{"id":5252,"date":"2024-12-11T00:00:33","date_gmt":"2024-12-11T03:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5252"},"modified":"2024-12-10T08:16:50","modified_gmt":"2024-12-10T11:16:50","slug":"ii-miercoles-de-adviento-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/ii-miercoles-de-adviento-2\/","title":{"rendered":"II Mi\u00e9rcoles de Adviento"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5252-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/11diciembre-audio-II-MiercolesAdviento-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/11diciembre-audio-II-MiercolesAdviento-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/11diciembre-audio-II-MiercolesAdviento-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/11diciembre-audio-II-MiercolesAdviento-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas tom\u00f3 la palabra y dijo: \u00abVengan a m\u00ed todos los que est\u00e1n afligidos y agobiados, y yo los aliviar\u00e9. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de m\u00ed, porque soy paciente y humilde de coraz\u00f3n, y as\u00ed encontrar\u00e1n alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Me parece divertido empezar el audio de hoy diciendo: \u00a1Levante la mano quien est\u00e1 cansado y agobiado! Me encantar\u00eda ver la cara de todos los que escuchan esta pregunta y ver su reacci\u00f3n. Si est\u00e1s un poco cansado y agobiado, levant\u00e1 la mano. Si and\u00e1s por la calle hacete el distra\u00eddo y levanta la mano como quien quiere tocar el cielo con las manos; si est\u00e1s en tu casa solo, aprovech\u00e1 levant\u00e1 las dos manos y adem\u00e1s peg\u00e1 un grito diciendo, siiiiiiii, estoy cansado. Si and\u00e1s en auto sac\u00e1 la mano por la ventanilla y si est\u00e1s escuchando el audio, pero est\u00e1s con gente alrededor, levanta la mano disimuladamente haciendo como que te est\u00e1s desperezando. No vaya ser que pienses que est\u00e1s loco. \u00bfPara qu\u00e9 empezar as\u00ed?<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>No te estoy obligando a levantar la mano si realmente no est\u00e1s cansado y agobiado, si no lo est\u00e1s no busques excusas para cansarte sin sentido, dale gracias a Dios porque te ayud\u00f3 a llegar a este fin de a\u00f1o con aire y fuerzas. Tambi\u00e9n f\u00edjate que, si no est\u00e1s cansado para nada, por ah\u00ed es signo de que no est\u00e1s trabajando lo suficiente, de que no te est\u00e1s entregando. El que trabaja se cansa, el que ama tambi\u00e9n se cansa. Es tambi\u00e9n una posibilidad, lo normal es que nos cansemos, por una cosa o por la otra.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero si levantaste la mano, gracias, ya somos dos y por lo menos logr\u00e9 lo que quer\u00eda, que podamos reconocer, humildemente, sin quejas ni reproches hacia nadie, que muchos de nosotros andamos cansados y agobiados porque no sabemos manejar las fuerzas, porque no sabemos coordinar nuestro coraz\u00f3n, porque no sabemos descansar en Jes\u00fas. Cansarse y agobiarse es parte de la vida, hasta te dir\u00eda que es necesario, y es signo de entrega. Cansancio f\u00edsico, que se recupera f\u00e1cilmente, pero tambi\u00e9n cansancio espiritual que es el que m\u00e1s cuesta. Ahora, hay formas y formas de cansarse. Podemos cansarnos y agobiarnos sin Jes\u00fas, sin Dios o podemos cansarnos con \u00c9l, junto a \u00c9l y por eso terminar descansando en \u00c9l.<\/em><\/p>\n<p><em>En la primera lectura de hoy del libro de Isa\u00edas, que en realidad pocas veces la comento, dice algo muy interesante: \u201cEl Se\u00f1or es un Dios eterno, el crea los confines de la tierra; no se fatiga, ni se agota\u201d O sea, nosotros nos cansamos, somos creaturas, \u00e9l no se cansa, es creador y est\u00e1 para aliviar, no se agota de ser Padre, no se fatiga, es su gran alegr\u00eda. El Padre envi\u00f3 a su Hijo al mundo para salvarnos, salvarnos tambi\u00e9n del cansancio, para que nos dejemos aliviar! Dice hoy Jes\u00fas, \u201cYo los aliviar\u00e9\u201d Jes\u00fas es nuestro aliviador de cansancios y agobios, de cargas mal llevadas. No es el solucionador de problemas, sino el que quiere aliviarnos y ayudarnos a encontrar descanso en \u00c9l.<\/em><\/p>\n<p><em>Ponete a pensar en, las much\u00edsimas propuestas aliviadoras que hay a nuestro alrededor, bueno ser\u00eda interminable, cada uno tiene que pensar en esas cosas que acude muchas veces pensando que dar\u00e1n la soluci\u00f3n eterna y despu\u00e9s todo vuelve a la normalidad, nos cansamos espiritualmente como si nada hubiese pasado. Incluso a veces volvemos de las vacaciones cansados.<\/em><\/p>\n<p><em>Por otro lado, tambi\u00e9n la lista del porqu\u00e9 nos cansamos ser\u00eda interminable, cada uno tiene las suyas. Supuestamente nos cansamos y agobiamos por problemas externos: mi marido que est\u00e1 insoportable, mi mujer que se queja de todo y no me entiende, mis hijos que viven en la suya y se olvidan de m\u00ed, mi trabajo que es agobiante, el tr\u00e1fico de mi ciudad que no mejora nunca, los malos que me rodean, el estudio y los profesores que son injustos. Siempre el problema est\u00e1 afuera, a veces nos decimos: \u201cSi todo eso no estuviera yo estar\u00eda perfecto\u201d. Ahora, seg\u00fan las palabras de Jes\u00fas, \u00bfel problema no ser\u00e1 que lo tenemos dentro? Lamento darte esta mala noticia, pero Jes\u00fas hoy dice claramente: \u201cAprendan de M\u00ed que soy manso y humilde de coraz\u00f3n\u201d Eso quiere decir que, para aliviarnos, para que dejemos de estar cansados y agobiados, Jes\u00fas nos propone el remedio de la mansedumbre y de la humildad, por lo cual quiere decir que el cansancio es fruto de nuestra falta de humildad y nuestra ira. Una vez un monje muy sabio me lo dijo as\u00ed: No es que te enoj\u00e1s porque est\u00e1s cansado, sino que como est\u00e1s enojado por eso te cans\u00e1s: Reci\u00e9n hoy lo entiendo, al principio me parec\u00eda il\u00f3gico. Es as\u00ed, nos cansamos porque no queremos llevar el peso de ser humildes y mansos, pesa mucho. Es m\u00e1s f\u00e1cil ser iracundos y ser orgullosos y soberbios. Es incre\u00edble, Jes\u00fas no recomienda nada externos, todo lo contrario, cambiar desde adentro. Jes\u00fas nos dice hoy: \u00bfQuer\u00e9s dejar de cansarte y agobiarte tanto o aprender a cansarte bien y vivir un cansancio que valga la pena? Se humilde y manso. Para pensar y rezar \u00bfno? \u00bfLevante la mano quien quiere ir a Jes\u00fas para que Jes\u00fas le ense\u00f1e a no cansarse y a dejarse aliviar el coraz\u00f3n? Si la levantaste, ya somos dos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas tom\u00f3 la palabra y dijo: \u00abVengan a m\u00ed todos los que est\u00e1n afligidos y agobiados, y yo los aliviar\u00e9. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de m\u00ed, porque soy paciente y humilde de coraz\u00f3n, y as\u00ed encontrar\u00e1n alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.\u00bb Palabra del Se\u00f1or Comentario Me parece [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5253,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-5252","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5252","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5252"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5252\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5256,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5252\/revisions\/5256"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5253"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5252"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5252"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5252"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}