{"id":5873,"date":"2025-04-04T00:00:23","date_gmt":"2025-04-04T03:00:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5873"},"modified":"2025-04-03T21:43:22","modified_gmt":"2025-04-04T00:43:22","slug":"iv-viernes-de-cuaresma-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/iv-viernes-de-cuaresma-2\/","title":{"rendered":"IV Viernes de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5873-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/04-abril-audio-IV-ViernesCuaresma-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/04-abril-audio-IV-ViernesCuaresma-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/04-abril-audio-IV-ViernesCuaresma-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/04-abril-audio-IV-ViernesCuaresma-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas recorr\u00eda la Galilea; no quer\u00eda transitar por Judea porque los jud\u00edos intentaban matarlo.<\/p>\n<p>Se acercaba la fiesta jud\u00eda de las Chozas. Cuando sus hermanos subieron para la fiesta, tambi\u00e9n \u00e9l subi\u00f3, pero en secreto, sin hacerse ver.<\/p>\n<p>Algunos de Jerusal\u00e9n dec\u00edan: \u00ab\u00bfNo es este aquel a quien quer\u00edan matar? \u00a1Y miren como habla abiertamente y nadie le dice nada! \u00bfHabr\u00e1n reconocido las autoridades que es verdaderamente el Mes\u00edas? Pero nosotros sabemos de d\u00f3nde es este; en cambio, cuando venga el Mes\u00edas, nadie sabr\u00e1 de d\u00f3nde es.\u00bb<\/p>\n<p>Entonces Jes\u00fas, que ense\u00f1aba en el Templo, exclam\u00f3:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfAs\u00ed que ustedes me conocen y saben de d\u00f3nde soy? Sin embargo, yo no vine por mi propia cuenta; pero el que me envi\u00f3 dice la verdad, y ustedes no lo conocen. Yo s\u00ed lo conozco, porque vengo de \u00e9l y es \u00e9l el que me envi\u00f3.\u00bb<\/p>\n<p>Entonces quisieron detenerlo, pero nadie puso las manos sobre \u00e9l, porque todav\u00eda no hab\u00eda llegado su hora.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es comprender el coraz\u00f3n de nuestro Padre del Cielo! Muchas veces pretendemos que Dios sea como nosotros queremos ser. Sin embargo, si sos padre o madre, \u00bfno har\u00edas lo mismo que la par\u00e1bola que escuchamos el domingo? \u00bfNo recibir\u00edas a tu hijo que se fue con los brazos abiertos y le har\u00edas una fiesta? Sin embargo, si pensamos como hijos, muchas veces tenemos la gran tentaci\u00f3n de pensar que el padre fue injusto, que no deber\u00eda haber hecho eso, que deber\u00eda haberle reprochado al hijo el haberse gastado todos los bienes, que deber\u00eda haberle mostrado su indignaci\u00f3n para que aprenda. Pero bueno, Dios no es como nosotros queremos que sea, sino que es as\u00ed, es Padre misericordioso y desea que vivamos como hermanos. En definitiva, cuanto m\u00e1s Hijo de Dios somos, como hermanos nos comportamos y, al contrario, cuanto menos hermanos somos, cuanto menos nos comportamos como hermanos, es un signo de que no somos tan hijos como creemos ser. Por eso sigamos pidi\u00e9ndole al Padre que nos ayude a pensar y sentir como \u00e9l. Que nos ayude a no indignarnos cuando \u00e9l recibe a un hermano que se fue, cuando \u00e9l abre los brazos para tambi\u00e9n recibirnos a nosotros porque tantas veces nos vamos; en definitiva, el cielo ser\u00e1 la fiesta de los hijos con el Padre y para eso tenemos que empezar a prepararnos ac\u00e1 en la tierra.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Hace unos a\u00f1os hubo un martirio de unas monjitas Misioneras de la Caridad, en un pa\u00eds llamado Yemen, en Asia; y tambi\u00e9n con esas cuatro monjitas murieron varios ancianos que intentaron defenderlas, ancianos que ellas mismas cuidaban. S\u00ed, aunque parezca mentira, ayer, hoy y ma\u00f1ana seguir\u00e1 habiendo personas que mueren por Cristo, hijos de Dios que mueren por odio, ese odio que existir\u00e1 hasta el fin de los tiempos. No es ciencia ficci\u00f3n, no son pel\u00edculas, no son historias que te estoy contando solo del pasado, cuentos para creer, sino que es una realidad. As\u00ed como buscaban matar a Jes\u00fas en Algo del Evangelio de hoy y finalmente sabemos que lo lograron, as\u00ed tambi\u00e9n muchos siguen queriendo matar a Jes\u00fas, al Bien, a la Belleza, a la Verdad, a la justicia, en definitiva, al Amor. \u00bfY sab\u00e9s por qu\u00e9 mataron a estas hermanas? Porque las acusaban de hacer proselitismo cristiano. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda eso? Bueno, las acusaban de que ellas buscan hacer cristianos casi como un club, sumar miembros al club. Porque para algunos, en definitiva, amar es hacer proselitismo y la Iglesia no est\u00e1 llamada a hacer proselitismo. Por lo tanto, esa acusaci\u00f3n fue falsa, era falsa porque esas hermanitas lo \u00fanico que buscaban era amar, como debemos buscar vos y yo. \u00bfY qu\u00e9 pasa mientras tanto? Bueno, todo sigue igual, como siempre; mientras tanto, el mundo calla, calla porque no le conviene, calla porque le temen a la verdad, los medios de comunicaci\u00f3n informan lo que les conviene. Callan tambi\u00e9n porque es m\u00e1s lindo hablar de los problemas que a ellos les gusta hablar, callan porque es inc\u00f3modo para unos comunicadores decir que hay gente que se animan a dar la vida por amor, es demasiado compromiso para un mundo que prefiere pasar de largo ante un pobre, mientras algunos derrochan miles en su ego\u00edsmo escandaloso. Calla porque no les conviene hablar del amor de unas hermanitas llenas de amor para dar, llenas de vida para donar. Calla porque dar la vida por un \u00eddolo o por un equipo de f\u00fatbol, por una profesi\u00f3n, por salvar una especie en extinci\u00f3n, por un \u00e9xito pasajero, es un signo de hero\u00edsmo; sin embargo, dar la vida por Jes\u00fas y por sus hermanos, es fanatismo, es exageraci\u00f3n. \u00bfPara qu\u00e9 tanto? \u00bfVale la pena tanto? El mundo y los medios hablan de lo que les conviene y obviamente el amor verdadero no vende tanto, no da mucha ganancia, no da poder. Sin embargo, estas hermanitas que te cuento y tantos m\u00e1rtires silenciosos del d\u00eda a d\u00eda, nos ense\u00f1an que el Evangelio no es ciencia ficci\u00f3n, no es mentira, sino que se vive d\u00eda a d\u00eda y que vivirlo nos lleva a ir dando la vida, como lo hizo Jes\u00fas. Jes\u00fas no se dej\u00f3 matar, sino que fue \u00e9l mismo a morir, que es muy distinto.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy, sin embargo, dice claramente que \u00abquisieron detenerlo, pero nadie puso las manos sobre \u00e9l, porque todav\u00eda no hab\u00eda llegado su hora\u00bb. No era el momento y adem\u00e1s \u00e9l no muri\u00f3 por casualidad, muri\u00f3 porque quiso, porque lo eligi\u00f3 por amor. Como estas hermanitas, como tantos cristianos, no murieron por accidente, como sin querer, murieron porque en realidad ya estaban dando su vida. Su vida estaba al servicio de la vida de otros. Si no hubiesen estado amando, no las hubieran matado. Cuando uno elige dar la vida de a poco, no es sorpresa que la muerte sea una consecuencia de la forma de vivir. Parecer\u00e1 duro y fuerte lo que voy a decir, pero es del Evangelio muy de Jes\u00fas: \u00a1el amor nos va matando, nos va quitando la vida del cuerpo!; pero lentamente nos va dando otra vida, la Vida eterna, vida que no se perder\u00e1, que se gana, que se transforma, que nos resucita. Si elegimos amar y entregarnos, prepar\u00e9monos para morir, y morir para un cristiano no es malo. Morir por amor a los dem\u00e1s, a tus hijos, a tu marido, a tu mujer, a los m\u00e1s abandonados de la sociedad, es la clave de la felicidad. No dejemos que nos quiten la vida, sino seamos nosotros los que la entreguemos, como estas cuatro hermanitas, como tantos cristianos que d\u00eda a d\u00eda dan la vida por amor a Cristo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas recorr\u00eda la Galilea; no quer\u00eda transitar por Judea porque los jud\u00edos intentaban matarlo. Se acercaba la fiesta jud\u00eda de las Chozas. Cuando sus hermanos subieron para la fiesta, tambi\u00e9n \u00e9l subi\u00f3, pero en secreto, sin hacerse ver. Algunos de Jerusal\u00e9n dec\u00edan: \u00ab\u00bfNo es este aquel a quien quer\u00edan matar? \u00a1Y miren como habla abiertamente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5874,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[10],"class_list":["post-5873","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-juan","tag-juan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5873","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5873"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5873\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5877,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5873\/revisions\/5877"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5874"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5873"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5873"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5873"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}