{"id":5087,"date":"2024-11-10T00:00:44","date_gmt":"2024-11-10T03:00:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5087"},"modified":"2024-11-09T19:13:05","modified_gmt":"2024-11-09T22:13:05","slug":"xxxii-domingo-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxxii-domingo-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXXII Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5087-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/10noviembre-audio-XXXII-DomingoAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/10noviembre-audio-XXXII-DomingoAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/10noviembre-audio-XXXII-DomingoAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/10noviembre-audio-XXXII-DomingoAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas ense\u00f1aba a la multitud:<\/p>\n<p>\u00abCu\u00eddense de los escribas, a quienes les gusta pasearse con largas vestiduras, ser saludados en las plazas y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los banquetes; que devoran los bienes de las viudas y fingen hacer largas oraciones. Estos ser\u00e1n juzgados con m\u00e1s severidad\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas se sent\u00f3 frente a la sala del tesoro del Templo y miraba c\u00f3mo la gente depositaba su limosna. Muchos ricos daban en abundancia. Lleg\u00f3 una viuda de condici\u00f3n humilde y coloc\u00f3 dos peque\u00f1as monedas de cobre.<\/p>\n<p>Entonces \u00c9l llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos y les dijo: \u00abLes aseguro que esta pobre viuda ha puesto m\u00e1s que cualquiera de los otros, porque todos han dado de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que pose\u00eda, todo lo que ten\u00eda para vivir\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Hoy en este domingo, d\u00eda del Se\u00f1or, es bueno frenarnos y detenernos como se detuvo Jes\u00fas en Algo del Evangelio de hoy. Jes\u00fas se detiene a mirar; mira para conocer lo profundo, y despu\u00e9s llama a los disc\u00edpulos para ense\u00f1arles a mirar, a mirar como mira \u00c9l. \u00abMientras el hombre mira las apariencias; Dios mira el coraz\u00f3n\u00bb, dice la Palabra de Dios; y menos mal que Dios mira as\u00ed, ve para mirar, de otra manera.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Los que saben un poco de historia y de la Biblia, dicen que en esa \u00e9poca la alcanc\u00eda del templo de Jerusal\u00e9n, donde la gente depositaba su limosna, era de bronce, era como un gran embudo que estaba ubicada a la vista de todos; por eso en el momento en el que la gente se acercaba a poner su ofrenda no solo todos te ve\u00edan, sino que se sab\u00eda m\u00e1s o menos cu\u00e1nto pod\u00edas poner, porque al tirar las monedas se escuchaba el ruido. Entonces a mayor ruido, m\u00e1s monedas, m\u00e1s riquezas, seguramente m\u00e1s bien visto por todos; y a menor ruido, menor cantidad de monedas, menor riqueza, o por lo menos menor limosna, menos tenidos en cuenta. Todo un signo, \u00bfno?, todo un signo que nos puede ayudar para que \u2013a trav\u00e9s de esta imagen\u2013 podamos encontrar el coraz\u00f3n del mensaje de hoy. Porque Jes\u00fas mira bien, nos mira bien y quiere ense\u00f1arnos a mirarnos bien entre nosotros y a nosotros mismos; en definitiva, nos ayuda a ver para mirar, a poder ver con los ojo,s pero mirar con el coraz\u00f3n. Y por eso, es bueno poder hacerse algunas preguntas: \u00bfEs posible que todo lo midamos por lo que se ve con los ojos? \u00bfEs posible que midamos todo por el ruido que hace o por la propaganda que tiene? \u00bfEs posible que midamos todo por la cantidad? \u00bfEs posible que midamos todo por lo que dicen los dem\u00e1s? S\u00ed, es posible, es muy posible; nos pasa much\u00edsimo, somos as\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>Muchas veces, sin querer \u2013porque lo tenemos como incorporado al coraz\u00f3n\u2013 andamos por la vida evaluando todo por las cantidades; en general siempre relacionamos que, a mayor cantidad, parece que todo es mejor. Nos evaluamos con n\u00fameros, nos ponemos calificaciones, nos premiamos con n\u00fameros tambi\u00e9n, pensamos en tener m\u00e1s cosas, m\u00e1s dinero, m\u00e1s bienes, m\u00e1s y m\u00e1s, m\u00e1s seguidores, m\u00e1s aplausos; y adem\u00e1s, sin querer, muchas veces le transmitimos esto a nuestros hijos o a los que tenemos a cargo. Y esta mentalidad mundana lo \u00fanico que logra es que miremos todo superficialmente, haciendo que todo se nos vuelva en contra de alguna manera, despu\u00e9s de una frustraci\u00f3n cuando no alcanzamos las cantidades que aparentemente hay que alcanzar, cuando no cumplimos con los \u00abpar\u00e1metros\u00bb que nos ponen o nos ponemos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfNo es medio infantil esta manera de vivir? S\u00ed, creo que es bastante infantil; sin embargo, est\u00e1 muy arraigada en nuestra vida, incluso en la vida de la Iglesia tambi\u00e9n. Las preguntas cl\u00e1sicas que nos revelan esta forma de pensar o de ir por la vida, por ejemplo, ser\u00edan:<\/em><\/p>\n<p><em>\u2014\u00bfCu\u00e1nta gente fue? \u00a1Uy, qu\u00e9 bueno! o \u00a1uhh, qu\u00e9 l\u00e1stima! \u2013decimos, \u00bfno?\u2013, no fue tanta gente. \u2014 \u00bfCu\u00e1ntos chicos fueron? \u2014 \u00bfCu\u00e1ntos \u00ablikes\u00bb o \u00abme gusta\u00bb te pusieron? \u2014\u00bfCu\u00e1ntos seguidores ten\u00e9s? \u2014\u00bfCu\u00e1ntos te escuchan? \u2014 \u00bfCu\u00e1ntos seguidores tiene ese famoso o esa persona? \u00bfViste cu\u00e1nta gente lo sigue y lo quiere? \u00a1Qu\u00e9 infantiles que somos a veces! \u00a1Cu\u00e1nto necesitamos de los n\u00fameros, como si fuera que nos dan algo! En realidad, s\u00ed nos dan algo, y ese es el enga\u00f1o, por eso los buscamos; nos dan cierta \u00abseguridad\u00bb afectiva, nos agrandan el ego, nos permiten convertimos en foco de atenci\u00f3n. \u00bfNo ser\u00e1 que estas palabras de Jes\u00fas, esta imagen de Jes\u00fas mirando a la viuda, necesitamos volver a escucharla, volver a contemplarla con el coraz\u00f3n? Eso es lo que te propongo y me propongo hoy: miremos como mira Jes\u00fas, para poder mirar profundamente.<\/em><\/p>\n<p><em>Todos tenemos que proponernos esto, los sacerdotes y consagrados tambi\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p><em>Porque mientras tanto, Jes\u00fas nos dice: \u00abLes aseguro que esta pobre viuda ha puesto m\u00e1s que cualquier otro\u00bb, \u00ables aseguro que Yo no miro las cantidades que miran ustedes\u00bb, \u00ables aseguro que ustedes pierden el tiempo pensando y sintiendo que siempre es lo mejor lo que m\u00e1s cantidad tiene\u00bb, \u00ables aseguro que pueden pasarse la vida midiendo todo por la cantidad; mientras Yo, miro otra cantidad u otra calidad: la del coraz\u00f3n\u00bb. O sea, no es que a Jes\u00fas no le interesen las cantidades; s\u00ed le interesan, pero le interesa la cantidad del coraz\u00f3n, le interesa con cu\u00e1nto coraz\u00f3n hacemos lo que hacemos. Le interesa que nuestras limosnas, nuestras obras, nuestras actitudes cotidianas en la familia, en el trabajo, en el apostolado, en lo que hacemos, en cada cosa; sea hecha con una buena cantidad de coraz\u00f3n, con todo lo que podamos. Podemos \u00abdar mucho\u00bb en apariencia, podemos dar todo incluso, pero con poco coraz\u00f3n. Podemos dar todo lo que tenemos, pero no dar nada de lo que somos. Podemos dar todos nuestros bienes, pero vac\u00edos de amor.<\/em><\/p>\n<p><em>En cambio, podemos dar casi nada a los ojos de los dem\u00e1s y estar dando todo, podemos dar algo insignificante materialmente, podemos dar muy poco tiempo de nuestra vida para un trabajo o para ayudar a alguien; pero podemos estar dando todo de nosotros. Por eso la clave est\u00e1 en dar todo desde adentro, porque as\u00ed nos estaremos asegurando de dar lo m\u00e1s necesario, as\u00ed nos estaremos asegurando de dar lo mejor. Si damos todo lo que poseemos desde adentro, no importar\u00e1 tanto cu\u00e1nto demos ante la mirada de los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>Que la viuda de hoy \u2013 esta pobre mujer necesitada, pero con el coraz\u00f3n lleno de amor\u2013 y la mirada de Jes\u00fas que nos ayuda a ver lo profundo y dejar de perder el tiempo en las superficialidades de la vida, nos ayuden a empezar a mirarnos mejor entre nosotros; que nos ayuden a salir de esta mirada mundana y superficial, y empezar a mirar como mira Jes\u00fas: sin estar preocupados por la cantidad, sino por lo que realmente a \u00c9l le interesa.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas ense\u00f1aba a la multitud: \u00abCu\u00eddense de los escribas, a quienes les gusta pasearse con largas vestiduras, ser saludados en las plazas y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los banquetes; que devoran los bienes de las viudas y fingen hacer largas oraciones. 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