{"id":5617,"date":"2025-02-16T00:00:18","date_gmt":"2025-02-16T03:00:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5617"},"modified":"2025-02-14T21:17:11","modified_gmt":"2025-02-15T00:17:11","slug":"vi-domingo-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/vi-domingo-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"VI Domingo durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5617-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/16-febrero-audio-VI-DomingoDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/16-febrero-audio-VI-DomingoDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/16-febrero-audio-VI-DomingoDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/16-febrero-audio-VI-DomingoDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas se retir\u00f3 a una monta\u00f1a para orar, y pas\u00f3 toda la noche en oraci\u00f3n con Dios. Cuando se hizo de d\u00eda, llam\u00f3 a sus disc\u00edpulos y eligi\u00f3 a doce de ellos, a los que dio el nombre de Ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>Al bajar con ellos se detuvo en una llanura. Estaban all\u00ed muchos de sus disc\u00edpulos y una gran muchedumbre que hab\u00eda llegado de toda la Judea, de Jerusal\u00e9n y de la regi\u00f3n costera de Tiro y Sid\u00f3n. Entonces Jes\u00fas, fijando la mirada en sus disc\u00edpulos, dijo:<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece!<br \/>\n\u00a1Felices ustedes, los que ahora tienen hambre, porque ser\u00e1n saciados!<br \/>\n\u00a1Felices ustedes, los que ahora lloran, porque reir\u00e1n!<br \/>\n\u00a1Felices ustedes, cuando los hombres los odien, los excluyan, los insulten y los proscriban, consider\u00e1ndolos infames a causa del Hijo del hombre!<br \/>\n\u00a1Al\u00e9grense y ll\u00e9nense de gozo en ese d\u00eda, porque la recompensa de ustedes ser\u00e1 grande en el cielo!. \u00a1De la misma manera los padres de ellos trataban a los profetas!<br \/>\nPero \u00a1ay de ustedes los ricos, porque ya tienen su consuelo!<br \/>\n\u00a1Ay de ustedes, los que ahora est\u00e1n satisfechos, porque tendr\u00e1n hambre!<br \/>\n\u00a1Ay de ustedes, los que ahora r\u00eden, porque conocer\u00e1n la aflicci\u00f3n y las l\u00e1grimas!<br \/>\n\u00a1Ay de ustedes cuando todos los elogien! \u00a1De la misma manera los padres de ellos trataban a los falsos profetas!\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>As\u00ed como ese d\u00eda Jes\u00fas se retir\u00f3 para orar, y pas\u00f3 toda la noche en oraci\u00f3n, hoy nosotros, en este domingo, podemos, de alg\u00fan modo, hacer lo mismo. Cada domingo podr\u00edamos hacer el mismo ejercicio, para poder experimentar lo necesario que es apartarse un poco para rezar. No se reconoce la necesidad de oraci\u00f3n que tenemos todos hasta que no la experimentamos, y no se la experimenta hasta que no se toma la decisi\u00f3n de apartarse y hacer el esfuerzo y disfrutarla. Ese es el desaf\u00edo de todo cristiano, el m\u00edo y el tuyo. Necesitamos retirarnos, como lo hizo Jes\u00fas, es ah\u00ed donde todo se ve distinto, donde todo se siente distinto.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Dice Algo del Evangelio de hoy que Jes\u00fas fij\u00f3 la mirada en sus amigos. Podemos pensar que tambi\u00e9n en nosotros, que al abrir su coraz\u00f3n con las bienaventuranzas lo que quiso hacer es pintarnos de alg\u00fan modo su rostro, dici\u00e9ndonos c\u00f3mo es su coraz\u00f3n, que en definitiva en su rostro se reflejaba su coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQueremos intentar vivir el Evangelio en serio? \u00bfQuer\u00e9s? El camino es vivir las bienaventuranzas; no cumplir los mandamientos, no cumplir las bienaventuranzas, sino vivirlas, porque no son unos mandamientos nuevos, sino que son promesas de un Padre para sus hijos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00c9l nos promete ser bienaventurados, ser felices al modo del Evangelio, siguiendo el camino que nos se\u00f1ala, sigui\u00e9ndolo a \u00e9l, viviendo como \u00e9l. Eso son las bienaventuranzas, por eso no te imagines m\u00e1s mandamientos, m\u00e1s peso, m\u00e1s cosas imposibles que hacer, sino que son un don, una posibilidad que nos da el coraz\u00f3n de Jes\u00fas que nos invita a vivir as\u00ed, d\u00e1ndonos fuerza para hacerlo, para que nos parezcamos un poco m\u00e1s a \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, seremos felices cuando creemos en sus promesas; y eso ya nos pone en un camino de felicidad, creer en lo que nos promete. Seremos felices si le creemos m\u00e1s a \u00e9l que a las promesas que nos hacen de todos lados, haci\u00e9ndonos creer que por tener mucho y ser reconocidos, estaremos mejor. Seremos felices si le creemos m\u00e1s a Jes\u00fas que a nuestros deseos terrenales de felicidad \u2013aunque muchos sean leg\u00edtimos\u2013. Seremos felices si confiamos en que todo esto es verdad.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfY qu\u00e9 es verdad?, te preguntar\u00e1s. Que la pobreza espiritual nos permite andar ligeros en la tierra, ya nos da algo de la felicidad que experimentaremos alg\u00fan d\u00eda en el cielo y que no tendr\u00e1 fin. Porque vive el Reino de Dios aquel que se siente y vive como hijo, no pretendiendo grandezas que superen su capacidad, sino \u00abel que acalla y modera sus deseos como un ni\u00f1o en brazos de su madre\u00bb. El pobre de esp\u00edritu es el que acalla y modera sus deseos, el que no pretende abarcarlo todo, el que vive el d\u00eda a d\u00eda como si fuera un regalo y por eso cuida su vida y la vida de los dem\u00e1s; el que no est\u00e1 angustiado por el futuro, por c\u00f3mo va a hacer para resolver esto o lo otro, como pensando que es el centro de todo, sino estando en paz. Por eso, hoy seremos felices y bienaventurados si no nos angustiamos de m\u00e1s, si no nos angustiamos por lo que vendr\u00e1 ma\u00f1ana.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy vamos a experimentar m\u00e1s felicidad si creemos que, aunque a veces nos falte un poco de amor, de afecto, confiamos en que solo seremos saciados por el amor de Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy seremos m\u00e1s felices, aunque estemos llorando por alg\u00fan dolor, por alguna angustia, por una muerte, por la falta de trabajo, por peleas en nuestras familias, por nuestras frustraciones diarias; seremos m\u00e1s felices si confiamos en que el consuelo verdadero nos vendr\u00e1 solo de \u00e9l, solo si nos acercamos a \u00e9l, si nos arrodillamos ante \u00e9l, si dedicamos m\u00e1s tiempo a Jes\u00fas, si nos entregamos m\u00e1s a los dem\u00e1s y hacemos algo por ellos.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy seremos m\u00e1s felices si, aunque nos burlen en el trabajo, en la facultad, incluso en la propia familia, experimentamos que no hay nada m\u00e1s lindo que sufrir algo por amor a Jes\u00fas, uniendo nuestro sufrimiento al de \u00e9l, sabiendo que esa uni\u00f3n da un gozo que solo puede explicar aquel que ama y tiene fe, sufriendo a causa del Reino de los Cielos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Ay de nosotros, si hoy vivimos como si no necesitamos nada, ni de nadie, llenos de todo, pero en realidad llenos de nada! \u00a1Ay de nosotros, si pensamos que comprar algunas cosas va a saciar nuestro verdadero hambre de felicidad! \u00a1Ay de nosotros, los que creemos en Jes\u00fas y vivimos de la risa superficial y no nos damos cuenta del llanto y del sufrimiento de los dem\u00e1s!; podemos re\u00edr, s\u00ed est\u00e1 bien, pero no podemos olvidarnos de los que sufren y de los que lloran. \u00a1Ay de nosotros, los que creemos en Jes\u00fas, en un Dios crucificado y resucitado por nosotros y nos dejamos llevar por los elogios y aplausos de un mundo que busca el \u00e9xito a costa de todo, el placer por encima de todo y la riqueza como medida de la grandeza!<\/em><\/p>\n<p><em>Que Jes\u00fas, desde Algo Evangelio de hoy, nos libre de todo esto, pero fundamentalmente nos abra las puertas a la felicidad, a sus promesas de felicidad eterna que empiezan ac\u00e1 en la tierra y que depende en cierta medida de nosotros si nos decidimos a vivirla.<\/em><\/p>\n<p><em>Que las palabras del coraz\u00f3n de Jes\u00fas, de estas bienaventuranzas, nos ayuden a vivir un d\u00eda en paz y que podamos encontrar la felicidad que \u00e9l nos promete.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas se retir\u00f3 a una monta\u00f1a para orar, y pas\u00f3 toda la noche en oraci\u00f3n con Dios. 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