{"id":5930,"date":"2025-04-15T00:00:00","date_gmt":"2025-04-15T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5930"},"modified":"2025-04-14T08:32:06","modified_gmt":"2025-04-14T11:32:06","slug":"martes-santo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/martes-santo-2\/","title":{"rendered":"Martes Santo"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5930-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/15-abril-audio-MartesSanto-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/15-abril-audio-MartesSanto-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/15-abril-audio-MartesSanto-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/15-abril-audio-MartesSanto-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas, estando en la mesa con sus disc\u00edpulos, se estremeci\u00f3 y manifest\u00f3 claramente:<\/p>\n<p>\u00abLes aseguro que uno de ustedes me entregar\u00e1.\u00bb Los disc\u00edpulos se miraban unos a otros, no sabiendo a qui\u00e9n se refer\u00eda.\u00a0 Uno de ellos -el disc\u00edpulo al que Jes\u00fas amaba- estaba reclinado muy cerca de Jes\u00fas. Sim\u00f3n Pedro le hizo una se\u00f1a y le dijo: \u00abPreg\u00fantale a qui\u00e9n se refiere.\u00bb El se reclin\u00f3 sobre Jes\u00fas y le pregunt\u00f3: \u00abSe\u00f1or, \u00bfqui\u00e9n es?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abEs aquel al que dar\u00e9 el bocado que voy a mojar en el plato.\u00bb<\/p>\n<p>Y mojando un bocado, se lo dio a Judas, hijo de Sim\u00f3n Iscariote. En cuanto recibi\u00f3 el bocado, Satan\u00e1s entr\u00f3 en \u00e9l. Jes\u00fas le dijo entonces: \u00abRealiza pronto lo que tienes que hacer.\u00bb\u00a0 Pero ninguno de los comensales comprendi\u00f3 por qu\u00e9 le dec\u00eda esto. Como Judas estaba encargado de la bolsa com\u00fan, algunos pensaban que Jes\u00fas quer\u00eda decirle: \u00abCompra lo que hace falta para la fiesta\u00bb, o bien que le mandaba dar algo a los pobres. Y en seguida, despu\u00e9s de recibir el bocado, Judas sali\u00f3. Ya era de noche. Despu\u00e9s que Judas sali\u00f3, Jes\u00fas dijo: \u00abAhora el Hijo del hombre ha sido glorificado y Dios ha sido glorificado en \u00c9l.<\/p>\n<p>Si Dios ha sido glorificado en \u00c9l, tambi\u00e9n lo glorificar\u00e1 en s\u00ed mismo, y lo har\u00e1 muy pronto. Hijos m\u00edos, ya no estar\u00e9 mucho tiempo con ustedes. Ustedes me buscar\u00e1n, pero Yo les digo ahora lo mismo que dije a los jud\u00edos:&#8221;A donde Yo voy, ustedes no pueden venir&#8221;.\u00bb Sim\u00f3n Pedro le dijo: \u00abSe\u00f1or, \u00bfa d\u00f3nde vas?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abAdonde yo voy, t\u00fa no puedes seguirme ahora, pero m\u00e1s adelante me seguir\u00e1s.\u00bb Pedro le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no puedo seguirte ahora? Yo dar\u00e9 mi vida por ti.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00ab\u00bfDar\u00e1s tu vida por m\u00ed? Te aseguro que no cantar\u00e1 el gallo antes que me hayas negado tres veces.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Toda la vida de Cristo es misterio. Vamos a celebrar en estos d\u00edas el misterio pascual, o sea, el misterio de su paso de la muerte a la vida. Pero la palabra misterio para nosotros, los cat\u00f3licos, tiene una connotaci\u00f3n especial; no es misterio en el sentido de que no lo podemos conocer absolutamente, sino lo contrario, que gracias a que se manifest\u00f3 podemos conocerlo, no completa y plenamente, pero s\u00ed podemos conocerlo. Gracias a que Jes\u00fas se manifest\u00f3 podemos conocer algo del coraz\u00f3n de Dios. Pero podr\u00edamos decir que hay un gran misterio en el coraz\u00f3n de Jes\u00fas que solo \u00e9l nos lo puede revelar, y por qu\u00e9 no ped\u00edrselo en esta Semana Santa. \u00bfCu\u00e1l?, te estar\u00e1s preguntando. La elecci\u00f3n de Judas, la elecci\u00f3n de este hombre como ap\u00f3stol, aun sabiendo que lo iba a traicionar, y adem\u00e1s la paciencia de soportarlo durante tres a\u00f1os sabiendo de sus malas intenciones y viendo que robaba lo que estaba destinado a los pobres. \u00bfPensaste en esto alguna vez?<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Un gran santo espa\u00f1ol, Manuel Gonz\u00e1lez, dec\u00eda que \u00abla conducta de Jes\u00fas para con Judas es la obra cumbre del ejemplo m\u00e1s perfecto de la misericordia del coraz\u00f3n de Jes\u00fas que quer\u00eda grabar en el coraz\u00f3n de sus ap\u00f3stoles y obviamente en nosotros. Toda la raz\u00f3n de ser de Judas en el grupo de los Doce era que el coraz\u00f3n de Jes\u00fas luciera toda su misericordia y todo su respeto a la libertad humana y ense\u00f1ar a sus ap\u00f3stoles de todos los tiempos la manera m\u00e1s eficaz de llevar el mensaje de Dios a los dem\u00e1s; lo que nosotros llamamos apostolado\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 locura de amor! \u00a1Qu\u00e9 locura de misericordia!<\/em><\/p>\n<p><em>Hay una regla apost\u00f3lica, hay una regla para los ap\u00f3stoles \u2013que somos vos y yo tambi\u00e9n\u2013, que debemos aprender para que nuestra tarea sea realmente fecunda, no exitosa, sino fecunda: sea donde nos toque ayudar, educar, transmitir, evangelizar llevando la Palabra de Dios, nunca nos olvidemos de estas palabras de Jes\u00fas: \u00abHagan el bien y presten sin esperar nada a cambio\u00bb, lo dice Jes\u00fas en el Evangelio de Lucas. Eso que \u00c9l dijo lo llev\u00f3 a la pr\u00e1ctica de manera especial y profunda y misteriosamente con Judas; lo hizo siempre, le hizo siempre el bien sin esperar nada y, adem\u00e1s, sabiendo que su amor no iba a dar fruto en \u00e9l, es algo maravilloso e incre\u00edble, algo que no nos entra a veces en el coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Hay que hacer todo lo posible por el coraz\u00f3n de los otros sin que se espere nada de ellos, \u00a1qu\u00e9 dif\u00edcil! Y esto no quiere decir que no nos interesen los frutos y que nos d\u00e9 lo mismo, sino que la fuerza del amor no tiene que estar puesta en la espera de esos frutos, porque ese fruto, que vendr\u00e1 o no, no depende en definitiva de nosotros, sino que depende de la libertad del otro y de la gracia de Dios. Como dice san Pablo: \u00abNosotros sembramos y es Dios el que hace crecer\u00bb. La actitud de Jes\u00fas ante Judas que se ve en Algo del Evangelio de hoy nos muestra, por un lado, el incre\u00edble extremo al que llega el amor del coraz\u00f3n de Jes\u00fas que se entrega aun sabiendo que ser\u00e1 traicionado; y por otro lado, nos muestra hasta d\u00f3nde puede llegar la debilidad del coraz\u00f3n humano que no se quiere doblegar ante tanto amor de Dios. \u00bfPuede el hombre ser tan duro? S\u00ed, puede. \u00bfPuede el coraz\u00f3n de Jes\u00fas amar tanto y ser rechazado? S\u00ed, s\u00ed puede.<\/em><\/p>\n<p><em>La verdad que esto es para rezar y maravillarse, maravillarse de tanto amor, pero al mismo tiempo sirve para que nosotros nos preguntemos con sinceridad: si Jes\u00fas que am\u00f3 tanto pudo ser rechazado, \u00bfqu\u00e9 impide que a m\u00ed no me pase lo mismo? \u00bfQui\u00e9n me creo que a veces pretendo que todos me amen incondicionalmente como si yo fuera m\u00e1s que el mism\u00edsimo Dios? Cuando amo y busco sinceramente hacer el bien a los dem\u00e1s, \u00bfqu\u00e9 pretendo? \u00bfQue me retribuyan pensando que me lo merezco? \u00bfEspero el agradecimiento y la recompensa siempre cuando hago las cosas?<\/em><\/p>\n<p><em>Cu\u00e1nto amar\u00edamos de m\u00e1s si pudi\u00e9ramos vivir esta regla que nos ense\u00f1a Jes\u00fas en el Evangelio y cu\u00e1ntos fracasos, desalientos, tristezas, enojos y c\u00e1lculos humanos nos ahorrar\u00edamos si aprendi\u00e9ramos a hacer el bien sin esperar nada a cambio.<\/em><\/p>\n<p><em>Dios quiera y Dios lo quiere que podamos vivir y aprender esto en esta Semana Santa, pid\u00e1mosle esta gracia con todo nuestro coraz\u00f3n. Empecemos estos d\u00edas santos con este deseo en el coraz\u00f3n, de amar como nos ama Jes\u00fas, de saber esperar como nos espera \u00c9l, de tener esa paciencia que nos tiene \u00c9l.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas, estando en la mesa con sus disc\u00edpulos, se estremeci\u00f3 y manifest\u00f3 claramente: \u00abLes aseguro que uno de ustedes me entregar\u00e1.\u00bb Los disc\u00edpulos se miraban unos a otros, no sabiendo a qui\u00e9n se refer\u00eda.\u00a0 Uno de ellos -el disc\u00edpulo al que Jes\u00fas amaba- estaba reclinado muy cerca de Jes\u00fas. 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