{"id":5092,"date":"2024-11-11T00:00:00","date_gmt":"2024-11-11T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5092"},"modified":"2024-11-10T06:47:42","modified_gmt":"2024-11-10T09:47:42","slug":"xxxii-lunes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxxii-lunes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXXII Lunes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5092-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/11noviembre-audio-XXXII-LunesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/11noviembre-audio-XXXII-LunesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/11noviembre-audio-XXXII-LunesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/11noviembre-audio-XXXII-LunesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abEs inevitable que haya esc\u00e1ndalos, pero \u00a1ay de aquel que los ocasiona! M\u00e1s le valdr\u00eda que le ataran al cuello una piedra de moler y lo precipitaran al mar, antes que escandalizar a uno de estos peque\u00f1os. Por lo tanto, \u00a1tengan cuidado!<\/p>\n<p>Si tu hermano peca, repr\u00e9ndelo, y si se arrepiente, perd\u00f3nalo. Y si peca siete veces al d\u00eda contra ti, y otras tantas vuelve a ti, diciendo: &#8220;Me arrepiento&#8221;, perd\u00f3nalo.\u00bb<\/p>\n<p>Los Ap\u00f3stoles dijeron al Se\u00f1or: \u00abAum\u00e9ntanos la fe.\u00bb<\/p>\n<p>El respondi\u00f3: \u00abSi ustedes tuvieran fe del tama\u00f1o de un grano de mostaza, y dijeran a esa morera que est\u00e1 ah\u00ed: &#8220;Arr\u00e1ncate de ra\u00edz y pl\u00e1ntate en el mar&#8221;, ella les obedecer\u00eda.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>No hay nada m\u00e1s lindo que empezar un lunes con muchas ganas, de buen humor si se puede, con deseos de vivir una linda semana, sin estar agobiado antes de empezar, sino todo lo contrario, dejando el agobio en manos de Jes\u00fas, sabiendo que \u00e9l sabe ocuparse de lo nuestro mucho mejor de lo que pensamos. \u00bfEmpezaste, como se dice, \u00abcon mala onda\u00bb, cansado, cansada, mirando para abajo y esquivando personas? Bueno, tranquilo, tranquila, hac\u00e9 el esfuerzo de levantar la cabeza, de mirar hacia adelante, de saludar aun cuando no tengas muchas ganas. Hacele la contra a esos sentimientos que a veces son un poco negativos, pesimistas que no te dejan empezar este d\u00eda en paz. Eso le dec\u00eda a una joven que me vino a ver hace unos d\u00edas: \u00ab\u00a1\u00c1nimo! Levanta la cabeza, m\u00edrame a los ojos, sonre\u00ed, que vas a poder salir de ese dolor, de esa situaci\u00f3n, si te dej\u00e1s ayudar\u00bb.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfAlguna vez probaste quedarte sin nada en la billetera por ayudar a alguien, por dar una limosna? S\u00e9 que parece demasiado exigente lo que te estoy diciendo, pero quiero seguir en sinton\u00eda con el Evangelio de ayer, quiero que continuemos reflexionando sobre lo que Jes\u00fas quiso ense\u00f1arnos al elogiar a la viuda que \u00abdio todo lo que ten\u00eda para vivir\u00bb. Por mi parte, me sale una expresi\u00f3n de deseo: \u00a1Ya quisiera tener esa fuerza, esa generosidad, ese gesto de ser capaz de desprenderme en serio, de quedarme sin nada en los bolsillos, pero con todo ese amor en el coraz\u00f3n, como lo hizo esa mujer! \u00bfCu\u00e1ntas veces fuimos capaces de tener un gesto as\u00ed? Al contrario, \u00bfcu\u00e1ntas son las veces que damos con mucha facilidad lo que nos sobra y jam\u00e1s se nos mueve un pelo al dar? Como lo muestra el Evangelio y aunque nos duela reconocerlo, incre\u00edblemente son las personas pobres de bienes y tambi\u00e9n con coraz\u00f3n humilde, las \u00fanicas capaces de dar todo por otros o para otros, y en eso me gustar\u00eda que nos detengamos en estos d\u00edas.<\/em><\/p>\n<p><em>Los sacerdotes experimentamos esto a veces muy seguido, esto de ver cu\u00e1nta generosidad tienen aquellos que tendr\u00edan todo el derecho, por decirlo as\u00ed, de quedarse con lo poco que tienen para poder vivir un poco mejor. Son much\u00edsimas las veces que nos quedamos con la \u00abboca abierta\u00bb al ver c\u00f3mo dan aquellos que menos tienen, ya sea cuando vamos a dar nuestro tiempo para un responso, para ver un enfermo, ante un sacramento; y aun cuando uno se niega a recibir algo, ellos siempre quieren retribuir el don recibido de alguna manera. Eso no pasa tanto con los que m\u00e1s tienen, aunque cueste decirlo, y es as\u00ed, se revive el Evangelio y nos deber\u00eda abrir el coraz\u00f3n a todos, a los que tienen m\u00e1s y a los que tienen menos. Hay miles de \u00abviudas\u00bb generosas que en silencio y sin hacer mucho ruido dan lo poco que tienen para que otros no la pasen tan mal, o simplemente para \u00abdevolverle\u00bb a Dios algo de lo que sienten que reciben de \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy te propongo que repitamos juntos esta expresi\u00f3n tan linda que brot\u00f3 de los labios de los disc\u00edpulos ante las palabras de Jes\u00fas en Algo del Evangelio: \u00abSe\u00f1or Jes\u00fas: \u201cAum\u00e9ntanos la fe\u201d. En este d\u00eda aum\u00e9ntanos la fe, danos un poco m\u00e1s de fe. Ayudanos a creer un poco m\u00e1s, a que es posible ser generosos como la viuda. Ayudanos a confiar en que tu Palabra es verdad, siempre, m\u00e1s all\u00e1 de todo lo que nos pueda pasar. Queremos confiar en serio, no solo de palabra, sino de coraz\u00f3n, con la vida, con nuestras actitudes. Queremos empezar este lunes teniendo una mirada un poco m\u00e1s profunda, como la tuya, sabiendo que lo que nos propon\u00e9s siempre es posible\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy nos dice que es posible perdonar cuando se tiene fe. Es posible recibir y aceptar con humildad mil veces el perd\u00f3n de un hermano que se equivoca y se arrepiente. Si tu hermano peca, si alguien que vive la fe, un cristiano sincero se equivoca y reconoce su error, perd\u00f3nalo, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s necesit\u00e1s para perdonarlo? Si tu mujer pec\u00f3, si tu marido pec\u00f3, si un sacerdote pec\u00f3, si tu hijo pec\u00f3 y pide perd\u00f3n, perd\u00f3nalo, no hay otro camino. \u00bfTenemos o no tenemos fe? Con fe es posible perdonar.<\/em><\/p>\n<p><em>Si vos y yo pecamos, algo que nos pasa seguido a todos, tenemos que aprender a reconocerlo cuando alguien nos corrige; y una vez corregidos, nuestro deber es pedir perd\u00f3n a quien sea necesario. \u00abSi tuvi\u00e9ramos la fe de un grano de mostaza\u00bb, vivir\u00edamos como la viuda, desprendidos, sabiendo que en este mundo podemos equivocarnos todos, much\u00edsimas veces, pero si nos sentimos hermanos, no existe otro camino que el del perd\u00f3n mutuo. \u00bfVos crees que podremos sentirnos hermanos mientras quede un rescoldo de rencor, de ira, de odio, de menosprecio, de desprecio, de discriminaci\u00f3n, de bronca y de tantas cosas m\u00e1s en el coraz\u00f3n que nos alejan d\u00eda a d\u00eda de tantos hombres y mujeres?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abSe\u00f1or: Aum\u00e9ntanos la fe\u00bb. Lo necesitamos para vivir distinto, lo necesito para ser distinto y que esa diferencia no nos aleje de los que no tienen fe, sino todo lo contrario, que nos haga m\u00e1s cercanos, m\u00e1s humanos, m\u00e1s normales, pero m\u00e1s desprendidos, m\u00e1s generosos, m\u00e1s vivos desde adentro, m\u00e1s alegres, m\u00e1s perdonadores, m\u00e1s comprensivos, m\u00e1s misericordiosos, m\u00e1s libres para amar. Danos un poco m\u00e1s de fe, la que creas que necesitamos, la que nos abra a la generosidad y pobreza interior, aquella que nos lleve a ser capaces de dar todo, sin importarnos el ma\u00f1ana, confiando en que jam\u00e1s nos quedaremos sin lo necesario para vivir.<\/em><\/p>\n<p><em>Si alguien que quer\u00e9s, alguien que consider\u00e1s un hermano peca, abrile los ojos, y si se arrepiente, perd\u00f3nalo. No tenemos derecho a guardar rencor en el coraz\u00f3n si alguien reconoce su error.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abEs inevitable que haya esc\u00e1ndalos, pero \u00a1ay de aquel que los ocasiona! M\u00e1s le valdr\u00eda que le ataran al cuello una piedra de moler y lo precipitaran al mar, antes que escandalizar a uno de estos peque\u00f1os. Por lo tanto, \u00a1tengan cuidado! Si tu hermano peca, repr\u00e9ndelo, y si se [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5093,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-5092","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5092","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5092"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5092\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5097,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5092\/revisions\/5097"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5093"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5092"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5092"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5092"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}