{"id":5442,"date":"2025-01-14T00:00:12","date_gmt":"2025-01-14T03:00:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5442"},"modified":"2025-01-13T08:15:53","modified_gmt":"2025-01-13T11:15:53","slug":"i-martes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/i-martes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"I Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5442-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/14-enero-audio-I-MartesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/14-enero-audio-I-MartesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/14-enero-audio-I-MartesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/14-enero-audio-I-MartesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas entr\u00f3 a Cafarna\u00fan, y cuando lleg\u00f3 el s\u00e1bado, fue a la sinagoga y comenz\u00f3 a ense\u00f1ar. Todos estaban asombrados de su ense\u00f1anza, porque les ense\u00f1aba como quien tiene autoridad y no como los escribas.<\/p>\n<p>Y hab\u00eda en la sinagoga un hombre pose\u00eddo de un esp\u00edritu impuro, que comenz\u00f3 a gritar: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres de nosotros, Jes\u00fas Nazareno? \u00bfHas venido para acabar con nosotros? Ya s\u00e9 qui\u00e9n eres: el Santo de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas lo increp\u00f3, diciendo: \u00abC\u00e1llate y sal de este hombre\u00bb. El esp\u00edritu impuro lo sacudi\u00f3 violentamente y, dando un gran alarido, sali\u00f3 de ese hombre.<\/p>\n<p>Todos quedaron asombrados y se preguntaban unos a otros: \u00ab \u00bfQu\u00e9 es esto? \u00a1Ense\u00f1a de una manera nueva, llena de autoridad; da \u00f3rdenes a los esp\u00edritus impuros, y estos le obedecen!\u00bb Y su fama se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente por todas partes, en toda la regi\u00f3n de Galilea.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Debemos reconocer que a veces usamos muy mal la palabra \u00abpoder\u00bb. O tambi\u00e9n podr\u00edamos decir que usamos mal el poder que todos tenemos. Est\u00e1 tan embarrada esta palabra que pareciera que tener poder no es tan bueno y todos los que lo tienen lo usan mal, y sin embargo, en el verdadero sentido de la palabra, todos tenemos \u00abalgo de poder\u00bb y no tenemos que tener miedo a decirlo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Ser hombres creados a imagen y semejanza del creador es tener libertad, y tener libertad es tener un gran poder en nuestras manos. Vuelvo a decir, \u00a1qu\u00e9 mal usamos a veces la palabra poder!, incluso la usamos mal para hablar del mism\u00edsimo Dios, de Jes\u00fas, que se hizo hombre. Sin embargo, el Evangelio del domingo dec\u00eda: \u00abDetr\u00e1s de m\u00ed vendr\u00e1 el que es m\u00e1s poderoso que yo\u00bb. Juan Bautista tambi\u00e9n ten\u00eda poder, como vos y yo. Todos tenemos poder, pero Jes\u00fas es m\u00e1s poderoso que nosotros; esa es la cuesti\u00f3n. Ahora, \u00bfqu\u00e9 es tener poder?, nos podemos preguntar. \u00bfQu\u00e9 es el poder? \u00bfQu\u00e9 significa tener poder? \u00bfQu\u00e9 hizo Juan el Bautista con su poder? \u00bfQu\u00e9 hizo Jes\u00fas con su gran poder? \u00bfNo ser\u00e1 que el poder tiene m\u00e1s que ver con el poder cambiar uno mismo, desde adentro? Intentaremos seguir reflexionando sobre este tema en estos d\u00edas.<\/em><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n podr\u00edamos decir hoy que \u00a1c\u00f3mo cuesta cambiar ciertas cosas en nuestra vida! \u00a1C\u00f3mo cuesta cambiar cuando nos damos cuenta que es necesario cambiar, que es necesario hacer un esfuerzo para ser distintos, para amar m\u00e1s! Acord\u00e9monos que amar es cambiar sin dejar de ser lo que somos, pero no se ama sin hacer un esfuerzo y todo esfuerzo implica un cambio, de lugar, de pensamiento, de actitud, de sentir. Amar es tambi\u00e9n ir descubriendo qui\u00e9nes somos; es ir conoci\u00e9ndonos m\u00e1s, conociendo nuestra vocaci\u00f3n, nuestra misi\u00f3n, el sentido de nuestra vida.<\/em><\/p>\n<p><em>Ayer escuch\u00e1bamos que Jes\u00fas llamaba a unos pescadores, pero para transformarlos en pescadores de hombres, para ayudarlos a que se den cuenta que estaban hechos para cosas m\u00e1s grandes. Por eso, fueron descubri\u00e9ndolo poco a poco, en la medida que se dejaron amar por Jes\u00fas, en la medida en que fueron aprendiendo de \u00e9l, a medida que se fueron conociendo con sus limitaciones y capacidades. Es bueno que cada uno vaya pensando y rezando, de la mano de Algo del Evangelio, qu\u00e9 cambios podemos hacer en nuestra vida. \u00bfQu\u00e9 cambios est\u00e1n al alcance de nuestras manos?, que veces no son muy grandes. Te dir\u00eda que, todo lo contrario, muchas veces los grandes cambios empiezan con cosas muy sencillas, peque\u00f1as, silenciosas, pero que cuestan mucho porque a veces no las vemos. A veces es \u00abdesacelerar\u00bb un poco, otras veces ser\u00e1 \u00abbajar un cambio\u00bb, como se dice, muchas veces orientar el rumbo desviado. Por ah\u00ed ser\u00e1 volver a encontrar el rumbo perdido, otras ser\u00e1 dejar de hacer ciertas cosas, de pensarlas o dejar de taparlas. \u00bfQui\u00e9n sabe? Mil maneras, mil formas de cambiar para creer. \u00bfCambiar por cambiar? No, cambiar y creer. Cambiar para encontrar el Reino de Dios que est\u00e1 entre nosotros y no lo vemos. Creer que Jes\u00fas vino a inaugurar una etapa nueva de la historia, de nuestra vida, como aparece claramente en la Palabra de hoy.<\/em><\/p>\n<p><em>La primera acci\u00f3n concreta de Jes\u00fas es la de expulsar un demonio. Es verdad que dice que Jes\u00fas ense\u00f1aba, ense\u00f1aba de una forma distinta, con autoridad \u2013o sea, haciendo lo que dec\u00eda\u2013, no como nos pasa a veces a nosotros que ense\u00f1amos lo que no hacemos. Pero deteng\u00e1monos en la autoridad de Jes\u00fas para vencer al malo, al maligno. No hay que olvidarse de esto, no podemos pasar de largo en el Evangelio esta realidad. Jes\u00fas vino a vencer al maligno, y lo hizo claramente. \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres de nosotros, Jes\u00fas Nazareno? \u00bfHas venido a acabar con nosotros?\u00bb, le dicen. S\u00ed, Jes\u00fas vino a acabar con el malo en este mundo y lo que nos hace mal. El demonio es un mentiroso, pero a Jes\u00fas no le puede mentir. El demonio habla en plural, pero Jes\u00fas le habla en singular: \u00abC\u00e1llate y sal de este hombre\u00bb. Jes\u00fas lo descubre, lo vence con la verdad; el demonio nos quiere vencer con la mentira. \u00a1Qu\u00e9 linda noticia!: Jes\u00fas vino a \u00abacabar\u00bb con el padre de la mentira.<\/em><\/p>\n<p><em>No hay porqu\u00e9 temer, no tenemos que temer. No hay que negar su existencia y su insistencia en alejarnos de Jes\u00fas, pero no hay que darle m\u00e1s entidad de la que tiene. Jes\u00fas vino a acabar con su poder, vino a vencerlo para que nosotros aprendamos a vencerlo con la verdad.<\/em><\/p>\n<p><em>Un cambio que est\u00e1 al alcance de nuestras manos, de nuestra decisi\u00f3n, es salir de la mentira dejando que Jes\u00fas la eche con su Palabra; no dejarnos enga\u00f1ar por el demonio que siempre prefiere mentirnos y mantenernos en el silencio, en la falta de verdad. La verdad espanta al demonio, la verdad lo aleja. No porque estemos pose\u00eddos, eso es muy raro, sino porque muchas veces no enfrentamos nuestra propia verdad, la verdad de lo que nos pasa. La tapamos, la ocultamos, la pateamos para adelante y por eso andamos as\u00ed, como se dice, a los tumbos.<\/em><\/p>\n<p><em>Pid\u00e1mosle al Se\u00f1or que hoy nos conceda la gracia de ser m\u00e1s sinceros con nosotros mismos y con \u00e9l.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas entr\u00f3 a Cafarna\u00fan, y cuando lleg\u00f3 el s\u00e1bado, fue a la sinagoga y comenz\u00f3 a ense\u00f1ar. Todos estaban asombrados de su ense\u00f1anza, porque les ense\u00f1aba como quien tiene autoridad y no como los escribas. 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