo con todo el coraz\u00f3n, podamos amarlo y es obvio que a \u00e9l no le da lo mismo amar que no amar.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas iba ense\u00f1ando por las ciudades y pueblos, mientras se dirig\u00eda a Jerusal\u00e9n. 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