{"id":5591,"date":"2025-02-11T00:00:05","date_gmt":"2025-02-11T03:00:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5591"},"modified":"2025-02-10T08:27:53","modified_gmt":"2025-02-10T11:27:53","slug":"v-martes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/v-martes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"V Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5591-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/11-febrero-audio-V-MartesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/11-febrero-audio-V-MartesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/11-febrero-audio-V-MartesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/11-febrero-audio-V-MartesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Los fariseos con algunos escribas llegados de Jerusal\u00e9n se acercaron a Jes\u00fas, y vieron que algunos de sus disc\u00edpulos com\u00edan con las manos impuras, es decir, sin lavar. Los fariseos, en efecto, y los jud\u00edos en general, no comen sin lavarse antes cuidadosamente las manos, siguiendo la tradici\u00f3n de sus antepasados; y al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones. Adem\u00e1s, hay muchas otras pr\u00e1cticas, a las que est\u00e1n aferrados por tradici\u00f3n, como el lavado de los vasos, de las jarras y de la vajilla de bronce.<\/p>\n<p>Entonces los fariseos y los escribas preguntaron a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 tus disc\u00edpulos no proceden de acuerdo con la tradici\u00f3n de nuestros antepasados, sino que comen con las manos impuras?\u00bb<\/p>\n<p>El les respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Hip\u00f3critas! Bien profetiz\u00f3 de ustedes Isa\u00edas, en el pasaje de la Escritura que dice: Este pueblo me honra con los labios, pero su coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de m\u00ed. En vano me rinde culto: las doctrinas que ense\u00f1an no son sino preceptos humanos. Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradici\u00f3n de los hombres.\u00bb<\/p>\n<p>Y les dec\u00eda: \u00abPor mantenerse fieles a su tradici\u00f3n, ustedes descartan tranquilamente el mandamiento de Dios. Porque Mois\u00e9s dijo: Honra a tu padre y a tu madre, y adem\u00e1s: El que maldice a su padre y a su madre ser\u00e1 condenado a muerte. En cambio, ustedes afirman: &#8220;Si alguien dice a su padre o a su madre: Declaro corb\u00e1n -es decir, ofrenda sagrada- todo aquello con lo que podr\u00eda ayudarte&#8230;&#8221; En ese caso, le permiten no hacer m\u00e1s nada por su padre o por su madre. As\u00ed anulan la palabra de Dios por la tradici\u00f3n que ustedes mismos se han transmitido. \u00a1Y como estas, hacen muchas otras cosas!\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Dec\u00edamos ayer que siempre cuando comenzamos un camino \u2013seguramente te pas\u00f3 alguna vez\u2013, esos comienzos son promisorios, son prometedores, nos llenan de entusiasmo y de ganas, porque todo reci\u00e9n comienza. Por eso, cuando empezamos a caminar, nos vamos dando cuenta que, en definitiva, caminar es conocer tambi\u00e9n; porque, cuando caminamos, salimos de nosotros mismos y emprendemos una ruta que, aunque incluso la hayamos hecho alguna vez, siempre es nueva, siempre es todo nuevo cuando caminamos, si aprendemos a levantar la cabeza. Y as\u00ed es como vamos abri\u00e9ndonos a cosas nuevas. Cuando caminamos, si caminaste alguna vez en una peregrinaci\u00f3n o en la monta\u00f1a, o lo que sea, te habr\u00e1s dado cuenta que vas conociendo la obra de Dios, que se manifiesta en la creaci\u00f3n, en la naturaleza; se manifiesta en nosotros, porque muchas veces caminamos con otros y vamos conversando y nos vamos conociendo, vamos abriendo nuestro coraz\u00f3n y, por supuesto, tambi\u00e9n vamos conociendo a Dios, a Jes\u00fas, en nuestro coraz\u00f3n, porque tambi\u00e9n, cuando caminamos, tenemos momentos de silencio y aprendemos a escucharnos a nosotros mismos y a escuchar la voz de Dios en nuestro coraz\u00f3n. Por eso hay que caminar, porque solo caminando vamos descubriendo las maravillas que Dios nos tiene preparadas para nuestra vida.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy habla de la hipocres\u00eda de los fariseos, que terminaron reemplazando el mandamiento de Dios por tradiciones de los hombres, por tradiciones hechas por ellos. Jes\u00fas se enoja al ver que \u00abel pueblo lo honra con los labios, pero no con el coraz\u00f3n\u00bb. Y este es el peligro de todos los hombres, de todos los hombres religiosos, de todo cat\u00f3lico, tanto del que se cree mejor por estar cumpliendo todo lo que supuestamente hay que cumplir y por estar aferrado a las cosas del pasado \u2013que parece para muchos que son mejores\u2013 como el que desprecia lo anterior por el solo hecho de ser viejo, como dicen, y, al mismo tiempo, termina cre\u00e1ndose sus propias tradiciones actuales, pero tradiciones al fin, hechas a su medida. Vamos por partes. El problema no es en s\u00ed el mandamiento entonces, por supuesto; el problema es que olvidamos el mandamiento de Dios, el pueblo jud\u00edo olvid\u00f3 el mandamiento de Dios y nosotros tambi\u00e9n lo olvidamos y vamos armando sin querer nuestro propio \u00abcastillito espiritual\u00bb. El problema no es que el sol no est\u00e1 cuando est\u00e1 nublado, sino que lo est\u00e1n tapando las nubes. El problema no es que haya tradiciones humanas que son inevitables, sino que nosotros hacemos de las tradiciones \u00abel sol\u00bb y no nos damos cuenta que las tradiciones son como las nubes que van y vienen, que van cambiando de forma, que desaparecen y aparecen, y le dan un poco de color al cielo.<\/em><\/p>\n<p><em>Ahora, \u00bfqu\u00e9 hacemos entonces? \u00bfHacemos desaparecer las nubes para ver siempre el sol? Y la verdad es que no se puede; las nubes existen y sirven porque adem\u00e1s nos dan sombra a veces, son lluvia linda que empapa la tierra. Las nubes adem\u00e1s embellecen el cielo, lo hacen bastante m\u00e1s lindo. Las tradiciones humanas que nos vamos transmitiendo, de alguna manera, \u00abadornan\u00bb nuestra fe, por decirlo as\u00ed, y nos hacen verla un poco m\u00e1s linda, vivirla con m\u00e1s intensidad; pero no son la fe, no son el sol, sino que nos ayudan.<\/em><\/p>\n<p><em>Ser\u00eda mucho m\u00e1s largo de explicar, no ser\u00eda para este audio, pero de paso te cuento que, adem\u00e1s, hay que aprender a distinguir entre Tradiciones o Tradici\u00f3n con may\u00fascula, que son las que nos vienen directamente de Jes\u00fas y de los ap\u00f3stoles y no podemos cambiar, y tradiciones con min\u00fascula, que son las que son creadas por nosotros, por la Iglesia y que podemos ir cambiando siempre bajo la autoridad de la Iglesia.<\/em><\/p>\n<p><em>Y a esta se refiere Jes\u00fas en el Evangelio de hoy, a las tradiciones con min\u00fascula, a las que se pueden cambiar.<\/em><\/p>\n<p><em>Lamentablemente esta palabra (tradici\u00f3n) est\u00e1 un poco mal usada, tanto para el que le gusta mucho y la usa para aferrarse al no cambiar \u2013esto lo vemos en los mal llamados, creo yo, \u00abtradicionalistas\u00bb\u2013 como para el que las desprecia y critica lo tradicional, pero finalmente se aferra a su nueva tradici\u00f3n, creada por \u00e9l mismo, por otros, que es la del cambio por el cambio mismo; un cambio a veces infantil, sin criterio, un cambio solo por capricho personal.<\/em><\/p>\n<p><em>Tanto el que se aferra al pasado solo por el hecho de que todo lo anterior fue mejor, solo por pensar que todo lo de ahora es malo, como el que cambia por cambiar y rechaza todo lo antiguo; ambos no comprenden lo que significa lo \u00abtradicional\u00bb, ambos dejaron que las nubes le tapen el sol y se olvidaron del sol y, adem\u00e1s, se quedaron peleando por las nubes. Esto nos pasa muchas veces en la Iglesia, parece que hay como dos bandos: los tradicionalistas o los progresistas. Dos etiquetas feas que no tienen sentido, mal puestas. Nada m\u00e1s alejado del Evangelio que etiquetarnos entre nosotros. Si nos ponemos etiquetas, es porque nos olvidamos de lo esencial, del sol. Si ponemos etiquetas a otros, es porque estamos juzgando y no entendimos el mensaje de Jes\u00fas en el Evangelio.<\/em><\/p>\n<p><em>Aprendamos a aceptar ciertas nubes, ciertas tradiciones que nos ayudan a embellecer y a transmitir la fe, aceptemos que hay algunos que les puede gustar m\u00e1s o menos algunas cosas. Lo que no podemos aceptar es pelearnos por cosas que no son el sol. Mientras el sol est\u00e1 queriendo iluminarnos y nosotros estamos mirando para abajo, pele\u00e1ndonos por algunas nubes, perdi\u00e9ndonos lo mejor; en este caso, caemos todos juntos en la hipocres\u00eda.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los fariseos con algunos escribas llegados de Jerusal\u00e9n se acercaron a Jes\u00fas, y vieron que algunos de sus disc\u00edpulos com\u00edan con las manos impuras, es decir, sin lavar. 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