{"id":5612,"date":"2025-02-15T00:00:47","date_gmt":"2025-02-15T03:00:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5612"},"modified":"2025-02-14T21:09:53","modified_gmt":"2025-02-15T00:09:53","slug":"v-sabado-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/v-sabado-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"V S\u00e1bado durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5612-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/15-febrero-audio-V-SabadoDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/15-febrero-audio-V-SabadoDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/15-febrero-audio-V-SabadoDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/15-febrero-audio-V-SabadoDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>En esos d\u00edas, volvi\u00f3 a reunirse una gran multitud, y como no ten\u00edan qu\u00e9 comer, Jes\u00fas llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos y les dijo: \u00abMe da pena esta multitud, porque hace tres d\u00edas que est\u00e1n conmigo y no tienen qu\u00e9 comer. Si los mando en ayunas a sus casas, van a desfallecer en el camino, y algunos han venido de lejos.\u00bb<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos le preguntaron: \u00ab\u00bfC\u00f3mo se podr\u00eda conseguir pan en este lugar desierto para darles de comer?\u00bb<\/p>\n<p>\u00c9l les dijo: \u00ab\u00bfCu\u00e1ntos panes tienen ustedes?\u00bb<\/p>\n<p>Ellos respondieron: \u00abSiete.\u00bb<\/p>\n<p>Entonces \u00e9l orden\u00f3 a la multitud que se sentara en el suelo, despu\u00e9s tom\u00f3 los siete panes, dio gracias, los parti\u00f3 y los fue entregando a sus disc\u00edpulos para que los distribuyeran. Ellos los repartieron entre la multitud. Ten\u00edan, adem\u00e1s, unos cuantos pescados peque\u00f1os, y despu\u00e9s de pronunciar la bendici\u00f3n sobre ellos, mand\u00f3 que tambi\u00e9n los repartieran.<\/p>\n<p>Comieron hasta saciarse y todav\u00eda se recogieron siete canastas con lo que hab\u00eda sobrado.<\/p>\n<p>Eran unas cuatro mil personas. Luego Jes\u00fas los despidi\u00f3. En seguida subi\u00f3 a la barca con sus disc\u00edpulos y fue a la regi\u00f3n de Dalmanuta.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>La vida moderna que vivimos, la mayor\u00eda de las personas de la tierra con sus bondades, tambi\u00e9n tiene cosas que tenemos que reconocer que nos han alejado de cuestiones muy humanas, que siempre la humanidad vivi\u00f3 y que en definitiva mal no le hac\u00eda, por ejemplo, la capacidad de sacrificarnos, de entregarnos, de luchar por objetivos y que eso nos cueste la piel, como se dice. Por eso, y terminando ya con esta imagen del caminar, del camino \u2013porque somos seguidores del camino, vos y yo\u2013, creo que es bueno que reconozcamos que la vida \u00abf\u00e1cil\u00bb que se nos plante\u00f3 hoy, tantas comodidades que tenemos que nos han ayudado much\u00edsimo, tambi\u00e9n nos han alejado de algo que no podemos perder, que es la capacidad de entregarnos, de superarnos. Jes\u00fas camin\u00f3, vivi\u00f3 como un hombre. Jes\u00fas camin\u00f3 bajo el sol con sus disc\u00edpulos, Jes\u00fas tambi\u00e9n tuvo frio, Jes\u00fas tambi\u00e9n sufri\u00f3 el cansancio, Jes\u00fas tambi\u00e9n supo renunciar a sus comodidades para alcanzar algo mejor.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, vuelvo a insistir, el caminar nos pone en un lugar que no deber\u00edamos olvidar. Somos peregrinos en la tierra, vamos hacia la meta del cielo, y en esa meta tenemos que aprender a despojarnos de nosotros mismos para alcanzar ese fin. En esa meta vamos encontrando compa\u00f1eros y compa\u00f1eras de camino que tambi\u00e9n tenemos que aprender a ayudar, a animar. Por eso la Iglesia es una comunidad en camino, por eso vos y yo hoy anim\u00e9monos a levantarnos el \u00e1nimo mutuamente, dig\u00e1monos juntos: \u00a1Vamos! Tenemos mucho por caminar, tenemos mucho por descubrir. Dejemos atr\u00e1s el lastre que nos detiene, que no nos deja ser libres.<\/em><\/p>\n<p><em>Aprendamos a despojarnos del pecado que nos esclaviza; despoj\u00e9monos tambi\u00e9n de las cosas que cre\u00edamos que eran tan necesarias y finalmente nos atan a la tierra, si en definitiva, cuando lleguemos a la meta, cuando nos toque partir de este mundo, no nos vamos a llevar nada. Entonces \u00bfpara qu\u00e9 cargar tanto? Andemos ligeros y terminemos esta semana felices de ser seguidores del Camino, sabiendo que Jes\u00fas es el Camino, es nuestra Verdad y nuestra Vida.<\/em><\/p>\n<p><em>Siempre sobra, siempre sobra cuando se trata de las cosas de Dios. Cuando Jes\u00fas est\u00e1 en medio de nosotros, en nosotros, cuando camino con nosotros, jam\u00e1s nos va a faltar lo esencial para vivir. Cuando falta, en realidad es porque Jes\u00fas no est\u00e1 ah\u00ed, no porque no quiere, sino porque alguien no le dio lugar, alguien le cerr\u00f3 la puerta. Dice el libro del Apocalipsis: \u00abYo estoy junto a la puerta y llamo: si alguien oye mi voz y me abre, entrar\u00e9 en su casa y cenaremos juntos\u00bb (Ap. 3,20). Solo es cuesti\u00f3n de dejarlo pasar. Cuando Jes\u00fas entra en un coraz\u00f3n, jam\u00e1s faltar\u00e1 lo necesario para vivir en paz, o sea, para vivir el amor.<\/em><\/p>\n<p><em>La Madre Teresa, no refiri\u00e9ndose a este Evangelio, pero s\u00ed creo que cae como anillo al dedo, dec\u00eda: \u00abYo hago lo que usted no puede, y usted hace lo que yo no puedo. Juntos podemos hacer cosas grandes\u00bb. Cada uno debe hacer lo que puede y los otros deben hacer lo que uno no puede, pero con esos \u00abpodemos\u00bb, se pueden hacer muchas cosas que ni calculamos, que ni pensamos. \u00a1Qu\u00e9 emoci\u00f3n cuando uno se pone a pensar esto con fe y profundidad! \u00a1Esto es la Iglesia! \u00a1Qu\u00e9 maravilla cuando nos damos cuenta que la multiplicaci\u00f3n de los panes, es el milagro continuo del amor de Jes\u00fas que se comparte y se derrama abundantemente a lugares impensados, a corazones que nunca imaginamos!<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy, el milagro de la multiplicaci\u00f3n de los panes pas\u00f3 verdaderamente, no como algunos tratan de negar todav\u00eda diciendo que es un escrito simb\u00f3lico. Es una p\u00e9rdida de tiempo en realidad detenernos en esos an\u00e1lisis que le faltan fe. Jes\u00fas lo hizo y lo sigue haciendo. Jes\u00fas lo hace a cada minuto, en cada rinc\u00f3n del mundo, cuando creemos en su amor, cuando confiamos en su Palabra, cuando nos abandonamos a su obra, cuando no nos adue\u00f1amos de su amor, cuando nos animamos a escuchar esto cada d\u00eda, pero al mismo tiempo levantamos el coraz\u00f3n para ver que hay miles de \u00abhambrientos\u00bb, como nosotros, que necesitan del \u00abpan de Jes\u00fas\u00bb, del pan material, del pan de una vida m\u00e1s llevadera, m\u00e1s digna.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfPensamos que tenemos que tener mucho para convertirnos en pan para los dem\u00e1s? \u00bfPensamos que tenemos que saber mucho para hablar de nuestro buen Jes\u00fas? Eso no es as\u00ed. Vos y yo somos luz y sal. Llevamos en nuestro interior el tesoro y la capacidad de amar, no hay que dar m\u00e1s vueltas. Cuando damos vueltas es porque erramos el camino, porque no nos damos cuenta de que ya tenemos en el coraz\u00f3n todo para dar. No hay que ir a buscar pan para todos a todos lados, hay que dar lo que se tiene y eso se multiplica. As\u00ed de sencillo. \u00bfNos parece extra\u00f1o? \u00bfSer\u00e1 porque todav\u00eda no experimentamos que el amor de Jes\u00fas siempre es desbordante? Si ya lo hac\u00e9s, af\u00edrmate en esta maravilla multiplicadora. Si todav\u00eda no lo hiciste, pens\u00e1 en alguien que pueda hacer \u00ablo que vos no pod\u00e9s\u00bb y ponete a hacer \u00ablo que otros no pueden\u00bb, as\u00ed es como se van uniendo los eslabones de la cadena y se llega a donde jam\u00e1s hubieses pensado.<\/em><\/p>\n<p><em>Siempre sobra, siempre sobra cuando se trata de las cosas de Dios. Cuando Jes\u00fas est\u00e1 en medio de nosotros, cuando le abrimos la puerta del coraz\u00f3n para cenar con \u00e9l todos los d\u00edas, cuando caminamos hacia \u00e9l, nunca nos faltar\u00e1 lo necesario para vivir y para amar.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En esos d\u00edas, volvi\u00f3 a reunirse una gran multitud, y como no ten\u00edan qu\u00e9 comer, Jes\u00fas llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos y les dijo: \u00abMe da pena esta multitud, porque hace tres d\u00edas que est\u00e1n conmigo y no tienen qu\u00e9 comer. 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