{"id":5707,"date":"2025-03-04T00:00:09","date_gmt":"2025-03-04T03:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5707"},"modified":"2025-03-03T07:41:58","modified_gmt":"2025-03-03T10:41:58","slug":"viii-martes-durante-el-ano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/viii-martes-durante-el-ano-2\/","title":{"rendered":"VIII Martes durante el a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5707-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/04-marzo-audio-VIII-MartesDuranteAno-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/04-marzo-audio-VIII-MartesDuranteAno-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/04-marzo-audio-VIII-MartesDuranteAno-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/04-marzo-audio-VIII-MartesDuranteAno-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Pedro le dijo a Jes\u00fas: \u00abT\u00fa sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abLes aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por m\u00ed y por la Buena Noticia, desde ahora, en este mundo, recibir\u00e1 el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibir\u00e1 la Vida eterna.<\/p>\n<p>Muchos de los primeros ser\u00e1n los \u00faltimos y los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio es de ciegos, y es por eso que dif\u00edcilmente podremos corregir a los dem\u00e1s si no nos damos cuenta que los primeros que necesitamos ser corregidos y quitar la viga en el propio ojo, somos nosotros mismos. Somos muchas veces as\u00ed, un poco hip\u00f3critas, pretendemos que todos cambien mientras nosotros no vemos nuestros propios errores. Esa es la gran debilidad que muchos arrastramos y que solo el amor de Jes\u00fas y sus ense\u00f1anzas nos pueden ayudar a ir extirpando del coraz\u00f3n. Hagamos el ejercicio de hablar menos, de no hablar de los dem\u00e1s, porque es ah\u00ed donde el coraz\u00f3n nos juega una mala pasada y nos equivocamos f\u00e1cilmente. Hace bien el pensar que siempre nos equivocamos cuando hablamos de los otros, es lo mejor. Ni a vos ni a m\u00ed nos gusta que hablen mal de nosotros y que hablen de nuestros errores.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Siempre Pedro, siempre Pedro haciendo la pregunta que por ah\u00ed nos har\u00edamos todos, esas preguntas que muchos tenemos dentro del coraz\u00f3n, pero que a veces no nos animamos a hacer. \u00bfTe acord\u00e1s cuando en el colegio, en la escuela siempre ten\u00edamos un compa\u00f1ero, una compa\u00f1era o por ah\u00ed nosotros mismos que hac\u00eda las preguntas que nadie se animaba a hacer por miedo, por verg\u00fcenza, para que los dem\u00e1s no se r\u00edan? \u00bfTe acord\u00e1s que a veces todos se re\u00edan, pero en el fondo se lo agradec\u00edamos porque era lo mismo que nosotros est\u00e1bamos pensando? Pedro era un poco as\u00ed, Algo del Evangelio de hoy lo demuestra as\u00ed. Ese que hace las preguntas que todos tenemos guardadas, preguntas osadas, arriesgadas, las preguntas que los disc\u00edpulos seguramente tambi\u00e9n ten\u00edan guardadas en sus corazones. Pedro es el primero en decir que s\u00ed y tambi\u00e9n es el primero en negarlo. Pedro es as\u00ed. Por eso\u2026 \u00a1cu\u00e1nto nos ayuda Pedro!<\/em><\/p>\n<p><em>Ayer escuch\u00e1bamos que un hombre rico terminaba y\u00e9ndose triste y apenado porque no se animaba a dejar, ni a vender nada por Jes\u00fas. No hablamos mucho de ese tema, pero en el fondo lo que le falt\u00f3 a este pobre hombre fue amor, lo que le falt\u00f3 fue enamorarse de Cristo. El que no se enamora vive midi\u00e9ndolo todo, regatea, mezquina todo; ama, pero en el fondo a su medida y le pone medidas al amor. El hombre rico representa a los cristianos que se contentan con cumplir, con no hacer nada malo, con no matar y no robar, pero que nunca se animan a m\u00e1s, nunca se animan a dejar nada por amor a Jes\u00fas. En realidad, la pregunta que nos podr\u00edamos hacer todos es esta: Si no somos capaces de dejar algo por Jes\u00fas, \u00bfpodemos decir que lo amamos realmente?<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, en Algo del Evangelio de hoy aparece Pedro representando a todos los que s\u00ed hab\u00edan dejado algo por \u00e9l, a los ap\u00f3stoles. Por ah\u00ed tambi\u00e9n nos representa a nosotros, a los sacerdotes, a los consagrados, pero a los laicos, que son la inmensa mayor\u00eda de los miembros de la Iglesia. A vos que tambi\u00e9n alguna vez dejaste algo grande, cuando te casaste, cuando empezaste a servir a Jes\u00fas m\u00e1s de cerca, cuando te fuiste a misionar, cuando ayudaste a los m\u00e1s necesitados, cuando hac\u00e9s algo concreto por \u00e9l. Tambi\u00e9n podemos imaginarnos representados por Pedro. \u00bfY a nosotros qu\u00e9? Creo que podr\u00edamos meditar esta pregunta desde dos puntos de vista. Primero, a Pedro y a nosotros tambi\u00e9n nos sale un poco la mezquindad desde adentro del coraz\u00f3n y al entregarnos podemos estar buscando recompensas, \u00bfY a nosotros? \u00bfY yo que me la paso sirviendo, y yo que dej\u00e9 un mont\u00f3n de cosas por Vos? Sin querer podemos caer, como el hombre rico de ayer, en cierta mezquindad, en una entrega medida, a medias, en una entrega por conveniencia, en una entrega que no se deja mirar por el amor de Jes\u00fas. Cuidado\u2026 \u00bfQu\u00e9 buscamos al amar? Ese es el peligro de todo ap\u00f3stol, de todo cristiano, de todo sacerdote, de todo consagrado. \u00a1El que anda pidiendo algo a cambio, sin querer se puede transformar en una especie de mercader de la fe y no en un servidor! \u00a1Cuidado con ser un mercader de la fe, de Jes\u00fas!<\/em><\/p>\n<p><em>Segundo, al mismo tiempo hay algo muy lindo.<\/em><\/p>\n<p><em>Y es que Jes\u00fas promete, y promete en serio, no como nosotros, no como tantas promesas de los que nos gobiernan tantas veces. Jes\u00fas promete y cumple. Podemos asegurar que al entregarnos al amor de Jes\u00fas, \u00e9l nos llenar\u00e1 de casas y de hogares, porque podemos quedarnos y alojarnos en miles de lugares gracias a la generosidad de tanta gente que nos considera hermanos, tenemos muchos hogares. Haber dejado algo por Jes\u00fas, nos permite tener miles de hermanos y hermanas, la Iglesia nos llena de hermanos, predicar la Palabra de Dios cada d\u00eda nos llena de hermanos y hermanas. Dejar nuestro hogar de sangre por amor a Jes\u00fas, nos llena tambi\u00e9n de muchas madres. Tambi\u00e9n podemos tener m\u00e1s padres que se preocupan por nosotros. Nos concede bienes continuamente, nunca tendremos hambre ni sed, porque \u00e9l nos provee de todo. Esto es verdad, podemos asegurarlo. Seguro que vos de alguna manera tambi\u00e9n lo has vivido. Todo esto, y hay que decirlo tambi\u00e9n, va acompa\u00f1ado como dice Jes\u00fas de sufrimientos por amor al Reino de Dios, es inevitable. Al mundo no le gusta la Palabra de Dios, le molesta demasiado. Pero no podemos olvidar que al final, vendr\u00e1 lo mejor, vendr\u00e1 la Vida eterna.<\/em><\/p>\n<p><em>Te propongo hoy que no seamos mezquinos, no negociemos con Jes\u00fas. \u00c9l nos da todo, ya lo prometi\u00f3. Busquemos el Reino de Dios y su santidad, y todo lo dem\u00e1s vendr\u00e1 por a\u00f1adidura.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pedro le dijo a Jes\u00fas: \u00abT\u00fa sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.\u00bb Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abLes aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por m\u00ed y por la Buena Noticia, desde ahora, en este mundo, recibir\u00e1 el ciento por uno en casas, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5708,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[8],"class_list":["post-5707","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-marcos","tag-marcos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5707","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5707"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5707\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5711,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5707\/revisions\/5711"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5708"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5707"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5707"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5707"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}