{"id":5641,"date":"2025-02-20T00:00:51","date_gmt":"2025-02-20T03:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5641"},"modified":"2025-02-19T19:58:52","modified_gmt":"2025-02-19T22:58:52","slug":"vi-jueves-durante-el-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/vi-jueves-durante-el-ano\/","title":{"rendered":"VI Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5641-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/20-febrero-audio-VI-JuevesDuranteAno-C-OK.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/20-febrero-audio-VI-JuevesDuranteAno-C-OK.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/20-febrero-audio-VI-JuevesDuranteAno-C-OK.mp3<\/a><\/audio>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/>Jes\u00fas sali\u00f3 con sus disc\u00edpulos hacia los poblados de Cesarea de Filipo, y en el camino les pregunt\u00f3: \u00ab \u00bfQui\u00e9n dice la gente que soy yo?\u00bb.<\/p>\n<p>Ellos le respondieron: \u00abAlgunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, El\u00edas; y otros, alguno de los profetas.\u00bb<\/p>\n<p>Entonces \u00c9l les pregunto: \u00abY ustedes, \u00bfQui\u00e9n dicen que soy yo?\u00bb<\/p>\n<p>Pedro respondi\u00f3: \u00abT\u00fa eres el Mes\u00edas.\u00bb Jes\u00fas les orden\u00f3 terminantemente que no dijeran nada acerca de \u00e9l.<\/p>\n<p>Y comenz\u00f3 a ense\u00f1arles que el Hijo del hombre deb\u00eda sufrir mucho y ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; que deb\u00eda ser condenado a muerte y resucitar despu\u00e9s de tres d\u00edas; y les hablaba de esto con toda claridad.<\/p>\n<p>Pedro, llev\u00e1ndolo aparte, comenz\u00f3 a reprenderlo. Pero Jes\u00fas, d\u00e1ndose vuelta y mirando a sus disc\u00edpulos, lo reprendi\u00f3, diciendo: \u00ab \u00a1Ret\u00edrate, ve detr\u00e1s de m\u00ed, Satan\u00e1s! Porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Volvamos a escuchar una vez m\u00e1s lo que realmente necesitamos escuchar, porque el mundo est\u00e1 lleno de palabras, los medios de comunicaci\u00f3n est\u00e1n llenos de palabras, en la iglesia incluso a veces hablamos demasiado y amamos poco o hablamos demasiado y llevamos poco a la pr\u00e1ctica lo que decimos. Es verdad, somos d\u00e9biles, no somos un club de santos, sino que somos aquellos que fuimos llamados porque somos pecadores y tenemos que sanarnos tambi\u00e9n, por eso tambi\u00e9n pasan cosas en la Iglesia, no nos olvidemos. Pero por eso volvamos una vez m\u00e1s a escuchar que nuestra felicidad no estar\u00e1 en si somos algo para los dem\u00e1s, en si tenemos m\u00e1s o menos cosas, m\u00e1s o menos comodidades, o si tenemos cierto poder y podemos influenciar a los otros, sino que nuestra felicidad primero estar\u00e1 en sentirnos hijos de Dios, en vivir como hijos amados del Padre cada d\u00eda, no olvid\u00e1ndonos de su amor; que la felicidad est\u00e1 en definitiva si aprendemos a llevar a la pr\u00e1ctica ese amor que \u00e9l mismo nos tiene, siendo misericordiosos, aprendiendo a consolar, aprendiendo a vivir sencillamente con lo que tenemos. Volvamos a escuchar, porque por ah\u00ed vos y yo no estamos bien hoy, por ah\u00ed pasamos muchas tristezas, por ah\u00ed vivimos enojados; porque, en definitiva, estamos poniendo todo nuestro esfuerzo y coraz\u00f3n en una felicidad que se nos escapa de las manos. La felicidad la vamos encontrando en la vida en la medida que caminamos, en la medida que nos animamos a salir un poquito, a levantar la cabeza y a no detenernos, a caminar y a encontrar las novedades que el Padre nos tiene preparados cada d\u00eda. Bueno, recibamos una vez m\u00e1s con alegr\u00eda este anuncio de que la felicidad que Dios nos quiere dar es muy distinta de la que a veces vos y yo buscamos.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy nos muestra a un Pedro, a un disc\u00edpulo \u2013vos y yo, acordate\u2013, que es capaz de todo, que somos capaces de todo. Pedro es capaz de recibir una revelaci\u00f3n, la revelaci\u00f3n m\u00e1s importante de la historia a una persona, a convertirse inmediatamente en Satan\u00e1s para Jes\u00fas, porque en definitiva sus pensamientos no fueron los del Padre, porque se quiso meter, quiso ser obst\u00e1culo al camino de Jes\u00fas. Todo en cuesti\u00f3n de minutos. \u00bfTe pas\u00f3 eso alguna vez? Nos pasa much\u00edsimas veces en much\u00edsimas cosas. Cuando recibimos algo: un don, una inspiraci\u00f3n, un deseo profundo de amar, y sin querer nos adue\u00f1amos de lo recibido, sin querer y a veces queriendo un poco nos \u00abla creemos\u00bb, como decimos, y terminamos patinando, derrapando en la curva siguiente, como para que se compruebe que la obra no era nuestra, sino de Dios Padre a trav\u00e9s de nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>Pienso que a veces nuestro Padre del Cielo permite que nos caigamos para que no olvidemos que todo lo bueno proviene de \u00e9l y que jam\u00e1s podemos adue\u00f1arnos de lo que no es nuestro. Pedro descubri\u00f3 qui\u00e9n era Jes\u00fas, aun cuando en el fondo nadie lo sab\u00eda, por una revelaci\u00f3n y por eso Jes\u00fas se alegra, porque Pedro fue el depositario de esa revelaci\u00f3n del Padre que le mostr\u00f3 qui\u00e9n era verdaderamente.<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, Jes\u00fas tampoco tiene pelos en la lengua para decirle a su querido Pedro que se transform\u00f3 en Satan\u00e1s, porque en definitiva Satan\u00e1s es aquel que se quiere interponer en el camino que Dios Padre le traz\u00f3 a Jes\u00fas, que no quiere que haga lo que el Padre quer\u00eda, que no quiere que salve a los hombres por medio de la cruz, sino que le propone que lo salve de otra manera. Por eso, nosotros tambi\u00e9n nos podemos convertir en Satan\u00e1s para los dem\u00e1s, en Satan\u00e1s para el camino de Dios, no porque hagamos cosas muy malas, sino porque incluso queramos evitarle a los otros el camino que el Padre tiene para ellos, que puede ser tambi\u00e9n el de la cruz. \u00a1Qu\u00e9 lindo es poder vivir siendo conscientes que todo es don, que todo lo que tenemos es del Padre y que este Padre es padre de todos, que el Reino es de \u00e9l, no es nuestro, y \u00e9l que quiere ser santificado y no nosotros alabados, de que hay que cumplir su voluntad y no tanto la nuestra!<\/em><\/p>\n<p><em>Pedro, como vos y yo, se olvid\u00f3, se olvid\u00f3 al instante de haber recibido un don, no comprendi\u00f3 completamente esta verdad.<\/em><\/p>\n<p><em>Se dej\u00f3 llevar por sus pensamientos, igual que nosotros, que no nos gusta sufrir y, adem\u00e1s, pretendemos un Dios que no pase por el sufrimiento, pretendemos un Dios que nos haya salvado de otra manera.<\/em><\/p>\n<p><em>Por ah\u00ed hoy nos sirve preguntarnos lo que los ni\u00f1os a veces preguntan con tanta naturalidad y que tanto nos ense\u00f1an: \u00bfQu\u00e9 quiere decir que Jes\u00fas haya muerto por m\u00ed?, como escuch\u00e9 una vez, o dejarnos preguntar por el mismo Jes\u00fas: \u00bfQui\u00e9n soy yo para vos, qui\u00e9n dec\u00eds que soy?<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas sali\u00f3 con sus disc\u00edpulos hacia los poblados de Cesarea de Filipo, y en el camino les pregunt\u00f3: \u00ab \u00bfQui\u00e9n dice la gente que soy yo?\u00bb. 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