{"id":5796,"date":"2025-03-21T00:00:53","date_gmt":"2025-03-21T03:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5796"},"modified":"2025-03-19T10:10:59","modified_gmt":"2025-03-19T13:10:59","slug":"ii-viernes-de-cuaresma-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/ii-viernes-de-cuaresma-2\/","title":{"rendered":"II Viernes de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5796-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/21-marzo-audio-II-ViernesCuaresma-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/21-marzo-audio-II-ViernesCuaresma-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/21-marzo-audio-II-ViernesCuaresma-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/21-marzo-audio-II-ViernesCuaresma-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:<\/p>\n<p>\u00abEscuchen otra par\u00e1bola: Un hombre pose\u00eda una tierra y all\u00ed plant\u00f3 una vi\u00f1a, la cerc\u00f3, cav\u00f3 un lagar y construy\u00f3 una torre de vigilancia. Despu\u00e9s la arrend\u00f3 a unos vi\u00f1adores y se fue al extranjero.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 el tiempo de la vendimia, envi\u00f3 a sus servidores para percibir los frutos. Pero los vi\u00f1adores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. El propietario volvi\u00f3 a enviar a otros servidores, en mayor n\u00famero que los primeros, pero los trataron de la misma manera.<\/p>\n<p>Finalmente, les envi\u00f3 a su propio hijo, pensando: &#8220;Respetar\u00e1n a mi hijo&#8221;. Pero, al verlo, los vi\u00f1adores se dijeron: &#8220;Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia&#8221;. Y apoder\u00e1ndose de \u00e9l, lo arrojaron fuera de la vi\u00f1a y lo mataron.<\/p>\n<p>Cuando vuelva el due\u00f1o, \u00bfqu\u00e9 les parece que har\u00e1 con aquellos vi\u00f1adores?\u00bb.<\/p>\n<p>Le respondieron: \u00abAcabar\u00e1 con esos miserables y arrendar\u00e1 la vi\u00f1a a otros, que le entregar\u00e1n el fruto a su debido tiempo\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas agreg\u00f3: \u00ab\u00bfNo han le\u00eddo nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Se\u00f1or, admirable a nuestros ojos?<\/p>\n<p>Por eso les digo que el Reino de Dios les ser\u00e1 quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le har\u00e1 producir sus frutos\u00bb.<\/p>\n<p>Los sumos sacerdotes y los fariseos, al o\u00edr estas par\u00e1bolas, comprendieron que se refer\u00eda a ellos. Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero tem\u00edan a la multitud, que lo consideraba un profeta.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Continuando con el Evangelio del domingo, \u00bfrecord\u00e1s la transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas en el monte Tabor, con tres disc\u00edpulos elegidos especialmente por \u00e9l, para mostrarles su ser divino, mostrarse como Dios? Y as\u00ed tuvieron fuerzas en los momentos de cruz, en los momentos de dificultad. Recordar\u00e1s que Pedro pretendi\u00f3 quedarse ah\u00ed. Pedro pretendi\u00f3 lo que cualquiera de nosotros pretender\u00eda, disfrutar plenamente todo lo que podamos. Esa es la sensaci\u00f3n que podemos tener todos cuando tenemos una experiencia profunda de Jes\u00fas en nuestra vida, ya sea en la oraci\u00f3n, ya sea en un encuentro espiritual, personalmente con un grupo o incluso tambi\u00e9n muchas veces puede ser amando, entreg\u00e1ndonos, que en definitiva es donde siempre est\u00e1 Dios, en el amor, o puede ser cuando recibiste un sacramento.<\/em><\/p>\n<p><em>Recuerdo que me cont\u00f3 hace poquito tiempo un matrimonio, que hace poco se hab\u00eda casado, que fue a ra\u00edz del sacramento del matrimonio que experimentaron el deseo de volver hacia Jes\u00fas, porque a pesar de que se estaban casando por Iglesia, no se hab\u00edan acercado con esa consciencia de saber lo que hac\u00edan.<\/em><\/p>\n<p><em>Bueno, Dios se nos puede manifestar de m\u00faltiples maneras, pero lo importante es que no podemos quedarnos en el monte para siempre, tenemos que bajar. Por eso Jes\u00fas anim\u00f3 a los disc\u00edpulos a que callaran, a que se guarde esa experiencia para ellos y que vuelvan al llano, vuelvan a trabajar con \u00e9l. \u00bfSos de los que se quiere quedar para siempre disfrutando esa experiencia y despu\u00e9s no quiere bajar o sos de los que en definitiva sube al monte para orar y tener fuerzas para amar? Pens\u00e9moslo, porque en realidad ese es el verdadero camino, orar para amar y amar tambi\u00e9n para encontrar nuestros momentos de oraci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>La historia de la salvaci\u00f3n de toda la humanidad es al mismo tiempo espejo y reflejo de la historia de salvaci\u00f3n tuya y m\u00eda, de cada uno de nosotros. \u00bfQu\u00e9 es la historia de la salvaci\u00f3n? Bueno, es sencillo y simple. La historia de un Dios que es Padre y que anda de hace miles de a\u00f1os buscando al hombre para que el hombre se d\u00e9 cuenta de una vez por todas de que no hay nada m\u00e1s lindo que encontrarse con \u00e9l y de ser encontrado por \u00e9l. \u00bfVos pensabas que en tu historia eras el protagonista principal? No, no te la creas. Sos parte de la historia, pero no sos la historia en s\u00ed. Dios, nuestro Padre es el due\u00f1o y Se\u00f1or de la historia de la vida, de nuestra vida. \u00c9l es el que cre\u00f3 el escenario, \u00e9l es el que puso la escenograf\u00eda, \u00e9l es el que la embelleci\u00f3, \u00e9l es el que la pag\u00f3 con su amor, \u00e9l es el que puso los actores y el que los quiso dirigir, pero los actores se rebelaron olvid\u00e1ndose de su papel, olvid\u00e1ndose que el due\u00f1o de todo es el Se\u00f1or y quisieron hacer su propia obra, como hacemos tantas veces vos y yo.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas con esta par\u00e1bola hace un resumen de la historia de la salvaci\u00f3n, de la historia de un Dios que ama a su creatura y por amarla le da todo, esperando algo a cambio, por supuesto. Y no solo le dio signos y cosas para que se d\u00e9 cuenta de su amor, sino que no conforme con eso, envi\u00f3 a su propio Hijo, Dios mismo se hizo presente para que el hombre terminara de darse cuenta. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3? Lo que escuchamos. Lo mataron para quedarse con la herencia. El hombre se adue\u00f1a de lo que es de Dios. Vos y yo nos adue\u00f1amos de lo que es de Dios cuando pecamos. Ese es nuestro mayor pecado, es el peor pecado que atraviesa toda la historia, la historia grande del mundo y la historia de nosotros. El Padre nos busca y nosotros que no respetamos los signos y enviados de Dios, los de cada d\u00eda, sino que tantas veces los echamos de nuestra vida, los apedreamos para seguir en la nuestra. Esta historia se repite una y otra vez cuando no dejamos entrar a Jes\u00fas a recoger los frutos que le corresponden.<\/em><\/p>\n<p><em>Tenemos que tomar consciencia que nosotros estamos viviendo la mejor parte de la historia de la humanidad, no nos podemos quejar. Si nos quejamos, quiere decir que todav\u00eda no entendimos. Muchos quisieron estar y vivir lo que nosotros estamos viviendo.<\/em><\/p>\n<p><em>Ya conocemos el final de la pel\u00edcula, de la historia, que tarde o temprano va suceder. Jes\u00fas fue rechazado, es verdad, pero gan\u00f3 en el silencio de la cruz y de la resurrecci\u00f3n y se qued\u00f3 para siempre con nosotros. El rechazo de los hombres de ese tiempo y de nosotros se transform\u00f3 en el mayor triunfo de un Dios bastante particular, que hizo y hace lo inimaginable.<\/em><\/p>\n<p><em>En lo concreto, tratemos de darnos cuenta en cada cosa que no podemos negarle a Dios lo que le corresponde. No podemos negarle al Padre lo que es suyo. Todo es por \u00e9l, de \u00e9l y para \u00e9l, tu coraz\u00f3n y el m\u00edo. Y en la historia de este d\u00eda, hay que dejarse encontrar por el que nos busca, no rechazar los enviados del Padre y por eso hay que estar muy atentos.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: \u00abEscuchen otra par\u00e1bola: Un hombre pose\u00eda una tierra y all\u00ed plant\u00f3 una vi\u00f1a, la cerc\u00f3, cav\u00f3 un lagar y construy\u00f3 una torre de vigilancia. Despu\u00e9s la arrend\u00f3 a unos vi\u00f1adores y se fue al extranjero. Cuando lleg\u00f3 el tiempo de la vendimia, envi\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5797,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[24],"class_list":["post-5796","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mateo","tag-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5796","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5796"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5796\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5800,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5796\/revisions\/5800"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5797"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5796"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5796"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5796"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}