{"id":5050,"date":"2024-11-03T00:00:38","date_gmt":"2024-11-03T03:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5050"},"modified":"2024-11-02T19:30:09","modified_gmt":"2024-11-02T22:30:09","slug":"xxxi-domingo-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxxi-domingo-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXXI Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5050-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/03noviembre-audio-XXXI-DomingoAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/03noviembre-audio-XXXI-DomingoAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/03noviembre-audio-XXXI-DomingoAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Un escriba se acerc\u00f3 y le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfCu\u00e1l es el primero de los mandamientos?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abEl primero es: &#8220;Escucha, Israel: el Se\u00f1or nuestro Dios es el \u00fanico Se\u00f1or; y t\u00fa amar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n y con toda tu alma, con todo tu esp\u00edritu y con todas tus fuerzas&#8221;. El segundo es: &#8220;Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo&#8221;. No hay otro mandamiento m\u00e1s grande que estos\u00bb.<\/p>\n<p>El escriba le dijo: \u00abMuy bien, Maestro, tienes raz\u00f3n al decir que hay un solo Dios y no hay otro m\u00e1s que \u00c9l, y que amarlo con todo el coraz\u00f3n, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al pr\u00f3jimo como a s\u00ed mismo, vale m\u00e1s que todos los holocaustos y todos los sacrificios\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, al ver que hab\u00eda respondido tan acertadamente, le dijo: \u00abT\u00fa no est\u00e1s lejos del Reino de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>Y nadie se atrevi\u00f3 a hacerle m\u00e1s preguntas.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Son muchas las veces que a los sacerdotes se nos parte el alma, de alguna manera, cuando un ni\u00f1o, por ejemplo, durante una confesi\u00f3n, aunque estrictamente a veces no son confesiones y por eso se puede contar, nos dice casi con l\u00e1grimas en los ojos: \u00abPadre, mi pap\u00e1 no me escucha, mi mam\u00e1 no me escucha, no me prestan atenci\u00f3n\u00bb. Es muy triste escuchar eso. Es triste, la verdad, pero pasa, son muchos los ni\u00f1os, y tambi\u00e9n te puede pasar a vos en tu matrimonio o en una amistad, que no se sienten escuchados, por diferentes razones, pero que en definitiva es lo mismo; cuando no nos escuchan, no importa tanto el porqu\u00e9. \u00bfSer\u00e1 que a Dios Padre le pasa lo mismo con nosotros? Si el domingo anterior el milagro del ciego nos quer\u00eda ense\u00f1ar que andamos un poco ciegos del coraz\u00f3n todos, hoy, aunque no se habla de milagro, s\u00ed nos ense\u00f1a sobre la escucha. Bartimeo no ve\u00eda, pero dice la Palabra de Dios que se \u00abenter\u00f3\u00bb de que Jes\u00fas pasaba por ah\u00ed, aunque podr\u00edamos decir que \u00abescuch\u00f3\u00bb que pasaba por ah\u00ed, ten\u00eda el o\u00eddo atento, listo para escuchar.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso la gran tarea de nuestra vida, lo mejor que podemos hacer es trabajar para escuchar. Algo del Evangelio de hoy nos ense\u00f1a que primero hay que escuchar, antes que nada. \u00bfQu\u00e9 tenemos que hacer? Escuchar. No ama el que no escucha y no escucha verdaderamente el que no ama. \u00ab\u00bfCu\u00e1l es el primero de los mandamientos?\u00bb, le preguntaron a Jes\u00fas. \u00abEscuchar para amar\u00bb. \u00abAmar\u00e1s, si escuch\u00e1s\u00bb, podr\u00edamos decir. Es lindo saber que el mandamiento tambi\u00e9n es una promesa, de alg\u00fan modo\u2026 \u00abAmar\u00e1s, amar\u00e1s\u00bb, dice la Palabra. Vamos a terminar amando, pero si empezamos por escuchar. Escuchar es lo primero que quiere Dios de nosotros. Sin escucha del coraz\u00f3n no hay posibilidad de amar, no hay amor que prospere. A veces creo que los cristianos sin darnos cuenta queremos empezar por el final del camino y nos olvidamos del principio del trayecto. Siempre es bueno empezar por el principio. Como dice una canci\u00f3n: \u00abCrece desde el pie, musiquita, crece desde el pie\u00bb. Todo crece desde el pie, desde el principio. \u00bfC\u00f3mo pretender que Dios sea todo si no le damos lo primero y principal que es el o\u00eddo del coraz\u00f3n, el tiempo que hace que las palabras lleguen a nuestra alma? \u00bfQui\u00e9n se puede enamorar de alguien al que jam\u00e1s escucha y le presta su atenci\u00f3n? Por eso es bueno volver a escuchar que el primer mandamiento en realidad es escuchar, valga la redundancia. No se puede amar a quien no se escucha. No podemos darle a Dios Padre lo mejor de nosotros si no le damos lo principal.<\/em><\/p>\n<p><em>Mir\u00e1 a tus hijos, a tu marido, a tu mujer, a tus hermanos, miralos y preguntate con sinceridad si es posible amarlos de verdad, si no los escuch\u00e1s de coraz\u00f3n, si no te tom\u00e1s el tiempo para saber qu\u00e9 piensan, qu\u00e9 les pasa, qu\u00e9 sienten, qu\u00e9 necesitan, sent\u00e1ndote un rato con ellos. Cuando empezamos a escuchar a los que tenemos al lado, nos llevamos muchas veces sorpresas, para bien y a veces para mal. Nos sorprendemos para bien cuando nos damos cuenta y descubrimos una riqueza inimaginable en personas que antes no ten\u00edamos en cuenta. Nos sorprendemos para mal cuando sin darnos cuenta o conscientemente nos distanciamos de personas que, en realidad, no conoc\u00edamos bien, porque, en el fondo, no nos escuch\u00e1bamos. Nos sorprendemos para mal, pero en el fondo para bien cuando nos damos cuenta que est\u00e1bamos llenos de prejuicios por no haber escuchado sinceramente, por haber supuesto cosas, por haber emitido juicios que no nos permitieron saber lo que ten\u00eda el otro en el coraz\u00f3n. \u00bfNo ser\u00e1 que con Dios nos pasa un poco lo mismo? \u00bfNo ser\u00e1 que nos alejamos de \u00c9l porque nos perdemos de escucharlo, nos perdemos la mayor riqueza que nos regal\u00f3, la capacidad de amar escuchando? \u00bfNo ser\u00e1 que alg\u00fan d\u00eda nos enamoraremos perdidamente de \u00c9l cuando nos decidamos a escucharlo?<\/em><\/p>\n<p><em>El amor a Dios brota y crece casi naturalmente cuando se escucha su Palabra, la escucha es como la lluvia que riega las plantas, porque al escuchar cosas lindas, cosas de nuestro Padre, nos purifica el coraz\u00f3n para poder verlo m\u00e1s n\u00edtidamente y, una vez que lo vemos, empezamos a amarlo con todo el coraz\u00f3n, con toda el alma, el esp\u00edritu y las fuerzas. No se puede no amar a un Dios tan bueno. En cambio, cuando las cosas quieren ser al rev\u00e9s, o sea, obligarse a amar a un Dios, a una persona que no se escucha y no se sabe bien qui\u00e9n es, es casi imposible, es como estar ciego o sordo y querer enamorarse a la distancia de alguien que ni siquiera veo ni escucho.<\/em><\/p>\n<p><em>Empecemos entonces por el principio en este domingo y el camino ser\u00e1 m\u00e1s posible y m\u00e1s lindo. En realidad, en los Evangelios anteriores, Jes\u00fas ven\u00eda respondiendo discusiones y pruebas, y se podr\u00edan decir much\u00edsimas cosas con la respuesta de hoy de Jes\u00fas. Pero quer\u00eda centrarme en esta, que a veces pasa desapercibida a nuestro paladar del coraz\u00f3n, a veces no escuchamos la primera palabra importante del mandamiento m\u00e1s importante, y nos preguntamos c\u00f3mo hacemos para amar a Dios sobre todas las cosas y al pr\u00f3jimo. \u00bfSab\u00e9s c\u00f3mo? Escuchando. Otra vez te lo digo: si no escuchamos a Jes\u00fas, no hay posibilidad de amar a Dios Padre con todas las fuerzas y al pr\u00f3jimo como \u00c9l desea. La escucha diaria, continua, paciente, perseverante, es la que nos dispone para andar en el camino del amor. Si escuchamos a Jes\u00fas, amaremos; si no escuchamos, no amaremos, subsistiremos. \u00bfVos cre\u00e9s que am\u00e1s y en el fondo no escuch\u00e1s? \u00bfVos cre\u00e9s que am\u00e1s y nos sos capaz de estar un tiempo sentado escuchando a los que dec\u00eds que am\u00e1s?<\/em><\/p>\n<p><em>Probemos hoy escuchar m\u00e1s y profundamente, y que el escuchar nos abra el coraz\u00f3n para amar a Dios y a los dem\u00e1s, porque en realidad escuchar ya es de alg\u00fan modo empezar a amar.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un escriba se acerc\u00f3 y le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfCu\u00e1l es el primero de los mandamientos?\u00bb Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abEl primero es: &#8220;Escucha, Israel: el Se\u00f1or nuestro Dios es el \u00fanico Se\u00f1or; y t\u00fa amar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n y con toda tu alma, con todo tu esp\u00edritu y con todas tus fuerzas&#8221;. El [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5051,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[8],"class_list":["post-5050","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-marcos","tag-marcos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5050","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5050"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5050\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5054,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5050\/revisions\/5054"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5051"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5050"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5050"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5050"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}