{"id":5764,"date":"2025-03-15T00:00:48","date_gmt":"2025-03-15T03:00:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5764"},"modified":"2025-03-14T08:22:24","modified_gmt":"2025-03-14T11:22:24","slug":"i-sabado-de-cuaresma-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/i-sabado-de-cuaresma-2\/","title":{"rendered":"I S\u00e1bado de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5764-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/15-marzo-audio-I-SabadoCuaresma-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/15-marzo-audio-I-SabadoCuaresma-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/15-marzo-audio-I-SabadoCuaresma-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/15-marzo-audio-I-SabadoCuaresma-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abUstedes han o\u00eddo que se dijo: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo y odiar\u00e1s a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; as\u00ed ser\u00e1n hijos del Padre que est\u00e1 en el cielo, porque \u00e9l hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos.<\/p>\n<p>Si ustedes aman solamente a quienes los aman, \u00bfqu\u00e9 recompensa merecen? \u00bfNo hacen lo mismo los publicanos? Y si saludan solamente a sus hermanos, \u00bfqu\u00e9 hacen de extraordinario? \u00bfNo hacen lo mismo los paganos?<\/p>\n<p>Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre que est\u00e1 en el cielo.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>De las tentaciones o pruebas, aprendemos generalmente al pasarlas, una vez que las vivimos. Por m\u00e1s que nos expliquen lo que significa ser tentados o probados, la verdad es que el fruto podemos verlo con el tiempo y si sabemos reflexionar y mirar para atr\u00e1s. Es cierto tambi\u00e9n que en el mismo momento en el que somos tentados, si vamos adquiriendo la capacidad de escuchar la voz del coraz\u00f3n, la dulce voz del Esp\u00edritu Santo en nuestro interior, podemos ir aprendiendo a superarlas y siempre sacar algo positivo. Sin embargo, lo m\u00e1s l\u00f3gico es pensar que a ninguno de nosotros nos divierte, por decirlo de alguna manera, ser tentados, preferir\u00edamos estar siempre en paz, sin sobresaltos, sin problemas.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Repasemos en este d\u00eda las diferentes tentaciones que nos tocaron vivir esta semana, incluso al escuchar los evangelios, al intentar rezar con la Palabra de Dios. El deseo m\u00e1s grande del tentador, es que dejemos la oraci\u00f3n, y lo que dejamos generalmente primero, cuando no estamos bien, cuando estamos tristes o cansados, es justamente la oraci\u00f3n. No perdamos el \u00e1nimo, no desfallezcamos, seamos fuertes, no nos dejemos vencer por las falsas voces que nos inducen a pensar que no tiene sentido lo que hacemos; al contrario, nunca nos olvidemos que \u00ablo visible es transitorio, en cambio lo invisible, lo que no se ve, es eterno\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, terminamos esta primera semana de Cuaresma llenos de recomendaciones, de cosas aparentemente por hacer, de palabras por cumplir. Una semana en la que los evangelios nos sacudieron de lado a lado y de yapa terminamos escuchando una de las p\u00e1ginas m\u00e1s dif\u00edciles del Nuevo Testamento, no solo porque es dif\u00edcil de comprender, sino tambi\u00e9n porque es dif\u00edcil de vivir, por supuesto. Pero te propongo y me propongo que antes de pensar, calcular y recalcular lo que tenemos que hacer, lo que deber\u00edamos hacer o lo que hemos dejado de hacer, demos gracias a Jes\u00fas por estos d\u00edas de gracia, demos gracias a nuestro Maestro porque d\u00eda a d\u00eda, m\u00e1s all\u00e1 de nuestras debilidades, estamos haciendo lo posible para escucharlo, a veces mejor, otras veces no tanto, algunas ni siquiera escuchamos, pero lo importante es volver a empezar, volver a levantarse siempre y desear como alguna vez lo hemos deseado o de una manera nueva. Dar gracias es fundamental para no caer en un cristianismo vac\u00edo de contenido, para no caer en el farise\u00edsmo del cumplimiento, de la conciencia anestesiada por la tranquilidad de ser m\u00e1s o menos o relativamente buenos.<\/em><\/p>\n<p><em>Evidentemente despu\u00e9s de escuchar Algo del Evangelio de hoy, no alcanza con ser relativamente buenos, acord\u00e9monos la frase de ayer: \u00abLes aseguro que, si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrar\u00e1n en el Reino de los Cielos\u00bb. Les aseguro que, si ustedes creen o piensan que, con ser buenos, con no matar a nadie, con no robar \u2013como dicen tantas personas\u2013 alcanza para ser hijo, est\u00e1n equivocados. Jes\u00fas vino a hacernos hijos, no esclavos, como dec\u00edamos ayer. Si queremos llegar a la Vida eterna, si queremos llegar a lo que nosotros llamamos \u00abcielo\u00bb, al encuentro con Dios cara a cara, es verdad que alcanzar\u00e1 con que cumplamos los mandamientos, es verdad que con no matar y robar casi que tenemos el pase asegurado; es verdad que, si no le hacemos el mal a nadie, de alg\u00fan modo tenemos un lugar \u00abganado\u00bb en el cielo y no nos iremos al infierno. Pero\u2026 \u00bfy mientras tanto? Mientras tanto nos perdemos de vivir como hijos de Dios, nos perdemos en estar todo calcul\u00e1ndolo, nos perdemos de ser cristianos en serio.<\/em><\/p>\n<p><em>No entrar en el Reino de los Cielos equivale a perderse desde hoy la posibilidad de dar m\u00e1s, nos perdemos la alegr\u00eda de amar no solo a los que nos aman y nos tratan bien, sino incluso a los que no son muy amables, a los que son un poco desagradables, a los que nos critican, a los que nos molestan, a los que son insoportables, a los que nos hacen el mal sin raz\u00f3n; en definitiva, a los que \u00abnaturalmente\u00bb no nos sale amar. Esta es la propuesta de este d\u00eda, no es la obligaci\u00f3n, es la propuesta de algo mejor y mayor.<\/em><\/p>\n<p><em>Es el empuje de algo que no podr\u00edamos hacer si no fuera porque Jes\u00fas lo hizo por nosotros y porque nos da esa fuerza. Naturalmente as\u00ed no se puede, sobrenaturalmente s\u00ed. Esa es la perfecci\u00f3n de la que habla Jes\u00fas. Ser perfectos no significa no equivocarse, ser un perfectito que le sale todo bien, sino que ser perfecto evang\u00e9licamente es buscar y querer amar como ama el Padre, con el amor que proviene de \u00e9l, con amor que viene de lo alto. Si se puede ser perfecto al modo del Evangelio, es mentira que no se puede. Miles y millones de santos lo lograron con la gracia del cielo. Mientras no queramos esto, mientras pensemos que la perfecci\u00f3n del Evangelio es para algunos, estaremos todav\u00eda viviendo casi como paganos, no como creyentes, viviremos como la mayor\u00eda del mundo, intentando ser un poco buenos y evitando cruzarse con las personas que no son tan amables. Los enemigos ser\u00edan todas aquellas personas que no nos sale amar naturalmente.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas no pretende que seamos amigos de los que nos molestan, de los poco amables o de los malos, pretende que por lo menos no les quitemos el saludo, pretende especialmente que recemos por ellos. Si empezamos a transitar este camino, empezaremos a sentir la alegr\u00eda de ser hijos, de ser hermanos de todos, de vivir sin rencores, de vivir sin destruir, de construir siempre. Eso es la perfecci\u00f3n que nos pide Jes\u00fas, la perfecci\u00f3n del Padre que est\u00e1 en el cielo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abUstedes han o\u00eddo que se dijo: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo y odiar\u00e1s a tu enemigo. 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