{"id":5945,"date":"2025-04-18T00:00:19","date_gmt":"2025-04-18T03:00:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5945"},"modified":"2025-04-17T07:47:53","modified_gmt":"2025-04-17T10:47:53","slug":"viernes-santo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/viernes-santo\/","title":{"rendered":"Viernes Santo"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5945-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/18-abril-audio-ViernesSanto-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/18-abril-audio-ViernesSanto-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/18-abril-audio-ViernesSanto-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/18-abril-audio-ViernesSanto-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>C. Jes\u00fas fue con sus disc\u00edpulos al otro lado del torrente Cedr\u00f3n. Hab\u00eda en ese lugar una huerta y all\u00ed entr\u00f3 con ellos. Judas, el traidor, tambi\u00e9n conoc\u00eda el lugar porque Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos se reun\u00edan all\u00ed con frecuencia. Entonces Judas, al frente de un destacamento de soldados y de los guardias designados por los sumos sacerdotes y los fariseos, lleg\u00f3 all\u00ed con faroles, antorchas y armas. Jes\u00fas, sabiendo todo lo que le iba a suceder, se adelant\u00f3 y les pregunt\u00f3:<br \/>\n+ \u00ab\u00bfA qui\u00e9n buscan?\u00bb<br \/>\nC. Le respondieron:<br \/>\nS. \u00abA Jes\u00fas, el Nazareno.\u00bb<br \/>\nC. El les dijo:<br \/>\n+ \u00abSoy yo.\u00bb<br \/>\nC. Judas, el que lo entregaba estaba con ellos. Cuando Jes\u00fas les dijo: \u00abSoy yo\u00bb, ellos retrocedieron y cayeron en tierra. Les pregunt\u00f3 nuevamente:<br \/>\n+ \u00ab\u00bfA qui\u00e9n buscan?\u00bb<br \/>\nC. Le dijeron:<br \/>\nS. \u00abA Jes\u00fas, el Nazareno.\u00bb<br \/>\nC. Jes\u00fas repiti\u00f3:<br \/>\n+ \u00abYa les dije que soy yo. Si es a m\u00ed a quien buscan, dejen que estos se vayan.\u00bb<br \/>\nC. As\u00ed deb\u00eda cumplirse la palabra que \u00e9l hab\u00eda dicho: \u00abNo he perdido a ninguno de los que me confiaste.\u00bb Entonces Sim\u00f3n Pedro, que llevaba una espada, la sac\u00f3 e hiri\u00f3 al servidor del Sumo Sacerdote, cort\u00e1ndole la oreja derecha. El servidor se llamaba Malco. Jes\u00fas dijo a Sim\u00f3n Pedro:<br \/>\n+ \u00abEnvaina tu espada. \u00bfAcaso no beber\u00e9 el c\u00e1liz que me ha dado el Padre?\u00bb<br \/>\nC. El destacamento de soldados, con el tribuno y los guardias jud\u00edos, se apoderaron de Jes\u00fas y lo ataron. Lo llevaron primero ante An\u00e1s, porque era suegro de Caif\u00e1s, Sumo Sacerdote aquel a\u00f1o. Caif\u00e1s era el que hab\u00eda aconsejado a los jud\u00edos: \u00abEs preferible que un solo hombre muera por el pueblo.\u00bb<br \/>\nEntre tanto, Sim\u00f3n Pedro, acompa\u00f1ado de otro disc\u00edpulo, segu\u00eda a Jes\u00fas. Este disc\u00edpulo, que era conocido del Sumo Sacerdote, entr\u00f3 con Jes\u00fas en el patio del Pont\u00edfice, mientras Pedro permanec\u00eda afuera, en la puerta. El otro disc\u00edpulo, el que era conocido del Sumo Sacerdote, sali\u00f3, habl\u00f3 a la portera e hizo entrar a Pedro. La portera dijo entonces a Pedro:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfNo eres t\u00fa tambi\u00e9n uno de los disc\u00edpulos de ese hombre?\u00bb<br \/>\nC. \u00c9l le respondi\u00f3:<br \/>\nS. \u00abNo lo soy.\u00bb<br \/>\nC. Los servidores y los guardias se calentaban junto al fuego, que hab\u00edan encendido porque hac\u00eda fr\u00edo. Pedro tambi\u00e9n estaba con ellos, junto al fuego. El Sumo Sacerdote interrog\u00f3 a Jes\u00fas acerca de sus disc\u00edpulos y de su ense\u00f1anza. Jes\u00fas le respondi\u00f3:<br \/>\n+ \u00abHe hablado abiertamente al mundo; siempre ense\u00f1\u00e9 en la sinagoga y en el Templo, donde se re\u00fanen todos los jud\u00edos, y no he dicho nada en secreto. \u00bfPor qu\u00e9 me interrogas a m\u00ed? Pregunta a los que me han o\u00eddo qu\u00e9 les ense\u00f1\u00e9. Ellos saben bien lo que he dicho.\u00bb<br \/>\nC. Apenas Jes\u00fas dijo esto, uno de los guardias all\u00ed presentes le dio una bofetada, dici\u00e9ndole:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfAs\u00ed respondes al Sumo Sacerdote?\u00bb<br \/>\nC. Jes\u00fas le respondi\u00f3:<br \/>\n+ \u00abSi he hablado mal, muestra en qu\u00e9 ha sido; pero si he hablado bien, \u00bfpor qu\u00e9 me pegas?\u00bb<br \/>\nC. Entonces An\u00e1s lo envi\u00f3 atado ante el Sumo Sacerdote Caif\u00e1s<br \/>\nC. Sim\u00f3n Pedro permanec\u00eda junto al fuego. Los que estaban con \u00e9l le dijeron:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfNo eres t\u00fa tambi\u00e9n uno de sus disc\u00edpulos?\u00bb<br \/>\nC. \u00c9l lo neg\u00f3 y dijo:<br \/>\nS. \u00abNo lo soy.\u00bb<br \/>\nC. Uno de los servidores del Sumo Sacerdote, pariente de aquel al que Pedro hab\u00eda cortado la oreja, insisti\u00f3:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfAcaso no te vi con \u00e9l en la huerta?\u00bb<br \/>\nC. Pedro volvi\u00f3 a negarlo, y en seguida cant\u00f3 el gallo.<br \/>\nC. Desde la casa de Caif\u00e1s llevaron a Jes\u00fas al pretorio. Era de madrugada. Pero ellos no entraron en el pretorio, para no contaminarse y poder as\u00ed participar en la comida de Pascua. Pilato sali\u00f3 adonde estaban ellos y les pregunt\u00f3:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfQu\u00e9 acusaci\u00f3n traen contra este hombre?\u00bb<br \/>\nC. Ellos respondieron:<br \/>\nS. \u00abSi no fuera un malhechor, no te lo hubi\u00e9ramos entregado.\u00bb<br \/>\nC. Pilato les dijo:<br \/>\nS. \u00abT\u00f3menlo y j\u00fazguenlo ustedes mismos, seg\u00fan la ley que tienen.\u00bb<br \/>\nC. Los jud\u00edos le dijeron:<br \/>\nS. \u00abA nosotros no nos est\u00e1 permitido dar muerte a nadie.\u00bb<br \/>\nC. As\u00ed deb\u00eda cumplirse lo que hab\u00eda dicho Jes\u00fas cuando indic\u00f3 c\u00f3mo iba a morir. Pilato volvi\u00f3 a entrar en el pretorio, llam\u00f3 a Jes\u00fas y le pregunt\u00f3:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfEres t\u00fa el rey de los jud\u00edos?\u00bb<br \/>\nC. Jes\u00fas le respondi\u00f3:<br \/>\n+ \u00ab\u00bfDices esto por ti mismo u otros te lo han dicho de m\u00ed?\u00bb<br \/>\nC. Pilato replic\u00f3:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfAcaso yo soy jud\u00edo? Tus compatriotas y los sumos sacerdotes te han puesto en mis manos. \u00bfQu\u00e9 es lo que has hecho?\u00bb<br \/>\nC. Jes\u00fas respondi\u00f3:<br \/>\n+ \u00abMi realeza no es de este mundo. Si mi realeza fuera de este mundo, los que est\u00e1n a mi servicio habr\u00edan combatido para que yo no fuera entregado a los jud\u00edos. Pero mi realeza no es de aqu\u00ed.\u00bb<br \/>\nC. Pilato le dijo:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfEntonces t\u00fa eres rey?\u00bb<br \/>\nC. Jes\u00fas respondi\u00f3:<br \/>\n+ \u00abT\u00fa lo dices: yo soy rey. Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. El que es de la verdad, escucha mi voz.\u00bb<br \/>\nC. Pilato le pregunt\u00f3:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfQu\u00e9 es la verdad?\u00bb<br \/>\nC. Al decir esto, sali\u00f3 nuevamente a donde estaban los jud\u00edos y les dijo:<br \/>\nS. \u00abYo no encuentro en \u00e9l ning\u00fan motivo para condenarlo. Y ya que ustedes tienen la costumbre de que ponga en libertad a alguien, en ocasi\u00f3n de la Pascua, \u00bfquieren que suelte al rey de los jud\u00edos?\u00bb<br \/>\nC. Ellos comenzaron a gritar, diciendo:<br \/>\nS. \u00ab\u00a1A \u00e9l no, a Barrab\u00e1s!\u00bb<br \/>\nC. Barrab\u00e1s era un bandido.<br \/>\nC. Pilato mand\u00f3 entonces azotar a Jes\u00fas. Los soldados tejieron una corona de espinas y se la pusieron sobre la cabeza. Lo revistieron con un manto rojo, y acerc\u00e1ndose, le dec\u00edan:<br \/>\nS. \u00ab\u00a1Salud, rey de los jud\u00edos!\u00bb, y lo abofeteaban. Pilato volvi\u00f3 a salir y les dijo:<br \/>\nS. \u00abMiren, lo traigo afuera para que sepan que no encuentro en \u00e9l ning\u00fan motivo de condena.\u00bb<br \/>\nC. Jes\u00fas sali\u00f3, llevando la corona de espinas y el manto rojo. Pilato les dijo:<br \/>\nS. \u00ab\u00a1Aqu\u00ed tienen al hombre!\u00bb<br \/>\nC. Cuando los sumos sacerdotes y los guardias lo vieron, gritaron:<br \/>\nS. \u00ab\u00a1Crucif\u00edcalo! \u00a1Crucif\u00edcalo!\u00bb<br \/>\nC. Pilato les dijo:<br \/>\nS. \u00abT\u00f3menlo ustedes y crucif\u00edquenlo. Yo no encuentro en \u00e9l ning\u00fan motivo para condenarlo.\u00bb<br \/>\nC. Los jud\u00edos respondieron:<br \/>\nS. \u00abNosotros tenemos una Ley, y seg\u00fan esa Ley debe morir porque \u00e9l pretende ser Hijo de Dios.<br \/>\nC. Al o\u00edr estas palabras, Pilato se alarm\u00f3 m\u00e1s todav\u00eda. Volvi\u00f3 a entrar en el pretorio y pregunt\u00f3 a Jes\u00fas:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde eres t\u00fa?\u00bb<br \/>\nC. Pero Jes\u00fas no le respondi\u00f3 nada. Pilato le dijo:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfNo quieres hablarme? \u00bfNo sabes que tengo autoridad para soltarte y tambi\u00e9n para crucificarte?\u00bb<br \/>\nC. Jes\u00fas le respondi\u00f3:<br \/>\n+ \u00abT\u00fa no tendr\u00edas sobre m\u00ed ninguna autoridad, si no la hubieras recibido de lo alto. Por eso, el que me ha entregado a ti ha cometido un pecado m\u00e1s grave.\u00bb<br \/>\nC. Desde ese momento, Pilato trataba de ponerlo en libertad. Pero los jud\u00edos gritaban:<br \/>\nS. \u00abSi lo sueltas, no eres amigo del C\u00e9sar, porque el que se hace rey se opone al C\u00e9sar.\u00bb<br \/>\nC. Al o\u00edr esto, Pilato sac\u00f3 afuera a Jes\u00fas y lo hizo sentar sobre un estrado, en el lugar llamado \u00abel Empedrado\u00bb, en hebreo, \u00abG\u00e1bata.\u00bb<br \/>\nEra el d\u00eda de la Preparaci\u00f3n de la Pascua, alrededor del mediod\u00eda. Pilato dijo a los jud\u00edos:<br \/>\nS. \u00abAqu\u00ed tienen a su rey.\u00bb<br \/>\nC. Ellos vociferaban:<br \/>\nS. \u00ab\u00a1Que muera! \u00a1Que muera! \u00a1Crucif\u00edcalo!\u00bb<br \/>\nC. Pilato les dijo:<br \/>\nS. \u00ab\u00bfVoy a crucificar a su rey?\u00bb<br \/>\nC. Los sumos sacerdotes respondieron:<br \/>\nS. \u00abNo tenemos otro rey que el C\u00e9sar.\u00bb<br \/>\nC. Entonces Pilato se lo entreg\u00f3 para que lo crucificaran, y ellos se lo llevaron. Jes\u00fas, cargando sobre s\u00ed la cruz, sali\u00f3 de la ciudad para dirigirse al lugar llamado \u00abdel Cr\u00e1neo\u00bb, en hebreo \u00abG\u00f3lgota.\u00bb All\u00ed lo crucificaron; y con \u00e9l a otros dos, uno a cada lado y Jes\u00fas en el medio. Pilato redact\u00f3 una inscripci\u00f3n que dec\u00eda: \u00abJes\u00fas el Nazareno, rey de los jud\u00edos\u00bb, y la hizo poner sobre la cruz.<\/p>\n<p>Muchos jud\u00edos leyeron esta inscripci\u00f3n, porque el lugar donde Jes\u00fas fue crucificado quedaba cerca de la ciudad y la inscripci\u00f3n estaba en hebreo, lat\u00edn y griego. Los sumos sacerdotes de los jud\u00edos dijeron a Pilato:<br \/>\nS. \u00abNo escribas: &#8220;El rey de los jud\u00edos&#8221;, sino: &#8220;Este ha dicho: Yo soy el rey de los jud\u00edos.<br \/>\nC. Pilato respondi\u00f3:<br \/>\nS. \u00abLo escrito, escrito est\u00e1.\u00bb<br \/>\nC. Despu\u00e9s que los soldados crucificaron a Jes\u00fas, tomaron sus vestiduras y las dividieron en cuatro partes, una para cada uno. Tomaron tambi\u00e9n la t\u00fanica, y como no ten\u00eda costura, porque estaba hecha de una sola pieza de arriba abajo, se dijeron entre s\u00ed:<br \/>\nS. \u00abNo la rompamos. Vamos a sortearla, para ver a qui\u00e9n le toca.\u00bb<br \/>\nC. As\u00ed se cumpli\u00f3 la Escritura que dice: Se repartieron mis vestiduras y sortearon mi t\u00fanica. Esto fue lo que hicieron los soldados.<br \/>\nC. Junto a la cruz de Jes\u00fas, estaba su madre y la hermana de su madre, Mar\u00eda, mujer de Cleof\u00e1s, y Mar\u00eda Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al disc\u00edpulo a quien el amaba, Jes\u00fas le dijo:<br \/>\n+ \u00abMujer, aqu\u00ed tienes a tu hijo.\u00bb<br \/>\nC. Luego dijo al disc\u00edpulo:<br \/>\n+ \u00abAqu\u00ed tienes a tu madre.\u00bb<br \/>\nC. Y desde aquel momento, el disc\u00edpulo la recibi\u00f3 en su casa.<br \/>\nC. Despu\u00e9s, sabiendo que ya todo estaba cumplido, y para que la Escritura se cumpliera hasta el final, Jes\u00fas dijo:<br \/>\n+ \u00abTengo sed.\u00bb<br \/>\nC. Hab\u00eda all\u00ed un recipiente lleno de vinagre; empaparon en \u00e9l una esponja, la ataron a una rama de hisopo y se la acercaron a la boca. Despu\u00e9s de beber el vinagre, dijo Jes\u00fas:<br \/>\n+ \u00abTodo se ha cumplido.\u00bb<br \/>\nC. E inclinando la cabeza, entreg\u00f3 su esp\u00edritu.<br \/>\nC. Era el d\u00eda de la Preparaci\u00f3n de la Pascua. Los jud\u00edos pidieron a Pilato que hiciera quebrar las piernas de los crucificados y mandara retirar sus cuerpos, para que no quedaran en la cruz durante el s\u00e1bado, porque ese s\u00e1bado era muy solemne. Los soldados fueron y quebraron las piernas a los dos que hab\u00edan sido crucificados con Jes\u00fas. Cuando llegaron a \u00e9l, al ver que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atraves\u00f3 el costado con la lanza, y en seguida brot\u00f3 sangre y agua.<\/p>\n<p>El que vio esto lo atestigua: su testimonio es verdadero y \u00e9l sabe que dice la verdad, para que tambi\u00e9n ustedes crean. Esto sucedi\u00f3 para que se cumpliera la Escritura que dice: No le quebrar\u00e1n ninguno de sus huesos. Y otro pasaje de la Escritura, dice: Ver\u00e1n al que ellos mismos traspasaron.<\/p>\n<p>C. Despu\u00e9s de esto, Jos\u00e9 de Arimatea, que era disc\u00edpulo de Jes\u00fas -pero secretamente, por temor a los jud\u00edos- pidi\u00f3 autorizaci\u00f3n a Pilato para retirar el cuerpo de Jes\u00fas. Pilato se la concedi\u00f3, y \u00e9l fue a retirarlo.<\/p>\n<p>Fue tambi\u00e9n Nicodemo, el mismo que anteriormente hab\u00eda ido a verlo de noche, y trajo una mezcla de mirra y \u00e1loe, que pesaba unos treinta kilos. Tomaron entonces el cuerpo de Jes\u00fas y lo envolvieron con vendas, agreg\u00e1ndole la mezcla de perfumes, seg\u00fan la costumbre de sepultar que tienen los jud\u00edos.<\/p>\n<p>En el lugar donde lo crucificaron hab\u00eda una huerta y en ella, una tumba nueva, en la que todav\u00eda nadie hab\u00eda sido sepultado. Como era para los jud\u00edos el d\u00eda de la Preparaci\u00f3n y el sepulcro estaba cerca, pusieron all\u00ed a Jes\u00fas<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Hoy, Viernes Santo, m\u00e1s que nunca debemos callar, tenemos que meditar, tenemos que hacer silencio, tenemos que rezar. Hoy es Viernes Santo. El Se\u00f1or se entreg\u00f3 por nosotros en la cruz, por vos y por m\u00ed, y muri\u00f3 de la peor manera imaginable para un hombre de ese tiempo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>La Pasi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jesucristo seg\u00fan san Juan que se lee en las celebraciones de hoy es demasiado larga para un audio, por eso te propongo que puedas leerla y rezarla por tu cuenta, que puedas meditarla, no te canses (cap\u00edtulo 18 entero y cap\u00edtulo 19 hasta el vers\u00edculo 42 del Evangelio de Juan). An\u00edmate a leerla. Es inagotable la riqueza al contemplar la Pasi\u00f3n de Jes\u00fas. Todos los santos, o te dir\u00eda por lo menos los grandes santos, aquellos que llegaron a grandes cosas, siempre aconsejaron lo mismo. Todo est\u00e1 en la Pasi\u00f3n, todo brota desde ah\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>Si miramos a Jes\u00fas en la cruz, con sus pocas palabras, con sus silencios, nos alimentaremos de una forma que jam\u00e1s imaginamos. Cada palabra, cada gesto, cada silencio de nuestro Salvador, cada actitud que tuvieron para con \u00e9l, cada actitud que tuvo \u00e9l para con los dem\u00e1s. Los indiferentes, los curiosos, los amorosos que estuvieron por ah\u00ed, al pie de la cruz, todo nos dice algo. Su actitud desde la cruz, su trono, sus silencios ante Pilato, sus miradas. Todo nos dice algo, todo te puede decir algo en este d\u00eda. Por eso, si volv\u00e9s a leerla, te va a decir algo m\u00e1s, te aseguro. Si pod\u00e9s tomarte un tiempo para rezar, para poder estar en tu casa tranquilo, en silencio, o en un templo, con la Biblia en tus manos, disfrutando de pasar cada hoja de la Palabra de Dios, de la Palabra m\u00e1s fuerte que nos dice nuestro Se\u00f1or: \u00abte amo\u00bb desde la cruz y poder volver a meditar la Pasi\u00f3n, es el d\u00eda para hacerlo, no hay otro d\u00eda tan especial como este para volver a contemplar tanto amor de nuestro Maestro en la cruz por nosotros.<\/em><\/p>\n<p><em>Este audio va a ser sencillo, no vamos a desmenuzar mucho el texto, solamente quer\u00eda invitarte a hacer lo que deber\u00edamos hacer naturalmente. El Viernes Santo es el d\u00eda en el que se nos invita al silencio, ese silencio que empez\u00f3 ayer a la noche con la Misa de la Cena del Se\u00f1or, pero que hoy contin\u00faa hasta la Vigilia Pascual. \u00bfPudiste hacer silencio en estos d\u00edas? Porque solo el silencio interior y exterior nos ayudar\u00e1 a contemplar y a poder llorar verdaderamente ante la cruz, ante nuestro Se\u00f1or clavado por nosotros. \u00abEl silencio, dec\u00eda un gran santo, es m\u00fasica callada, m\u00fasica callada de Dios, que nos habla al coraz\u00f3n\u00bb. Como pas\u00f3 en la vida de Jes\u00fas cuando qued\u00f3 solo en la cruz, como pas\u00f3 siempre en la historia de la Iglesia y seguir\u00e1 pasando, en la Pasi\u00f3n siempre hay menos gente. Siempre.<\/em><\/p>\n<p><em>El Crucificado se queda solo, ante la fiesta todos lo acompa\u00f1aron; ahora en la cruz much\u00edsimos se van y lo dejan solo. El Crucificado es esc\u00e1ndalo para un mundo que quiere el \u00e9xito a toda costa, para un mundo que es capaz de vender su alma por un poco de poder, o vender a Jes\u00fas, como Judas, por un poco de dinero. El Crucificado \u2013Jes\u00fas\u2013 es una necedad para un mundo que ahora en su mayor\u00eda est\u00e1 en otra cosa, disperso, con m\u00e1s tiempo para distraerse y perderse lo mejor. Y al mismo tiempo, \u00bfcu\u00e1ntos cristianos viven estos d\u00edas con el coraz\u00f3n en otra cosa? \u00a1Pobre nuestro buen Jes\u00fas! \u00a1Pobre Jes\u00fas que sigue sufriendo por tanta falta de amor! \u00c9l sigue solo gritando desde la cruz: \u00abTengo sed. \u00a1Tengo sed de que tengan sed de m\u00ed!\u00bb. Esa es la gran sed de Dios, de un Dios hecho hombre por nosotros. Todav\u00eda su amor infinito no toc\u00f3 nuestros corazones. No importa. No importa que seamos los de siempre, los menos, siempre poquitos y tambi\u00e9n pecadores. Somos la peque\u00f1a familia de Dios Padre que desea seguir enamor\u00e1ndose de tanto amor manifestado en Jes\u00fas su Hijo; y mientras tanto rezamos por todos, esa es nuestra tarea, nuestra misi\u00f3n: rezar por todos. Tenemos que salir, terminar esta Semana Santa con m\u00e1s amor, no puede ser lo mismo de siempre.<\/em><\/p>\n<p><em>Sigamos haciendo silencio, sigamos ayunando un poco para poder estar sensibles a tanto amor. Hoy un poco de ayuno y abstinencia no nos va a hacer mal. Aprovechemos a estar con \u00e9l en el silencio.<\/em><\/p>\n<p><em>El Crucificado tiene que ser nuestra sana obsesi\u00f3n en estos d\u00edas, nuestra obsesi\u00f3n de amor. Si lo miramos fijo, si nos arrodillamos frente a \u00e9l, \u00e9l con la fuerza de su gracia nos ayudar\u00e1 a enamorarnos m\u00e1s y m\u00e1s. Solo as\u00ed nuestra Semana Santa tendr\u00e1 verdadero sentido. Si est\u00e1s sufriendo mucho, miralo fijo, mir\u00e1 un crucifijo, t\u00f3malo en tus manos, fuerte, b\u00e9salo. Si est\u00e1s insensible al amor, mir\u00e1 a tu Salvador, porque \u00e9l te va a enternecer el coraz\u00f3n. Mir\u00e1 la cruz, ador\u00e1 la cruz desde tu casa. Si est\u00e1s anestesiado por este mundo superficial y consumista, mir\u00e1 a Jes\u00fas, \u00e9l te va a ayudar a mirar con m\u00e1s profundidad la vida. Si est\u00e1s esclavizado por alg\u00fan vicio, alg\u00fan pecado, m\u00edralo a Jes\u00fas, \u00e9l te va a poder sacar con su amor. Si est\u00e1s enredado en tu orgullo que no te deja perdonar, mir\u00e1 a Jes\u00fas, que \u00e9l desde la cruz perdona a todos y te ayudar\u00e1 a perdonar. Si est\u00e1s viendo sufrir a alguien y eso te hace sufrir mucho, miren juntos a Jes\u00fas para poder tener la misma mirada que \u00e9l ante los que sufren. Todas las respuestas a nuestras preguntas las vamos a encontrar en Jes\u00fas am\u00e1ndonos desde la cruz. Esa es la respuesta a todas nuestras preguntas: Jes\u00fas desde la cruz.<\/em><\/p>\n<p><em>Mir\u00e9moslo fijo, es lo mejor que podemos hacer hoy\u2026hasta ma\u00f1ana, cuando lleguemos a la Vigilia Pascual, pero no podremos resucitar si antes no pasamos por la cruz mirando a nuestro buen Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C. Jes\u00fas fue con sus disc\u00edpulos al otro lado del torrente Cedr\u00f3n. Hab\u00eda en ese lugar una huerta y all\u00ed entr\u00f3 con ellos. Judas, el traidor, tambi\u00e9n conoc\u00eda el lugar porque Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos se reun\u00edan all\u00ed con frecuencia. 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