{"id":5675,"date":"2025-02-26T00:00:14","date_gmt":"2025-02-26T03:00:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5675"},"modified":"2025-02-25T08:19:48","modified_gmt":"2025-02-25T11:19:48","slug":"vii-miercoles-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/vii-miercoles-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"VII Mi\u00e9rcoles durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5675-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/26-febrero-audio-VII-MiercolesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/26-febrero-audio-VII-MiercolesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/26-febrero-audio-VII-MiercolesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/26-febrero-audio-VII-MiercolesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Juan le dijo a Jes\u00fas: \u00abMaestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu Nombre, y tratamos de imped\u00edrselo porque no es de los nuestros.\u00bb<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas les dijo: \u00abNo se lo impidan, porque nadie puede hacer un milagro en mi Nombre y luego hablar mal de m\u00ed. Y el que no est\u00e1 contra nosotros, est\u00e1 con nosotros.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>El enamorase de las cosas que hacen bien, como de la Palabra de Dios, lleva su tiempo, su trabajo, su entrega. Normalmente, por nuestra debilidad, por nuestro vivir volcados hacia lo externo; todo lo que es espiritual, intangible, todo lo que no se ve, pero alimenta el alma, cuesta mucho m\u00e1s de lo que pensamos. Cuesta ser fieles y constantes en la oraci\u00f3n, cuesta y es arduo ser fieles en meditar cada d\u00eda la Palabra de Dios. No se es hombre y mujer de oraci\u00f3n, de contemplaci\u00f3n, de un d\u00eda para el otro, como por arte de magia. \u00abM\u00e1s all\u00e1 de la vida espiritual y de la fe, todo gran hombre \u2013dec\u00eda san Alberto Hurtado\u2013 se forj\u00f3 en el silencio\u00bb, se forja en el silencio. No hay grandes hombres en la historia de la humanidad que no se haya fraguado en el silencio. Y para hacer silencio interior inevitablemente necesitamos tiempo y esfuerzo. No existe la vida espiritual desde un \u00abclic\u00bb o con un \u00abclic\u00bb, o mirando las redes sociales. Es verdad que recibimos este audio en un \u00abclic\u00bb. Te levant\u00e1s a la ma\u00f1ana y ya lo ten\u00e9s, como pan caliente, en un abrir y cerrar de ojos, pero la previa no es un \u00abclic\u00bb.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Me refiero a que la preparaci\u00f3n no es en dos minutos, y por eso siempre te recomiendo y te aclaro que no te alcanzan estos minutos de escucha para que interiorices el mensaje de la Palabra de Dios; ten\u00e9s que hacer tu camino. Lamentablemente son muchos los que quedan en el camino de este ir paso a paso degustando las delicias del mejor alimento del hombre: la Palabra de Dios. Muchos empezaron escuchando la Palabra contentos, pero los p\u00e1jaros ya se llevaron las semillas, otros tantos se entusiasmaron y las recibieron, pero las \u00abmalezas\u00bb de la vida diaria ya taparon y ahogaron las plantas; y as\u00ed sucesivamente podr\u00edamos seguir. \u00bfQueremos ver frutos en nuestra vida al escuchar la Palabra de Dios? Seamos fieles y constantes, seamos perseverantes, nunca pensemos que ya est\u00e1, nunca nos creamos completos, nunca digamos ya lo escuch\u00e9, nunca digamos \u00abotra vez lo mismo\u00bb. Esa es la clave.<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, retomando el tema del domingo, obviamente que debemos reconocer que no es f\u00e1cil amar a los que nos hacen el mal. El primer impulso es el del \u00abhombre que procede de la tierra, el terrenal\u00bb, como dec\u00eda san Pablo, y lo que debemos ir aprendiendo, es dejarle lugar al hombre espiritual que todos tenemos, el que nos permite amar al modo de Dios, como Dios nos ama, no buscando venganza, no pretendiendo hacer justicia por mano propia cuando nos toca sufrir alg\u00fan mal injustamente. Si nosotros vamos considerando que los primeros en recibir misericordia somos nosotros mismos, por m\u00e1s buenos que creamos que somos, la mirada que tenemos sobre los otros puede ir cambiando, por m\u00e1s malos que parezcan ser. El que hace el mal muchas veces \u00abno sabe lo que hace\u00bb, como dijo Jes\u00fas en la cruz; deber\u00edamos pensar que por m\u00e1s mala intenci\u00f3n que tenga, lo hace creyendo que obra bien, buscando una soluci\u00f3n a sus problemas, o por ignorancia, y por eso, no podemos devolverles con la \u00abmisma moneda\u00bb, no tiene sentido, no tiene l\u00f3gica.<\/em><\/p>\n<p><em>Vamos a Algo del Evangelio de hoy. Evidentemente Juan \u2013como decimos a veces\u2013 se desubica un poco. Dec\u00edamos en estos d\u00edas que las discusiones no tienen sentido y que a Jes\u00fas no le gustan; por eso tambi\u00e9n podremos decir hoy que a Jes\u00fas no le gustan las divisiones que provienen por no ubicarnos bien, o sea, por el hecho que sus disc\u00edpulos se tomen atribuciones que no les corresponden. Juan y los disc\u00edpulos \u2013porque lo dice en plural\u2013 se la creyeron bastante, quisieron armarse el \u00abmonopolio de la amistad con Jes\u00fas\u00bb. Gran tentaci\u00f3n, continua tentaci\u00f3n y peligro de todos nosotros, que se da en todos los \u00e1mbitos, pero que es m\u00e1s nefasta cuando se da en la Iglesia, en una comunidad, cuando se da en\u00a0 la fe, en la religiosidad o como quieras llamarle. Tambi\u00e9n se ve en otros pasajes del Evangelio que los disc\u00edpulos discut\u00edan por qui\u00e9n era el m\u00e1s grande, o sea, por el problema de la superioridad en la relaci\u00f3n entre ellos, entre nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy se plantea el problema de creerse los m\u00e1s grandes, pero en relaci\u00f3n a los m\u00e1s lejanos con respecto a Jes\u00fas, a los que parece que no lo siguen de cerca, que no fueron elegidos, que no son del c\u00edrculo \u00edntimo. \u00a1Cu\u00e1nto pasa esto en la Iglesia tambi\u00e9n! El verdadero afecto siempre es inclusivo, no busca excluir, no quiere poseer al otro. En este caso, el Evangelio muestra que los disc\u00edpulos pretend\u00edan que Jes\u00fas sea solo de ellos y que, adem\u00e1s, se amolde a ellos, a sus criterios, a su forma de ver las cosas. No entendimos nada de Jes\u00fas, no lo conocemos realmente, si nos creemos que solo nosotros podemos hacer el bien en nombre de \u00e9l. En la realidad, no somos tan burdos, tan evidentes, pero s\u00ed lo somos con nuestras actitudes, celos, envidias, comentarios, indiferencias con respecto a otros grupos, movimientos, parroquias, espiritualidades y mucho m\u00e1s cuando miramos fuera de la Iglesia. Es triste cuando en la Iglesia, en tu iglesia, en tu grupo de oraci\u00f3n, en tu movimiento, en tu parroquia, con tu sacerdote, en nuestra forma de pensar, existen estas tendencias posesivas, estas inclinaciones a considerar que lo distinto no es de lo \u00abnuestro\u00bb, como si fu\u00e9ramos una elite, una peque\u00f1a secta.<\/em><\/p>\n<p><em>Casi sin decirlo intentamos \u00abposeer a Jes\u00fas\u00bb como si fuera nuestro, cuando en realidad nosotros somos de \u00e9l, y \u00e9l es el que elige e invita a hacer el bien a todo el que lo conoce, incluso ayuda a hacer el bien a aquellos que no lo conocen. Si queremos ser cristianos en serio que incluyan y que no posean, cristianos que aman a Jes\u00fas y no lo retienen, sino que lo comparten, empecemos por cambiar la manera de pensar y de expresarnos. Cada uno de nosotros, levantemos la cabeza y miremos m\u00e1s all\u00e1 de nuestras narices y ombligos, porque se hace mucho bien en nombre de Jes\u00fas, fuera de nuestros \u00e1mbitos y es bueno que aprendamos a valorarlo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan le dijo a Jes\u00fas: \u00abMaestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu Nombre, y tratamos de imped\u00edrselo porque no es de los nuestros.\u00bb Pero Jes\u00fas les dijo: \u00abNo se lo impidan, porque nadie puede hacer un milagro en mi Nombre y luego hablar mal de m\u00ed. 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