{"id":6006,"date":"2025-04-29T00:00:36","date_gmt":"2025-04-29T03:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6006"},"modified":"2025-04-25T08:44:47","modified_gmt":"2025-04-25T11:44:47","slug":"ii-martes-de-pascua-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/ii-martes-de-pascua-2\/","title":{"rendered":"II Martes de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6006-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/29-abril-audio-II-MartesPascua-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/29-abril-audio-II-MartesPascua-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/29-abril-audio-II-MartesPascua-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/29-abril-audio-II-MartesPascua-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a Nicodemo: \u00abUstedes tienen que renacer de lo alto.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abEl viento sopla donde quiere: t\u00fa oyes su voz, pero no sabes de d\u00f3nde viene ni a d\u00f3nde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Esp\u00edritu.\u00bb<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfC\u00f3mo es posible todo esto?\u00bb, le volvi\u00f3 a preguntar Nicodemo.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00ab\u00bfT\u00fa, que eres maestro en Israel, no sabes estas cosas? Te aseguro que nosotros hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio.<\/p>\n<p>Si no creen cuando les hablo de las cosas de la tierra, \u00bfc\u00f3mo creer\u00e1n cuando les hable de las cosas del cielo?<\/p>\n<p>Nadie ha subido al cielo, sino el que descendi\u00f3 del cielo, el Hijo del hombre que est\u00e1 en el cielo.<\/p>\n<p>De la misma manera que Mois\u00e9s levant\u00f3 en alto la serpiente en el desierto, tambi\u00e9n es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todos los que creen en \u00e9l tengan Vida eterna.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00ab\u00a1Felices los que creen sin haber visto!\u00bb, me parece que puede transformarse en la frase de esta semana que nos acompa\u00f1e, en este tiempo en el que parece que vemos cada vez menos. Sin embargo, Jes\u00fas est\u00e1 mostr\u00e1ndonos su llaga, su costado, dici\u00e9ndonos: \u00abEsta es la prueba de mi amor. Yo te amo porque estas marcas, este dolor lo sufr\u00ed por vos\u00bb. Hace unos d\u00edas, o no s\u00e9, alguien alguna vez me pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfC\u00f3mo es esto de que la fe es un don?, \u00bfc\u00f3mo es posible que alguien tenga fe y otros no?, \u00bfc\u00f3mo puede ser que Dios les d\u00e9 la fe a algunos y a otros no?\u00bb. Bueno, es todo un tema que supera lo que podemos decir en un audio. Solo me animo a decirte que es bueno preguntarse, cuestionarse. Es bueno cuestionarse con esp\u00edritu abierto para poder encontrar respuestas que afirmen lo que creemos, que ayuden a creer mejor. La fe no es para tontos, como decimos a veces. No, no es para tontos, creer es de inteligentes. Es, a veces, medio despectivo aquellos que creen que los que tienen fe son medios tontos o no quieren pensar, al contrario. Por eso, como Tom\u00e1s, tambi\u00e9n a veces dudar nos ayuda a afirmar nuestra fe. La duda de Tom\u00e1s se convirti\u00f3 en un \u00abSe\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo\u00bb.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas utiliza todas nuestras debilidades para confirmarnos en la fe, para que creamos m\u00e1s. Sin embargo, retomando un poco lo de reci\u00e9n, en realidad es m\u00e1s l\u00f3gico poder llegar a argumentar la fe que argumentar el sin sentido, el ate\u00edsmo. Pero bueno, ese es otro tema. Por ahora es bueno quedarse con lo esencial. No creer\u00edamos en Cristo si no hubi\u00e9ramos recibido una gracia que viene de lo alto, de arriba, si no hubi\u00e9ramos sido atra\u00eddos por el Padre. As\u00ed lo dice Jes\u00fas: \u00abNadie viene a m\u00ed si mi Padre no lo atrae\u00bb. Eso quiere decir que el impulso interior para acercarnos a Jes\u00fas viene como don, ahora\u2026 la respuesta a ese impulso depende de nuestra libertad, de nuestra elecci\u00f3n, que de alguna manera nunca es definitiva, nunca podemos decir \u00abya est\u00e1\u00bb, ya creo en forma plena y completa, ya alcanc\u00e9 la meta, ya termin\u00e9. Siempre hay que volver a empezar, volver a creer, confiar, decir que s\u00ed una vez m\u00e1s, abandonarse m\u00e1s, aceptar m\u00e1s, ser cada d\u00eda m\u00e1s feliz de la mano de Jes\u00fas que nos lleva as\u00ed al cielo con alegr\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso en Algo del Evangelio de hoy, de alguna manera, nos ayuda a considerar este misterio incre\u00edble, aunque es cre\u00edble, aunque parezca contradictorio, el misterio de tener fe. Felices los que creen que es posible renacer de lo alto, nacer de nuevo, volver a empezar. Felices los que creen en estas palabras de Jes\u00fas, las palabras que Nicodemo no pudo entender en su momento y que nosotros hoy volvemos a escuchar. Felices los que creen y conf\u00edan, porque la confianza da felicidad, la confianza en Jes\u00fas, la confianza en su Palabra nos pone en una \u00f3rbita diferente, por decir as\u00ed, porque nos ayuda a despojarnos un poco de toda pretensi\u00f3n de tenerlo todo bajo nuestro dominio, todo controlado, las personas y las cosas, las situaciones, el futuro, el pasado. No. Feliz el que es sencillo, el que no es rebuscado y cree con convicci\u00f3n sin esperar comprobaciones \u00abcient\u00edficas\u00bb a todo lo que pasa \u2013aunque la ciencia hace mucho bien, pero ese es otro tema\u2013, a todo lo que ve, o sea, buscar todo el d\u00eda comprobaci\u00f3n de todo lo que ve. Feliz el que ve m\u00e1s all\u00e1 de lo que ve. Pero en eso que ve, descubre cosas buenas, cosas lindas, cosas verdaderas y no se queda en lo superficial, en lo mundano, en lo feo que se ve de afuera.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas dijo a Nicodemo: \u00abUstedes tienen que renacer de lo alto\u00bb. \u00bfNo ser\u00e1 que vos y yo tambi\u00e9n, que nosotros tambi\u00e9n? \u00bfNo ser\u00e1 que nosotros necesitamos volver a nacer de tantas cosas que han muerto en nuestra vida? Volv\u00e9 a nacer, mir\u00e1 a tu coraz\u00f3n, date cuenta que ten\u00e9s mucho todav\u00eda para vivir, para dar, ten\u00e9s mucho que resucitar tambi\u00e9n. La Pascua es volver a nacer. Siempre se puede volver a nacer en lo espiritual. Nunca pienses que est\u00e1s muerto. No te quedes ah\u00ed tirado, no pienses que el pecado te derrot\u00f3. Jam\u00e1s. Jam\u00e1s con Jes\u00fas el pecado nos derrotar\u00e1, aunque tengas muchos a\u00f1os, aunque est\u00e9s enfermo y tu cuerpo no pueda m\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>Lo importante es que no muera tu interior, tus ganas de creer y vivir, de ser feliz, de darte cuenta de que ten\u00e9s a alguien para amar al lado tuyo.<\/em><\/p>\n<p><em>Una vez, visitando a una se\u00f1ora enferma, postrada le pregunt\u00e9 c\u00f3mo se sent\u00eda, me dijo: \u00abPadre, me duele mucho el cuerpo, pero lo peor, lo que m\u00e1s me duele, es el alma\u00bb. Ten\u00eda motivos para quejarse y sentirse mal, pero en su dolor supo percibir que el peor dolor de todos es el del alma, el de estar muertos en vida. Nosotros hoy podemos elegir la vida o la muerte, elegir el amor o el ego\u00edsmo. Nosotros podemos renacer de lo alto. Podemos creer m\u00e1s, tener m\u00e1s vida y ser felices junto a Jes\u00fas. H\u00e1blale, esc\u00fachalo, abrile tu coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a Nicodemo: \u00abUstedes tienen que renacer de lo alto.\u00bb \u00abEl viento sopla donde quiere: t\u00fa oyes su voz, pero no sabes de d\u00f3nde viene ni a d\u00f3nde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Esp\u00edritu.\u00bb \u00ab\u00bfC\u00f3mo es posible todo esto?\u00bb, le volvi\u00f3 a preguntar Nicodemo. Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00ab\u00bfT\u00fa, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6007,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[10],"class_list":["post-6006","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-juan","tag-juan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6006","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6006"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6006\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6010,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6006\/revisions\/6010"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6007"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6006"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6006"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6006"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}