{"id":5935,"date":"2025-04-16T00:00:36","date_gmt":"2025-04-16T03:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5935"},"modified":"2025-04-15T08:32:30","modified_gmt":"2025-04-15T11:32:30","slug":"miercoles-santo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/miercoles-santo-2\/","title":{"rendered":"Mi\u00e9rcoles Santo"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5935-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/16-abril-audio-MiercolesSanto-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/16-abril-audio-MiercolesSanto-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/16-abril-audio-MiercolesSanto-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/16-abril-audio-MiercolesSanto-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: \u00ab \u00bfCu\u00e1nto me dar\u00e1n si se lo entrego?\u00bb Y resolvieron darle treinta monedas de plata. Desde ese momento, Judas buscaba una ocasi\u00f3n favorable para entregarlo.<\/p>\n<p>El primer d\u00eda de los \u00c1cimos, los disc\u00edpulos fueron a preguntar a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfD\u00f3nde quieres que te preparemos la comida pascual?\u00bb<\/p>\n<p>El respondi\u00f3: \u00abVayan a la ciudad, a la casa de tal persona, y d\u00edganle: &#8220;El Maestro dice: Se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis disc\u00edpulos&#8221;.\u00bb<\/p>\n<p>Ellos hicieron como Jes\u00fas les hab\u00eda ordenado y prepararon la Pascua.<\/p>\n<p>Al atardecer, estaba a la mesa con los Doce y, mientras com\u00edan, Jes\u00fas les dijo: \u00abLes aseguro que uno de ustedes me entregar\u00e1.\u00bb<\/p>\n<p>Profundamente apenados, ellos empezaron a preguntarle uno por uno: \u00ab \u00bfSer\u00e9 yo, Se\u00f1or?\u00bb<\/p>\n<p>El respondi\u00f3: \u00abEl que acaba de servirse de la misma fuente que yo, ese me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como est\u00e1 escrito de \u00e9l, pero \u00a1ay de aquel por quien el Hijo del hombre ser\u00e1 entregado: m\u00e1s le valdr\u00eda no haber nacido!\u00bb<\/p>\n<p>Judas, el que lo iba a entregar, le pregunt\u00f3: \u00ab \u00bfSer\u00e9 yo, Maestro?\u00bb<\/p>\n<p>\u00abT\u00fa lo has dicho\u00bb, le respondi\u00f3 Jes\u00fas.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Comenz\u00e1bamos la Semana Santa, no te olvides, el Domingo de Ramos, celebrando la entrada triunfal de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n y, al mismo tiempo, escuchando la lectura de la Pasi\u00f3n seg\u00fan san Lucas, en donde con intenso dramatismo se relataba c\u00f3mo Jes\u00fas iba pasando, de alg\u00fan modo, de mano en mano, buscando ser entregado y ajusticiado injustamente; lleno de intrigas y de entregas para lograr el cometido, para lograr salirse con la suya aquellos que rechazaban a Jes\u00fas. Entre los tantos personajes que aparec\u00edan en ese relato de la Pasi\u00f3n, no te olvides \u2013te aconsejo volver a leerlo\u2013, aparec\u00eda por supuesto la figura de Judas, el amigo traidor, el amigo para Jes\u00fas; pero, en definitiva, para Judas, Jes\u00fas no era un amigo, por lo que termin\u00f3 haciendo.<\/em><\/p>\n<p><em>Por ah\u00ed te estar\u00e1s sorprendiendo con la figura de Judas que tambi\u00e9n aparece en estos d\u00edas, pero te invito a que no te sorprendas m\u00e1s y nos maravillemos m\u00e1s con el amor del coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Judas hubo, hay y habr\u00e1 siempre. Judas tambi\u00e9n, de alg\u00fan modo, somos nosotros, vos y yo, con nuestras traiciones, aunque a veces nos cueste aceptarlo. No podemos lavarnos las manos como lo hizo Pilato el Viernes Santo, somos parte de esta humanidad ca\u00edda y tambi\u00e9n de alg\u00fan modo traicionera. Pedro tambi\u00e9n prometi\u00f3 y no cumpli\u00f3. \u00bfCu\u00e1ntas veces nosotros prometimos todo y nos chocamos con nuestra propia debilidad en la primera esquina, como se dice? Por eso la Pasi\u00f3n de alg\u00fan modo nos refleja a todos, refleja el dramatismo de la vida del ser humano, que a veces puede pasar de un extremo a otro. La vida, nuestra vida de fe muchas veces es as\u00ed, por un lado, o mejor dicho al mismo tiempo, el deseo de amar, la entrega diaria, silenciosa, sacrificada, generosa; la presencia del Reino de Dios en nuestros corazones, de Jes\u00fas entre nosotros, miles de lugares donde \u00e9l sigue entreg\u00e1ndose por medio de tantas personas que dan la vida.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero tambi\u00e9n al mismo tiempo, pero a un ritmo diferente, la presencia del mal, de personas que se dedican a hacer maldades, injusticias, traiciones, guerras, muertes y tantas cosas m\u00e1s, y por qu\u00e9 no nuestras propias traiciones, infidelidades al amor de Jes\u00fas, infidelidades a nuestra vocaci\u00f3n, infidelidades a nuestros seres queridos que conf\u00edan en nosotros y tantas cosas m\u00e1s. Es el drama de esta humanidad en el cual Jes\u00fas quiso meterse, el drama del coraz\u00f3n humano incapaz de amar y de doblegarse ante tanto amor. Por eso Jes\u00fas se meti\u00f3 en este mundo, se mete para vencer desde adentro, para enfrentar el mal no con las armas de este mundo, como lo hacemos nosotros, sino con las armas de un amor extremadamente paciente y misericordioso.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 otro milagro de paciencia pudo haber hecho Jes\u00fas que esperar hasta el final a este supuesto amigo que lo termin\u00f3 traicionando por un poco de dinero, por lo que val\u00eda un esclavo? \u00a1\u00a1Qu\u00e9 ense\u00f1anza nos deja Jes\u00fas a todos y en especial a los que tenemos el cuidado y gu\u00eda de personas, de corazones!! Paciencia extrema sin esperar nada a cambio: esa es la f\u00f3rmula tan dif\u00edcil. Lo que parece un fracaso ante ojos poco profundos de este mundo, es ante nosotros el \u00e9xito del amor misericordioso del Padre, que respeta la libertad de sus hijos y que nos ense\u00f1a c\u00f3mo debemos actuar nosotros. Apostar siempre, siempre hasta el final a la bondad que hay en cada coraz\u00f3n. Todo ser humano tiene la capacidad de amar y de convertirse, nunca hay que rendirse. Solo el amor puro y sincero puede convertir a las personas m\u00e1s alejadas y renegadas, m\u00e1s reacias al amor.<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, hay algo que no hay que olvidar. Incluso haciendo todo lo posible siempre hay que dejar la puerta abierta a la posibilidad del rechazo, del olvido y de la traici\u00f3n. Si a Jes\u00fas le pas\u00f3, \u00bfpor qu\u00e9 pensamos que no nos puede pasar a nosotros? No nos cansemos, sin embargo, de hacer el bien y de buscar siempre el bien de los dem\u00e1s. Elijamos a los menos amados y menos amables para hacerles sentir el amor de un Dios que no se cansa de amar y esperar.\u00a0 Jes\u00fas hizo y hace lo mismo con cada uno de nosotros, eso es lo que nos tiene que maravillar.<\/em><\/p>\n<p><em>Alguna vez fuimos Judas; otras veces, Pedro, \u00bfpor qu\u00e9 no animarnos a empezar de una vez por todas a ser como Jes\u00fas que sabe amar, esperar y apostar siempre a la bondad de nuestros corazones?<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: \u00ab \u00bfCu\u00e1nto me dar\u00e1n si se lo entrego?\u00bb Y resolvieron darle treinta monedas de plata. Desde ese momento, Judas buscaba una ocasi\u00f3n favorable para entregarlo. 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