{"id":5581,"date":"2025-02-09T00:00:04","date_gmt":"2025-02-09T03:00:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5581"},"modified":"2025-02-08T21:20:48","modified_gmt":"2025-02-09T00:20:48","slug":"v-domingo-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/v-domingo-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"V Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5581-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/09-febrero-audio-V-DomingoDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/09-febrero-audio-V-DomingoDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/09-febrero-audio-V-DomingoDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/09-febrero-audio-V-DomingoDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jes\u00fas para escuchar la Palabra de Dios, y \u00c9l estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret. Desde all\u00ed vio dos barcas junto a la orilla del lago; los pescadores hab\u00edan bajado y estaban limpiando las redes. Jes\u00fas subi\u00f3 a una de las barcas, que era de Sim\u00f3n, y le pidi\u00f3 que se apartara un poco de la orilla; despu\u00e9s se sent\u00f3, y ense\u00f1aba a la multitud desde la barca. Cuando termin\u00f3 de hablar, dijo a Sim\u00f3n: \u00abNavega mar adentro, y echen las redes\u00bb.<\/p>\n<p>Sim\u00f3n le respondi\u00f3: \u00abMaestro, hemos trabajado la noche entera y no hemos sacado nada, pero si t\u00fa lo dices, echar\u00e9 las redes\u00bb. As\u00ed lo hicieron, y sacaron tal cantidad de peces, que las redes estaban a punto de romperse. Entonces hicieron se\u00f1as a los compa\u00f1eros de la otra barca para que fueran a ayudarlos. Ellos acudieron, y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hund\u00edan.<\/p>\n<p>Al ver esto, Sim\u00f3n Pedro se ech\u00f3 a los pies de Jes\u00fas y le dijo: \u00abAl\u00e9jate de m\u00ed, Se\u00f1or, porque soy un pecador\u00bb. El temor se hab\u00eda apoderado de \u00e9l y de los que lo acompa\u00f1aban, por la cantidad de peces que hab\u00edan recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, compa\u00f1eros de Sim\u00f3n. Pero Jes\u00fas dijo a Sim\u00f3n: \u00abNo temas, de ahora en adelante ser\u00e1s pescador de hombres\u00bb.<\/p>\n<p>Ellos atracaron las barcas a la orilla y, abandon\u00e1ndolo todo, lo siguieron.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>En este domingo, en el que seguramente, como siempre, tenemos un poco m\u00e1s de tiempo para leer, para escuchar la Palabra de Dios, para estar con nuestra familia, te aconsejo, me aconsejo volver a leer o a escuchar el Evangelio de Lucas que acabamos de escuchar, valga la redundancia, y tambi\u00e9n la primera lectura y la segunda de este d\u00eda, porque de alguna manera todo el conjunto de estas lecturas nos ayudan a comprender qu\u00e9 es lo que hoy la Iglesia nos quiere ense\u00f1ar.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Una figura importante de hoy es Pedro, que vemos c\u00f3mo hoy se arroja a los pies de Jes\u00fas, despu\u00e9s de experimentar y ver lo que signific\u00f3 confiar en su palabra, en la palabra de Jes\u00fas, confiar en que, si \u00e9l tiraba las redes a donde Jes\u00fas le dec\u00eda, aunque anteriormente no hab\u00eda pescado nada y \u00e9l sab\u00eda, finalmente algo pod\u00eda salir. De golpe, como decimos, esa experiencia tan profunda lo hace reconocerse pecador, d\u00e9bil, miserable, reconocerse una pobre criatura. Y por eso Pedro se arroja a los pies de Jes\u00fas, le pide que se aleje de \u00e9l porque se siente un pecador: \u00abAl\u00e9jate de m\u00ed, porque soy un pecador\u00bb \u2013le dice, desde el fondo de su coraz\u00f3n\u2013. Se siente nada ante lo que acababa de ver y experimentar, ante la grandeza del poder de Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Es lindo imaginarse esta escena, hac\u00e9 el esfuerzo: la gente agolp\u00e1ndose alrededor de Jes\u00fas para escuchar la Palabra de Dios; \u00e9l invitando a Pedro a confiar, a ir mar adentro (esta imagen tan linda), y, finalmente, Pedro y sus disc\u00edpulos que terminan dej\u00e1ndolo todo y siguen a Jes\u00fas. Tambi\u00e9n le pas\u00f3 a Isa\u00edas, como dice en la primera lectura de hoy: \u00ab\u00a1Ay de m\u00ed! Estoy perdido porque soy un hombre de labios impuros\u00bb. Tambi\u00e9n le pasa al ap\u00f3stol san Pablo: \u00abPor la gracia de Dios \u2013 dice Pablo \u2013 soy lo que soy\u00bb. \u00abSoy como un fruto de un aborto\u00bb, llega a decir incluso. Tan duro, pero tan real. \u00c9l sent\u00eda que sin Jes\u00fas no era nada, que sin Jes\u00fas no hubiese sido nada y, adem\u00e1s, sent\u00eda que, en alg\u00fan momento, por ah\u00ed se hab\u00eda cre\u00eddo algo, se hab\u00eda enorgullecido de s\u00ed mismo y ahora descubre que en realidad fue, es y ser\u00e1 \u00abalgo\u00bb solo porque el Se\u00f1or lo eligi\u00f3. Ese es el camino de nuestra vida cristiana: ir descubriendo que somos lo que somos porque fuimos \u00abelegidos\u00bb, no por m\u00e9rito nuestro. Y lo que para nosotros muchas veces es un \u00abproblema\u00bb, o sea, reconocer nuestra fr\u00e1gil humanidad, d\u00e9bil y pecadora, para estos hombres de la liturgia de hoy fue motivo, de alguna manera, de orgullo. Todos los santos vivieron esta experiencia, la de estar cerca de Jes\u00fas, la de reconocer su presencia, pero, al mismo tiempo, tambi\u00e9n esto los hizo reconocerse verdaderamente d\u00e9biles y pecadores, verdaderamente \u00absalvados por la gracia de Dios\u00bb. Pero este reconocimiento nunca los llev\u00f3 a despreciarse, a mirarse \u00abfeo\u00bb a s\u00ed mismos, sino que a algo mucho mejor: los llev\u00f3 a \u00abmirar\u00bb a Jes\u00fas. Esa es la experiencia del que se arroja a sus pies, pero termina levantando la cabeza y mir\u00e1ndolo porque, cuando Jes\u00fas mira, ya nos dice algo. Cuando Jes\u00fas mira, tarde o temprano, nos termina \u00abllamando\u00bb, porque su mirada es de amor y ternura ante el pecado.<\/em><\/p>\n<p><em>No escuchamos en Algo del Evangelio de hoy en ning\u00fan momento que Jes\u00fas les diga \u00abs\u00edganme\u00bb, sino simplemente es esa experiencia de grandeza que tiene Pedro, y tambi\u00e9n esa experiencia de peque\u00f1ez de s\u00ed mismo, la que lo hace terminar abandon\u00e1ndolo todo. O tambi\u00e9n las palabras de Jes\u00fas: \u00abNo temas, no temas Pedro, desde ahora ser\u00e1s pescador de hombres\u00bb. Les marc\u00f3 un nuevo camino. \u00a1No temas! No temamos ni vos ni yo, no temamos nuestro pasado, nuestro pecado, nuestra debilidad. No temamos lo que vendr\u00e1. Ninguno de nosotros tiene que temer, porque es Jes\u00fas quien nos mira y nos llama. Es Jes\u00fas el que con su mirada nos atrapa. Es \u00c9l el que invita, y no el que desprecia, el que no nos grita, el que no nos impone. Solo el que se deja mirar por Jes\u00fas, deja de temer. Solo el que se deja mirar por Jes\u00fas, empieza un camino nuevo.<\/em><\/p>\n<p><em>Ser\u00e1s pescador de hombres, seremos pescadores de hombres si nos dejamos llamar por \u00c9l, el que conf\u00ede en su Palabra, en su amor, empezar\u00e1 un nuevo camino.<\/em><\/p>\n<p><em>Ojal\u00e1 que hoy tengamos un buen domingo, que podamos vivirlo en familia y que nos dejemos mirar por Jes\u00fas y dejar que nos diga al coraz\u00f3n: \u00abNo temas, de ahora en adelante ser\u00e1s pescador de hombres\u00bb. Ojal\u00e1 que hoy tambi\u00e9n experimentemos lo lindo que es ser pescador de hombres, lo lindo que es transformarnos en evangelizadores y llamar a otros a esta gran aventura.<\/em><\/p>\n<p><em>Todo cristiano debe experimentar esto: la linda sensaci\u00f3n de sentirse un poco indigno pero, al mismo tiempo, mucho m\u00e1s grande, muy agraciado, muy tenido en cuenta, muy amado, muy salvado.<\/em><\/p>\n<p><em>Eso es lo que hace Jes\u00fas con nosotros, nos saca de nuestra indignidad, nos saca de nuestra miseria para transformarnos en dignos ayudantes de su amor. Dignos pescadores de hombres.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jes\u00fas para escuchar la Palabra de Dios, y \u00c9l estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret. Desde all\u00ed vio dos barcas junto a la orilla del lago; los pescadores hab\u00edan bajado y estaban limpiando las redes. 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