{"id":5754,"date":"2025-03-13T00:00:57","date_gmt":"2025-03-13T03:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5754"},"modified":"2025-03-12T08:19:12","modified_gmt":"2025-03-12T11:19:12","slug":"i-jueves-de-cuaresma-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/i-jueves-de-cuaresma-2\/","title":{"rendered":"I Jueves de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5754-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/13-marzo-audio-I-JuevesCuaresma-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/13-marzo-audio-I-JuevesCuaresma-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/13-marzo-audio-I-JuevesCuaresma-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/13-marzo-audio-I-JuevesCuaresma-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abPidan y se les dar\u00e1; busquen y encontrar\u00e1n; llamen y se les abrir\u00e1. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrir\u00e1.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n de ustedes, cuando su hijo le pide pan, le da una piedra? \u00bfO si le pide un pez, le da una serpiente? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s el Padre celestial dar\u00e1 cosas buenas a aquellos que se las pidan!<\/p>\n<p>Todo lo que deseen que los dem\u00e1s hagan por ustedes, h\u00e1ganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>No hay peor tentaci\u00f3n, peor prueba que la de sentirse solo, convencerse de que ese sentimiento finalmente es verdad y que no hay nadie en este mundo que nos quiera, ni siquiera Dios que es nuestro Padre. S\u00e9 que parece exagerado lo que estoy diciendo, sin embargo, es la tentaci\u00f3n que nos propone siempre, de alg\u00fan modo, el demonio, la que le plante\u00f3 a Jes\u00fas, de una manera u otro, positiva o negativa. Dec\u00eda as\u00ed el Evangelio del domingo: \u00abUna vez agotadas todas las formas de tentaci\u00f3n, el demonio se alej\u00f3 de \u00e9l, hasta el momento oportuno\u00bb. Quiere decir que hay varias formas de tentaci\u00f3n, principalmente esas tres que aparecen en esa escena, y que cuando el demonio no puede, espera el momento oportuno para continuar su obra, para seguir adelante con su deseo de alejarnos del camino que el Padre nos propone. En las tres tentaciones, el demonio, intenta, de alg\u00fan modo, que Jes\u00fas se sienta solo, ya sea para hacer \u00abmagia\u00bb convirtiendo las piedras en pan, haciendo la suya, solucionando los problemas solo, sin nadie; ya sea para que ante la posibilidad del poder y postr\u00e1ndose ante el demonio se sienta el amo y se\u00f1or de todos los reinos del mundo, pero finalmente con la soledad del poder, desafiando la paternidad de Dios hacia \u00e9l, pretendiendo que lo pruebe finalmente para que lo salve de una locura, tir\u00e1ndose desde gran altura. Nuestras malas decisiones surgen en definitiva desde el momento en el que nos creemos y nos pensamos solos, nos sentimos solos, nos imaginamos solos, nos so\u00f1amos solos, y eso en la realidad nunca es as\u00ed, es puro enga\u00f1o.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Pero vamos a Algo del Evangelio de hoy, imaginemos esta situaci\u00f3n, que de golpe y casi como por un milagro todos nos pongamos de acuerdo de hacerle al otro, a los dem\u00e1s, todo lo que so\u00f1amos que nos hagan a nosotros. Se pueden dar muchas situaciones, pero resumiendo podr\u00edamos casi asegurar que entre todos nos har\u00edamos el bien, porque en situaciones normales todos deseamos cosas buenas para nosotros mismos y por eso si le hacemos a los dem\u00e1s lo que deseamos que nos hagan a nosotros, casi que ser\u00eda el mundo ideal. Ahora, para eso deber\u00edamos aprender a reconocer nuestros deseos, a reconocer lo que nos pasa, y as\u00ed animarnos a hacer lo mismo a los otros.<\/em><\/p>\n<p><em>En general, criticamos de los dem\u00e1s, reprochamos a otros, cosas que deseamos o de lo que adolecemos. Dime qu\u00e9 cr\u00edticas y te dir\u00e9 qu\u00e9 deseas, podr\u00edamos decir. Cuando criticamos mucho algo malo que alguien nos hizo, por contraste tenemos que descubrir que deseamos que nos hagan lo contrario, que deseamos que nos hagan el bien, por supuesto. Esto es obvio y es el alimento de nuestra alma porque todos queremos ser queridos y por eso andamos a veces mendigando amor y a veces criticando a los que no nos aman como quisi\u00e9ramos. Ahora, hoy y siempre Jes\u00fas quiere librarnos de meternos en este callej\u00f3n sin salida, de esa actitud circular que no logra otra cosa que encerrarnos en nosotros mismos y no nos deja crecer. Vivir a\u00f1orando que todos nos hagan lo que nosotros deseamos y mientras tanto perdemos el tiempo y no aprovechamos para hacer lo mismo a los dem\u00e1s. Es una cuesti\u00f3n de sentido com\u00fan. Si aprovech\u00e1ramos ese tiempo que usamos en hablar de los otros para rezar y pensar en c\u00f3mo hacer para hacer el bien, en c\u00f3mo hacer para no devolver con la misma moneda, en c\u00f3mo hacer e ingeni\u00e1rnosla para no entrar en los juegos de venganzas que a veces nos atrapan\u2026 bueno, si hici\u00e9ramos eso, no solo ser\u00edamos mucho m\u00e1s felices que ahora, sino que har\u00edamos m\u00e1s felices a los dem\u00e1s. La frase final del Evangelio de hoy es la regla de oro para ser un cristiano en serio, para vivir hacia los dem\u00e1s y no para nosotros mismos y tambi\u00e9n es la frase que nos ayuda a entender bien la primera parte del Evangelio. \u00bfQu\u00e9 tenemos que pedir? \u00bfA qui\u00e9n tenemos que buscar y llamar? El peligro de interpretar mal estas palabras puede hacer que en vez de ser palabras de aliento y consuelo se puedan transformar en palabras de desaz\u00f3n y desconfianza.<\/em><\/p>\n<p><em>Todo lo que le pedimos al Padre, \u00bf\u00e9l nos lo tiene que dar? \u00bfTan f\u00e1cil puede ser? \u00bfA qu\u00e9 se refiere? Se refiere principalmente al final que venimos comentando. Pedirle al Padre sin desfallecer, sin cansarnos, esperando siempre que nos abrir\u00e1, lo que necesitamos para ser buenos hijos y por eso buenos hermanos. Pedirle todo aquello que nos ayude a hacerle a los dem\u00e1s lo que nos gusta que nos hagan.<\/em><\/p>\n<p><em>Nuestro Padre del Cielo es el primer gran interesado en que entre todos seamos buenos hermanos y por eso nos ense\u00f1a por medio de Jes\u00fas c\u00f3mo se es buen hijo, qu\u00e9 tenemos que pedir, buscar y llamar. Pedir ser hijos en serio, pedir ser hermanos de todos, no cansarnos de buscar y llamar para que renazcan en nosotros los sentimientos de Jes\u00fas. El Padre jam\u00e1s niega su Esp\u00edritu a quienes se lo piden y es su Esp\u00edritu el que nos hace hijos y hermanos.<\/em><\/p>\n<p><em>Imaginemos esta situaci\u00f3n hoy todos arrodillados, mirando al cielo, todos pidiendo como podamos y nos salga, la gracia y la fuerza para hacerle a alguien hoy lo que siempre deseamos que nos haga. Imaginemos que esto es posible y que el Padre del Cielo nos dar\u00e1 la fuerza, nos dar\u00e1 lo que necesitamos. Aprendamos a pedir lo esencial, lo necesario, lo que da vida. \u00abTodo lo dem\u00e1s vendr\u00e1 por a\u00f1adidura\u00bb.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abPidan y se les dar\u00e1; busquen y encontrar\u00e1n; llamen y se les abrir\u00e1. 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