{"id":5517,"date":"2025-01-28T00:00:16","date_gmt":"2025-01-28T03:00:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5517"},"modified":"2025-01-27T09:05:27","modified_gmt":"2025-01-27T12:05:27","slug":"iii-martes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/iii-martes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"III Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5517-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/28-enero-audio-III-MartesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/28-enero-audio-III-MartesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/28-enero-audio-III-MartesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/28-enero-audio-III-MartesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Llegaron su madre y sus hermanos y, qued\u00e1ndose afuera, lo mandaron llamar. La multitud estaba sentada alrededor de Jes\u00fas, y le dijeron: \u00abTu madre y tus hermanos te buscan ah\u00ed afuera.\u00bb<\/p>\n<p>\u00c9l les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es mi madre y qui\u00e9nes son mis hermanos?\u00bb Y dirigiendo su mirada sobre los que estaban sentados alrededor de \u00e9l, dijo: \u00abEstos son mi madre y mis hermanos. Porque el que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>La comunicaci\u00f3n siempre es de a dos, por lo menos tiene que haber dos. Me refiero a la comunicaci\u00f3n entre nosotros y por supuesto con Dios, que es Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo. En el evangelio del domingo, Lucas dec\u00eda as\u00ed: \u201cHe decidido escribir para t\u00ed, excelent\u00edsimo Te\u00f3filo, un relato ordenado, a fin de que conozcas bien la solidez de las ense\u00f1anzas que has recibido\u201d Es lindo pensar que ese Te\u00f3filo podemos ser vos y yo, o sea, que Lucas pens\u00f3 y fue inspirado por Dios para escribir su evangelio para cada uno de nosotros, para ense\u00f1arnos a comunicarnos con \u00c9l, para que escuchemos sus ense\u00f1anzas, para que nos dejemos guiar por sus palabras, porque sus palabras son \u201cesp\u00edritu y vida\u201d.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>En la comunicaci\u00f3n, nuestro coraz\u00f3n a veces manda demasiado, y nuestra raz\u00f3n tambi\u00e9n, a veces mucho m\u00e1s. No importa cu\u00e1nto, no es medible, pero hay que reconocerlo, no hay armon\u00eda en nuestro interior, entre lo que pensamos y lo que sentimos. Hay como una especie de lucha diaria, casi minuto a minuto, entre lo que pensamos y sentimos, y por eso no es f\u00e1cil discernir lo que vivimos, lo que vemos, lo que o\u00edmos. Vuelvo a decirte esto para que lo pensemos en la escucha diaria de la Palabra de Dios. Es f\u00e1cil echar culpas hacia afuera. Es f\u00e1cil decir a veces: \u201cEs muy dif\u00edcil interpretar estas palabras\u201d \u201cLa palabra de Dios es muy complicada\u201d \u201cNo le entiendo a este sacerdote cuando predica\u201d \u201cHabla mucho, habla muy poco\u201d \u201cLe cuesta cerrar la idea, da muchas vueltas\u201d \u201cEs demasiado profundo, divaga\u201d \u201cHabla demasiado sencillo, no profundiza\u201d Y as\u00ed, cientos de frases que tenemos, que por m\u00e1s verdad que contengan, muchas veces nos hacen olvidar que gran parte de la recepci\u00f3n del mensaje depende de nosotros, de nuestra disposici\u00f3n, de nuestra apertura, de estar atentos a captar lo que Dios nos quiere decir, m\u00e1s all\u00e1 del que el otro dice\u2026 no todo es culpa del que habla. Pensemos en la cantidad de buenos mensajes que nos perdimos en nuestra vida por no haber tenido en cuenta esto. Por a veces haber menospreciado al que nos hablaba, por haber tenido por repetido lo que escuch\u00e1bamos, por haber exigido m\u00e1s de la cuenta, por tantas cosas m\u00e1s. Esto no lo digo para justificar nuestra falta de preparaci\u00f3n o seriedad al predicar, sino para que cada uno se haga responsable de su parte. Todos somos d\u00e9biles, los anunciadores y los receptores, como dec\u00eda el Papa Francisco con respecto a las predicas, \u201csufren los que escuchan y los que predican\u201d, cada uno por causas diferentes, pero a veces sufrimos ambos. En estos d\u00edas seguiremos con este tema. Ahora vamos a Algo del Evangelio.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfNo te parece demasiado duro el mensaje de Jes\u00fas de hoy? \u00bfNo es bastante fr\u00edo con su propia madre que lo va a visitar y se encuentra con esa respuesta? Bueno, puede ser, depende como interpretemos este momento, pero tenemos que decir que, obviamente Jes\u00fas jam\u00e1s pudo haber menospreciado a su madre, jam\u00e1s pudo haberla hecho sentir mal ni nada por el estilo. Una mirada muy superficial, incluso de los que estuvieron en ese momento, puede quedarse con que Jes\u00fas es poco amable con su madre y sus parientes. Pero es superficial, no se mete en la verdad de lo que quiere expresar. Siempre hay que trascender lo que leemos literalmente, porque como dice San pablo: \u00abla pura letra mata y, en cambio, el Esp\u00edritu da vida\u00bb (2 Co 3,6). Los cat\u00f3licos no somos \u201cfundamentalistas de la Palabra de Dios\u201d, sino que con la ayuda del Esp\u00edritu Santo que vive en la Iglesia, intentamos d\u00eda a d\u00eda interpretarla para que se haga vida en el hoy de nuestras vidas.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas no menosprecia a su madre y a sus parientes, sino que aprovecha esa situaci\u00f3n para ensanchar m\u00e1s el coraz\u00f3n, que no tiene l\u00edmites. Para ense\u00f1arle algo a su mam\u00e1 y a nosotros. Para agrandar su coraz\u00f3n como nunca podr\u00edamos imaginar. Pero agrandar el coraz\u00f3n, no quiere decir quitarle lugar al otro, o sacarle el lugar a alguien. Si no dar espacio para que entren m\u00e1s. Solo \u00c9l puede hacer eso tan bien. Eso es algo que debemos aprender en nuestros amores humanos, familiares, amistades, en la misma Iglesia. Porque hay una falsa idea del amor que sin querer lleva a pensar que el amor es exclusivo, reducido a mis propias elecciones. Y no es as\u00ed. Jes\u00fas vino a ense\u00f1arnos que nuestro coraz\u00f3n da para mucho m\u00e1s de lo que pensamos. Lo hizo con su vida y sus palabras, amando a todos y dici\u00e9ndonos que, si cumplimos la voluntad de su Padre, de golpe, por decir as\u00ed, por gracia de Dios, somos hermanos de \u00c9l, madres de \u00c9l, y, por lo tanto, se ampl\u00eda nuestro coraz\u00f3n a lugares nunca pensados. Seguro que te pas\u00f3. Seguro que \u201cgracias a Dios\u201d, gracias a que ten\u00e9s fe, ten\u00e9s muchas m\u00e1s amistades, hermanos, padres y madres de las que hubieses tenido si tu vida hubiese sido solo hacer la tuya. Rezalo y pensalo. La Palabra de Dios se hace viva porque se cumple siempre, tarde o temprano. Nadie tiene m\u00e1s amor, m\u00e1s capacidad de amar, m\u00e1s amigos, m\u00e1s hermanas, m\u00e1s hermanos, que aquel que cumple d\u00eda a d\u00eda con esfuerzo, la voluntad de nuestro Pap\u00e1 del Cielo. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s quiere \u00c9l que seamos y nos sintamos todos hermanos? \u00a1Qu\u00e9 lindo que es ser hijo de Dios!<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llegaron su madre y sus hermanos y, qued\u00e1ndose afuera, lo mandaron llamar. 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