{"id":5479,"date":"2025-01-21T00:00:09","date_gmt":"2025-01-21T03:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5479"},"modified":"2025-01-20T08:19:23","modified_gmt":"2025-01-20T11:19:23","slug":"ii-martes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/ii-martes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"II Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5479-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/21-enero-audio-II-MartesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/21-enero-audio-II-MartesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/21-enero-audio-II-MartesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/21-enero-audio-II-MartesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Un s\u00e1bado en que Jes\u00fas atravesaba unos sembrados, sus disc\u00edpulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. Entonces los fariseos le dijeron: \u00ab\u00a1Mira! \u00bfPor qu\u00e9 hacen en s\u00e1bado lo que no est\u00e1 permitido?\u00bb<\/p>\n<p>\u00c9l les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfUstedes no han le\u00eddo nunca lo que hizo David, cuando \u00e9l y sus compa\u00f1eros se vieron obligados por el hambre, c\u00f3mo entr\u00f3 en la Casa de Dios, en el tiempo del Sumo Sacerdote Abiatar, y comi\u00f3 y dio a sus compa\u00f1eros los panes de la ofrenda, que s\u00f3lo pueden comer los sacerdotes?\u00bb<\/p>\n<p>Y agreg\u00f3: \u00abEl s\u00e1bado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el s\u00e1bado. De manera que el Hijo del hombre es due\u00f1o tambi\u00e9n del s\u00e1bado\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>En el camino del seguimiento a Jes\u00fas hay que ir aprendiendo a dejarse purificar por \u00e9l, no es un simple s\u00ed, de un d\u00eda, de una vez; es m\u00e1s complejo que eso, y por eso es m\u00e1s lindo. Cuando concebimos la vida cristiana, la fe no como lo que realmente es, un camino, sino como un instante lindo, como un momento pasajero, como una respuesta aislada de la totalidad de nuestra vida; es cuando tarde o temprano nos quedamos al costado, al costado del camino, de lo que en realidad es, o nos cansamos y decimos: \u00a1Esto era ser cristiano!<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Lo que hay que saber es que Jes\u00fas no nos enga\u00f1a, nunca enga\u00f1\u00f3 a nadie en los evangelios, siempre fue claro y directo. En todo caso, nos enga\u00f1aron sin querer los que nos invitaron a seguirlo, nos enga\u00f1aron por ser buenos, por atraernos y sumar fieles a sus arcas, o bien nos dejamos enga\u00f1ar nosotros, o entendimos mal, porque a veces nos gusta no escuchar todo, preferimos no escuchar toda la verdad porque es demasiado pesada para cargarla. Por eso, es necesario escuchar todo el mensaje del Evangelio, no esquivar nada, incluso los pasajes dif\u00edciles y las controversias, como escuchamos en Algo del Evangelio de hoy.<\/em><\/p>\n<p><em>Es lindo cuando Jes\u00fas aprovecha incluso las situaciones m\u00e1s dif\u00edciles, situaciones de controversia, de peleas, situaciones donde lo juzgan o juzgan a sus disc\u00edpulos para ense\u00f1arnos, para que aprendamos a tener una mirada diferente, para que aprendamos a mirar en lo profundo de las cosas, para que nos demos cuenta que la ley suprema que est\u00e1 escrita en nuestro coraz\u00f3n, dada por \u00e9l \u2013dada por Dios\u2013, es la ley del amor.<\/em><\/p>\n<p><em>Y por eso san Pablo llega a decir en alg\u00fan momento en una de sus cartas: \u00abAmar es cumplir la ley entera\u00bb. Debemos aprender que el amor es finalmente el cumplimiento de la ley, de todas las leyes y las normas que podemos tener en la familia de la Iglesia, como personas religiosas (no estamos hablando de las leyes civiles; ese ser\u00eda otro tema), porque cuando no descubrimos que la ley del amor est\u00e1 por encima de todas las leyes, o las engloba, y que estas est\u00e1n al servicio del amor; es cuando perdemos el rumbo y absolutizamos las leyes, las peque\u00f1as normas que tenemos y que nos regulan en la vida de la Iglesia, en las comunidades, en la liturgia, en la catequesis, en la predicaci\u00f3n, en todo lo que tiene que ver con la vida de la fe.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando nos olvidamos que esas normas est\u00e1n para regular y para ense\u00f1arnos a amar, hacemos justamente de esas normas leyes absolutas y nos olvidamos del objetivo final al que nos quiere orientar, que es a la caridad.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso el amor siempre tiene que ser la gu\u00eda. \u00bfY el amor entonces qu\u00e9 es? El bien del otro, el amor es buscar siempre el bien del otro. Cuando olvidamos ese principio fundamental, nos pasa, as\u00ed como les pasaba a los fariseos que eran capaces incluso de no hacer el bien en s\u00e1bado porque la ley dec\u00eda que ese d\u00eda no se pod\u00edan hacer ciertas cosas. Jes\u00fas nos quiere llevar justamente a un nuevo enfoque en el cumplimiento de la ley.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfNo ser\u00e1 que el pueblo jud\u00edo se hab\u00eda puesto muchas leyes y se hab\u00edan olvidado del amor?, \u00bfno ser\u00e1 que nosotros tambi\u00e9n nos llenamos de normas, nos llenamos de reglas y requisitos para un mont\u00f3n de cosas en la Iglesia \u2013que no est\u00e1n mal, pero las usamos mal\u2013 y finalmente nos olvidamos del amor? \u00bfNo ser\u00e1 que tenemos que aprender a aplicar las leyes y las normas a situaciones concretas, comprendiendo las condiciones particulares de cada persona que se acerca, de cada persona que veo? Porque ese es nuestro problema; las leyes universales las aplicamos a situaciones concretas olvid\u00e1ndonos de la particularidad del sujeto que las tiene que observar.<\/em><\/p>\n<p><em>Y eso tambi\u00e9n nos pasa a nosotros mismos cuando nos juzgamos, cuando no nos perdonamos ante situaciones que vivimos porque hab\u00eda que hacer tal o cual cosa y no las pudimos hacer.<\/em><\/p>\n<p><em>Incluso somos duros con nosotros y no comprendemos que ciertas circunstancias nos llevaron a veces a caer en lo que ca\u00edmos \u2013no nos justifican, pero nos ayuda a entender la situaci\u00f3n\u2013, ciertas circunstancias que no nos permitieron hacer lo que debi\u00e9ramos haber hecho.<\/em><\/p>\n<p><em>Entonces esta nueva visi\u00f3n no anula las leyes; por eso el otro peligro siempre es caer en rechazar tanto las normas, habernos cansado tanto de que se usen mal, pensando incluso que parece que no sirven, que las despreciamos finalmente. Entonces caemos en el otro extremo del farise\u00edsmo que ser\u00eda hacer \u00abmi propia norma\u00bb, la norma del capricho, la norma de que finalmente todo es un desorden y hago lo que me parezca; y eso tampoco conduce al amor verdadero. El amor tiene que ser el que regule todas mis actitudes, mis sentimientos, mis pensamientos\u2026El amor de Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, ojal\u00e1 que las palabras de Jes\u00fas nos ayuden a ver que la ley est\u00e1 hecha para el hombre y no el hombre para la ley. Nosotros tenemos que ser libres, tenemos que descubrir siempre, d\u00eda a d\u00eda, en cada circunstancia concreta de nuestra vida, qu\u00e9 es lo mejor que podemos hacer, y eso implica un esfuerzo, implica oraci\u00f3n, autoconocimiento e interiorizaci\u00f3n para poder descubrir qu\u00e9 es lo que Dios nos pide en cada circunstancia particular de nuestra vida.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un s\u00e1bado en que Jes\u00fas atravesaba unos sembrados, sus disc\u00edpulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. 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