{"id":5055,"date":"2024-11-04T00:00:25","date_gmt":"2024-11-04T03:00:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5055"},"modified":"2024-11-03T21:01:49","modified_gmt":"2024-11-04T00:01:49","slug":"xxxi-lunes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxxi-lunes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXXI Lunes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5055-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/04noviembre-audio-XXXI-LunesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/04noviembre-audio-XXXI-LunesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/04noviembre-audio-XXXI-LunesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/04noviembre-audio-XXXI-LunesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo al que lo hab\u00eda invitado: \u00abCuando des un almuerzo o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos, no sea que ellos te inviten a su vez, y as\u00ed tengas tu recompensa.<\/p>\n<p>Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los paral\u00edticos, a los ciegos.<\/p>\n<p>\u00a1Feliz de ti, porque ellos no tienen c\u00f3mo retribuirte, y as\u00ed tendr\u00e1s tu recompensa en la resurrecci\u00f3n de los justos!\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Ayer pensaba en que decir en este lunes y me acord\u00e9 sobre el porqu\u00e9 alg\u00fan d\u00eda se me ocurri\u00f3 llamar a esta iniciativa de enviar el evangelio diario grabado\u2026 Algo del Evangelio. Quer\u00eda record\u00e1rtelo por las dudas que no lo sepas, pero imagino que te habr\u00e1s dado cuenta alguna vez. Simplemente porque considero que nunca se puede decir todo, lo que uno quisiera o lo que se puede decir, nunca como sacerdote puedo pretender agotar las innumerables aristas que tiene la palabra de Dios, ser\u00eda pura presunci\u00f3n. Considero que Dios me inspira algo y simplemente desde mi experiencia puedo transmitir algo. De la misma manera que te pasa a vos d\u00eda a d\u00eda, si te dispon\u00e9s a escuchar con seriedad. El otro d\u00eda, tres j\u00f3venes que escuchan todos los d\u00edas la palabra de Dios, me contaban que en su grupo de WhatsApp tienen la costumbre de comentar, que le dijo a cada una la palabra seg\u00fan lo que escucharon, como para aportar algo entre ellas, y justamente me dec\u00edan que se daban cuenta que a cada una la misma lectura le dec\u00eda cosas distintas, que siempre comentaban cosas distintas. Es as\u00ed, eso es lo lindo de la palabra de Dios, a cada uno nos dice \u201calgo\u201d, a m\u00ed me dice algo, y siempre podemos decir algo, nunca todo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>El escriba del evangelio de ayer, ese hombre que se acerc\u00f3 para preguntarle a Jes\u00fas cu\u00e1l era el mandamiento m\u00e1s grande, \u201cno estaba tan lejos del Reino de Dios\u201d, seg\u00fan las palabras de Jes\u00fas al escucharlo responder bien. Propongo que esta escena nos acompa\u00f1e toda la semana, para ayudarnos a comprenderla mejor. \u00bfQu\u00e9 habr\u00e1 querido decir Jes\u00fas con eso de que \u201cno estaba tan lejos del Reino de Dios? Siempre es bueno revisar el contexto del texto. No se puede entender el evangelio con palabras sueltas o frases dispersas. Muchas veces los sacerdotes lo hacemos, tomamos una frase que nos gusta, pero en el fondo para que nos ayude a decir lo que nosotros quer\u00edamos decir, y en realidad el camino es el inverso. Antes que nada, debemos saber qu\u00e9 quiso decir el evangelista al escribir lo que escribi\u00f3, y para eso hay que tener en cuenta la escena en su contexto, que ven\u00eda antes y que viene despu\u00e9s. Vamos a intentar hacer ese camino estos d\u00edas.<\/em><\/p>\n<p><em>Vamos a la escena de hoy. \u00bfAlguna vez te pusiste a pensar que para Jes\u00fas no hay personas que son mejores y otros peores, no hay personas de primera o de segunda? \u00bfTe hab\u00edas dado cuenta alguna vez que la verdadera salvaci\u00f3n se da cuando Jes\u00fas logra destruir todo muro de enemistad que a veces construimos entre nosotros por diferentes razones? \u00bfTe diste cuenta que la l\u00f3gica de este mundo lo \u00fanico que hace y fomenta, es la divisi\u00f3n, es la \u201cetiquetaci\u00f3n\u201d, es la comparaci\u00f3n, es la discriminaci\u00f3n, son las diferencias que distancian y no las que unen? \u00bfTe das cuenta que este mundo nos divide y enfrenta y que sus \u201cremedios\u201d terminan siendo venenos que jam\u00e1s nos pueden curar? \u00bfNos damos cuenta que nosotros somos parte de ese mundo y que tambi\u00e9n colaboramos de alguna manera a todo esto, cuando nos miramos de reojo, cuando nos tenemos miedo o recelos?<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas nos propone, en Algo del Evangelio de hoy, eliminar distinciones, pero para vivir como hermanos. No podemos hacer caridad con aquellos que sabremos que tarde o temprano nos retribuir\u00e1n. No podemos hacer las cosas buscando algo a cambio. Se puede esperar algo, es humano, es natural, ahora\u2026 otra cosa es hacer las cosas buscando eso, solo buscando la retribuci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Siempre me parece gracioso y me enojo al mismo tiempo, cuando veo los carteles que ponen en las calles nuestros funcionarios p\u00fablicos, gastando nuestro propio dinero, no importa el partido y el color, mostrando todo \u201clo bueno\u201d que hacen, todo lo buenos que son, jact\u00e1ndose de lo que en realidad es su deber y no deber\u00edan refregar. \u00bfPara qu\u00e9 lo hacen? \u00bfPara qu\u00e9 gastan nuestros bienes en publicitarse a s\u00ed mismos? Es como pensar que una madre, o un padre, les dejen un cartel a sus hijos a la ma\u00f1ana temprano antes de ir a la escuela, o a la tarde cuando vuelven dici\u00e9ndoles algo as\u00ed: \u201cHijo, hija, hoy fui a trabajar, lo hago por vos\u201d O que los hijos les digan a sus padres: \u201cMir\u00e1 que hoy fui a la escuela, lo hago por vos\u201d \u00bfDesde cu\u00e1ndo hay que publicitar lo que cada uno debe hacer? El deber y el amor no se publicitan, es lo que tenemos que hacer para vivir en paz. Pasa en la Iglesia tambi\u00e9n y es triste. Podemos hacer caridad, estar con los m\u00e1s pobres y despu\u00e9s publicitarlo para que todos nos digan lo buenos que somos. \u00a1Qu\u00e9 incre\u00edble! Con los pobres no se lucra. No se busca recompensa y aplauso. Se ama por amar, no para que nos retribuyan. A veces criticamos a los funcionarios, pero nosotros tambi\u00e9n podemos hacer lo mismo.<\/em><\/p>\n<p><em>Mejor hagamos lo del evangelio de hoy. Invitemos a un pobre a comer\u2026 vayamos a la casa de un pobre a ayudar\u2026 demos limosna a alguien que no nos agrada tanto, sin esperar nada a cambio, sin esperar ning\u00fan \u201cme gusta\u201d, sin que nos vea nadie. Si buscamos que nos vea alguien ya tenemos nuestra recompensa, el pasajero aplauso de los hombres. Si no nos ve nadie, en realidad solo nos ve Dios Padre. \u00bfNecesitamos m\u00e1s que eso? Si necesitamos m\u00e1s que eso es porque todav\u00eda no consideramos al otro como hermano, igual que nosotros.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo al que lo hab\u00eda invitado: \u00abCuando des un almuerzo o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos, no sea que ellos te inviten a su vez, y as\u00ed tengas tu recompensa. Al contrario, cuando des un banquete, invita a los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5056,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-5055","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5055","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5055"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5055\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5059,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5055\/revisions\/5059"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5056"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5055"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5055"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5055"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}