{"id":5966,"date":"2025-04-22T00:00:57","date_gmt":"2025-04-22T03:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5966"},"modified":"2025-04-21T08:25:52","modified_gmt":"2025-04-21T11:25:52","slug":"martes-de-la-octava-de-pascua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/martes-de-la-octava-de-pascua\/","title":{"rendered":"Martes de la Octava de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5966-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/22-abril-audio-MartesOctavaPascua-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/22-abril-audio-MartesOctavaPascua-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/22-abril-audio-MartesOctavaPascua-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/22-abril-audio-MartesOctavaPascua-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Mar\u00eda se hab\u00eda quedado afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba, se asom\u00f3 al sepulcro y vio a dos \u00e1ngeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde hab\u00eda sido puesto el cuerpo de Jes\u00fas. Ellos le dijeron: \u00abMujer, \u00bfpor qu\u00e9 lloras?\u00bb<\/p>\n<p>Mar\u00eda respondi\u00f3: \u00abPorque se han llevado a mi Se\u00f1or y no s\u00e9 d\u00f3nde lo han puesto.\u00bb<\/p>\n<p>Al decir esto se dio vuelta y vio a Jes\u00fas, que estaba all\u00ed, pero no lo reconoci\u00f3.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le pregunt\u00f3: \u00abMujer, \u00bfpor qu\u00e9 lloras? \u00bfA qui\u00e9n buscas?\u00bb<\/p>\n<p>Ella, pensando que era el cuidador de la huerta, le respondi\u00f3: \u00abSe\u00f1or, si t\u00fa lo has llevado, dime d\u00f3nde lo has puesto y yo ir\u00e9 a buscarlo.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dijo: \u00ab\u00a1Mar\u00eda!\u00bb<\/p>\n<p>Ella lo reconoci\u00f3 y le dijo en hebreo: \u00ab\u00a1Rabon\u00ed!\u00bb, es decir, \u00ab\u00a1Maestro!\u00bb Jes\u00fas le dijo: \u00abNo me retengas, porque todav\u00eda no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: &#8220;Subo a mi Padre, el Padre de ustedes; a mi Dios, el Dios de ustedes.&#8221;\u00bb<\/p>\n<p>Mar\u00eda Magdalena fue a anunciar a los disc\u00edpulos que hab\u00eda visto al Se\u00f1or y que \u00e9l le hab\u00eda dicho esas palabras.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00abPascua\u00bb es paso, es transitar de un lugar a otro, de un estado a otro. No es algo est\u00e1tico, quieto, aunque a veces no nos guste, nos incomode, porque implica cambiar. \u00abPascua\u00bb es pasar, es paso. Tenemos que vivir, en definitiva, pasando cosas. Nos viven pasando cosas, situaciones, personas, sentimientos, pensamientos, un poco de todo, en la vida y en un mismo d\u00eda incluso.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas pas\u00f3 lo mismo, quiso pasar por lo mismo. Vino a pasar por esta vida, dura pero linda, dif\u00edcil pero gratificante, sufrida pero tambi\u00e9n gozosa. Adem\u00e1s, vino a pasar lo que nadie quiere pasar: la muerte. Eso a lo que todos, por un sentido natural a la vida, queremos escaparle. Jes\u00fas vino a pasar por la muerte para ense\u00f1arnos a pasarla con \u00e9l y para dejarnos una huella, y habiendo dejado huella todo se nos haga m\u00e1s f\u00e1cil. Los caminos con huellas son m\u00e1s seguros, m\u00e1s serenos. Los caminos sin huellas son peligrosos y arriesgados.<\/em><\/p>\n<p><em>La Pascua, lo que celebremos en estos d\u00edas, es alegrarse de que Dios, el Dios hecho hombre, hecho humano por nosotros y como nosotros, se hizo tan parecido, tan humano que quiso pasar por todo, no le esquiv\u00f3 a nada, y aun teniendo miedo y angustia lo pas\u00f3 por nosotros, sin negar sus sentimientos, sin negar lo que le pasaba interiormente. Pas\u00f3 muchas cosas y las venci\u00f3, para ayudarnos a vencer, a pasar todo lo que tengamos pasar. Esto es que de alguna manera celebramos en esta Pascua. Y nosotros\u2026 \u00bfqu\u00e9 nos queremos decir cuando nos decimos \u00ab\u00a1Feliz Pascua!\u00bb? \u00bfPensamos en esto? \u00bfNos decimos esto de verdad?<\/em><\/p>\n<p><em>En Algo del Evangelio de hoy, Jes\u00fas al encontrarse con Mar\u00eda le pregunta: \u00abMujer, \u00bfpor qu\u00e9 lloras?\u00bb y despu\u00e9s: \u00ab\u00bfA qui\u00e9n buscas?\u00bb. Solo el que pas\u00f3 por algo tiene autoridad, en definitiva, y derecho a preguntarle al otro qu\u00e9 le pasa cuando le est\u00e1 pasando algo similar. Solo Jes\u00fas es capaz de preguntarnos por lo m\u00e1s profundo de nuestros sentimientos, porque \u00e9l tambi\u00e9n lo pas\u00f3. Eso es lo m\u00e1s maravilloso, lo m\u00e1s gratificante. No lo hace desde afuera, sino habi\u00e9ndolo pasado. \u00bfPor qu\u00e9 no dejarse preguntar esto o algo por Jes\u00fas en este d\u00eda? Var\u00f3n, mujer, \u00bfpor qu\u00e9 lloras?, \u00bfqu\u00e9 te pasa? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s triste? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s enojado? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s angustiada? \u00bfPor qu\u00e9 no me dec\u00eds lo que te pasa? \u00bfPor qu\u00e9 teniendo todo a veces and\u00e1s como si no tuvieses nada? \u00bfPor qu\u00e9 dec\u00eds que crees en M\u00ed y and\u00e1s peor que aquellos que no creen en nada? No est\u00e1 mal llorar, angustiarse, entristecerse.<\/em><\/p>\n<p><em>Es parte de la vida, son cosas que pasan. Lo que hace mal en la vida, es no saber por qu\u00e9 estamos tristes, angustiados y enojados. Esa es la cuesti\u00f3n. Jes\u00fas no rechaza los sentimientos, pero nos quiere ayudar a reconocerlos y conducirlos. Por eso pregunta: \u00bfA qui\u00e9n buscas? Sea en el momento que estemos, el sentimiento que estemos pasando o padeciendo, es bueno dejarse preguntar. \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 buscas? Solo dej\u00e1ndonos preguntar por \u00e9l el porqu\u00e9 y el qu\u00e9 buscamos, podremos escuchar a Jes\u00fas que nos dice nuestro nombre: \u00a1Mar\u00eda! A vos te estoy hablando, ac\u00e1 estoy, soy yo, ese que and\u00e1s buscando y no pod\u00e9s ver. Lo que busc\u00e1s est\u00e1 al frente tuyo y no te das cuenta. Ten\u00e9s que aprender a pasar ciertas cosas, a vivir de pascua en pascua, a pasar sentimientos lindos y feos, tristezas y alegr\u00edas.<\/em><\/p>\n<p><em>Hay que aprender a pasar las cosas con Jes\u00fas. \u00c9l las pas\u00f3 primero y las pas\u00f3 bien. Hay que pasar ciertas cosas sabiendo que siempre vendr\u00e1 algo distinto, mejor o peor, seg\u00fan la mirada que tengamos, seg\u00fan si miramos las cosas con ojos resucitados o con ojos de muerte y pesimismo. Todo pasa y todo pasa para algo distinto, depende de nosotros que sea para resucitar. Por eso en esta Pascua, una vez m\u00e1s, dig\u00e1monos \u00ab\u00a1Feliz Pascua de Resurrecci\u00f3n!\u00bb, pero entendiendo y comprendiendo en lo profundo qu\u00e9 nos queremos decir.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda se hab\u00eda quedado afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba, se asom\u00f3 al sepulcro y vio a dos \u00e1ngeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde hab\u00eda sido puesto el cuerpo de Jes\u00fas. Ellos le dijeron: \u00abMujer, \u00bfpor qu\u00e9 lloras?\u00bb Mar\u00eda respondi\u00f3: \u00abPorque se han [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5967,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[10],"class_list":["post-5966","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-juan","tag-juan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5966","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5966"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5966\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5970,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5966\/revisions\/5970"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5967"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5966"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5966"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5966"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}