{"id":5665,"date":"2025-02-24T00:00:33","date_gmt":"2025-02-24T03:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5665"},"modified":"2025-02-23T11:50:31","modified_gmt":"2025-02-23T14:50:31","slug":"vii-lunes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/vii-lunes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"VII Lunes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5665-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/24-febrero-audio-VII-LunesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/24-febrero-audio-VII-LunesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/24-febrero-audio-VII-LunesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/24-febrero-audio-VII-LunesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Cuando volvieron a donde estaban los otros disc\u00edpulos, los encontraron en medio de una gran multitud, discutiendo con algunos escribas. En cuanto la multitud distingui\u00f3 a Jes\u00fas, qued\u00f3 asombrada y corrieron a saludarlo.<\/p>\n<p>\u00c9l les pregunt\u00f3: &#8220;\u00bfSobre qu\u00e9 estaban discutiendo?&#8221;.\u00a0 Uno de ellos le dijo: &#8220;Maestro, te he tra\u00eddo a mi hijo, que est\u00e1 pose\u00eddo de un esp\u00edritu mudo.\u00a0 Cuando se apodera de \u00e9l, lo tira al suelo y le hace echar espuma por la boca; entonces le crujen sus dientes y se queda r\u00edgido. Le ped\u00ed a tus disc\u00edpulos que lo expulsaran pero no pudieron&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Generaci\u00f3n incr\u00e9dula, respondi\u00f3 Jes\u00fas, \u00bfhasta cu\u00e1ndo estar\u00e9 con ustedes? \u00bfHasta cu\u00e1ndo tendr\u00e9 que soportarlos? Tr\u00e1iganmelo&#8221;. Y ellos se lo trajeron. En cuanto vio a Jes\u00fas, el esp\u00edritu sacudi\u00f3 violentamente al ni\u00f1o, que cay\u00f3 al suelo y se revolcaba, echando espuma por la boca.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le pregunt\u00f3 al padre: &#8220;\u00bfCu\u00e1nto tiempo hace que est\u00e1 as\u00ed?&#8221;. &#8220;Desde la infancia, le respondi\u00f3, y a menudo lo hace caer en el fuego o en el agua para matarlo. Si puedes hacer algo, ten piedad de nosotros y ay\u00fadanos&#8221;. \u00a1Si puedes&#8230;!&#8221;, respondi\u00f3 Jes\u00fas. &#8220;Todo es posible para el que cree&#8221;.<\/p>\n<p>Inmediatamente el padre del ni\u00f1o exclam\u00f3: &#8220;Creo, ay\u00fadame porque tengo poca fe&#8221;.<\/p>\n<p>Al ver que llegaba m\u00e1s gente, Jes\u00fas increp\u00f3 al esp\u00edritu impuro, dici\u00e9ndole: &#8220;Esp\u00edritu mudo y sordo, yo te lo ordeno, sal de \u00e9l y no vuelvas m\u00e1s&#8221;.<\/p>\n<p>El demonio grit\u00f3, sacudi\u00f3 violentamente al ni\u00f1o y sali\u00f3 de \u00e9l, dej\u00e1ndolo como muerto, tanto que muchos dec\u00edan: &#8220;Est\u00e1 muerto&#8221;. Pero Jes\u00fas, tom\u00e1ndolo de la mano, lo levant\u00f3, y el ni\u00f1o se puso de pie. Cuando entr\u00f3 en la casa y quedaron solos, los disc\u00edpulos le preguntaron: &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 nosotros no pudimos expulsarlo?&#8221;.<\/p>\n<p>\u00c9l les respondi\u00f3: &#8220;Esta clase de demonios se expulsa s\u00f3lo con la oraci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 har\u00edamos sin la Palabra de cada d\u00eda? \u00bfQu\u00e9 har\u00eda la Iglesia si no tuviera la posibilidad de leer y meditar cada d\u00eda la Palabra del Se\u00f1or? \u00a1Qu\u00e9 tristeza! \u00a1Qu\u00e9 tristeza! \u00bfA qui\u00e9n seguir\u00edamos? No tendr\u00eda sentido tantas cosas que hacemos. Ser\u00eda imposible caminar sin \u00e9l. La Iglesia no podr\u00eda existir sin alimentarse de la Palabra de Dios. Ser\u00eda como una ONG, que hace muchas cosas buenas, pero no ser\u00eda una comunidad en camino, una comunidad que escucha al Se\u00f1or y trata de hacer lo que \u00e9l le pide. Ser\u00eda un conjunto de personas que piensan bastante distinto, y que decimos ser \u00abuno\u00bb estando para lo mismo, sin embargo, en el fondo no tendr\u00edamos qui\u00e9n nos gu\u00ede.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Relacion\u00e1ndolo un poco con el Evangelio de ayer, podr\u00edamos decir que cuesta bastante a veces ciertos mensajes del Evangelio y mucho m\u00e1s cuando nos pide cosas bastante dif\u00edciles y a simple vista imposibles. Cuesta escuchar esto de que hay que amar a los enemigos, a los que nos hacen el mal, a los que nos calumnian o difaman. \u00bfC\u00f3mo hacer? Nuestro hombre natural nos pide otra cosa, tendemos a otra cosa. Sin embargo, no podemos quedarnos ah\u00ed, en ese primer rechazo que nos viene al coraz\u00f3n. No nos cerremos, porque si no amamos como nos ama Jes\u00fas, como \u00e9l nos pide, en el fondo los que m\u00e1s sufriremos seremos nosotros mismos.<\/em><\/p>\n<p><em>Seguiremos en estos d\u00edas profundizando con el Evangelio de ayer, domingo, que rompe todo esquema de amor prefabricado por nosotros, preconcebido y a veces aprendido. En definitiva, todos nosotros amamos como nos ense\u00f1aron o como lo experimentamos, y aunque a veces nos empe\u00f1emos en ser distintos a lo que vivimos en nuestras familias porque no fueron buenas experiencias, la realidad es que hacemos lo que podemos y muchas veces repetimos los mismos errores. A pocos de nosotros nuestros padres nos leyeron estas palabras del Evangelio de ayer desde ni\u00f1os, como para que nuestro coraz\u00f3n se nos ensanche, sino que muchas veces fue todo lo contrario.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy es una maravilla, imposible de comentar en dos minutos. Me da pena siempre solo tomar un poquito algo, pero bueno, como me dec\u00eda un sacerdote sabio: \u00abNo te preocupes si hoy no pod\u00e9s decir todo, otro d\u00eda, otro a\u00f1o, podr\u00e1s decir algo m\u00e1s\u00bb. Son varias las personas, varias las situaciones de este Evangelio, por eso te dejo \u00abpicando\u00bb, como se dice, algunas cuestiones para que las puedas pensar y rezar por tu cuenta. Jes\u00fas llega en medio de una discusi\u00f3n: escribas versus disc\u00edpulos. Cuasi un partido de f\u00fatbol. Mientras tanto, la \u00abpelota\u00bb, el problema, est\u00e1 en otro lado y no lo pueden solucionar. El ni\u00f1o est\u00e1 endemoniado, el ni\u00f1o tiene un problema desde su infancia y, mientras tanto, los otros discuten. Las discusiones, en general, no solucionan los problemas, sino que los agrandan.<\/em><\/p>\n<p><em>Por otro lado, el padre del ni\u00f1o, no tiene suficiente fe, pero lo lindo es que es sincero, se da cuenta y lo reconoce. Su forma de hablar es la de un hombre con poca fe: \u00abSi puedes\u2026\u00bb. \u00bfC\u00f3mo \u00absi puedes\u00bb? El que cree, jam\u00e1s duda de que Dios pueda lograr algo, aunque pueda pensar que si es o no lo que Dios quiere. Por eso, este hombre termin\u00f3 diciendo con todo su coraz\u00f3n: \u00abCreo, ay\u00fadame porque tengo poca fe\u00bb. \u00abCreo\u2026 pero ay\u00fadame\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 linda expresi\u00f3n! \u00abCreo\u2026pero ay\u00fadame, ay\u00fadame a creer m\u00e1s, a creer que pod\u00e9s siempre, lo que pasa es que ten\u00e9s que querer, tiene que ser tu voluntad, no la m\u00eda\u00bb. Dios puede todo, pero no quiere todo lo mismo que nosotros y eso siempre es bueno reconocerlo.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas lo puede todo, pero no quiere todo lo mismo que nosotros, no somos su padre, somos sus hermanos, y no decidimos la voluntad de Dios. Por eso necesitamos de la oraci\u00f3n para \u00abganarle\u00bb a estos demonios que nos atormentan y atormentan a otros. Necesitamos hablar con nuestro Padre. Necesitamos escuchar su Palabra, no podemos vivir sin escucharlo.<\/em><\/p>\n<p><em>No podemos \u00abechar\u00bb de nosotros y de otros las cosas que nos hacen mal porque finalmente andamos discutiendo, porque perdemos el tiempo en cosas que no hacen a la fe, sino a nuestros egos, y mientras tanto vamos perdiendo la fe, vamos debilitando nuestra fe. Hay cosas en la vida, te dir\u00eda que casi todo, que se solucionan con m\u00e1s fe y la fe finalmente se alimenta con la oraci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando volvieron a donde estaban los otros disc\u00edpulos, los encontraron en medio de una gran multitud, discutiendo con algunos escribas. 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