{"id":5065,"date":"2024-11-06T00:00:36","date_gmt":"2024-11-06T03:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5065"},"modified":"2024-11-05T19:42:02","modified_gmt":"2024-11-05T22:42:02","slug":"xxxi-miercoles-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxxi-miercoles-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXXI Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5065-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/06noviembre-audio-XXXI-MiercolesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/06noviembre-audio-XXXI-MiercolesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/06noviembre-audio-XXXI-MiercolesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/06noviembre-audio-XXXI-MiercolesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Junto con Jes\u00fas iba un gran gent\u00edo, y \u00e9l, d\u00e1ndose vuelta, les dijo: Cualquiera que venga a m\u00ed y no me ame m\u00e1s que a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia vida, no puede ser mi disc\u00edpulo. El que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi disc\u00edpulo.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n de ustedes, si quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, para ver si tiene con qu\u00e9 terminarla? No sea que, una vez puestos los cimientos, no pueda acabar y todos los que lo vean se r\u00edan de \u00e9l, diciendo: \u00ab\u00c9ste comenz\u00f3 a edificar y no pudo terminar\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 rey, cuando sale en campa\u00f1a contra otro, no se sienta antes a considerar si con diez mil hombres, puede enfrentar al que viene contra \u00e9l con veinte mil? Por el contrario, mientras el otro rey est\u00e1 todav\u00eda lejos, env\u00eda una embajada para negociar la paz.<\/p>\n<p>De la misma manera, cualquiera de ustedes que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi disc\u00edpulo.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>No alcanza con saber los mandamientos para estar en el Reino de los cielos; si fuera as\u00ed, Jes\u00fas, al ver que el escriba hab\u00eda respondido tan acertadamente, le hubiese dicho: \u00abT\u00fa est\u00e1s en el Reino de Dios\u00bb. Pero no, parece ser que no alcanza. De hecho, es algo que experimentamos vos y yo cada d\u00eda, eso de que por m\u00e1s que sepamos los mandamientos, por m\u00e1s que tengamos claro qu\u00e9 es lo mejor o lo m\u00e1s importante, no siempre tenemos la fuerza para vivir eso, no siempre nuestro coraz\u00f3n est\u00e1 dispuesto a aceptar a hacer el bien, sino que incluso experimenta la impotencia de tener el bien a su alcance y no poder cumplirlo. San Pablo lo describe maravillosamente, aunque por momentos parezca dif\u00edcil. Dice as\u00ed: \u00abY ni siquiera entiendo lo que hago, porque no hago lo que quiero sino lo que aborrezco. Pero si hago lo que no quiero, con eso reconozco que la Ley es buena. Pero entonces, no soy yo quien hace caso, sino el pecado que reside en m\u00ed, porque s\u00e9 que nada bueno hay en m\u00ed, es decir, en mi carne. En efecto, el deseo de hacer el bien est\u00e1 a mi alcance, pero no el realizarlo. Y as\u00ed, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. Pero cuando hago lo que no quiero, no soy yo quien lo hace, sino el pecado que reside en m\u00ed\u00bb. Por eso Jes\u00fas no solo necesitaba lindas o acertadas respuestas, sino que necesitaba el coraz\u00f3n, necesita nuestro coraz\u00f3n. A \u00e9l no le alcanza que sepamos qu\u00e9 es lo mejor, sino que quiere que lo aceptemos y podamos vivirlo. Los escribas de antes y los de ahora son los \u00abidealistas\u00bb de la fe, dir\u00eda el papa Francisco los \u00abgn\u00f3sticos\u00bb, as\u00ed lo describ\u00eda: \u00abEl gnosticismo supone \u201cuna fe encerrada en el subjetivismo, donde solo interesa una determinada experiencia o una serie de razonamientos y conocimientos que supuestamente reconfortan e iluminan, pero en definitiva el sujeto queda clausurado en la inmanencia de su propia raz\u00f3n o de sus sentimientos\u201d\u00bb. A los escribas les interesa una serie de razonamientos, que los reconfortaban e iluminaban, pero que en el fondo no los conectaban con el amor al pr\u00f3jimo. Jes\u00fas pretende eso de nosotros, que no solo sepamos lo que debemos hacer, sino que, descubriendo su amor, podamos hacerlo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, hasta aqu\u00ed Algo del Evangelio del domingo pasado, pero con respecto a hoy nos pueden surgir much\u00edsimas preguntas: \u00bfqu\u00e9 es todo lo que poseemos y debemos dejar, a qu\u00e9 se refiere Jes\u00fas? \u00bfQu\u00e9 quiere decir cuando nos dice que para seguirlo tenemos que amarlo m\u00e1s que a todos, incluso m\u00e1s que a nuestros propios hijos? \u00bfEs posible realmente algo as\u00ed? \u00bfEs tan as\u00ed? Si no renunciamos a todo lo que tenemos, \u00bfno podemos ser disc\u00edpulos? \u00bfNo se puede hacer las dos cosas al mismo tiempo: ser disc\u00edpulo y amar mucho a los dem\u00e1s tambi\u00e9n? \u00bfNo ser\u00e1 demasiado \u00abexigente\u00bb el Se\u00f1or? \u00bfNo ser\u00e1 que por eso tiene tan pocos amigos y seguidores \u2013como dir\u00eda santa Teresa\u2013? \u00bfNo hubiese sido mejor que fuese un poco m\u00e1s blando para atraer m\u00e1s corazones a \u00e9l? \u00bfNo lo hubiesen seguido m\u00e1s personas? \u00bfNo habr\u00eda hoy m\u00e1s cristianos comprometidos? \u00bfTiene derecho a pedirnos tanto o pedirnos todo? \u00bfQu\u00e9 significa \u00abcargar la cruz\u00bb para ser disc\u00edpulo? \u00bfCu\u00e1l es la cruz? \u00bfCu\u00e1l es nuestra cruz? \u00bfA qu\u00e9 se refiere Jes\u00fas?&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>Imagino que estar\u00e1s pensando: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 en vez de hacerme tantas preguntas este sacerdote, no las empieza a responder?\u00bb. Porque quiero que todos nos hagamos estas preguntas, cada uno personalmente; y, adem\u00e1s, porque tampoco considero que tengo todas las respuestas, y mucho menos para un audio de unos pocos minutos.<\/em><\/p>\n<p><em>Lo dije muchas veces en muchos audios durante todo este tiempo; que lo que pretendo siempre es que cada uno de nosotros haga su \u00abcamino\u00bb, que cada uno personalmente escuche la Palabra de Dios, para que no nos quedemos en un palabrer\u00edo vac\u00edo y superficial de otro. No dejemos de escuchar la Palabra de Dios, no la dejemos de escucharla nunca; \u00abla Palabra de Dios es viva y eficaz\u00bb y se hace carne en personas concretas como vos y yo, y si vivimos lo que escuchamos.<\/em><\/p>\n<p><em>Tratemos hoy de vivir algo de lo que escuchemos, tratemos de preguntarnos: \u00bfestaremos juntos llevando amor por donde nos toque estar? Jes\u00fas hoy nos pide TODO, pero \u00bfsabes por qu\u00e9? Porque antes nos dio TODO y, adem\u00e1s, porque nos da TODO continuamente, siempre.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso no nos asustemos con la Palabra de Dios de hoy. Es l\u00f3gico, tiene l\u00f3gica, vos a tu mujer, a tu marido, a tu novia, a tu amigo, a tu amiga que le das todo tu amor, \u00bfle ped\u00eds que te ame m\u00e1s que a todos? \u00bfJes\u00fas no puede hacer lo mismo con nosotros? La cruz de cada d\u00eda ser\u00e1 para cada uno la lucha continua por amar con todo el coraz\u00f3n, con toda el alma, con todas las fuerzas, con toda la mente al Se\u00f1or. La cruz de cada d\u00eda ser\u00e1 aceptar siempre las realidades que no elegimos y en principio no podemos cambiar. La cruz de cada d\u00eda ser\u00e1n las propias debilidades, incluso los pecados que a veces no podemos dejar y nos atormentan, el mal que no podemos evitar. La cruz de cada d\u00eda ser\u00e1 en definitiva el amor que podemos dar y nos cuesta manifestar. Pidamos a Jes\u00fas que nos ayude a cargarla con alegr\u00eda, con paz.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Junto con Jes\u00fas iba un gran gent\u00edo, y \u00e9l, d\u00e1ndose vuelta, les dijo: Cualquiera que venga a m\u00ed y no me ame m\u00e1s que a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia vida, no puede ser mi disc\u00edpulo. El [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5066,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-5065","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5065","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5065"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5065\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5069,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5065\/revisions\/5069"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5066"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5065"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5065"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5065"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}