{"id":5686,"date":"2025-02-28T00:00:27","date_gmt":"2025-02-28T03:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5686"},"modified":"2025-02-27T08:06:17","modified_gmt":"2025-02-27T11:06:17","slug":"vii-viernes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/vii-viernes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"VII Viernes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5686-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/28-febrero-audio-VII-ViernesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/28-febrero-audio-VII-ViernesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/28-febrero-audio-VII-ViernesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/28-febrero-audio-VII-ViernesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas fue a la regi\u00f3n de Judea y al otro lado del Jord\u00e1n. Se reuni\u00f3 nuevamente la multitud alrededor de \u00e9l y, como de costumbre, les estuvo ense\u00f1ando una vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>Se acercaron algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le plantearon esta cuesti\u00f3n: \u00ab\u00bfEs l\u00edcito al hombre divorciarse de su mujer?\u00bb<\/p>\n<p>\u00c9l les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que Mois\u00e9s les ha ordenado?\u00bb<\/p>\n<p>Ellos dijeron: \u00abMois\u00e9s permiti\u00f3 redactar una declaraci\u00f3n de divorcio y separarse de ella.\u00bb<\/p>\n<p>Entonces Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abSi Mois\u00e9s les dio esta prescripci\u00f3n fue debido a la dureza del coraz\u00f3n de ustedes. Pero desde el principio de la creaci\u00f3n, Dios los hizo var\u00f3n y mujer. Por eso, el hombre dejar\u00e1 a su padre y a su madre, y los dos no ser\u00e1n sino una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido.\u00bb<\/p>\n<p>Cuando regresaron a la casa, los disc\u00edpulos le volvieron a preguntar sobre esto. El les dijo: \u00abEl que se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra aquella; y si una mujer se divorcia de su marido y se casa con otro, tambi\u00e9n comete adulterio.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Para ir cerrando un poco el tema del Evangelio del domingo \u2013tan profundo y a veces tan dif\u00edcil de comprender\u2013 debemos volver a remarcar y resaltar que en definitiva las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas son para nuestra felicidad. Que todo lo que nos pone obst\u00e1culos al amor, que toda actitud, sentimiento, pensamiento que no nos deja ser lo que en realidad somos o para lo que estamos hechos, que es el amor, en definitiva, ser\u00e1 un obst\u00e1culo, ser\u00e1 un impedimento para que seamos felices. Por eso siempre debemos ver en las palabras de Jes\u00fas, en sus ense\u00f1anzas, un camino de felicidad. Que s\u00ed, que, por supuesto es arduo, es ciertamente m\u00e1s dif\u00edcil que la propuesta f\u00e1cil de este mundo, que, por poner una imagen, \u00abes como cuesta abajo\u00bb. Nos propone algo f\u00e1cil, pero que, en definitiva, nos conducir\u00e1 a no ser tan felices, o por lo menos no ser todo los felices que podemos ser. Por eso, sigamos intentando amar a aquellos que no nos aman, recemos por ellos, no los tratemos como ellos nos tratan, hagamos el esfuerzo de mirarlos de otra manera, de comprender; que muchas veces el que no ama o el que hace el mal lo hace en definitiva porque nunca experiment\u00f3 el verdadero amor.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Y terminando la semana, podemos volver a refrescar el deseo de escuchar a Jes\u00fas, que nos habla d\u00eda a d\u00eda. Acord\u00e9monos que el Evangelio de cada d\u00eda es tambi\u00e9n un empuj\u00f3n para que aprendas a escuchar a nuestro buen Dios en todas las cosas, en todas las situaciones, en todas las personas. Dios no vive y habla solamente en un lugar, en su Palabra escrita \u2013aunque, por supuesto, es su forma de hablar m\u00e1s especial\u2013, sino que \u00e9l habla en todas las circunstancias, en todo lo momentos para aquellos que est\u00e1n atentos.<\/em><\/p>\n<p><em>Y hoy estamos frente a uno de esos evangelios que parecen m\u00e1s f\u00e1cil esquivarlos que comentarlos. Es verdad, cuesta, cuesta porque todos sabemos, que cada vez m\u00e1s hay m\u00e1s familias desunidas o familias que no han podido prosperar como lo deseaban, o familias que sufren diferentes situaciones de falta de amor. Cuesta tambi\u00e9n porque el mundo, o incluso tambi\u00e9n dentro de la iglesia, se nos bombardea con planteos que quieren socavar y destruir el ideal de familia que viene desde los or\u00edgenes del mundo, desde la creaci\u00f3n y que Jes\u00fas vino a restaurar. Cuesta, es verdad, pero tenemos que hablar \u2013como siempre digo\u2013 \u00abcon amor del amor\u00bb. Eso creo que es lo importante. Si se habla \u00abcon amor del amor\u00bb, como habl\u00f3 Jes\u00fas, por m\u00e1s que haya personas que est\u00e9n sufriendo situaciones dif\u00edciles, incluso vos mismo que est\u00e1s escuchando, vos misma, en nuestras familias, no deber\u00eda haber posibilidad para el enojo, o por lo menos si hay enojo, pero hay apertura de coraz\u00f3n, debemos darnos cuenta que las palabras de Dios \u2013como dije anteriormente\u2013 son para nuestra felicidad.<\/em><\/p>\n<p><em>Se me ocurre que para graficar algo de lo que plantea el Evangelio de hoy, puedo contarte algo que me pas\u00f3 una vez y me qued\u00f3 grabado para siempre. Me acuerdo que visit\u00e9 una se\u00f1ora ya muy mayor, que ten\u00eda c\u00e1ncer ya extendido, pero que ante de morir ella deseaba confesarse, recibir la unci\u00f3n de los enfermos y la comuni\u00f3n antes de empezar su tratamiento, su quimioterapia. Fue una conversaci\u00f3n y una confesi\u00f3n muy gratificante, de las m\u00e1s lindas de mi vida, sal\u00ed \u2013me acuerdo\u2013 casi llorando al estar con ella. Fueron de esas charlas en las que como sacerdote ten\u00eda deseos de cambiarle el lugar a la se\u00f1ora, que ella me escuche a m\u00ed y me confiese. Entre tantas cosas que me dijo, recuerdo algo incre\u00edble, fue como recibir todas las clases de teolog\u00eda en una charla de diez minutos, como un baldazo de realidad. Dolida por su enfermedad, por su c\u00e1ncer, pero llena de confianza me dijo: \u00abYo entiendo por qu\u00e9 me pasa todo esto, no le echo la culpa a Dios, pero s\u00e9 que Dios lo permite para algo. Yo toda mi vida hice lo que quise, lo que se me antoj\u00f3, nunca hice la voluntad de Dios. Fui muy mandona \u2013como se dice\u2013, muy autoritaria con mis hijos y los tortur\u00e9 pretendiendo que siempre hagan lo que yo quer\u00eda. Yo era la que decid\u00eda todo y no me importaba lo que quer\u00edan los otros.<\/em><\/p>\n<p><em>Ahora me doy cuenta que Dios me dice: \u201c\u00a1Ven\u00ed, ven\u00ed para ac\u00e1, ahora vas a hacer lo que yo te pido!\u201d. Me di cuenta que en realidad venimos a este mundo a hacer la voluntad de Dios, me di cuenta que yo nunca la hab\u00eda cumplido y que ahora ten\u00eda la oportunidad, tengo la oportunidad\u00bb. Yo no pod\u00eda creer lo que escuchaba, porque la se\u00f1ora era muy buena, incluso hab\u00eda sido muy cercana a la Iglesia, hab\u00eda sido catequista. Ella se refer\u00eda a algo m\u00e1s profundo, no a simples pecaditos, como podemos decir. Se refer\u00eda a algo m\u00e1s radical que reside en nuestro interior: Dios quiere ense\u00f1arnos a amar y a obedecerle, y nosotros nos creemos que sabemos amar y no queremos obedecerle.<\/em><\/p>\n<p><em>El planteo profundo que los fariseos le hacen hoy a Jes\u00fas, el planteo que le hace el mundo a la Iglesia, o incluso a miembros de la Iglesia, el planteo que incluso podemos hacerle vos y yo a Dios es este: \u00bfPor qu\u00e9 tenemos que seguir tu voluntad? \u00bfNo es demasiado dura? \u00bfNo es demasiado exigente? \u00bfPor qu\u00e9 tenemos que permanecer unidos hasta que la muerte no separe? \u00bfEs posible hacer lo que Dios quiere, que el hombre y la mujer est\u00e9n siempre unidos en medio del contexto del mundo en que vivimos? Las respuestas me imagino que te las imaginas, dejo que te las puedas contestar vos mismo. A m\u00ed me las contest\u00f3 esa se\u00f1ora ese d\u00eda, en vivo y en directo, con l\u00e1grimas en los ojos, esa tarde que estuve con ella. No hay nada m\u00e1s placentero que hacer la voluntad de Dios, pero espero no tardar tantos a\u00f1os para descubrirlo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas fue a la regi\u00f3n de Judea y al otro lado del Jord\u00e1n. Se reuni\u00f3 nuevamente la multitud alrededor de \u00e9l y, como de costumbre, les estuvo ense\u00f1ando una vez m\u00e1s. 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