{"id":5561,"date":"2025-02-05T00:00:38","date_gmt":"2025-02-05T03:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5561"},"modified":"2025-02-04T09:01:01","modified_gmt":"2025-02-04T12:01:01","slug":"iv-miercoles-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/iv-miercoles-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"IV Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5561-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/05-febrero-audio-IV-MiercolesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/05-febrero-audio-IV-MiercolesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/05-febrero-audio-IV-MiercolesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/05-febrero-audio-IV-MiercolesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas sali\u00f3 de all\u00ed y se dirigi\u00f3 a su pueblo, seguido de sus disc\u00edpulos. Cuando lleg\u00f3 el s\u00e1bado, comenz\u00f3 a ense\u00f1ar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba estaba asombrada y dec\u00eda: \u00ab \u00bfDe d\u00f3nde saca todo esto? \u00bfQu\u00e9 sabidur\u00eda es esa que le ha sido dada y esos grandes milagros que se realizan por sus manos? \u00bfNo es acaso el carpintero, el hijo de Mar\u00eda, hermano de Santiago, de Jos\u00e9, de Judas y de Sim\u00f3n? \u00bfY sus hermanas no viven aqu\u00ed entre nosotros?\u00bb Y Jes\u00fas era para ellos un motivo de esc\u00e1ndalo.<\/p>\n<p>Por eso les dijo: \u00abUn profeta es despreciado solamente en su pueblo, en su familia y en su casa.\u00bb Y no pudo hacer all\u00ed ning\u00fan milagro, fuera de curar a unos pocos enfermos, imponi\u00e9ndoles las manos. Y \u00e9l se asombraba de su falta de fe.<\/p>\n<p>Jes\u00fas recorr\u00eda las poblaciones de los alrededores, ense\u00f1ando a la gente.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Continuando con esta imagen del \u00abcamino\u00bb, dec\u00edamos ayer que el primero que vino a caminar este mundo, a caminar esta vida, fue Jes\u00fas. En realidad, podr\u00edamos decir que despu\u00e9s de ver al hombre perdido, errante por esta vida, caminando sin sentido, vino Jes\u00fas a este mundo a ense\u00f1arnos a caminar o a ense\u00f1arnos el verdadero camino. Por eso vemos en los evangelios que todas las veces que Jes\u00fas se encontr\u00f3 por el camino con alguien o que fueron a buscarlo para alguna necesidad, o incluso cuando Jes\u00fas se meti\u00f3 en la vida de tantos llam\u00e1ndolos, siempre de alg\u00fan modo u otro los invit\u00f3 a caminar. A los disc\u00edpulos les dijo: \u00abS\u00edganme\u00bb, y los sac\u00f3 de su modorra espiritual, de su pecado, de su tibieza, y los hizo empezar a \u00abcaminar\u00bb. Aquellos que se acercaron para ser curados, a los enfermos, a los endemoniados, a aquellos que estaban muertos y los resucit\u00f3, los puso de vuelta a \u00abcaminar\u00bb.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Podr\u00edamos leer todo el Evangelio en esta clave, ver c\u00f3mo Jes\u00fas se mete en la vida de las personas o deja que le intercepten por el camino para ponerse a caminar. En ning\u00fan momento vamos a ver en el Evangelio a Jes\u00fas quieto, en el sentido de no estar haciendo nada, no estar yendo hacia un lugar. Siempre, desde que comenz\u00f3 su vida p\u00fablica, Jes\u00fas se puso a caminar hacia Jerusal\u00e9n, donde sab\u00eda que iba a entregar su vida, porque, en definitiva, caminar es aprender a entregarse, es ir hacia la entrega, ir hacia el amor.<\/em><\/p>\n<p><em>Al contemplar esta escena de Algo del Evangelio de hoy, nosotros, los que creemos, tenemos que reconocer y nunca olvidar una dificultad propia que tiene la fe. Y a veces simplificamos mucho la fe y aseguramos tener fe sin ahondar en lo que significa, o incluso criticamos a aquellos que no tienen fe y decimos ante ciertas situaciones: \u00bfC\u00f3mo no pueden creer? \u00bfC\u00f3mo, si ven esto o ven lo otro, no puede creer? Pero en realidad deber\u00edamos decir que no es f\u00e1cil creer, aunque creamos.<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, como creyentes, y creyentes que pensamos y usamos la raz\u00f3n que Dios nos dio, tenemos que reconocer que la misma fe intr\u00ednsecamente, como se dice, tiene una gran dificultad, es dif\u00edcil creer. Si no reconocemos esto, estamos simplificando de alg\u00fan modo la fe y, en el fondo, estamos despreciando un don que, en definitiva, es de Dios. Creer es un don que recibimos. La posibilidad de creer en algo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de lo que vemos, la posibilidad de creer que en la sencillez de las cosas humanas podemos encontrar a Dios, la posibilidad de creer que esa persona que camin\u00f3 por Galilea, ese hombre llamado Jes\u00fas era Dios, que vino a estar entre nosotros, a caminar con nosotros; es un don que recibimos gratuitamente, y por eso a muchos nos cuesta entender y creer. Porque lo humano se transforma en obst\u00e1culo muchas veces para lo divino, para aquel que no tiene fe o que busca muchas razones a lo que, en definitiva, es un regalo que hay que aceptar.<\/em><\/p>\n<p><em>A veces en nuestros hogares, en nuestras familias, cuando queremos ser profetas, cuando queremos ser personas que muestren y anuncien que Dios est\u00e1 siempre, se nos hace bastante dif\u00edcil, porque nosotros \u2013y todos los dem\u00e1s\u2013 cuando hablamos de Dios, en definitiva y sin darnos cuenta, lo que buscamos es algo m\u00e1s grande, algo que deslumbre, algo milagroso. Y bueno, el Se\u00f1or vino a ense\u00f1arnos que \u00e9l eligi\u00f3 lo sencillo, un modo sencillo de hacerse presente en la humanidad y lo sigue haciendo a trav\u00e9s de la Iglesia. La Iglesia, que es el Cuerpo de Cristo, vos y yo que somos de alguna manera la continuidad de la encarnaci\u00f3n de Dios en la tierra, nos encontramos con esta dificultad para manifestar la fe y, al mismo tiempo, para vivir una fe madura. Por eso dice la Palabra de hoy que \u00abJes\u00fas no pudo hacer ning\u00fan milagro all\u00ed\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 no pudo, si \u00e9l podr\u00eda haberlo hecho? Si \u00e9l hubiese querido, lo hubiese realizado; no pudo porque no hab\u00eda fe. No vale la pena, en definitiva, hacer milagros cuando no hay fe, porque Jes\u00fas no hac\u00eda milagros para que los dem\u00e1s crean, para suscitar la fe, sino que en realidad solo ve\u00edan los milagros aquellos que ya ten\u00edan fe.<\/em><\/p>\n<p><em>Esto mismo pasa hoy; necesitamos fe para ver los milagros de Dios, necesitamos fe para darnos cuenta que Dios est\u00e1 presente. Por eso lo mejor que podemos pedir siempre es la fe, no es pedir milagros. Si tenemos fe, veremos milagros continuamente: el milagro de poder despertar, levantarnos y ver todo lo que Dios nos regal\u00f3, nuestra familia, nuestros hijos, el milagro de haber recibido tantos dones espirituales y materiales. Y as\u00ed, mirando nuestra vida, el mundo en el que vivimos, podr\u00edamos ver milagros continuamente. Por eso pidamos fe, pidamos fe para que no se transformen en motivo de tropiezo los errores humanos de la Iglesia, los pecados de nosotros, los sacerdotes, de los laicos; obviamente que el pecado es un motivo de tropiezo y por eso tenemos que evitarlo, para evitar que otros dejen de creer.<\/em><\/p>\n<p><em>Pidamos fe para poder descubrir m\u00e1s y m\u00e1s milagros a nuestro alrededor. Pidamos fe para los dem\u00e1s, no tratemos de mostrarles la fe, sino pid\u00e1mosla para ellos, porque cuando se tiene fe, por gracia de Dios, se empieza a ver la realidad de otra manera y eso nos permite caminar de un modo distinto. Sigamos nuestro camino, como lo hizo Jes\u00fas; no nos detengamos por el hecho de que a los dem\u00e1s no les convenza lo que hacemos y decimos. Nuestro camino es andar tras \u00e9l, escuch\u00e1ndolo a \u00e9l.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas sali\u00f3 de all\u00ed y se dirigi\u00f3 a su pueblo, seguido de sus disc\u00edpulos. 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