{"id":5156,"date":"2024-11-23T00:00:34","date_gmt":"2024-11-23T03:00:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5156"},"modified":"2024-11-22T09:34:57","modified_gmt":"2024-11-22T12:34:57","slug":"xxxiii-sabado-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxxiii-sabado-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXXIII S\u00e1bado durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5156-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/23noviembre-audio-XXXIII-SabadoAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/23noviembre-audio-XXXIII-SabadoAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/23noviembre-audio-XXXIII-SabadoAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/23noviembre-audio-XXXIII-SabadoAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Se acercaron a Jes\u00fas algunos saduceos, que niegan la resurrecci\u00f3n, y le dijeron: \u00abMaestro, Mois\u00e9s nos ha ordenado: Si alguien est\u00e1 casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda. Ahora bien, hab\u00eda siete hermanos. El primero se cas\u00f3 y muri\u00f3 sin tener hijos. El segundo se cas\u00f3 con la viuda, y luego el tercero. Y as\u00ed murieron los siete sin dejar descendencia. Finalmente, tambi\u00e9n muri\u00f3 la mujer. Cuando resuciten los muertos, \u00bfde qui\u00e9n ser\u00e1 esposa, ya que los siete la tuvieron por mujer?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abEn este mundo los hombres y las mujeres se casan, pero los que sean juzgados dignos de participar del mundo futuro y de la resurrecci\u00f3n, no se casar\u00e1n. Ya no pueden morir, porque son semejantes a los \u00e1ngeles y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Que los muertos van a resucitar, Mois\u00e9s lo ha dado a entender en el pasaje de la zarza, cuando llama al Se\u00f1or el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Porque \u00e9l no es un Dios de muertos, sino de vivientes; todos, en efecto, viven para \u00e9l.\u00bb<\/p>\n<p>Tomando la palabra, algunos escribas le dijeron: \u00abMaestro, has hablado bien.\u00bb Y ya no se atrev\u00edan a preguntarle nada.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00abLa Palabra de Dios es viva y eficaz\u00bb. Nunca me cansar\u00e9 de repetir lo que, en realidad, la Palabra no se cansa de repetir: \u00abLa Palabra de Dios es m\u00e1s cortante que espada de doble filo\u00bb. Nunca me cansar\u00e9 de repetirte que la Palabra de Dios puede hacer eso en nuestras vidas: \u00abpenetrar hasta la m\u00e9dula\u00bb, hasta el coraz\u00f3n. Y por eso puede hacer doler, porque las cosas que nos dice no nos dice el mundo. Las cosas que nos ense\u00f1a no siempre el mundo las quiere escuchar. Las cosas que nos quiere transmitir no siempre son las que los que m\u00e1s nos quieren nos transmiten. Por eso, una vez m\u00e1s, no te canses de escuchar. No nos cansemos de escuchar. Aunque est\u00e9s desanimado, aunque est\u00e9s triste, aunque est\u00e9s deprimida, aunque no te quieras levantar de la cama, aunque est\u00e9s euf\u00f3rico y feliz y creas que no lo necesit\u00e1s, siempre escuch\u00e1 a Jes\u00fas; que, a trav\u00e9s de la Palabra escrita, nos habla al hoy, al coraz\u00f3n tuyo y al m\u00edo, al de tantos que lo necesitan.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>No te canses de enviar estos mensajes a aquellos que est\u00e1n tristes y abandonados por esta sociedad que descarta lo que cree que no necesita. No te canses de presionar con tu dedo y enviarle la Palabra de Dios a otra persona, que te va a sorprender, incluso a veces al que menos pienses, al que menos confianza le tengas, ser\u00e1 el que m\u00e1s lo necesita. Parad\u00f3jicamente pasa eso. Muchos que est\u00e1n dentro de la Iglesia nos acostumbramos a escuchar tanto, tanto, tanto a Dios que se nos hace tan rutinario y tan familiar que perdemos la reverencia, la distancia con lo sagrado que siempre se debe mantener.<\/em><\/p>\n<p><em>En cambio, aquellos que no tienen cierta familiaridad con las cosas de Dios, uno le env\u00eda algo, uno le ense\u00f1a algo y tiene como el deseo tan grande, tan abierto, que lo recibe con un coraz\u00f3n lleno, lleno de ganas de aprender y de escuchar a Dios. Este s\u00e1bado te quiero recordar eso. Animate a evangelizar, animate a ser tambi\u00e9n transmisor de la Palabra.<\/em><\/p>\n<p><em>De Algo del Evangelio de hoy vemos c\u00f3mo en esta especie de conversaci\u00f3n o intercambio de ideas entre los saduceos, que era un grupo de jud\u00edos dentro del pueblo jud\u00edo, un grupo que ten\u00eda un pensamiento distinto al de los fariseos sobre las cuestiones de la Vida eterna \u2013y de hecho lo dice claramente\u2013, \u00abnegaban la resurrecci\u00f3n\u00bb, representan como un caso hipot\u00e9tico, un caso absurdo digamos, \u00bfno? Esa situaci\u00f3n de que una mujer se casa con siete maridos distintos y, finalmente, se preguntan: \u00abBueno, \u00bfde qui\u00e9n va a ser esposa en el cielo?\u00bb. Como diciendo, en el fondo, que no cre\u00edan en eso, \u00bfno? Que no cre\u00edan que en el cielo iba a haber otra vida o que hab\u00eda una resurrecci\u00f3n, o sea que recuperaremos de alg\u00fan modo nuestro cuerpo para vivir eternamente en una completa felicidad. Y por eso Jes\u00fas les ense\u00f1a lo que ellos no pueden comprender porque ten\u00edan el coraz\u00f3n cerrado. Pero les ense\u00f1a algo que nosotros no debemos dejar de predicar y de anunciar, que somos hijos de la resurrecci\u00f3n. En este mundo los hombres y las mujeres se casan, pero los que sean juzgados dignos de participar del mundo futuro, o sea, aquellos que vivamos seg\u00fan las ense\u00f1anzas del Se\u00f1or, aquellos que pongamos al servicio de los dem\u00e1s el amor, la fe y la esperanza, los talentos que Dios nos dio; esos en el cielo no se casar\u00e1n. Porque en el cielo viviremos la plenitud del amor en una hermandad eterna, siendo hijos de un mismo Padre y hermanos de Jes\u00fas, donde no habr\u00e1 enemistad, no habr\u00e1 preferencias, no habr\u00e1 miradas de reojo para ver qui\u00e9n es mejor o qui\u00e9n es peor, no habr\u00e1 envidias, no habr\u00e1 avaricia, no habr\u00e1 b\u00fasqueda de nosotros mismos. Estaremos volcados completamente al amor entre nosotros y eso es lo que nos dar\u00e1 la plena felicidad. No necesitaremos familias, seremos una gran familia. Esta verdad de nuestra fe, que muchas veces es olvidada por nosotros, los que creemos, debe ser predicada una vez m\u00e1s a los gritos, a los cuatro vientos. \u00abPorque \u00e9l no es un Dios de muertos, sino de vivientes; todos, en efecto, viven para \u00e9l\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Si volvi\u00e9ramos a escuchar esto con fe, si cay\u00e9ramos en la cuenta de que estamos hechos para la vida y para la Vida eterna, que nuestros seres queridos, aunque hayan muerte \u2013si han vivido en el amor\u2013, est\u00e1n viviendo; est\u00e1n en un modo de vida distinto y resucitar\u00e1n junto a nosotros alg\u00fan d\u00eda. Si vivi\u00e9ramos as\u00ed, \u00a1cu\u00e1nta paz tendr\u00edamos en el coraz\u00f3n! \u00a1Con cu\u00e1nta tranquilidad enfrentar\u00edamos el momento que nos toque partir a todos!, porque eso va a pasar y tenemos que aprender a aceptar esta realidad, pero con la certeza de la resurrecci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Se\u00f1or, danos la gracia de aceptar con alegr\u00eda esta verdad, que nos ense\u00f1as y que quer\u00e9s que transmitamos a los dem\u00e1s. \u00abSomos hijos de la resurrecci\u00f3n\u00bb. Nuestra vida en esta tierra no se termina con la muerte, sino que es simplemente un paso para la Vida eterna.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se acercaron a Jes\u00fas algunos saduceos, que niegan la resurrecci\u00f3n, y le dijeron: \u00abMaestro, Mois\u00e9s nos ha ordenado: Si alguien est\u00e1 casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda. Ahora bien, hab\u00eda siete hermanos. 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