{"id":5856,"date":"2025-04-01T00:00:54","date_gmt":"2025-04-01T03:00:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5856"},"modified":"2025-03-31T08:10:11","modified_gmt":"2025-03-31T11:10:11","slug":"iv-martes-de-cuaresma-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/iv-martes-de-cuaresma-2\/","title":{"rendered":"IV Martes de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5856-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/01-abril-audio-IV-MartesCuaresma-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/01-abril-audio-IV-MartesCuaresma-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/01-abril-audio-IV-MartesCuaresma-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/01-abril-audio-IV-MartesCuaresma-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Se celebraba una fiesta de los jud\u00edos y Jes\u00fas subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Junto a la puerta de las Ovejas, en Jerusal\u00e9n, hay una piscina llamada en hebreo Betsata, que tiene cinco p\u00f3rticos. Bajo estos p\u00f3rticos yac\u00eda una multitud de enfermos, ciegos, paral\u00edticos y lisiados, que esperaban la agitaci\u00f3n del agua.<\/p>\n<p>Hab\u00eda all\u00ed un hombre que estaba enfermo desde hac\u00eda treinta y ocho a\u00f1os. Al verlo tendido, y sabiendo que hac\u00eda tanto tiempo que estaba as\u00ed, Jes\u00fas le pregunt\u00f3: \u00ab \u00bfQuieres curarte?\u00bb<\/p>\n<p>El respondi\u00f3: \u00abSe\u00f1or, no tengo a nadie que me sumerja en la piscina cuando el agua comienza a agitarse; mientras yo voy, otro desciende antes.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dijo: \u00abLev\u00e1ntate, toma tu camilla y camina.\u00bb<\/p>\n<p>En seguida el hombre se cur\u00f3, tom\u00f3 su camilla y empez\u00f3 a caminar.<\/p>\n<p>Era un s\u00e1bado, y los jud\u00edos dijeron entonces al que acababa de ser curado: \u00abEs s\u00e1bado. No te est\u00e1 permitido llevar tu camilla.\u00bb<\/p>\n<p>El les respondi\u00f3: \u00abEl que me cur\u00f3 me dijo: &#8220;Toma tu camilla y camina.&#8221;\u00bb Ellos le preguntaron: \u00ab \u00bfQui\u00e9n es ese hombre que te dijo: &#8220;Toma tu camilla y camina?&#8221;\u00bb<\/p>\n<p>Pero el enfermo lo ignoraba, porque Jes\u00fas hab\u00eda desaparecido entre la multitud que estaba all\u00ed.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, Jes\u00fas lo encontr\u00f3 en el Templo y le dijo: \u00abHas sido curado; no vuelvas a pecar, de lo contrario te ocurrir\u00e1n peores cosas todav\u00eda.\u00bb<\/p>\n<p>El hombre fue a decir a los jud\u00edos que era Jes\u00fas el que lo hab\u00eda curado. Ellos atacaban a Jes\u00fas, porque hac\u00eda esas cosas en s\u00e1bado.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Dec\u00eda el Evangelio del domingo que los fariseos y los escribas murmuraban de Jes\u00fas. Hablaban mal de \u00c9l porque ve\u00edan que se juntaba con los publicanos, que eran pecadores p\u00fablicos, y con los pecadores, que no sabemos qu\u00e9 tipo de pecadores, pero seguramente eran aquellos hombres que todos se\u00f1alaban por las cosas que hac\u00edan. Bueno, Jes\u00fas se juntaba con ellos a comer, o sea, los recib\u00eda o dejaba que lo reciban en sus casas. O sea, todo un signo de lo que Dios vino a hacer a este mundo, a reunirse con aquellos que son pecadores como vos y como yo. Pero bueno, en el fondo esa murmuraci\u00f3n hacia Jes\u00fas para m\u00ed, para la Iglesia, deber\u00eda ser el mayor elogio. A veces una cr\u00edtica que nos pueden hacer en el fondo, si uno ve la otra cara, es un elogio. \u00a1Qu\u00e9 gran elogio! \u00a1Jes\u00fas se junta con los pecadores! \u00a1Jes\u00fas quiere comer con vos y conmigo, porque vos y yo tambi\u00e9n somos d\u00e9biles! Lo que pasa que despu\u00e9s, con la par\u00e1bola que cont\u00f3, nos muestra que el hermano mayor es de aquellos que no se cre\u00edan pecadores. Pero bueno, seguiremos con eso en estos d\u00edas.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Hace bien que volvamos a recordar que estamos en la Cuaresma, que nuestros corazones se tienen que ir orientando a la Semana Santa, la fiesta central de nuestra fe, a la Pascua. Todos caminamos hacia all\u00e1, para poder morir y resucitar con Cristo, para volver a revivir m\u00edsticamente, se dice, con nuestra propia vida la salvaci\u00f3n que \u00e9l nos vino a regalar. Para eso es lindo que hoy escuchemos las palabras de Jes\u00fas en Algo del Evangelio al enfermo: \u00abLev\u00e1ntate, toma tu camilla y camina\u00bb. \u00a1Levant\u00e9monos, tomemos nuestra camilla y empecemos a caminar! \u00bfQu\u00e9 es nuestra camilla? Por ah\u00ed estamos enfermos desde hace much\u00edsimos a\u00f1os, del coraz\u00f3n, una enfermedad espiritual.<\/em><\/p>\n<p><em>Por ah\u00ed arrastramos un rencor hace un tiempo. Por ah\u00ed no podemos dejar ese vicio que nos domina de hace tanto. Por ah\u00ed andamos en nuestro mundo materialista y consumista desde que tenemos memoria, pensando que ese es nuestro progreso y felicidad. Por ah\u00ed tenemos una enfermedad corporal; estamos postrados con un c\u00e1ncer, una diabetes, alguna enfermedad que nos hace tanto mal, algo que no nos deja caminar bien. Por ah\u00ed vivimos en nuestro mundo interior y nuestro ego\u00edsmo y no nos damos cuenta, que nuestra familia nos necesita y que el mundo alrededor se cae a pedazos, y nosotros no nos damos cuenta porque seguimos enoj\u00e1ndonos por tonteras, por cosas que no tienen sentido.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQui\u00e9n de nosotros entonces puede decir hoy que est\u00e1 absolutamente sano, que no necesita levantarse y dejar la camilla de lado? Acord\u00e9monos que estos milagros de la vida de Jes\u00fas son tambi\u00e9n signos para nosotros, signos de nuestra peor enfermedad que es el pecado, el amor propio que nos tiene tirados desde hace tanto tiempo y que no nos hace sensibles al amor de los dem\u00e1s y al dolor tambi\u00e9n de los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>Este pobre hombre no ten\u00eda quien lo acerque a la pileta en donde supuestamente dec\u00edan que se iba a curar. Nadie se compadec\u00eda de \u00e9l, salvo Jes\u00fas. Ahora, el milagro tambi\u00e9n muestra algo m\u00e1s importante: \u00bfQu\u00e9 es lo que lo cura finalmente? \u00bfEl agua de la pileta o el amor de Jes\u00fas? Digo esto porque hoy uno escucha a veces tantas cosas, tantas alternativas de curaciones: curanderos, sanadores, videntes, cursos de una cosa, del otro, el m\u00e9dico de ac\u00e1, el m\u00e9dico de all\u00e1, tantas propuestas de sanaci\u00f3n interior. Y Jes\u00fas\u2026 y Jes\u00fas\u2026 \u00c9l est\u00e1 siempre a nuestro lado y quiere curarnos. \u00bfQu\u00e9 nos pasa que a veces no acudimos a \u00c9l? Es entendible que ante el dolor y la desesperaci\u00f3n uno busque todo lo que est\u00e1 al alcance de la mano, pero al mismo tiempo tambi\u00e9n es inentendible que, teniendo a Jes\u00fas, que es el m\u00e9dico del alma, busquemos cosas tan peque\u00f1as y que adem\u00e1s muchas veces nos sacan bastante dinero.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas hoy nos dice a todos: \u00bfQuer\u00e9s curarte? \u00bfQuer\u00e9s salir de esa enfermedad en la que te metiste sin querer y no poder salir, o esa enfermedad que te sobrevino y no pod\u00e9s liberarte?<\/em><\/p>\n<p><em>La Cuaresma es tiempo de salir de eso, de tomar la camilla y levantarse, de resucitar y dejar la avaricia, la pereza, la lujuria, la soberbia insoportable, la gula, la ira, y la envidia y todo lo que nos aleja de los dem\u00e1s, de nosotros y del Padre. El remedio es simple, pero implica un poco de nuestra parte: oraci\u00f3n con el coraz\u00f3n, limosna de coraz\u00f3n y ayuno con alegr\u00eda. Todo esto en secreto, porque solamente nuestro Padre que ve en lo secreto nos recompensar\u00e1.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se celebraba una fiesta de los jud\u00edos y Jes\u00fas subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n. Junto a la puerta de las Ovejas, en Jerusal\u00e9n, hay una piscina llamada en hebreo Betsata, que tiene cinco p\u00f3rticos. Bajo estos p\u00f3rticos yac\u00eda una multitud de enfermos, ciegos, paral\u00edticos y lisiados, que esperaban la agitaci\u00f3n del agua. 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