{"id":5130,"date":"2024-11-18T00:00:24","date_gmt":"2024-11-18T03:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5130"},"modified":"2024-11-17T14:29:55","modified_gmt":"2024-11-17T17:29:55","slug":"xxxiii-lunes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxxiii-lunes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXXIII Lunes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5130-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/18noviembre-audio-XXXIII-LunesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/18noviembre-audio-XXXIII-LunesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/18noviembre-audio-XXXIII-LunesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/18noviembre-audio-XXXIII-LunesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Cuando se acercaba a Jeric\u00f3, un ciego estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al o\u00edr que pasaba mucha gente, pregunt\u00f3 qu\u00e9 suced\u00eda. Le respondieron que pasaba Jes\u00fas de Nazaret. El ciego se puso a gritar: &#8220;\u00a1Jes\u00fas, Hijo de David, ten compasi\u00f3n de m\u00ed!&#8221;.<\/p>\n<p>Los que iban delante lo reprend\u00edan para que se callara, pero \u00e9l gritaba m\u00e1s fuerte: &#8220;\u00a1Hijo de David, ten compasi\u00f3n de m\u00ed!&#8221;. Jes\u00fas se detuvo y mand\u00f3 que se lo trajeran. Cuando lo tuvo a su lado, le pregunt\u00f3: &#8220;\u00bfQu\u00e9 quieres que haga por ti?&#8221;. &#8220;Se\u00f1or, que yo vea otra vez&#8221;.<\/p>\n<p>Y Jes\u00fas le dijo: &#8220;Recupera la vista, tu fe te ha salvado&#8221;. En el mismo momento, el ciego recuper\u00f3 la vista y sigui\u00f3 a Jes\u00fas, glorificando a Dios. Al ver esto, todo el pueblo alababa a Dios.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Empezamos una vez m\u00e1s otra semana, queriendo rezar con Algo del Evangelio de cada d\u00eda; pidamos al Esp\u00edritu Santo que en esta semana nos ayude a tener una actitud de apertura, a leer, a dejarnos mirar por Jes\u00fas y a escuchar lo que nos dice. Leer, dejarnos mirar por Jes\u00fas y escuchar lo que nos dice; es un caminito posible y seguro. Algo de esto tenemos que proponernos en estos d\u00edas, en medio de tantas cosas que tenemos que hacer, de los proyectos y actividades que tenemos por delante: tenemos que hacernos un tiempo para leer con nuestra propia Biblia, para quedarnos quietos por momentos y dejarnos mirar, y finalmente callar un poco para poder escuchar.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Son incontables las veces que \u00abfalsos profetas\u00bb vaticinan el fin del mundo, como pretendiendo tener la5 primicia de algo que, en definitiva, no se sabe, y no sabe no por capricho divino, sino para nuestro bien. Jes\u00fas lo dej\u00f3 bien claro en el Evangelio de ayer: \u00abEn cuanto a ese d\u00eda y a la hora, nadie los conoce, ni los \u00e1ngeles del cielo, ni el Hijo, nadie sino el Padre\u00bb. Puede parecer misterioso, extra\u00f1o, pero si Jes\u00fas lo dijo, tenemos que pensar que fue para el bien de la humanidad, de hecho, dice que ni \u00e9l mismo lo sabe. Sin embargo, el hombre sigue intentando saber el d\u00eda y la hora del fin de los tiempos, o algunos hombres por lo menos, como pretendiendo m\u00e1s de lo que les corresponde, como queriendo ocupar el lugar de Dios y no pudiendo evitar una oculta compulsi\u00f3n por descifrar el futuro. Todo lo que nos lleve a querer saber lo que pasar\u00e1 evit\u00e1ndonos afrontar el presente\u2026 todo lo que nos impulse a querer determinar lo que vendr\u00e1 olvid\u00e1ndonos de que eso le corresponde a nuestro Creador\u2026 todo lo que nos haga perder la confianza en Dios Padre para ponerla en \u00abadivinos\u00bb, \u00abfuturistas\u00bb o cosas similares que se ofrecen en el mercado religioso de este mundo; todo eso\u2026 no es cristiano, no se condice con nuestra fe. No se sabe ni el d\u00eda ni la hora del fin de los tiempos, del fin de nuestras vidas; solo podemos aproximarnos de alguna manera, por diferentes signos, y con eso continuaremos en estos d\u00edas.<\/em><\/p>\n<p><em>La escena de hoy te acordar\u00e1s que la escuchamos hace algunos domingos, pero del Evangelio de Marcos. Est\u00e1 llena de detalles que nos invitan a seguir profundizando en lo que Jes\u00fas dice para cada uno de nosotros, en lo que nos quiere decir. Esa es la clave, ese es el desaf\u00edo, que hoy podamos escuchar a Jes\u00fas y dejar que nos mire, mientras nos preguntamos: \u00bfQui\u00e9n soy yo en esta escena? \u00bfC\u00f3mo vengo viviendo y qui\u00e9n quiero ser tambi\u00e9n de ac\u00e1 en adelante? \u00bfSoy el ciego que est\u00e1 al costado del camino y aunque no puede ver a Jes\u00fas lo escucha cuando pasa y pregunta? \u00bfPregunto d\u00f3nde est\u00e1 Jes\u00fas? Aunque no veamos bien, por lo menos tenemos que aprender a escuchar; tenemos que escuchar que Jes\u00fas est\u00e1 siempre por ah\u00ed, pasando por all\u00e1; est\u00e1 siempre. Podemos ser como el ciego que, ante la proximidad de Jes\u00fas, no para de gritar y le importa muy poco que lo quieran callar. \u00a1C\u00f3mo quisiera tener esa fe de este hombre que grita olvid\u00e1ndose de todo! \u00bfQui\u00e9n de nosotros puede decir con seguridad que siempre ve a Jes\u00fas en el camino de esta vida, que lo ve en todos lados? No nos creamos como esos que estaban alrededor de Jes\u00fas, que adem\u00e1s se dan el lujo de callar a los dem\u00e1s. Somos un poco ciegos y por eso nuestro Maestro viene a curarnos de la ceguera del coraz\u00f3n que nos tiene un poco quietos, sin avanzar, tirados al costado del camino; con fe, pero muchas veces tirados, no haciendo nada, no haciendo nada por seguir adelante, mientras la vida nos pasa por al lado.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 lindo ser\u00eda tambi\u00e9n dejar que Jes\u00fas nos pregunte hoy a todos, pero particularmente: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quer\u00e9s que haga por ti? \u00bfQu\u00e9 necesit\u00e1s de m\u00ed?\u00bb. \u00bfQu\u00e9 quer\u00e9s que haga por vos? Pensemos, porque Jes\u00fas nos da una oportunidad de que podamos pedirle aquello que realmente necesitamos. Pidamos ver un poco m\u00e1s, pidamos verlo a \u00e9l, pidamos cosas importantes; lo mejor que podemos pedir, no perdamos esta oportunidad.<\/em><\/p>\n<p><em>En un himno de la liturgia hay un verso que siempre me qued\u00f3 grabado en el coraz\u00f3n, que dice as\u00ed: \u00abYo como el ciego del camino pido un milagro para ver\u00bb. Que esta petici\u00f3n sea la que nos acompa\u00f1e durante el d\u00eda, pidamos un milagro para ver a nuestro Maestro. Y que esta petici\u00f3n se transforme en oraci\u00f3n, en oraci\u00f3n personal, en di\u00e1logo; por eso termino con una oraci\u00f3n de un sacerdote que me pareci\u00f3 muy buena para que la escuchemos juntos, dice as\u00ed: \u00abSe\u00f1or, me imagino que soy el ciego Bartimeo, estoy en el camino con inmensos deseos de verte, por eso gritaba y grito, aunque tus ap\u00f3stoles todav\u00eda no imbuidos de tu mensaje, me mandaban que callara. El milagro de verte es5 el gran placer de cualquier creyente que est\u00e1 unido a ti ya en este mundo; mientras tanto, Se\u00f1or, quiero que mis manos sean constructivas, te pido que mi coraz\u00f3n se mantenga c\u00e1lido y no fr\u00edo, t\u00fa me llamas a que sea una persona as\u00ed: bondadoso, amable, acogedor, tierno y fuerte al mismo tiempo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Que esta oraci\u00f3n nos ayude a poder pedirle con todo el coraz\u00f3n a Jes\u00fas que \u00abqueremos ver\u00bb, que ese es el gran placer de aquel que busca a Jes\u00fas; verlo en este mundo, aunque a veces Jes\u00fas se hace escurridizo \u2013pareciera\u2013 y nos cuesta, pero en realidad siempre est\u00e1, nunca se escapa de nuestro lado. Pidamos esta gracia en este d\u00eda&#8230;<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando se acercaba a Jeric\u00f3, un ciego estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al o\u00edr que pasaba mucha gente, pregunt\u00f3 qu\u00e9 suced\u00eda. 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