{"id":5904,"date":"2025-04-10T00:00:55","date_gmt":"2025-04-10T03:00:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5904"},"modified":"2025-04-09T09:19:25","modified_gmt":"2025-04-09T12:19:25","slug":"v-jueves-de-cuaresma-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/v-jueves-de-cuaresma-2\/","title":{"rendered":"V Jueves de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5904-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/10-abril-audio-V-JuevesCuaresma-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/10-abril-audio-V-JuevesCuaresma-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/10-abril-audio-V-JuevesCuaresma-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/10-abril-audio-V-JuevesCuaresma-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a los jud\u00edos:<\/p>\n<p>\u00abLes aseguro que el que es fiel a mi palabra, no morir\u00e1 jam\u00e1s.\u00bb<\/p>\n<p>Los jud\u00edos le dijeron: \u00abAhora s\u00ed estamos seguros de que est\u00e1s endemoniado. Abraham muri\u00f3, los profetas tambi\u00e9n, y t\u00fa dices: &#8220;El que es fiel a mi palabra, no morir\u00e1 jam\u00e1s.&#8221; \u00bfAcaso eres m\u00e1s grande que nuestro padre Abraham, el cual muri\u00f3? Los profetas tambi\u00e9n murieron. \u00bfQui\u00e9n pretendes ser t\u00fa?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abSi yo me glorificara a m\u00ed mismo, mi gloria no valdr\u00eda nada. Es mi Padre el que me glorifica, el mismo al que ustedes llaman &#8220;nuestro Dios&#8221;, y al que, sin embargo, no conocen. Yo lo conozco y si dijera: &#8220;No lo conozco&#8221;, ser\u00eda, como ustedes, un mentiroso. Pero yo lo conozco y soy fiel a su palabra. Abraham, el padre de ustedes, se estremeci\u00f3 de gozo, esperando ver mi D\u00eda: lo vio y se llen\u00f3 de alegr\u00eda.\u00bb<\/p>\n<p>Los jud\u00edos le dijeron: \u00abTodav\u00eda no tienes cincuenta a\u00f1os \u00bfy has visto a Abraham?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abLes aseguro que desde antes que naciera Abraham, Yo Soy.\u00bb<\/p>\n<p>Entonces tomaron piedras para apedrearlo, pero Jes\u00fas se escondi\u00f3 y sali\u00f3 del Templo.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Sentir y experimentar que Jes\u00fas nunca nos condena, hagamos lo que hagamos, es la satisfacci\u00f3n m\u00e1s grande que podemos vivir, es la mejor y m\u00e1s linda noticia del mensaje del Evangelio del domingo que dejaba tanta tela para cortar. Todos quer\u00edan condenar a esa mujer, todos los hip\u00f3critas que en definitiva tambi\u00e9n eran pecadores. Generalmente el que quiere condenar es el que se cree con derecho sobre la vida de los dem\u00e1s, el que es pecador desde su soberbia, pero no se da cuenta, y por eso resuelve todo con piedras, simb\u00f3licamente hablando. Sin embargo, Jes\u00fas, el \u00fanico que no pec\u00f3, siendo aquel que podr\u00eda haber tenido alg\u00fan derecho, no conden\u00f3; es el \u00fanico que no condena, sino que da otra oportunidad para que la mujer no peque m\u00e1s y sea libre.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 gratificante es pensar que cuando todos nos quieran condenar el d\u00eda que nos toque caer bajo, Jes\u00fas ser\u00e1 el \u00fanico que nos defienda y nos d\u00e9 fuerzas para seguir! Dios quiera que vos y yo no caigamos tan bajo, que no nos equivoquemos tanto, pero si nos pasa, nunca debemos olvidar que Jes\u00fas no nos apedrear\u00e1, todo lo contrario, ayudar\u00e1 a que esas piedras que los dem\u00e1s tienen listas para tirarnos ante el primer error, caigan en el piso y no en nuestros corazones. Si no somos tan pecadores como esa mujer, jam\u00e1s pensemos que somos superiores, de otro nivel, porque todos podemos caer y morder el polvo. Si no somos tan pecadores, tambi\u00e9n debemos saber que Jes\u00fas har\u00e1 todo lo posible para que antes de tirarle una piedra a alguien, antes de acusar a otros, debemos pensar si \u00abestamos libres de pecado\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Ya a una semana de empezar lo que en la Iglesia llamamos el triduo pascual, o sea, la pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, es bueno ir meti\u00e9ndose de a poco en este drama que cambi\u00f3 la historia de la humanidad entera, de los que creen y de los que no creen, nos guste m\u00e1s o menos, estemos un poco cerca o no tanto. Un drama que, aunque nosotros sepamos su final, aunque sepamos que finalmente resucit\u00f3 para estar siempre con nosotros, necesitamos de alguna manera revivirlo, experimentarlo para solidarizarnos con Jes\u00fas, para hacernos uno con \u00e9l de alguna manera, o lo que es m\u00e1s lindo, que \u00e9l se haga uno con nosotros, como \u00e9l ya lo hizo. Hay que romper con ese antagonismo que se cre\u00f3 en alg\u00fan tiempo de la Iglesia, no muy lejano, o que incluso se escucha decir hoy, de que no es necesario volver a vivir la pasi\u00f3n, de que no es necesaria la cruz como signo, pero especialmente como vivencia, de que no es necesario mirar a Jes\u00fas muerto por nosotros porque ya resucit\u00f3, est\u00e1 vivo, ya no hace falta, dicen algunos o, incluso, nos recriminan ciertos hermanos separados a la Iglesia a los cat\u00f3licos. Eso es falso, no es una verdad a medias.<\/em><\/p>\n<p><em>No se puede ser cristiano negando la cruz que nos dio vida y mucho menos negando que el mismo Dios quiso pasar por la cruz, vivirla, cargarla y, adem\u00e1s, lo hizo por amor, con amor y para dar amor. Por eso otra Semana Santa, por eso otro a\u00f1o m\u00e1s para volver a experimentar que hay cosas en la vida, que, aunque nos empe\u00f1emos en separarlas, son inseparables, que, aunque con extremada dureza nos obstinamos en negar, son innegables. No hay resurrecci\u00f3n sin muerte, y la muerte no tiene sentido sin la resurrecci\u00f3n. Vamos por este camino, escuchando las palabras de Dios que nos van llevando de la mano, nos van encaminando dici\u00e9ndonos que hay que ser fieles a las palabras de Jes\u00fas, que hay que ser fieles para ser seguidores de la persona que cambi\u00f3 el curso de la historia, que hay que ser fieles para conocerlo, conocer la verdad y empezar a ser libres en serio, personas que decidamos con libertad de entregar el coraz\u00f3n a Aquel que nos conduce a la verdadera felicidad. Recemos con esto, es lindo pensar as\u00ed nuestra vida.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy, en Algo del Evangelio, adem\u00e1s de lo que dijimos el martes sobre el estilo de Juan, eso de que parece ser que Jes\u00fas habla en un idioma que no lo entienden, y de hecho no lo entienden, Jes\u00fas nos vuelve a hacer una promesa que es una maravilla: \u00abSi sos fiel a mis palabras, no morir\u00e1s jam\u00e1s\u00bb. Incre\u00edble pero real.<\/em><\/p>\n<p><em>No morir es justamente el deseo innato de todo ser humano. Permanecer, no morir, pero no solo vivir muchos a\u00f1os, sino que dejar algo, deja vida, huella, dejar amor. El que ama a Jes\u00fas y sigue sus ense\u00f1anzas no muere jam\u00e1s porque su vida no se olvida jam\u00e1s. Nadie olvida a aquel que am\u00f3 plenamente y nadie puede borrar la huella de las personas que se dejaron cautivar por el amor de Cristo. Si no, pensemos en la vida de los santos. \u00bfQui\u00e9n puede borrarlas del libro de la historia? Adem\u00e1s, si vivimos las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas, nos aseguramos realmente la Vida eterna despu\u00e9s de la muerte, no moriremos jam\u00e1s, ni en la tierra y mucho menos en el cielo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a los jud\u00edos: \u00abLes aseguro que el que es fiel a mi palabra, no morir\u00e1 jam\u00e1s.\u00bb Los jud\u00edos le dijeron: \u00abAhora s\u00ed estamos seguros de que est\u00e1s endemoniado. 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