{"id":5060,"date":"2024-11-05T00:00:51","date_gmt":"2024-11-05T03:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5060"},"modified":"2024-11-04T08:04:51","modified_gmt":"2024-11-04T11:04:51","slug":"xxxi-martes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxxi-martes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXXI Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5060-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/05noviembre-audio-XXXI-MartesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/05noviembre-audio-XXXI-MartesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/05noviembre-audio-XXXI-MartesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/05noviembre-audio-XXXI-MartesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Al o\u00edr estas palabras, uno de los invitados le dijo: \u00ab\u00a1Feliz el que se siente a la mesa en el Reino de Dios!\u00bb. Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abUn hombre prepar\u00f3 un gran banquete y convid\u00f3 a mucha gente. A la hora de cenar, mand\u00f3 a su sirviente que dijera a los invitados: \u00abVengan, todo est\u00e1 preparado\u00bb. Pero todos, sin excepci\u00f3n, empezaron a excusarse. El primero le dijo: &#8220;Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego me disculpes&#8221;. El segundo dijo: &#8220;He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego me disculpes&#8221; Y un tercero respondi\u00f3: &#8220;Acabo de casarme y por esa raz\u00f3n no puedo ir&#8221;. A su regreso, el sirviente cont\u00f3 todo esto al due\u00f1o de casa, este, irritado, le dijo: &#8220;Recorre en seguida las plazas y las calles de la ciudad, y trae aqu\u00ed a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los paral\u00edticos&#8221;. Volvi\u00f3 el sirviente y dijo: &#8220;Se\u00f1or, tus \u00f3rdenes se han cumplido y a\u00fan sobra lugar&#8221;. El se\u00f1or le respondi\u00f3: &#8220;Ve a los caminos y a lo largo de los cercos, e insiste a la gente para que entre, de manera que se llene mi casa. Porque les aseguro que ninguno de los que antes fueron invitados ha de probar mi cena&#8221;\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Si el escriba respondi\u00f3 \u201ctan acertadamente\u201d como dec\u00eda el evangelio del domingo\u2026, dir\u00edamos que se sac\u00f3 un diez en catecismo \u00bfNo hubiese sido l\u00f3gico que Jes\u00fas le diga que \u201cestaba en el Reino de los Cielos\u201d y no \u201ct\u00fa no est\u00e1s lejos del Reino de los Cielos? Pienso que la intervenci\u00f3n del escriba fue m\u00e1s para probar a Jes\u00fas que otra cosa, no es coherente con la figura de un escriba el no saber cu\u00e1l era el mandamiento m\u00e1s importante, al contrario, un escriba era justamente el que conoc\u00eda a la perfecci\u00f3n la ley, tan a la perfecci\u00f3n que pecaban de soberbia y no les sobraba humildad. Por eso responde tan bien lo que en realidad ya sab\u00eda antes de preguntar. De hecho, los textos anteriores al que escuchamos el domingo, son muchas discusiones de Jes\u00fas con distintos personajes importantes del pueblo jud\u00edo, que no hacen m\u00e1s que intentar que \u201cpise el palito\u201d, que se equivoque en algo, para poder acusarlo. Por eso creo que la respuesta de Jes\u00fas, m\u00e1s que un elogio hacia este hombre por su respuesta, es una iron\u00eda. Es por un lado una clara muestra de solo \u00c9l es el verdadero maestro e int\u00e9rprete de la ley, y por otro lado un silenciamiento a tanta soberbia de los que lo rodeaban para probarlo, por algo el relato termina diciendo: \u201cY nadie se atrevi\u00f3 a hacerle m\u00e1s preguntas\u201d. \u00bfQu\u00e9 le habr\u00e1 querido decir Jes\u00fas con esa respuesta? \u00abT\u00fa no est\u00e1s lejos del Reino de Dios\u00bb.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy escuchamos de boca de Jes\u00fas esta par\u00e1bola llamada de los invitados &#8220;descorteses&#8221; \u2013o podr\u00edamos decir nosotros: de los invitados ingratos\u2013, toda una imagen de lo que pas\u00f3 durante toda la historia de la salvaci\u00f3n; tanto antes de Jes\u00fas, durante su vida especialmente y por supuesto que sigue pasando actualmente, en tantas circunstancias, incluso a nosotros, d\u00eda a d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Y como siempre estas palabras no son para que nosotros pateemos el problema hacia afuera; como para ver qu\u00e9 malos que fueron los fariseos de esa \u00e9poca, qued\u00e1ndonos mirando de lejos, como si esto no tuviera nada que ver con nosotros, con nuestra vida. No es sano pensar esto como si fuera pasado, como si fuera culpa de los jud\u00edos de esa \u00e9poca la ingratitud hacia un Dios tan bondadoso, hacia un Jes\u00fas tan misericordioso.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso pregunt\u00e9monos todos: \u00bfNo ser\u00e9 uno de esos invitados por el Se\u00f1or, que muchas veces \u2013de una manera u otra\u2013 pongo excusas para no asistir al Banquete que Dios me tiene preparado, todos los d\u00edas? \u00bfNo ser\u00e9 ese que por comprar o tener cosas que hacer, ocupa m\u00e1s el tiempo en ver y en regocijarse con lo comprado; mientras el amor de Dios y de los dem\u00e1s me reclama a gritos? Por lo menos, yo me considero uno de esos, seguro; muchas veces me pas\u00f3 y me sigue pasando.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfNo ser\u00e9 ese que compra unos bueyes y se muere por probarlos para ver si andan bien; mientras muchos alrededor no est\u00e1n bien y no me doy cuenta? \u00bfNo ser\u00e9 ese que por un amor humano \u2013lindo y leg\u00edtimo\u2013 me olvid\u00e9 del amor m\u00e1s grande que no excluye los otros amores sino al contrario; los incluye y los hace crecer?<\/em><\/p>\n<p><em>En el relato, todos ponen excusas, bajo apariencia de bien, pero se pierden el banquete. Son todas excusas, obst\u00e1culos que nosotros mismos ponemos con tal de no disfrutar de cada llamado de Dios, que nos invita siempre a algo mejor, a algo m\u00e1s grande: al Banquete final cuando nos toque entregar la vida, pero mientras tanto en esta vida, hoy nos invita a miles de peque\u00f1os banquetes preparados para estar con \u00c9l. Siempre hay una mesa preparada para disfrutar para aquel que ama a Jes\u00fas, porque cada detalle de la vida se puede transformar en oportunidad para amar, y donde hay amor, est\u00e1 Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e1 que nos cuesta tanto ver a Dios como un Padre que nos invita a algo lindo y grande? \u00bfD\u00f3nde escuchamos o qui\u00e9n nos ense\u00f1\u00f3 eso de que Dios molesta, que quita la libertad y la felicidad? Qu\u00e9 ideas tan raras tenemos a veces o qu\u00e9 ideas tan extra\u00f1as quiere meternos esta cultura en el coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy Dios nos invita a todos al Banquete del amor, a amar para poder festejar; porque \u2013dig\u00e1moslo as\u00ed\u2013 el que ama vive en una fiesta continua; vive la alegr\u00eda de estar en comuni\u00f3n con Dios y con los dem\u00e1s. Esa es la invitaci\u00f3n. Y cuando se piensa demasiado en lo personal, en lo de uno, dif\u00edcilmente haya espacio para disfrutar y darse a los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>No seamos desagradecidos y aprovechemos este d\u00eda para aceptar esas invitaciones de Dios. \u00c9l no se cansa de invitarnos; los que ponemos excusas somos nosotros. \u00c9l quiere la casa llena de sus hijos, pero nos quiere juntos, no dispersos. No hay que dar vueltas.<\/em><\/p>\n<p><em>Estemos atentos porque seguramente Dios Padre nos va a invitar hoy a amar a otro; te va a invitar a que ames a alguien, te va a poner en el camino a alguien para que est\u00e9s atento y no des m\u00e1s vueltas.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al o\u00edr estas palabras, uno de los invitados le dijo: \u00ab\u00a1Feliz el que se siente a la mesa en el Reino de Dios!\u00bb. Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abUn hombre prepar\u00f3 un gran banquete y convid\u00f3 a mucha gente. 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