{"id":5506,"date":"2025-01-26T00:00:24","date_gmt":"2025-01-26T03:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5506"},"modified":"2025-01-25T07:32:11","modified_gmt":"2025-01-25T10:32:11","slug":"iii-domingo-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/iii-domingo-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"III Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5506-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/26-enero-audio-III-DomingoDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/26-enero-audio-III-DomingoDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/26-enero-audio-III-DomingoDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/26-enero-audio-III-DomingoDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Muchos han tratado de relatar ordenadamente los acontecimientos que se cumplieron entre nosotros, tal como nos fueron transmitidos por aqu\u00e9llos que han sido desde el comienzo testigos oculares y servidores de la Palabra. Por eso, despu\u00e9s de informarme cuidadosamente de todo desde los or\u00edgenes, yo tambi\u00e9n he decidido escribir para ti, excelent\u00edsimo Te\u00f3filo, un relato ordenado, a fin de que conozcas bien la solidez de las ense\u00f1anzas que has recibido.<\/p>\n<p>Jes\u00fas volvi\u00f3 a Galilea con el poder del Esp\u00edritu y su fama se extendi\u00f3 en toda la regi\u00f3n. Ense\u00f1aba en las sinagogas y todos lo alababan.<\/p>\n<p>Jes\u00fas fue a Nazaret, donde se hab\u00eda criado; el s\u00e1bado entr\u00f3 como de costumbre en la sinagoga y se levant\u00f3 para hacer la lectura. Le presentaron el libro del profeta Isa\u00edas y, abri\u00e9ndolo, encontr\u00f3 el pasaje donde estaba escrito: \u00abEl Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed, porque me ha consagrado por la unci\u00f3n. \u00c9l me envi\u00f3 a llevar la Buena Noticia los pobres, a anunciar la liberaci\u00f3n a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas cerr\u00f3 el Libro, lo devolvi\u00f3 al ayudante y se sent\u00f3. Todos en la sinagoga ten\u00edan los ojos fijos en \u00e9l. Entonces comenz\u00f3 a decirles: \u00abHoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de o\u00edr\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>En este domingo, d\u00eda para descansar un poco m\u00e1s, d\u00eda para estar en familia y para hacer algunas cosas que a veces no podemos hacer en la semana, tambi\u00e9n es d\u00eda para volver a escuchar la Palabra de Dios.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Y un vers\u00edculo del Salmo que se lee en la misa de hoy dice as\u00ed, quer\u00eda compartirlo: \u00ab\u00a1Ojal\u00e1 sean de tu agrado las palabras de mi boca, y lleguen hasta ti mis pensamientos, Se\u00f1or, mi Roca y mi redentor!\u00bb. Estas son las palabras del salmista hacia Dios, pero te propongo que cambiemos la direcci\u00f3n de las palabras. En vez de ser nosotros los que pidamos a Dios que le agraden nuestras palabras \u2013algo que podemos hacer tambi\u00e9n\u2013, que escuche lo que llevamos dentro del coraz\u00f3n \u2013cosa que Dios seguramente hace mucho mejor que nosotros\u2013, dejemos que sea \u00e9l, el Padre el que nos diga al o\u00eddo: \u00a1Ojal\u00e1 sean de tu agrado las palabras de mi boca, y lleguen hasta ti mis pensamientos, hijo m\u00edo, hija m\u00eda, a vos, por quien envi\u00e9 a mi Hijo al mundo a salvarte! Ojal\u00e1 que hoy nos demos cuenta que Dios al hablarnos quiere revelarnos sus pensamientos, mostrarnos su coraz\u00f3n, abrirnos su coraz\u00f3n, quiere compartirnos su vida, su alegr\u00eda. As\u00ed dice tambi\u00e9n algo de la primera lectura de hoy: \u00abNo est\u00e9n tristes, porque la alegr\u00eda en el Se\u00f1or es la fortaleza de ustedes\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>La verdad es que hoy te recomiendo y me recomiendo que leamos todas las lecturas, no tienen desperdicio. Nunca la Palabra de Dios tiene desperdicio, somos nosotros los que las desperdiciamos, porque no las escuchamos bien. \u00a1Nuestra fortaleza, la que nos da fuerza y nos sostiene, es la alegr\u00eda del Se\u00f1or! \u00bfY cu\u00e1l es la alegr\u00eda del Se\u00f1or? \u00bfCu\u00e1l es la alegr\u00eda de Jes\u00fas? Darnos su \u00abbuena noticia\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando nosotros damos noticias, tambi\u00e9n nos alegramos. A veces queremos ser los primeros en dar las buenas noticias. Algo del Evangelio de hoy es como si fuera la primera homil\u00eda de Jes\u00fas, el primer serm\u00f3n, es una buena noticia para nosotros, para los pobres de coraz\u00f3n, para los pobres de condici\u00f3n, para todos.<\/em><\/p>\n<p><em>Dios Padre se alegra al enviar a su Hijo al mundo a darnos la mejor notica que podemos recibir: liberaci\u00f3n, libertad y perd\u00f3n, misericordia. \u00a1Ojal\u00e1 que est\u00e1s palabras podamos escucharlas con alegr\u00eda! \u00a1Ojal\u00e1 que al escuchar estas palabras caigamos en la cuenta de lo que Dios piensa de nosotros, de lo que siente y eso se convierta en nuestra fortaleza! Nos vamos haciendo fuertes en la vida no en la medida en que confiamos en nuestras fuerzas \u2013valga la redundancia\u2013 o en la medida en que descubrimos que tenemos \u2013como se dice\u2013 mucho aguante para hacer todo, sino que, al contrario, somos fuertes en la medida en que descubrimos que nuestra fuerza est\u00e1 en reconocer nuestra debilidad y est\u00e1 en reconocer la alegr\u00eda, la alegr\u00eda que Dios tiene de salvarnos de esa debilidad, que la tarea de Dios es preocuparse por cada uno de nosotros y que Jes\u00fas vino al mundo justamente a eso. Eso es lo que nos debe dar fuerza, eso nos da certezas que nadie nos puede robar, eso nos hace inconmovibles en las batallas de nuestra vida. Esa alegr\u00eda de Dios nos hace levantarnos en las ca\u00eddas, eso nos hace liberarnos de las esclavitudes, eso nos ayuda a dejar nuestros pecados, eso nos hace confiar en el perd\u00f3n, nos hace regocijarnos en la misericordia, de saber que el primer preocupado por nosotros, el primero que es feliz de poder salvarnos es el mism\u00edsimo Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Ojal\u00e1 que hoy nos alegremos con la alegr\u00eda de nuestro Padre que quiere salvarnos! \u00a1Ojal\u00e1 nos convenzamos de que Jes\u00fas es el cumplimiento de todas las palabras de Dios durante todas las \u00e9pocas y, al mismo tiempo, todas las palabras de Jes\u00fas son palabras de Dios!<\/em><\/p>\n<p><em>El primer serm\u00f3n de nuestro Maestro no fue un serm\u00f3n amargo, no fue un serm\u00f3n deprimente, no nos reprocha, no critica, no nos reclama. Es como si Dios estuviera diciendo, como si Jes\u00fas nos dijera hoy: \u00abYo soy el que viene a liberarte del pecado, de lo que te ata y no te deja amar, de lo que te atrapa y no te deja estar en paz.<\/em><\/p>\n<p><em>Yo soy el que viene a inaugurar el tiempo del perd\u00f3n, el tiempo en el que tenemos que darnos cuenta que la mejor palabra que nos puede decir nuestro Padre, lo mejor que podemos escuchar de \u00e9l es esto: \u201c\u00a1Vengo a perdonarte! D\u00e9jate perdonar que yo no me canso de perdonar. \u00a1Vengo a ganarme tu amor, tu respeto, no a la fuerza, sino desde la atracci\u00f3n del amor!\u201d\u00bb. Esa es nuestra fortaleza.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Cu\u00e1nto nos cuesta a veces escuchar su Palabra! \u00a1Cu\u00e1nto nos cuesta que nos agrade lo que Dios nos dice! \u00a1Ojal\u00e1 que hoy nos agrade escuchar al Se\u00f1or! Pidamos ese don, porque solo escuch\u00e1ndolo a \u00e9l podremos vivir de \u00e9l y convivir con la verdadera alegr\u00eda, la alegr\u00eda que proviene de saber que somos salvados.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchos han tratado de relatar ordenadamente los acontecimientos que se cumplieron entre nosotros, tal como nos fueron transmitidos por aqu\u00e9llos que han sido desde el comienzo testigos oculares y servidores de la Palabra. 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