{"id":5414,"date":"2025-01-09T00:00:50","date_gmt":"2025-01-09T03:00:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5414"},"modified":"2025-01-08T07:28:31","modified_gmt":"2025-01-08T10:28:31","slug":"feria-de-navidad-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/feria-de-navidad-10\/","title":{"rendered":"Feria de Navidad"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5414-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/09-enero-audio-Feria-de-Navidad-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/09-enero-audio-Feria-de-Navidad-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/09-enero-audio-Feria-de-Navidad-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/09-enero-audio-Feria-de-Navidad-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Despu\u00e9s que los cinco mil hombres se saciaron, en seguida, Jes\u00fas oblig\u00f3 a sus disc\u00edpulos a que subieran a la barca y lo precedieran en la otra orilla, hacia Betsaida, mientras \u00e9l desped\u00eda a la multitud. Una vez que los despidi\u00f3, se retir\u00f3 a la monta\u00f1a para orar.<\/p>\n<p>Al caer la tarde, la barca estaba en medio del mar y \u00e9l permanec\u00eda solo en tierra. Al ver que remaban muy penosamente, porque ten\u00edan viento en contra, cerca de la madrugada fue hacia ellos caminando sobre el mar, e hizo como si pasara de largo.<\/p>\n<p>Ellos, al verlo caminar sobre el mar, pensaron que era un fantasma y se pusieron a gritar, porque todos lo hab\u00edan visto y estaban sobresaltados. Pero \u00e9l les habl\u00f3 enseguida y les dijo: \u00abTranquil\u00edcense, soy yo; no teman.\u00bb Luego subi\u00f3 a la barca con ellos y el viento se calm\u00f3.<\/p>\n<p>As\u00ed llegaron al colmo de su estupor, porque no hab\u00edan comprendido el milagro de los panes y su mente estaba enceguecida.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Ya estamos llegando al final del tiempo de Navidad, este tiempo tan lindo en el que intentamos descubrir y admirarnos del Dios con nosotros, de ese ni\u00f1o que naci\u00f3 para darnos todo, por amor. En breve, empezaremos el tiempo llamado ordinario, el tiempo com\u00fan de la Iglesia, donde empezaremos a meditar la vida p\u00fablica de Jes\u00fas.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>La Iglesia nos regala hoy un evangelio para meditar qu\u00e9 es lo que el Se\u00f1or nos quiere ense\u00f1ar, contemplar un poco el modo de actuar del Se\u00f1or para poder llevarlo a nuestra vida. Si uno se pone a pensar, en la Palabra de Dios, no hay relatados muchos episodios en donde se muestra a Jes\u00fas navegando con sus disc\u00edpulos en el mar \u2013por decir as\u00ed\u2013, descansando, contemplando la naturaleza, donde diga que los disc\u00edpulos estaban remando y que Jes\u00fas estaba con ellos disfrutando. Y uno puede pensar: \u00ab\u00bfSer\u00e1 que no pas\u00f3 nunca? \u00bfO pas\u00f3 y no est\u00e1 contado?\u00bb Yo creo que es lindo pensar que s\u00ed, pas\u00f3. En tres a\u00f1os de vida p\u00fablica, de amistad junto con sus disc\u00edpulos, habr\u00e1 habido un mont\u00f3n de momentos en los que seguramente disfrutaron de este mar de Galilea navegando, aunque siempre lo hicieron mientras Jes\u00fas iba de ac\u00e1 para all\u00e1 trabajando. Pero, \u00bfy entonces por qu\u00e9 no est\u00e1 contado? Porque en el evangelio est\u00e1n contados los episodios de la vida de Jes\u00fas que nos quieren ayudar a experimentar y asimilar la salvaci\u00f3n de Dios, a experimentar la salvaci\u00f3n que Jes\u00fas vino a traernos; por eso, est\u00e1n contados estos momentos en los cuales el Se\u00f1or aparece como para tranquilizar, aparece en momentos de tormenta. \u00c9l aparece en momentos en los que los disc\u00edpulos est\u00e1n remando.<\/em><\/p>\n<p><em>Entonces, por un lado, creo que hay que pensar eso, que la vida no es siempre esto. La vida no es siempre penosa o remar y remar y no sentir nada de Dios, no sentirlo al mismo Jes\u00fas. Pero, por otro lado, tenemos que pensar que est\u00e1 contado justamente para tranquilizarnos y ayudarnos en los momentos en los que s\u00ed nos pasa eso, porque parte de nuestra vida es as\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>Y bueno, pensemos, y te propongo, en tres cosas de Algo del Evangelio de hoy.<\/em><\/p>\n<p><em>Primero, ver c\u00f3mo Jes\u00fas obliga a los disc\u00edpulos a mandarse solos, dir\u00edamos. Jes\u00fas los obliga a que se adelanten. \u00c9l a veces \u00abnos obliga a andar solos\u00bb, aunque siempre estamos acompa\u00f1ados con otros hermanos, con otros disc\u00edpulos. Nos manda solos al mar de este mundo para que aprendamos tambi\u00e9n a manejarnos, para que aprendamos tambi\u00e9n a confiar, a remar \u2013a remar contra el viento en contra que tenemos\u2013, pero siempre sabiendo que nunca deja de estar a nuestro lado, aunque a veces parece que no lo estaba, aunque a veces no lo sintamos. Y esto es lo segundo, este mundo muchas veces se nos vuelve en contra. Tantas cosas que se nos vuelven en contra: nuestras propias debilidades, nuestros propios pecados que arrastramos \u2013y parece que remamos y remamos y no avanzamos\u2013, las mismas cosas del mundo que se nos presentan como atrayentes y nos hacen pensar que es lo m\u00e1s f\u00e1cil, nuestra propia familia, nuestros propios dolores, tristezas, problemas, la falta de salud, de trabajo y tantas cosas m\u00e1s. Tantas cosas que se nos vuelven en contra. Bueno, muchas veces tenemos que remar en contra, y se nos vuelve muy dif\u00edcil y penoso. Y eso nos pasa a todos. No estamos solos. Aunque pensemos que estamos solos en la barca, siempre tenemos que tener la certeza de que estamos con alguien.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas mand\u00f3 a los disc\u00edpulos en grupo. Siempre tenemos a alguien para ayudarnos a remar. Siempre ten\u00e9s a alguien de tu familia, siempre ten\u00e9s alg\u00fan amigo, siempre alg\u00fan sacerdote conocido. Siempre ten\u00e9s alguien que pod\u00e9s mirar y que est\u00e1 remando con vos. No pienses nunca que est\u00e1s solo. Jes\u00fas \u00abnos obliga\u00bb a andar solos, a remar solos para que aprendamos, para que maduremos; pero, en realidad, tengamos la certeza de que nunca remamos solos.<\/em><\/p>\n<p><em>Y lo \u00faltimo, lo tercero, Jes\u00fas aparece solo, y solo para calmarnos, solo para tranquilizarnos, para hacernos perder el temor. \u00c9l se aleja, pero para que nos demos cuenta de que siempre est\u00e1. De alguna manera se esconde, se hace como un fantasma, pero en el fondo \u00e9l siempre est\u00e1.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abTranquil\u00edcense, soy yo; no temas\u00bb. \u00c9l est\u00e1 siempre. Mir\u00e1 a tu alrededor. Parece que cuando rem\u00e1s est\u00e1s solo, pero levant\u00e1 la cabeza que ten\u00e9s a alguien que te quiere ayudar, y por supuesto ten\u00e9s a Jes\u00fas, que se sube a la barca de tu vida, de nuestra vida, a la barca de la Iglesia, a la barca de lo que te est\u00e1 pasando para tranquilizarte. Si est\u00e1s as\u00ed, mir\u00e1 a tu alrededor que vas a ver que siempre hay una posibilidad para pedir ayuda.<\/em><\/p>\n<p><em>Que el Se\u00f1or hoy nos consuele, que nos ayude a seguir remando y nos ayude a seguir caminando en las dificultades de esta vida.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s que los cinco mil hombres se saciaron, en seguida, Jes\u00fas oblig\u00f3 a sus disc\u00edpulos a que subieran a la barca y lo precedieran en la otra orilla, hacia Betsaida, mientras \u00e9l desped\u00eda a la multitud. Una vez que los despidi\u00f3, se retir\u00f3 a la monta\u00f1a para orar. 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