{"id":5171,"date":"2024-11-26T00:00:23","date_gmt":"2024-11-26T03:00:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5171"},"modified":"2024-11-25T08:43:29","modified_gmt":"2024-11-25T11:43:29","slug":"xxxiv-martes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/xxxiv-martes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"XXXIV Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5171-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/26noviembre-audio-XXXIV-MartesAnio-B.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/26noviembre-audio-XXXIV-MartesAnio-B.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/26noviembre-audio-XXXIV-MartesAnio-B.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/26noviembre-audio-XXXIV-MartesAnio-B.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Como algunos, hablando del Templo, dec\u00edan que estaba adornado con hermosas piedras y ofrendas votivas, Jes\u00fas dijo: \u00abDe todo lo que ustedes contemplan, un d\u00eda no quedar\u00e1 piedra sobre piedra: todo ser\u00e1 destruido.\u00bb<\/p>\n<p>Ellos le preguntaron: \u00abMaestro, \u00bfcu\u00e1ndo tendr\u00e1 lugar esto, y cu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de que va a suceder?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abTengan cuidado, no se dejen enga\u00f1ar, porque muchos se presentar\u00e1n en mi Nombre, diciendo: &#8220;Soy yo&#8221;, y tambi\u00e9n: &#8220;El tiempo est\u00e1 cerca.&#8221; No los sigan. Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones no se alarmen; es necesario que esto ocurra antes, pero no llegar\u00e1 tan pronto el fin.\u00bb<\/p>\n<p>Despu\u00e9s les dijo: \u00abSe levantar\u00e1 naci\u00f3n contra naci\u00f3n y reino contra reino. Habr\u00e1 grandes terremotos; peste y hambre en muchas partes; se ver\u00e1n tambi\u00e9n fen\u00f3menos aterradores y grandes se\u00f1ales en cielo.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00ab\u2026Si mi realeza fuera de este mundo, los que est\u00e1n a mi servicio habr\u00edan combatido para que Yo no fuera entregado\u2026\u00bb, le contest\u00f3 Jes\u00fas a Pilato en el Evangelio del domingo. De alguna manera, Jes\u00fas le estaba mostrando la diferencia entre el modo de reinar mundano, siguiendo la l\u00f3gica de los hombres, y el modo de reinar de Dios. Parad\u00f3jicamente los poderosos de este mundo necesitan estar rodeados de protecci\u00f3n, necesitan ser protegidos para poder andar libremente por el mundo. Parad\u00f3jicamente, a mayor poder, m\u00e1s necesidad de seguridad, de custodia, y, por el contrario, Jes\u00fas lleg\u00f3 hasta el final, hasta la cruz, sin necesidad de que nadie lo custodiara, sin necesidad de que nadie lo defendiera; es m\u00e1s, cuando quisieron defenderlo, lo prohibi\u00f3 y dijo: \u00abGuarda tu espada, porque el que a hierro mata a hierro muere. \u00bfO pens\u00e1s que no puedo recurrir a mi Padre? \u00c9l pondr\u00eda inmediatamente a mi disposici\u00f3n m\u00e1s de doce legiones de \u00e1ngeles\u00bb. El que ama, el que reina amando no necesita ser custodiado por nadie, porque no le teme a nada. En cambio, los poderes de este mundo, los poderosos, los que siguen la l\u00f3gica del mundo, necesitan que los cuiden, porque su modo de vivir, divide; su modo de actuar genera resentimiento, recelos, envidias y odios. Vos y yo podemos caer en lo mismo tambi\u00e9n, es por eso que debemos volver a mirar a Jes\u00fas una y otra vez, volver a sentirlo como nuestro rey, manso y humilde, y que nos pide actuar en definitiva de la misma manera.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy, Jes\u00fas nos advierte creo que sobre tres actitudes: No poner nuestra confianza en lo que pasa, no curiosear sobre lo que vendr\u00e1 y, por \u00faltimo, no confiar en los que se presenten en su nombre y nos pueden enga\u00f1ar. Dicho en positivo, ser\u00eda algo as\u00ed: Poner la confianza absoluta en el Se\u00f1or, tener puesta nuestra esperanza solo en \u00e9l y saber distinguir a los adivinos del fin o de las cat\u00e1strofes.<\/em><\/p>\n<p><em>Ante la admiraci\u00f3n por la majestuosidad del templo de Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas advierte que de lo que ven no quedar\u00e1 piedra sobre piedra. \u00c9l estaba prediciendo lo que finalmente pas\u00f3 en el a\u00f1o setenta de nuestra era, la destrucci\u00f3n del templo, pero al mismo tiempo es una ense\u00f1anza para que no pongan todo su coraz\u00f3n en lo material, para que no nos creamos que todo lo que vemos con nuestros ojos es eterno. Todo pasar\u00e1, todo, incluso lo mejor de este mundo y por eso no vale la pena hacer de las cosas que vemos una especie de \u00abmini dioses\u00bb creados por nosotros y admirados tambi\u00e9n por nosotros. Jes\u00fas relativiza, de alg\u00fan modo, el valor de las cosas materiales, incluso del mism\u00edsimo templo de Jerusal\u00e9n. Los jud\u00edos se quedaron finalmente sin templo y entonces se quedaron sin culto a Dios, por eso siguen teniendo su muro, el muro de los lamentos donde van a pedir y lamentarse por no poder rendirle culto a Dios. Nosotros, los cristianos, es verdad, tenemos templos, para manifestar la presencia de Dios en medio de este mundo, pero el verdadero templo de Dios es Jes\u00fas, \u00e9l mismo, con su Cuerpo que finalmente somos nosotros. Vos y yo somos templos de Dios. Y por eso, aunque haya hoy una cat\u00e1strofe mundial y todos nuestros templos se vengan abajo, jam\u00e1s nos quedaremos sin acceso a Dios, porque nosotros mismos somos las piedras vivas del nuevo templo que es el mism\u00edsimo Jes\u00fas. \u00a1Qu\u00e9 distinto pensar as\u00ed!, \u00bfno? Qu\u00e9 distinto es saber que podemos encontrarnos con nuestro Padre en primer lugar en lo m\u00e1s \u00edntimo de nosotros mismos porque ah\u00ed habita \u00e9l siempre, y m\u00e1s que nunca cuando lo dejamos entrar simb\u00f3licamente.<\/em><\/p>\n<p><em>Lo segundo se entiende mejor, por supuesto, sabiendo lo primero. \u00bfPara qu\u00e9 entonces curiosear? \u00bfPara qu\u00e9 querer saber cu\u00e1ndo ser\u00e1 el fin y c\u00f3mo ser\u00e1? No vale la pena. Si estamos convencidos de que todo es pasajero y de que pase lo que pase \u00e9l siempre est\u00e1 y \u00e9l es el due\u00f1o y el Rey de la historia, \u00bfqu\u00e9 sentido tiene saber y esperar con temor el fin total? Los que andan queriendo saber el futuro son los que en realidad no est\u00e1n sabiendo vivir el presente y no conf\u00edan en la presencia y el poder de Dios en este mundo.<\/em><\/p>\n<p><em>Todos los adivinos que andan por ah\u00ed, los que tiran cartas, los que supuestamente saben lo que nos pasar\u00e1, son enga\u00f1adores y manipuladores de la necesidad que tenemos muchas veces de saber lo que pasar\u00e1. Confiar en \u00e9l y en sus palabras, es lo dif\u00edcil, pero al mismo tiempo lo que consuela y da paz al coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Por \u00faltimo, tengamos cuidado de los falsos profetas y aprendamos a saber distinguirlos. Son miles lo que ya predijeron lo que va a pasar y cuando ser\u00e1 el fin de los tiempos. Muchas veces tambi\u00e9n \u2013cuidado\u2013 algunos cat\u00f3licos pierden el tiempo en eso, pierden energ\u00eda y se preguntan estas cosas, y no es por maldad, sino por ignorancia, es por no haber escuchado a Jes\u00fas que lo dice claramente. \u00abNo los sigan, no los sigan\u00bb. No sigamos a nadie que no sea Jes\u00fas, todo lo dem\u00e1s es pasajero y hay que saber distinguir. \u00a1Cu\u00e1ntas ansiedades nos ahorrar\u00edamos si confi\u00e1ramos en las palabras de Jes\u00fas y nos dedic\u00e1ramos a vivir el presente con paz, entregando el pasado a su misericordia y perd\u00f3n y confiando lo que vendr\u00e1 a su providencia!<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como algunos, hablando del Templo, dec\u00edan que estaba adornado con hermosas piedras y ofrendas votivas, Jes\u00fas dijo: \u00abDe todo lo que ustedes contemplan, un d\u00eda no quedar\u00e1 piedra sobre piedra: todo ser\u00e1 destruido.\u00bb Ellos le preguntaron: \u00abMaestro, \u00bfcu\u00e1ndo tendr\u00e1 lugar esto, y cu\u00e1l ser\u00e1 la se\u00f1al de que va a suceder?\u00bb Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abTengan cuidado, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5172,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[9],"class_list":["post-5171","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-lucas","tag-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5171","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5171"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5171\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5176,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5171\/revisions\/5176"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5172"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5171"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5171"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5171"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}