{"id":5894,"date":"2025-04-08T00:00:08","date_gmt":"2025-04-08T03:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5894"},"modified":"2025-04-08T08:19:26","modified_gmt":"2025-04-08T11:19:26","slug":"v-martes-de-cuaresma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/v-martes-de-cuaresma\/","title":{"rendered":"V Martes de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5894-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/08-abril-audio-V-MartesCuaresma-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/08-abril-audio-V-MartesCuaresma-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/08-abril-audio-V-MartesCuaresma-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/08-abril-audio-V-MartesCuaresma-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a los fariseos:<\/p>\n<p>\u00abYo me voy, y ustedes me buscar\u00e1n y morir\u00e1n en su pecado. Adonde yo voy, ustedes no pueden ir\u00bb. Los jud\u00edos se preguntaban: \u00ab\u00bfPensar\u00e1 matarse para decir: &#8220;Adonde yo voy, ustedes no pueden ir&#8221;?\u00bb. Jes\u00fas continu\u00f3: \u00abUstedes son de aqu\u00ed abajo, yo soy de lo alto. Ustedes son de este mundo, yo no soy de este mundo. Por eso les he dicho: &#8220;Ustedes morir\u00e1n en sus pecados&#8221;. Porque si no creen que Yo Soy, morir\u00e1n en sus pecados\u00bb.<\/p>\n<p>Los jud\u00edos le preguntaron: \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa?\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u00abEsto es precisamente lo que les estoy diciendo desde el comienzo. De ustedes, tengo mucho que decir, mucho que juzgar. Pero aquel que me envi\u00f3 es veraz, y lo que aprend\u00ed de \u00e9l es lo que digo al mundo\u00bb.<\/p>\n<p>Ellos no comprendieron que Jes\u00fas se refer\u00eda al Padre.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s les dijo: \u00abCuando ustedes hayan levantado en alto al Hijo del hombre, entonces sabr\u00e1n que Yo Soy y que no hago nada por m\u00ed mismo, sino que digo lo que el Padre me ense\u00f1\u00f3. El que me envi\u00f3 est\u00e1 conmigo y no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada\u00bb.<\/p>\n<p>Mientras hablaba as\u00ed, muchos creyeron en \u00e9l.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Los fariseos y escribas que llevaron a la mujer pecadora ante Jes\u00fas no solo estaban acus\u00e1ndola a ella, sino que en realidad, en el fondo, buscaban un motivo para acusarlo a Jes\u00fas. En definitiva, eran unos grandes acusadores con piedras en sus manos, unos cobardes. La imagen de las piedras en las manos es muy gr\u00e1fica, muy elocuente. Podr\u00edamos decir que acusar a los otros es \u00abllevar piedras en las manos\u00bb, pero en el fondo lo que es de piedra es el mismo coraz\u00f3n de aquel que lleva piedras. Aquel que le gusta acusar a los dem\u00e1s y exponer sus pecados ante los otros lo que tiene duro es el coraz\u00f3n, lo que es de piedra es su coraz\u00f3n. En definitiva, estos hombres eran muy cobardes, el que acusa, el que quiere tirarle piedras a los dem\u00e1s lo que le falta es valent\u00eda, porque es f\u00e1cil tirar piedras a los dem\u00e1s y despu\u00e9s \u00abesconder la mano\u00bb. Generalmente, cuando tiramos piedras a los otros, dicho de modo figurado, escondemos la mano, porque si fu\u00e9ramos valientes para enfrentar y hablar con esa persona que acusamos, no lo har\u00edamos con piedras en las manos. Los que tiran piedras siempre van en grupo, son cobardes, como los fariseos que se juntaron varios para hacer lo que no se hubiesen animado a hacer solos. Seguiremos con esto en estos d\u00edas.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Durante esta semana previa a la Semana Santa, la m\u00e1s importante del a\u00f1o para los que creemos en Jes\u00fas, estamos escuchando el Evangelio de Juan, que me imagino que estar\u00e1s experimentando como todos una cierta dificultad. Las situaciones y las discusiones de Jes\u00fas con los fariseos empiezan a exacerbarse de a poco y todo se va encaminando lentamente a la entrega de Cristo en la cruz.<\/em><\/p>\n<p><em>Algunas claves nos ayudan para poder entender mejor el modo de escribir de este evangelista. Por ejemplo, una es que parece que Jes\u00fas habla en otra sinton\u00eda, \u00e9l dice algo y los fariseos entienden otra cosa. \u00c9l habla en un lenguaje figurado para ense\u00f1arles qui\u00e9n es \u00e9l, sin embargo, ellos no pueden comprender lo que Jes\u00fas les quiere decir. Muchas partes de este Evangelio son as\u00ed. Habr\u00eda como dos niveles de lenguaje. Algo que a veces nos pasa a nosotros en tantas cosas, decimos una cosa y nos entienden otra o entendemos una cosa y nos quisieron decir otra. \u00bfA qui\u00e9n no le pas\u00f3 eso alguna vez? Sin embargo, la ense\u00f1anza del Evangelio es m\u00e1s profunda, no es solo una cuesti\u00f3n de comunicaci\u00f3n, sino es una cuesti\u00f3n teol\u00f3gica, dir\u00edamos. Para comprender las palabras de Cristo tenemos que meternos en su coraz\u00f3n, tenemos que despojarnos un poco de las cosas de este mundo. Lo mismo pasa hoy tambi\u00e9n con las palabras de Dios que quedaron en la Biblia, est\u00e1n ah\u00ed, son sagradas, son palabras de vida, pero por s\u00ed solas no hacen magia, necesitan ser bien comprendidas, necesitan que un coraz\u00f3n acepte las verdades que encierran. Es por eso que de la Palabra de Dios puede brotar la verdad m\u00e1s profunda y, al mismo tiempo, el error o la herej\u00eda m\u00e1s grande, no por culpa de ella misma, sino de los que la interpretan. Entendiendo esto, uno comprende que no hay que aflojar, no hay que cansarse de buscar y seguir aprendiendo lo que Jes\u00fas nos dice cada d\u00eda y que no nos pase como a los fariseos, que por no comprender rechazaron el mensaje y al mensajero. Esa es la soluci\u00f3n m\u00e1s f\u00e1cil, como no entiendo paso a otra cosa, como no entiendo rechazo al que me habla.<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy Jes\u00fas les dice a los fariseos: \u00abCuando ustedes hayan levantado en alto al Hijo del hombre, entonces sabr\u00e1n que Yo Soy\u2026\u00bb. Les estaba diciendo, como para traducirlo, algo as\u00ed: \u00a1Cuando me maten, cuando me cuelguen de la cruz y me levanten bien alto, van a saber que yo soy Dios, que no era un hombre cualquiera, porque les voy a demostrar mi amor desde la cruz. Les estaba anticipando que su muerte se transformar\u00eda en el signo para reconocer que \u00e9l era Dios caminando entre ellos. Toda una locura para ellos y para nosotros tambi\u00e9n, si lo pensamos en serio. Dios elige morir en una cruz, de la peor manera para esa \u00e9poca, para poder manifestarse como Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>Con esta actitud de fondo, debemos caminar hacia la Semana Santa, no bajando la cabeza cuando veamos a Jes\u00fas en la cruz, como quien le da un poco de l\u00e1stima e impresi\u00f3n, sino al contrario, mir\u00e1ndolo fijo para poder descubrir en ese hombre todo el amor de Dios, condensado en una persona.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando por gracia del Padre nos demos cuenta de que Jes\u00fas tambi\u00e9n fue levantado en la cruz por culpa de nuestros pecados, reci\u00e9n ah\u00ed empezaremos a conocer verdaderamente qui\u00e9n es \u00e9l y qu\u00e9 es lo que vino a hacer a este mundo y a nuestras vidas.<\/em><\/p>\n<p><em>Que tengamos un buen d\u00eda y que la bendici\u00f3n de Dios, que es Padre misericordioso, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre nuestros corazones y permanezca para siempre.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a los fariseos: \u00abYo me voy, y ustedes me buscar\u00e1n y morir\u00e1n en su pecado. 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