{"id":5681,"date":"2025-02-27T00:00:27","date_gmt":"2025-02-27T03:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5681"},"modified":"2025-02-26T09:56:07","modified_gmt":"2025-02-26T12:56:07","slug":"vii-jueves-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/vii-jueves-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"VII Jueves durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5681-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/27-febrero-audio-VII-JuevesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/27-febrero-audio-VII-JuevesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/27-febrero-audio-VII-JuevesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/27-febrero-audio-VII-JuevesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abLes aseguro que no quedar\u00e1 sin recompensa el que les d\u00e9 de beber un vaso de agua por el hecho de que ustedes pertenecen a Cristo.<\/p>\n<p>Si alguien llegara a escandalizar a uno de estos peque\u00f1os que tienen fe, ser\u00eda preferible para \u00e9l que le ataran al cuello una piedra de moler y lo arrojaran al mar.<\/p>\n<p>Si tu mano es para ti ocasi\u00f3n de pecado, c\u00f3rtala, porque m\u00e1s te vale entrar en la Vida manco, que ir con tus dos manos a la Gehena, al fuego inextinguible. Y si tu pie es para ti ocasi\u00f3n de pecado, c\u00f3rtalo, porque m\u00e1s te vale entrar lisiado en la Vida, que ser arrojado con tus dos pies a la Gehena. Y si tu ojo es para ti ocasi\u00f3n de pecado, arr\u00e1ncalo, porque m\u00e1s te vale entrar con un solo ojo en el Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos a la Gehena, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.<\/p>\n<p>Porque cada uno ser\u00e1 salado por el fuego. La sal es una cosa excelente, pero si se vuelve ins\u00edpida, \u00bfcon qu\u00e9 la volver\u00e1n a salar?<\/p>\n<p>Que haya sal en ustedes mismos y vivan en paz unos con otros.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>En la medida que, como dec\u00edamos ayer, nos vamos enamorando de la Palabra de Dios, a fuerza de entrega, de trabajo, de esfuerzo, de perseverar, de escuchar, de ser fieles d\u00eda a d\u00eda; la recepci\u00f3n de la Palabra, ya sea por estos audios, ya sea porque la leemos en paz en nuestra casa, o bien en un templo, en donde sea, se vuelve gozosa y fecunda. Cuando estamos enamorados de lo que hacemos, esperamos finalmente ese momento. Cuando estamos enamorados, esperamos al amado o a la amada como la tierra reseca espera la lluvia y la consume cuando la recibe. \u00a1Qu\u00e9 lindo que la Palabra sea eso para nuestra vida!<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Confieso que cuando comenc\u00e9 con estos audios, jam\u00e1s pens\u00e9 que la Palabra de Dios iba a generar tantas ansias en tantas personas que me escriben d\u00eda a d\u00eda. S\u00ed ten\u00eda claro una cosa, y me convenc\u00ed que era necesario leer cada d\u00eda el Evangelio, no solamente comentarlo, porque descubr\u00ed en mi vida que fue la Palabra la que me cambi\u00f3 y no los comentarios de otros. Por eso leo el Evangelio, para que siempre brille la Palabra de Dios y no la palabra del predicador. Las palabras del sacerdote pueden faltar, el Evangelio jam\u00e1s. Y la Palabra da fruto, te lo aseguro, en todos los que la escuchamos. Pidamos juntos esta gracia. Es gracia, es regalo, es como la lluvia, es gratuita, pero hay que pedir y pedir, convencerse de esta verdad.<\/em><\/p>\n<p><em>Amar hace bien, creo que lo sabemos muy bien todos. En cambio, odiar, tener rencor, ira, bronca en el coraz\u00f3n, nos destruye lentamente, nos hace infelices. Es por eso que Jes\u00fas quiere resguardarnos de la peor enfermedad del alma, que es la falta de amor. Los imposibles que nos pide el Se\u00f1or.<\/em><\/p>\n<p><em>Eso que escuchamos el Evangelio del domingo son para nuestro bien, para hacernos felices. Lo \u00fanico que corta la cadena del rencor, del odio, la indiferencia, la maldad, es el amor, el amor gratuito, desinteresado e incondicional. Cuando tenemos alguna bronca, rencor o incluso odio en el alma, lo \u00fanico que hacemos es colaborar a su expansi\u00f3n, a que jam\u00e1s se termine, a que crezca y se reproduzca. Es cierto que cuando no queremos perdonar o cuando guardamos un rencor en el coraz\u00f3n, siempre de alg\u00fan modo tenemos alguna justificaci\u00f3n, alguna raz\u00f3n que nos hace estacionarnos en ese lugar sin deseos de salir, pero tambi\u00e9n es cierto que ese camino no conduce nunca a un buen lugar. Jes\u00fas, sabiendo esa verdad, nos ense\u00f1a que el camino del \u00abojo por ojo, diente por diente\u00bb, no nos ayudar\u00e1 nunca, al contrario, nos enfermar\u00e1. Si escuchamos las palabras de Jes\u00fas desde esta \u00f3ptica, debemos reconocer que la sabidur\u00eda de sus ense\u00f1anzas son la mayor alegr\u00eda que podemos experimentar. Tener la capacidad de no responder de la misma manera al mal recibido, nos hace hombres y mujeres libres, capaces de amar como lo hace nuestro Padre \u00abDios, porque \u00e9l es bueno con los desagradecidos y los malos\u00bb, y nunca debemos olvidar que nosotros mismos estamos tambi\u00e9n muchas veces en ese grupo de desagradecidos y a veces un poco malos.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy escuchamos en Algo del Evangelio, uno de los fragmentos de la Palabra que tiene una cierta complicaci\u00f3n, no solo por los temas que trata, sino porque adem\u00e1s aparecen diversos temas entrelazados y ser\u00eda muy extenso explicarlos todos. Sin embargo, se puede decir algo en com\u00fan: Jes\u00fas les est\u00e1 hablando a los disc\u00edpulos, a los m\u00e1s cercanos, es una conversaci\u00f3n con ellos. Esto es importante aclararlo. Eso es bueno que siempre te preguntes: \u00bfA qui\u00e9n le habla Jes\u00fas en este pasaje del Evangelio? En definitiva, \u00e9l nos vincula de una manera especial con \u00e9l mismo. Ayer dec\u00edamos que por estar cerca de Jes\u00fas no hab\u00eda que pensar que \u00e9ramos una elite o \u00e9ramos mejores, o que ten\u00edamos el \u00abmonopolio\u00bb de \u00e9l mismo, pero hoy \u00e9l nos asegura algo mucho m\u00e1s lindo y que al mismo tiempo se transforma en una linda y pesada responsabilidad. \u00a1Somos de \u00e9l, somos parte de \u00e9l! Y por eso, el que nos hace el bien a nosotros, los que estamos unidos a \u00e9l por el bautismo, le hacen bien al mismo Cristo de una manera especial. Esto es incre\u00edble y es as\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso san Pablo dir\u00e1: \u00abHagan el bien a todos, pero en especial a los miembros de la Iglesia\u00bb. A nosotros los sacerdotes nos pasa much\u00edsimo esto y nos sorprende d\u00eda a d\u00eda. Muchas personas se preocupan por nosotros, nos acompa\u00f1an en nuestra tarea, nos dan su apoyo y cari\u00f1o, nos sostienen en todo sentido, creo yo porque est\u00e1n convencidos de esta verdad del Evangelio de hoy. Al ayudarnos a nosotros, al \u00abdarnos un vaso de agua, se lo est\u00e1n dando al mismo Jes\u00fas\u00bb. Y, por otro lado, la responsabilidad, si nosotros con nuestra vida colaboramos a que alguien que tiene fe la pierda, nos perdemos con \u00e9l. \u00a1Tremenda responsabilidad! Los peque\u00f1os son todos los que creen, todos los que tienen fe en Jes\u00fas. Si colaboramos con nuestros pecados a que alguien se aleje, somos como la sal que pierde su sabor y no sirve para nada, solo para ser tirada. Duras palabras, pero que nos pueden ayudar a pensar qu\u00e9 clase de testimonio estamos dando. Pidamos a Jes\u00fas que nuestra vida sea una atracci\u00f3n para que otros vean a \u00e9l en nosotros y, al mismo tiempo, que jam\u00e1s un pecado nuestro aleje a alguien de lo m\u00e1s sagrado que es el mismo Jes\u00fas, ese Jes\u00fas en el cual todos creemos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abLes aseguro que no quedar\u00e1 sin recompensa el que les d\u00e9 de beber un vaso de agua por el hecho de que ustedes pertenecen a Cristo. 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