{"id":5889,"date":"2025-04-07T00:00:26","date_gmt":"2025-04-07T03:00:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5889"},"modified":"2025-04-05T12:07:48","modified_gmt":"2025-04-05T15:07:48","slug":"v-lunes-de-cuaresma-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/v-lunes-de-cuaresma-2\/","title":{"rendered":"V Lunes de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5889-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/07-abril-audio-V-LunesCuaresma-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/07-abril-audio-V-LunesCuaresma-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/07-abril-audio-V-LunesCuaresma-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/07-abril-audio-V-LunesCuaresma-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dirigi\u00f3 una vez m\u00e1s la palabra a los fariseos, diciendo: \u00abYo soy la luz del mundo. El que me sigue no andar\u00e1 en tinieblas, sino que tendr\u00e1 la luz de la Vida.\u00bb<\/p>\n<p>Los fariseos le dijeron: \u00abT\u00fa das testimonio de ti mismo: tu testimonio no vale.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abAunque yo doy testimonio de m\u00ed, mi testimonio vale porque s\u00e9 de d\u00f3nde vine y a d\u00f3nde voy; pero ustedes no saben de d\u00f3nde vengo ni a d\u00f3nde voy.<\/p>\n<p>Ustedes juzgan seg\u00fan la carne; yo no juzgo a nadie, y si lo hago, mi juicio vale porque no soy yo solo el que juzga, sino yo y el Padre que me envi\u00f3.<\/p>\n<p>En la Ley de ustedes est\u00e1 escrito que el testimonio de dos personas es v\u00e1lido. Yo doy testimonio de m\u00ed mismo, y tambi\u00e9n el Padre que me envi\u00f3 da testimonio de m\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p>Ellos le preguntaron: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu Padre?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abUstedes no me conocen ni a m\u00ed ni a mi Padre; si me conocieran a m\u00ed, conocer\u00edan tambi\u00e9n a mi Padre.\u00bb<\/p>\n<p>El pronunci\u00f3 estas palabras en la sala del Tesoro, cuando ense\u00f1aba en el Templo. Y nadie lo detuvo, porque a\u00fan no hab\u00eda llegado su hora.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas nos dirige una vez m\u00e1s la palabra a todos nosotros, a los que quieren escuchar y a los que no escuchan tanto, a los que se entusiasmaron escuchando con frescura alguna vez, pero ahora ya perdieron el fervor, como a los que est\u00e1n escuchando con entusiasmo la Palabra cada d\u00eda, porque reci\u00e9n empiezan a escuchar. Es bueno volver a decirlo siempre: No es sensato pensar que se puede ser cristiano serio (y no lo digo por la cara, sino por la manera de encarar la vida) si no se escucha la Palabra de Dios cada d\u00eda, si no nos tomamos en serio lo que Dios Padre nos dice d\u00eda a d\u00eda por medio de su Hijo y de lo que nos pasa cada d\u00eda. Por eso hoy te propongo volver a resucitar los deseos de escuchar a Dios, si estaban ca\u00eddos, volver a convencernos que es necesario, que hace bien, que alegra el alma, que conforta el coraz\u00f3n escuchar y poner en pr\u00e1ctica las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas. Si est\u00e1s amaneciendo, amanec\u00e9 con la Palabra de Dios; si est\u00e1s desayunando, desayun\u00e1 palabras de Dios, cort\u00e1 el ayuno del sue\u00f1o con palabras de Dios; si est\u00e1s yendo a trabajar, no dejes de \u00abtrabajar\u00bb tu relaci\u00f3n con tu Padre escuch\u00e1ndolo a \u00e9l; si est\u00e1s viajando, \u00abviaj\u00e1\u00bb con lo que Dios sue\u00f1a para vos que sos su hijo, su hija, so\u00f1ar no cuesta nada; si est\u00e1s triste, dejate acompa\u00f1ar por Jes\u00fas porque \u00e9l sabe lo que te pasa, dejate consolar porque as\u00ed se te ir\u00e1 la tristeza; si est\u00e1s feliz, al\u00e9grate con \u00e9l que tambi\u00e9n disfruta de la felicidad de sus hermanos; si est\u00e1s sufriendo, sufr\u00ed con \u00e9l y no te encierres pensando que el dolor se va ocult\u00e1ndolo. Volvamos todos juntos en esta \u00faltima semana de Cuaresma a acompa\u00f1ar todo lo que hacemos con las palabras de Jes\u00fas que dan vida y salvan, porque iluminan.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>No me cansar\u00e9 de decirlo, pero \u00a1qu\u00e9 maravillosa, qu\u00e9 impresionante la escena del Evangelio de ayer, del domingo! Es conmovedor volver a repasar por el coraz\u00f3n ese momento \u00fanico en el que Jes\u00fas evita que unos \u00abacusadores\u00bb, acusen a una pobre mujer destrozada por su pecado, devolvi\u00e9ndole su dignidad y sus deseos de cambiar. Para contemplar l\u00edmpidamente esta escena, debemos tirar nuestras piedras al piso, no se puede ver bien si tenemos las manos atadas y el coraz\u00f3n aferrado a alg\u00fan deseo de apedrear a alguien que consideramos que se lo merece. \u00a1Imaginemos si todos debi\u00e9ramos tirarnos piedras entre nosotros por los pecados que cometemos en la vida! \u00a1Imaginemos la cantidad de heridas que tendr\u00edamos, o que habr\u00edamos hecho a los otros, si nos di\u00e9ramos el lujo de \u00abhacer justicia\u00bb por mano propia, tirando piedras a los que no se comportan como Dios quiere! \u00a1Qu\u00e9 desastre! \u00a1Menos mal que Jes\u00fas evita y quiere evitarnos esa fea tarea de andar condenando a los otros! Que su Palabra nos transforme el coraz\u00f3n y nos ayude a comprender esta ense\u00f1anza que es la esencia de su mensaje.<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy nos dice Jes\u00fas a todos: \u00abYo soy la luz del mundo. El que me sigue no andar\u00e1 en tinieblas, sino que tendr\u00e1 la luz de la Vida\u00bb. Yo soy el que te permite ver lo que al final de cuentas vale la pena ver. Vemos d\u00eda a d\u00eda miles de cosas. Nos creemos que vale la pena ver todo lo que se nos presenta por el camino, a veces andamos deseosos de ver y ver, pero en realidad vale la pena ver cuando vemos con los ojos del coraz\u00f3n, con ojos de fe y solo ve con fe aquel que se deja iluminar por el que nos da la fe, por Jes\u00fas, que es la luz. La fe nos permite ver a Jes\u00fas, pero al mismo tiempo Jes\u00fas nos da la fe porque \u00e9l es luz y la fe es luz para la vida. Parece un trabalenguas, pero es as\u00ed. En definitiva, todo nos viene de \u00e9l, nosotros solo tenemos que pedir y pedir m\u00e1s fe. Pedir con fe tener m\u00e1s fe y creer que es verdad todo lo que nos ense\u00f1a, que es verdad que dejarse iluminar por \u00e9l es tener vida y que la vida que viene de Jes\u00fas cambia todo, y lo cambia en serio. Es as\u00ed, creamos y confiemos.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas es luz y nos da vida cuando nos levanta de nuestros pecados y no nos condena, cuando nos anima seguir caminando a pesar de nuestro pasado, cuando nos da fuerzas para perdonar lo que parec\u00eda imperdonable, cuando nos hace ver con otros ojos a ese que no pod\u00edamos ver, cuando nos ayuda a descubrir en lo peor lo mejor, cuando nos ayuda a creer que la muerte es solo un paso, que ya veremos alg\u00fan d\u00eda a nuestros seres queridos, cuando en medio del desastre nos hace ver casi sin querer un milagro oculto a los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>Es as\u00ed, creamos, y sigamos a Jes\u00fas, sig\u00e1moslo mientras lo escuchamos, solo es cuesti\u00f3n de confiar y todo empieza a verse distinto, todo empieza a revivir, porque \u00e9l es luz y la luz da vida.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dirigi\u00f3 una vez m\u00e1s la palabra a los fariseos, diciendo: \u00abYo soy la luz del mundo. 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