{"id":5347,"date":"2024-12-28T00:00:52","date_gmt":"2024-12-28T03:00:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5347"},"modified":"2024-12-27T10:46:37","modified_gmt":"2024-12-27T13:46:37","slug":"fiesta-de-los-santos-inocentes-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/fiesta-de-los-santos-inocentes-2\/","title":{"rendered":"Fiesta de los Santos Inocentes"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5347-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/28diciembre-audio-FiestaSantosInocentes-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/28diciembre-audio-FiestaSantosInocentes-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/28diciembre-audio-FiestaSantosInocentes-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/28diciembre-audio-FiestaSantosInocentes-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Despu\u00e9s de la partida de los magos, el \u00c1ngel del Se\u00f1or se apareci\u00f3 en sue\u00f1os a Jos\u00e9 y le dijo: \u00abLev\u00e1ntate, toma al ni\u00f1o y a su madre, huye a Egipto y permanece all\u00ed hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al ni\u00f1o para matarlo.\u00bb<\/p>\n<p>Jos\u00e9 se levant\u00f3, tom\u00f3 de noche al ni\u00f1o y a su madre, y se fue a Egipto.<\/p>\n<p>All\u00ed permaneci\u00f3 hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que el Se\u00f1or hab\u00eda anunciado por medio del Profeta: Desde Egipto llam\u00e9 a mi hijo.<\/p>\n<p>Al verse enga\u00f1ado por los magos, Herodes se enfureci\u00f3 y mand\u00f3 matar, en Bel\u00e9n y sus alrededores, a todos los ni\u00f1os menores de dos a\u00f1os, de acuerdo con la fecha que los magos le hab\u00edan indicado. As\u00ed se cumpli\u00f3 lo que hab\u00eda sido anunciado por el profeta Jerem\u00edas: En Ram\u00e1 se oy\u00f3 una voz, hubo l\u00e1grimas y gemidos: es Raquel, que llora a sus hijos y no quiere que la consuelen, porque ya no existen.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Como tantas otras fiestas o costumbres y tradiciones de nuestra fe, esta fiesta, de los Santos Inocentes, creo yo que sin querer ha ido perdiendo su sentido original para terminar, por lo menos por estas tierras, en Argentina, en una especie de oportunidad para probar la inocencia de los m\u00e1s cercanos con alg\u00fan chiste, alguna broma, incluso a veces de mal gusto. Pero en realidad nada tiene que ver con lo que celebramos. De hecho, si pregunt\u00e1s por ah\u00ed, o tambi\u00e9n vos mismo que est\u00e1s escuchando: \u00bfpor qu\u00e9 se hacen chistes para probar la inocencia el 28 de diciembre?, seguramente pocos saben que es el D\u00eda de los Santos Inocentes; o sea, el d\u00eda en el que celebramos los primeros m\u00e1rtires, que, aunque no conocieron a Cristo, fueron asesinados a causa de \u00e9l, por miedo al verdadero rey, por temor a lo que vendr\u00eda. El rey de ese momento no soportaba que otro rey pueda venir a ocupar su lugar, pero no sab\u00eda de qu\u00e9 rey se trataba por supuesto.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>El 26 celebramos al primero que dio su vida conscientemente por Cristo, San Esteban; hoy a los primeros que murieron por la verdad antes de conocerla y siendo totalmente inocentes. Un santo lo describe de una manera admirable, te lo voy a leer directamente. Dice as\u00ed: \u00abAquellos ni\u00f1os, sin saberlo, mueren por Cristo, y sus padres lloran la muerte de aquellos m\u00e1rtires; Cristo, cuando eran todav\u00eda incapaces de hablar, los convierte en id\u00f3neos testigos suyos. As\u00ed es el reinado de aquel que ha venido para ser rey. As\u00ed libera aquel que ha venido a ser libertador, as\u00ed salva aquel que ha venido a ser salvador. Pero t\u00fa, Herodes, ignorando todo esto, te alteras y te llenas de furor; y, al llenarte de furor contra aquel ni\u00f1o, le prestas ya tu homenaje sin saberlo. (\u2026) \u00bfQu\u00e9 merecimientos ten\u00edan aquellos ni\u00f1os para obtener la victoria? A\u00fan no hablan y ya confiesan a Cristo. Sus cuerpos no tienen a\u00fan la fuerza suficiente para la lucha y han conseguido ya la palma de la victoria\u00bb. \u00a1Una delicia!<\/em><\/p>\n<p><em>Te propongo hoy poder meditar desde Algo del Evangelio dos cosas, o las que a vos te parezcan. Siempre es bueno elegir para poder realmente profundizar. Acordate que la Palabra de Dios, el alimentarse de ella cada d\u00eda, puede compararse al modo en c\u00f3mo alimentamos tambi\u00e9n nuestro cuerpo. Si te ponen muchos platos para elegir, uno puede comer todo, se puede probar de todo con el af\u00e1n de no dejar de lado nada, o se puede simplemente elegir lo que uno realmente tiene ganas de comer ese d\u00eda y disfrutar. A veces por comer todo terminamos por no disfrutar nada, por no saborear en serio la comida. Con la Palabra de Dios puede pasarnos lo mismo. Escucharla es a veces como un gran banquete, con muchas opciones, pero no se puede comer todo junto y mucho menos de golpe, podemos atragantarnos; lo mejor es elegir algo y saborearlo mucho. Eleg\u00ed algo y sabor\u00e9alo.<\/em><\/p>\n<p><em>Primero, lo que quiero decirte es que esta matanza de ni\u00f1os inocentes, por un aparente enojo de Herodes, en realidad es fruto de su miedo a perder el poder, de perder su reinado. \u00c9l quer\u00eda matar a aquel que se anunciaba que ser\u00eda rey, sin saber que el reinado de Jes\u00fas no ser\u00eda como los reinados de este mundo. Y aunque parece demasiado cruel para nuestro tiempo, no est\u00e1 muy alejado de las miles de situaciones y v\u00edctimas inocentes que el mundo se sigue cobrando por miedo a perder el poder. Por ejemplo, el negocio de las guerras, el negocio del aborto tan terrible (en donde son v\u00edctimas no solo los ni\u00f1os, sino miles de madres), todo tipo de explotaci\u00f3n sexual, narcotr\u00e1fico, pol\u00edticas de control de la poblaci\u00f3n y miles de cosas m\u00e1s, por miedo a perder el poder. El mundo quiere poder y hace todo lo posible por mantenerlo. El poder es el gran mal de este mundo, cuando es mal usado por supuesto. Es m\u00e1s com\u00fan de lo que pensamos. Pensemos en nuestros trabajos, pens\u00e1 en tu grupo, parroquia, incluso a veces en las familias. El poder se puede transformar como en un dios, al cual muchos veneran. Es el dios de este mundo, no el Dios de los cristianos por supuesto.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuidado cuando nosotros \u00abmatamos\u00bb a inocentes por miedo a perder lo que tenemos; en el fondo es pura inseguridad, es pura soberbia, y el soberbio en el fondo se quiere muy poco, tiene mucho miedo.<\/em><\/p>\n<p><em>Lo segundo es que pensemos en nuestra vida personal, porque mientras tanto el mundo est\u00e1 lleno de inocentes que d\u00eda a d\u00eda sufren o mueren por causa de otros. Hay miles de m\u00e1rtires silenciosos que a\u00fan sin conocer y confesar a Cristo les toca lo peor. A vos por ah\u00ed te pasa, te pas\u00f3 o te pasar\u00e1. A todos nos puede tocar sufrir injusticias por la maldad de otros, nadie est\u00e1 exento. Pensemos que al mismo Jes\u00fas le pas\u00f3. \u00c9l es el m\u00e1s inocente que muri\u00f3 por la maldad de muchos, para sanar la maldad de muchos. Muchas veces a los cristianos nos toca sufrir injustamente, siendo inocentes, para tambi\u00e9n ayudarlo a Jes\u00fas de alg\u00fan modo en la salvaci\u00f3n de un mundo que lo \u00fanico que busca es tener poder de todo tipo, de dinero, de status, de cosas materiales, de prestigio a toda costa. Pensemos tambi\u00e9n si a veces nosotros, incluso siendo cristianos, no nos comportamos como peque\u00f1os Herodes, que ante la primera posibilidad de perder nuestro \u00abpuestito de poder\u00bb, somos capaces de \u00abmatar\u00bb, en sentido figurado, todo lo que puede amenazar nuestros deseos de ser alguien en esta vida, ser alguien seg\u00fan la mentalidad del mundo por supuesto.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfA qu\u00e9 tenemos miedo cuando obramos as\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 le tenemos miedo a los que obran as\u00ed?<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de la partida de los magos, el \u00c1ngel del Se\u00f1or se apareci\u00f3 en sue\u00f1os a Jos\u00e9 y le dijo: \u00abLev\u00e1ntate, toma al ni\u00f1o y a su madre, huye a Egipto y permanece all\u00ed hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al ni\u00f1o para matarlo.\u00bb Jos\u00e9 se levant\u00f3, tom\u00f3 de noche al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5348,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-5347","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5347","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5347"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5347\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5351,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5347\/revisions\/5351"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5348"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5347"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5347"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5347"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}