{"id":5780,"date":"2025-03-18T00:00:33","date_gmt":"2025-03-18T03:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5780"},"modified":"2025-03-17T20:13:42","modified_gmt":"2025-03-17T23:13:42","slug":"ii-martes-de-cuaresma-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/ii-martes-de-cuaresma-2\/","title":{"rendered":"II Martes de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5780-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/18-marzo-audio-II-MartesCuaresma-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/18-marzo-audio-II-MartesCuaresma-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/18-marzo-audio-II-MartesCuaresma-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/18-marzo-audio-II-MartesCuaresma-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a la multitud y a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abLos escribas y fariseos ocupan la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s; ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se gu\u00eden por sus obras, porque no hacen lo que dicen. Atan pesadas cargas y las ponen sobre los hombros de los dem\u00e1s, mientras que ellos no quieren moverlas ni siquiera con el dedo.<\/p>\n<p>Todo lo hacen para que los vean: agrandan las filacterias y alargan los flecos de sus mantos; les gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, ser saludados en las plazas y o\u00edrse llamar &#8220;mi maestro&#8221; por la gente.<\/p>\n<p>En cuanto a ustedes, no se hagan llamar &#8220;maestro&#8221;, porque no tienen m\u00e1s que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A nadie en el mundo llamen &#8220;padre&#8221;, porque no tienen sino uno, el Padre celestial. No se dejen llamar tampoco &#8220;doctores&#8221;, porque s\u00f3lo tienen un Doctor, que es el Mes\u00edas.<\/p>\n<p>Que el m\u00e1s grande de entre ustedes se haga servidor de los otros, porque el que se ensalza ser\u00e1 humillado, y el que se humilla ser\u00e1 ensalzado.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Seguramente, si tuvi\u00e9ramos la posibilidad de elegir entre vivir una fe que implique el caminar, el cansarnos, el muchas veces experimentar el desierto, la aridez, o una fe que pueda continuamente estar experimentando la presencia divina en tantas cosas y que eso nos lleve a estar gozosos y deseosos de estar siempre con \u00e9l\u2026 Vuelvo al principio, seguramente todos elegir\u00edamos la segunda, o sea, \u00bfqui\u00e9n no quiere estar, de alg\u00fan modo, en el Tabor, en ese monte donde Jes\u00fas se mostr\u00f3 tal como era, manifest\u00e1ndose como Dios a sus disc\u00edpulos para que realmente crean que era \u00e9l y que no tengan m\u00e1s dudas de ah\u00ed en adelante? \u00bfQui\u00e9n de nosotros no elegir\u00eda eso? \u00bfQui\u00e9n de nosotros, cuando vivi\u00f3 un momento gozoso en la fe, no dijo para sus adentros \u00abme quedar\u00eda a vivir ac\u00e1\u00bb, buscar\u00eda siempre experimentar lo mismo? Bueno, es l\u00f3gico, por supuesto. Sin embargo, todos tenemos la experiencia de que esto es imposible. Mientras peregrinamos por la tierra es imposible no luchar, es imposible no darse cuenta que no podemos vivir en el cielo, que en realidad ese cielo que empezamos a vivir en la tierra solo es una imagen, solo es como un espejo, pero un espejo que no refleja plenamente la realidad, un espejo que, de alg\u00fan modo, nos muestra una realidad media desdibujada de lo que es el cielo; sin embargo, experimentamos algo de cielo. Por eso tenemos que aprender a vivir nuestra vida de fe tambi\u00e9n en este no experimentar todo lo que quisi\u00e9ramos, sabiendo que el Se\u00f1or nos regala cada tanto, si perseveramos, sus manifestaciones, sus presencias, pero al mismo tiempo saber que caminamos en la fe y que por m\u00e1s que no lo veamos con nuestros ojos, \u00e9l est\u00e1 siempre, y que en definitiva eso es la fe: saber caminar cada d\u00eda, paso a paso con la certeza de su presencia.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Creo que ser\u00eda de necios negar que el coraz\u00f3n de cada ser humano alberga, por un lado, la posibilidad de lo mejor o la posibilidad de lo peor, la posibilidad maravillosa de amar y darse a los otros, creando vida, renovando todo lo que se toca, pero al mismo tiempo esa locura incre\u00edble de creerse, de actuar y vivir como si fu\u00e9ramos el centro del universo. Tantos ejemplos hoy en d\u00eda podemos encontrar de cu\u00e1nto se equivoca el ser humano. Llam\u00e9mosle como queramos: ego, el yo, la soberbia, el orgullo, el amor propio, el ego\u00edsmo. Lo fundamental y lo importante es que hoy nadie niega, incluso desde la ciencia, que esto est\u00e1 en nosotros y es algo con lo cual debemos luchar continuamente. Nuestro peor enemigo, el m\u00e1s invisible y, al mismo tiempo, el m\u00e1s poderoso de todos, no est\u00e1 afuera, sino adentro nuestro. Y cuando uno ve la maravilla e inmensidad del universo, cuando uno estudia o lee que nosotros somos en comparaci\u00f3n con el todo como un granito de arena en la inmensidad de un mar, o como, por ejemplo, que nuestra galaxia es una de los casi 100.000 millones, o vivimos en una \u00ednfima parte de lo que el universo tiene de vida, de casi 15.000 millones de a\u00f1os, uno dice o se pregunta: \u00bfEs posible que la soberbia tenga tanta fuerza y el hombre viva como si fuera el centro y el \u00fanico de este universo? \u00bfEs posible que siendo tan poca cosa nos la creamos tanto? Vos dir\u00e1s: \u00abBueno\u2026 no es para tanto. No somos tan soberbios todos\u00bb. Es bueno que cada uno se deje interpelar por las palabras de Jes\u00fas. La soberbia toma mil colores y tonos seg\u00fan la personalidad y la experiencia de vida de cada uno, y justamente el peor mal de la soberbia es que a veces es imperceptible. Solo una luz desde afuera puede ayudarnos a iluminar nuestro coraz\u00f3n y hacernos dar cuenta lo centrado en nosotros mismos que a veces vivimos.<\/em><\/p>\n<p><em>Dije que la soberbia toma mil colores, ahora, en Algo del Evangelio de hoy, las palabras de Jes\u00fas son lapidarias, especialmente con los que ten\u00edan una funci\u00f3n en el pueblo de Israel, y sin miedo tenemos que trasladarlas al pueblo de Dios, que es la Iglesia, espec\u00edficamente a los ministros, a los que deben servir.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando la soberbia ataca a los ministros de la Iglesia, obispos, sacerdotes, di\u00e1conos o tambi\u00e9n a aquellos que se consagran, ataca finalmente a la cabeza, y si la cabeza es soberbia, el cuerpo se va enfermando o el cuerpo no puede crecer, y tambi\u00e9n este virus es a veces muy imperceptible. Pasa en cualquier grupo en cualquier comunidad. S\u00e9 que suena muy duro, pero no hay que tenerle miedo, especialmente nosotros, los sacerdotes, de decir ciertas cosas como son pero con amor. Cuando la soberbia se entremezcla con un cargo, con una posici\u00f3n en la Iglesia, con una cuesti\u00f3n de poder, se puede transformar en una bomba de tiempo. \u00abQue el m\u00e1s grande de entre ustedes se haga servidor de los otros, porque el que se ensalza ser\u00e1 humillado, y el que se humilla ser\u00e1 ensalzado\u00bb. Estas palabras de Jes\u00fas todos los sacerdotes deber\u00edamos grabarlas en el coraz\u00f3n, vivirlas y no escaparles, y los laicos deber\u00edan repetirlas y decirlas con caridad a quien vean que pone cargas en los dem\u00e1s que ni ellos mismos pueden llevar, a quien escuchen que predica una cosa y despu\u00e9s hace otra, a quien le gusta ser consagrado para tener poder, a quien les gusta y disfruta de tener un privilegio en la Iglesia, a quien cree ser m\u00e1s importante por ser llamado padre, maestro, doctor o por tener un t\u00edtulo y haber estudiado un poco m\u00e1s, a quien somete y manipula a las personas a su cargo.<\/em><\/p>\n<p><em>No vamos a ser cre\u00edbles si no somos humildes. Sin humildad verdadera no hay evangelizaci\u00f3n profunda, no hay testimonio posible, duradero y eficaz. Sencillamente porque el que nos salv\u00f3 jam\u00e1s se crey\u00f3 m\u00e1s que nadie. Reza siempre por los consagrados, recemos por todos los que de alg\u00fan modo sirven a la Iglesia, en realidad recemos por todos los miembros de la Iglesia para que seamos siempre humildes y recemos por aquellos que no lo son para que alg\u00fan d\u00eda se den cuenta.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a la multitud y a sus disc\u00edpulos: \u00abLos escribas y fariseos ocupan la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s; ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se gu\u00eden por sus obras, porque no hacen lo que dicen. 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