{"id":5220,"date":"2024-12-05T00:00:18","date_gmt":"2024-12-05T03:00:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5220"},"modified":"2024-12-05T08:21:40","modified_gmt":"2024-12-05T11:21:40","slug":"i-jueves-de-adviento-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/i-jueves-de-adviento-2\/","title":{"rendered":"I Jueves de Adviento"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5220-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/05diciembre-audio-I-JuevesAdviento-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/05diciembre-audio-I-JuevesAdviento-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/05diciembre-audio-I-JuevesAdviento-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/05diciembre-audio-I-JuevesAdviento-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abNo son los que me dicen: &#8220;Se\u00f1or, Se\u00f1or&#8221;, los que entrar\u00e1n en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en el cielo.<\/p>\n<p>As\u00ed, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en pr\u00e1ctica, puede compararse a un hombre sensato que edific\u00f3 su casa sobre roca. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero esta no se derrumb\u00f3 porque estaba construida sobre roca.<\/p>\n<p>Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede compararse a un hombre insensato, que edific\u00f3 su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: esta se derrumb\u00f3, y su ruina fue grande.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Dec\u00edamos que el miedo es como una herida muy profunda y originaria de nuestro coraz\u00f3n, que se nos qued\u00f3 como impregnada en el alma a causa del pecado original de esa primera desobediencia de nuestros primeros padres a Dios; que cuando Dios sali\u00f3 a buscarlos, seguramente con amor, ellos dijeron: \u00abTen\u00edamos miedo, por eso nos escondimos\u00bb. En definitiva, a veces vivimos as\u00ed, como escondidos de Dios. \u00bfPor qu\u00e9 si Dios es tan bueno y nos busca? \u00bfPor qu\u00e9 si el padre es misericordioso y nos quiere perdonar? \u00bfPor qu\u00e9 si Jes\u00fas vino al mundo a mostrarnos un rostro distinto de Dios? \u00bfPor qu\u00e9 nos cuesta tanto acercarnos a \u00e9l? \u00bfPor qu\u00e9 a veces el hombre da tantas vueltas? \u00bfPor qu\u00e9 incluso cuando caemos y pecamos, no corremos hacia \u00e9l, deseando ser abrazados por tanto amor? \u00bfPor qu\u00e9 no nos dejamos invadir por el Esp\u00edritu Santo, que, en definitiva, es el que nos quitar\u00e1 los miedos, el que nos lanzar\u00e1 a ser testigos de la fe?&#8230; \u00bfPor qu\u00e9? \u00a1Y bueno! Porque tenemos miedo y a veces no sabemos dominarlo, no sabemos manejarlo, no sabemos vencerlo. En definitiva, no seremos cristianos plenamente felices y entregados al servicio de Dios si no perdemos ese miedo, si no aprendemos a sobrepasarlo, si no dejamos que Jes\u00fas nos diga el coraz\u00f3n: \u00bfPor qu\u00e9 ten\u00e9s miedo? \u00bfQu\u00e9 te pasa? \u00bfPor qu\u00e9 no sos todo lo que puede ser? Bueno, hoy te quiero decir a vos y tambi\u00e9n a m\u00ed: perdamos el miedo, amemos plenamente, seamos lo que \u00e9l quiere, seamos felices entreg\u00e1ndonos en lo que hacemos; venzamos las tristezas que nos adormecen, los excesos de este mundo que nos atormentan, las preocupaciones de la vida, que nos quitan tiempo, vamos hacia all\u00e1. \u00bfTe anim\u00e1s? Vamos a perder el miedo en esta Navidad que se acerca para abrazar al ni\u00f1o con amor y con ternura.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy es muy gr\u00e1fico, muy sencillo y nos ayuda a comprender algo de lo que estamos hablando. El que construye su vida sobre la \u00abarena\u00bb de sus decisiones, sobre los temores en definitiva, de sus proyectos, de sus ambiciones personales, tambi\u00e9n anclados en la \u00abmirada\u00bb de los dem\u00e1s, en la cultura del tiempo, sobre la \u00abmirada\u00bb propia de la vida; tarde o temprano terminar\u00e1 siendo esclavo de s\u00ed mismo. Tarde o temprano termina experimentando la fragilidad de todo lo de este mundo, de todo lo que construy\u00f3, porque nuestras esperanzas pasajeras finalmente son arena. No son malas por ah\u00ed, pero son arena en comparaci\u00f3n con la esperanza de Jes\u00fas. Jes\u00fas es roca, es cimiento, es vida. Sus palabras son vida, son la \u00fanica esperanza real de este mundo que muchas veces no sabe para d\u00f3nde va. Es triste, pero el hilo de las decisiones m\u00e1s importantes que definen el destino de nuestras naciones, de nuestras ciudades est\u00e1n en manos de personas que pueden ser muy buenas \u2013aunque es dif\u00edcil encontrarlas\u2013, pero que no est\u00e1n ancladas en la Palabra de Dios, claramente. Vos pensar\u00e1s que estoy un poco loco, pero es real, hay que aceptarlo. \u00bfQu\u00e9 gobernante de este mundo se plantea que sus decisiones tienen que estar construidas sobre la Palabra de Dios? Creo que nadie, o muy pocos. No gana ninguna elecci\u00f3n el gobernante que en su plan de gobierno decide poner a Dios y su voluntad en primer lugar. \u00a1Es muy sencillo, lo votar\u00edan muy pocos!<\/em><\/p>\n<p><em>M\u00e1s all\u00e1 de las pol\u00edticas econ\u00f3micas y sociales que se pueden adoptar, cuando la roca en donde se asienta todo no es la verdad, no es la verdadera esperanza, alg\u00fan d\u00eda todo se derrumbar\u00e1 ante la primera crisis, ante el primer problema, ante los conflictos. La historia de la humanidad es testigo de esto. No hay que ser muy avispado para poder verlo. Todo se viene abajo, tarde o temprano, si no est\u00e1 construido sobre la roca.<\/em><\/p>\n<p><em>En cambio, cuando d\u00eda a d\u00eda vos y yo nos planteamos y nos preguntamos: \u00bfqu\u00e9 har\u00eda Cristo en mi lugar?, \u00bfqu\u00e9 har\u00eda la Virgen en mi lugar?, todo va tomando otro color. Nuestra casa-coraz\u00f3n no ser\u00e1 tan fr\u00e1gil como parece, no ser\u00e1 tan movediza, es m\u00e1s firme, ser\u00e1 m\u00e1s duradera porque ni la muerte podr\u00e1 tirarla abajo.<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed lo dec\u00eda maravillosamente san Pablo: \u00ab\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 entonces separarnos del amor de Cristo? \u00bfLas tribulaciones, las angustias, la persecuci\u00f3n, el hambre, la desnudez, los peligros, la espada? Pero en todo esto obtenemos una amplia victoria, gracias a aquel que nos am\u00f3. Porque tengo la certeza de que ni la muerte ni la vida, ni los \u00e1ngeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni los poderes espirituales, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra criatura podr\u00e1 separarnos jam\u00e1s del amor de Dios, manifestado en Cristo Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>No importa lo que hacemos \u00fanicamente, sino que es tambi\u00e9n importante c\u00f3mo lo hacemos, con qu\u00e9 intenci\u00f3n y buscando qu\u00e9 cosa. Si tenemos la certeza de que Jes\u00fas es nuestra roca, nuestro todo, nuestro cimiento, nuestra esperanza; aquel a quien esperamos alg\u00fan d\u00eda abrazar mientras intentamos vivir sus palabras, mientras deseamos amar como \u00e9l nos ama, \u00bfqu\u00e9 importa tanto todo lo dem\u00e1s? \u00bfQu\u00e9 importa tanto que las cosas de ac\u00e1 no salgan como esperamos? Construyamos sobre roca, sobre Jes\u00fas, que es nuestra \u00fanica esperanza.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abNo son los que me dicen: &#8220;Se\u00f1or, Se\u00f1or&#8221;, los que entrar\u00e1n en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que est\u00e1 en el cielo. 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