{"id":5623,"date":"2025-02-17T00:00:30","date_gmt":"2025-02-17T03:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5623"},"modified":"2025-02-16T18:28:36","modified_gmt":"2025-02-16T21:28:36","slug":"vi-lunes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/vi-lunes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"VI Lunes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5623-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/17-febrero-audio-VI-LunesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/17-febrero-audio-VI-LunesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/17-febrero-audio-VI-LunesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/17-febrero-audio-VI-LunesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Llegaron los fariseos, que comenzaron a discutir con \u00e9l; y, para ponerlo a prueba, le ped\u00edan un signo del cielo. Jes\u00fas, suspirando profundamente, dijo: \u00ab \u00bfPor qu\u00e9 esta generaci\u00f3n pide un signo? Les aseguro que no se le dar\u00e1 ning\u00fan signo.\u00bb<\/p>\n<p>Y dej\u00e1ndolos, volvi\u00f3 a embarcarse hacia la otra orilla.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Buen d\u00eda, buen lunes. Espero, como siempre, que comencemos una buena semana, una linda semana que no depender\u00e1 tanto de nuestros proyectos y de que nos salga las cosas como nosotros pretendemos, sino m\u00e1s bien que vivamos una semana siempre a la escucha, a la escucha de la Palabra de Dios, a la escucha de lo que Jes\u00fas nos va diciendo de tantas maneras diferentes; porque todo sirve para el bien de aquellos que aman a Dios, o sea, cuando tenemos nuestro coraz\u00f3n puesto en el amor de Dios o nos dejamos amar por Dios, ya no evaluamos las cosas, si estuvieron bien o mal seg\u00fan nuestros propios criterios, sino que aprendemos a ver su mano, su presencia, su providencia en todas las cosas.<\/em><\/p>\n<p><em>En definitiva, retomando un poco el Evangelio de ayer, domingo, nos vamos a dar cuenta en la vida que seremos felices finalmente, como Jes\u00fas nos propone y quiere, si aprendemos a ser pobres de coraz\u00f3n, a vivir esta pobreza espiritual que se nos presenta en la primer bienaventuranza de labios de Jes\u00fas, en donde, en definitiva, lo que tenemos que aprender a hacer es justamente a no hacer nuestra propia vida, en el sentido profundo de la Palabra, a no pretender ser nosotros con nuestra voluntad o con nuestras ideas, construir la vida a nuestra manera.<\/em><\/p>\n<p><em>Y alguno estar\u00e1 pensando: \u00abBueno, pero Dios no nos dio libertad para elegir. Dios no nos dio la libertad para tambi\u00e9n poder tener nuestros proyectos y aplicar ah\u00ed todas nuestras capacidades y dones\u00bb. S\u00ed, es verdad, nos dio esa libertad, pero al mismo tiempo y sin olvidarnos, y como algo m\u00e1s profundo que subyace en todo eso, tenemos que poner siempre la voluntad de Dios. En definitiva, Dios Padre nos dio la libertad y Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3 a ejercitarla cuando hacemos en definitiva lo que \u00e9l quiere y como \u00e9l quiere.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy nos ense\u00f1a lo que no debemos hacer con Jes\u00fas, con su Padre, justamente si queremos ser felices: ni discutir, ni desafiar. Algo que les encantaba a los fariseos de ese tiempo y los de este tiempo tambi\u00e9n. Algo que a nuestro coraz\u00f3n a veces tambi\u00e9n le gusta bastante. \u00bfSomos de discutir y desafiar a los dem\u00e1s? \u00bfSomos de discutir y de desafiar incluso a Dios Padre? Vuelvo a decir, una cosa es preguntarle a tu Pap\u00e1 el porqu\u00e9 de esto o el porqu\u00e9 de lo otro \u2013algo normal y parte de nuestra vida\u2013 y otra cosa es plantarnos, como se dice, frente a Dios como m\u00e1s grandes que \u00e9l, y no como hijos, sino como \u00abpares\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Discutir, en el fondo, no tiene sentido, dialogar s\u00ed. No discutamos con nadie, no perdamos el tiempo. Dialogar s\u00ed, siempre, no nos cansemos de dialogar aunque no lleguemos a un acuerdo, es lo mejor que podemos hacer. Pero s\u00ed hay que dejar de discutir, porque es lo peor que podemos hacer, discutir. Fij\u00e9monos qu\u00e9 dice el Evangelio de hoy, que \u00abllegaron los fariseos, que comenzaron a discutir con \u00e9l\u00bb, no dice que Jes\u00fas discut\u00eda con ellos. No me imagino a Jes\u00fas discutiendo, s\u00ed me lo imagino a Jes\u00fas queriendo entablar un dialogar, pero cuando alguien no quiere dialogar, el problema en el fondo no es de uno, sino que es del otro, es el otro el que no quiere. El que discute generalmente cae en el desafiar, en el intentar poner a prueba al otro, porque en el fondo no le interesa lo que el otro piensa y siente, sino solo lo que \u00e9l piensa y siente. El que discute en general no escucha, no est\u00e1 dispuesto a escuchar, por eso discute, es medio sordo de coraz\u00f3n. El que discute no est\u00e1 abierto a incorporar algo nuevo, sino que busca que el otro se adecue a su manera de ser. Por eso los fariseos discuten, desaf\u00edan y piden un signo, mientras ten\u00edan el signo frente a sus narices. Mucho para aprender de la Palabra de Dios de hoy, no solo en nuestra relaci\u00f3n con los dem\u00e1s, sino con nuestro Padre del Cielo. \u00bfDialogamos con nuestro Pap\u00e1 del Cielo o discutimos? \u00bfLe preguntamos o lo desafiamos?<\/em><\/p>\n<p><em>Finalmente es lindo imaginar ese momento en el que \u00abJes\u00fas, suspirando profundamente, dijo: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 esta generaci\u00f3n pide un signo?\u201d\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 pensar\u00e1 Jes\u00fas de nosotros cuando les pedimos tantos signos? \u00bfSuspirar\u00e1 de la misma manera? Podemos ser parte de esa generaci\u00f3n que no se comporta como hijos y anda desafiando siempre a Dios. Podemos, tengamos cuidado. \u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e1 que no terminamos de convencernos del signo m\u00e1s grande y maravilloso que podemos imaginar, que es el mismo Jes\u00fas? \u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e1 que nos pasamos bastante tiempo de nuestra vida discutiendo, desafiando a los dem\u00e1s o al mism\u00edsimo Dios y no nos damos cuenta que el mayor desaf\u00edo est\u00e1 en reconocer el amor de Dios que se hizo carne en Jes\u00fas y se hace carne todos los d\u00edas con su Palabra, con la Eucarist\u00eda, en los m\u00e1s pobres, en nuestra familia? \u00bfQu\u00e9 Dios estamos buscando? \u00bfQu\u00e9 Dios pretendemos? \u00bfNo seremos a veces demasiados pretensiosos?<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llegaron los fariseos, que comenzaron a discutir con \u00e9l; y, para ponerlo a prueba, le ped\u00edan un signo del cielo. Jes\u00fas, suspirando profundamente, dijo: \u00ab \u00bfPor qu\u00e9 esta generaci\u00f3n pide un signo? 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