{"id":5981,"date":"2025-04-25T00:00:21","date_gmt":"2025-04-25T03:00:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=5981"},"modified":"2025-04-24T08:36:11","modified_gmt":"2025-04-24T11:36:11","slug":"viernes-de-la-octava-de-pascua-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/viernes-de-la-octava-de-pascua-2\/","title":{"rendered":"Viernes de la Octava de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-5981-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/25-abril-audio-ViernesOctavaPascua-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/25-abril-audio-ViernesOctavaPascua-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/25-abril-audio-ViernesOctavaPascua-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/25-abril-audio-ViernesOctavaPascua-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas se apareci\u00f3 otra vez a los disc\u00edpulos a orillas del mar de Tiber\u00edades.<\/p>\n<p>Sucedi\u00f3 as\u00ed: estaban juntos Sim\u00f3n Pedro, Tom\u00e1s, llamado el Mellizo, Natanael, el de Can\u00e1 de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Sim\u00f3n Pedro les dijo: \u00abVoy a pescar.\u00bb<\/p>\n<p>Ellos le respondieron: \u00abVamos tambi\u00e9n nosotros.\u00bb Salieron y subieron a la barca. Pero esa noche no pescaron nada.<\/p>\n<p>Al amanecer, Jes\u00fas estaba en la orilla, aunque los disc\u00edpulos no sab\u00edan que era \u00e9l. Jes\u00fas les dijo: \u00abMuchachos, \u00bftienen algo para comer?\u00bb<\/p>\n<p>Ellos respondieron: \u00abNo.\u00bb<\/p>\n<p>El les dijo: \u00abTiren la red a la derecha de la barca y encontrar\u00e1n.\u00bb Ellos la tiraron y se llen\u00f3 tanto de peces que no pod\u00edan arrastrarla. El disc\u00edpulo al que Jes\u00fas amaba dijo a Pedro: \u00ab\u00a1Es el Se\u00f1or!\u00bb<\/p>\n<p>Cuando Sim\u00f3n Pedro oy\u00f3 que era el Se\u00f1or, se ci\u00f1\u00f3 la t\u00fanica, que era lo \u00fanico que llevaba puesto, y se tir\u00f3 al agua. Los otros disc\u00edpulos fueron en la barca, arrastrando la red con los peces, porque estaban s\u00f3lo a unos cien metros de la orilla.<\/p>\n<p>Al bajar a tierra vieron que hab\u00eda fuego preparado, un pescado sobre las brasas y pan. Jes\u00fas les dijo: \u00abTraigan algunos de los pescados que acaban de sacar.\u00bb<\/p>\n<p>Sim\u00f3n Pedro subi\u00f3 a la barca y sac\u00f3 la red a tierra, llena de peces grandes: eran ciento cincuenta y tres y, a pesar de ser tantos, la red no se rompi\u00f3. Jes\u00fas les dijo: \u00abVengan a comer.\u00bb<\/p>\n<p>Ninguno de los disc\u00edpulos se atrev\u00eda a preguntarle: \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres?\u00bb, porque sab\u00edan que era el Se\u00f1or. Jes\u00fas se acerc\u00f3, tom\u00f3 el pan y se lo dio, e hizo lo mismo con el pescado.<\/p>\n<p>Esta fue la tercera vez que Jes\u00fas resucitado se apareci\u00f3 a sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 maravilla debe haber sido ese momento! \u00a1Qu\u00e9 maravilla seguir escuchando los relatos de las apariciones de Jes\u00fas resucitado a sus amigos! Te dije al principio de la semana que era un tiempo para disfrutar mucho. Cada aparici\u00f3n es para disfrutar de las \u00abartima\u00f1as\u00bb de Jes\u00fas para hacerle sentir a los disc\u00edpulos su presencia. Y los disc\u00edpulos, por otro lado, que no terminan de entender mucho lo que pasa. Van y viene, como nuestro coraz\u00f3n.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Hace unos d\u00edas alguien me pregunt\u00f3 muy directamente: \u00ab\u00bfPara vos qu\u00e9 es tener fe, qu\u00e9 es creer?\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 pregunta! Y es algo que nos podemos hacer una vez m\u00e1s nosotros. Me sali\u00f3 decirle algo as\u00ed: \u00abPara m\u00ed tener fe es creer en Jes\u00fas, creer en todo lo que leo de \u00e9l y creer que es verdad. Para m\u00ed es no dudar de eso\u00bb. No s\u00e9 si la respuesta es la m\u00e1s correcta posible, la que mejor le pude haber dado, la teol\u00f3gicamente m\u00e1s correcta, pero estoy convencido que, en definitiva, creer es creer en una Persona, real, como nosotros, que est\u00e1 vivo y sigue vivo obrando en nuestros corazones, sigue \u00abapareci\u00e9ndose\u00bb a miles de personas, sigue busc\u00e1ndonos, a vos y a m\u00ed. Bueno, como nosotros\u2026 \u00a1no! Es hombre, pero es Dios. Esa es la gran diferencia.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Jes\u00fas parece que no se cansa de insistir! \u00a1Parece mentira! Aun estando resucitado, aun despu\u00e9s de haberlo visto con sus propios ojos, Jes\u00fas los busca y los busca. Nos busca y nos busca. Busca a sus amigos que se vuelven a perder en las cosas de cada d\u00eda, en sus oficios originales, en la misma situaci\u00f3n en la cual lo hab\u00edan conocido. Es la maravilla de un Dios hecho hombre que ya no encuentra manera de atraer con amor a los que salv\u00f3 por amor. Es la paradoja de unos hombres que no terminan de convencerse de la presencia de Dios en sus vidas.<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy la imagen de Algo del Evangelio es esta: los disc\u00edpulos volviendo a pescar peces, lo de siempre. Jes\u00fas volviendo a pescar hombres, amigos, a vos y a m\u00ed. Y as\u00ed har\u00e1 hasta el final de los tiempos. Nosotros que volvemos a lo nuestro. Nos olvidamos de su presencia, y \u00e9l que nos vuelve a buscar, una y otra vez. Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas \u2013muchas veces vos y yo\u2013 toman la decisi\u00f3n de volver a pescar, de volver al oficio original, como una imagen, y no al oficio que Jes\u00fas les hab\u00eda encomendado. Es la imagen del no terminar de comprender, de convencerse, de obedecer, de confiar, de echar las redes, de ir mar adentro, de empezar una nueva vida, de cambiar. Jes\u00fas hab\u00eda dicho a Pedro, le hab\u00eda dicho que lo har\u00eda pescador de hombres y Pedro se vuelve solito a ser pescador de peces, \u00a1otra vez! \u00a1Qu\u00e9 poca cosa! \u00a1Y lo peor es que con \u00e9l arrastra a los dem\u00e1s disc\u00edpulos! El pesimista, el desesperanzado, arrastra a los dem\u00e1s y los convierte en hombres sin esperanza. \u00a1Toda una imagen de lo que a veces hacemos nosotros! Y Jes\u00fas, \u00bfqu\u00e9 hace? Los va a buscar ah\u00ed mismo, en el lugar donde se est\u00e1n escapando, en realidad, en el mismo lugar donde se hab\u00edan conocido.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00c9l no se olvida, Pedro s\u00ed, los disc\u00edpulos tambi\u00e9n y nosotros, ni hablar. Nos terminamos olvidando de lo que Jes\u00fas nos dice, nos terminamos olvidando del encuentro que alguna vez tuvimos con \u00e9l. Nos terminamos olvidando de sus promesas, nos terminamos olvidando de sus mandatos. \u00bfY qu\u00e9 hacemos? Volvemos a la rutina, a lo que sabemos hacer, a lo que nos da seguridad, a donde nos creemos que las sabemos todas. \u00bfY qu\u00e9 nos pasa? Lo que le pasa a Pedro, a sus amigos. No pescan nada, puro fracaso, cansancio sin fecundidad, cansancio sin frutos, sin pescados. Y Jes\u00fas, \u00bfqu\u00e9 hace? Se les vuelve a aparecer ah\u00ed. Se nos vuelve a aparecer de un modo o de otro, en el lugar de trabajo, en la familia, en la rutina, en el olvido, en el escape, en donde parece que no est\u00e1, en donde parece que se fue. Bueno, justamente ah\u00ed est\u00e1, ah\u00ed se mete, ah\u00ed quiere volver a hacerme escuchar su voz para que pueda obedecerle, para que pueda volver a confiar, para que vuelva a creer.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Qu\u00e9 bueno que sos Jes\u00fas! \u00a1Qu\u00e9 paciencia nos ten\u00e9s! \u00a1Confiemos en su palabra! Echemos las redes en donde \u00e9l nos dice. Abramos los ojos para poder reconocerlo y confiar de una vez por todas que \u00e9l es el due\u00f1o y Se\u00f1or de la historia, de la tuya y la m\u00eda, de nuestra historia y que solo seremos fecundos si hacemos las cosas en nombre de \u00e9l y por \u00e9l, si nos dejamos encontrar una y otra vez por \u00e9l que no se cansa de buscarnos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas se apareci\u00f3 otra vez a los disc\u00edpulos a orillas del mar de Tiber\u00edades. Sucedi\u00f3 as\u00ed: estaban juntos Sim\u00f3n Pedro, Tom\u00e1s, llamado el Mellizo, Natanael, el de Can\u00e1 de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos disc\u00edpulos. 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