{"id":6017,"date":"2025-05-01T00:00:39","date_gmt":"2025-05-01T03:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6017"},"modified":"2025-04-30T17:45:31","modified_gmt":"2025-04-30T20:45:31","slug":"ii-jueves-de-pascua-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/ii-jueves-de-pascua-2\/","title":{"rendered":"II Jueves de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6017-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/01-mayo-audio-II-JuevesPascua-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/01-mayo-audio-II-JuevesPascua-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/01-mayo-audio-II-JuevesPascua-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/01-mayo-audio-II-JuevesPascua-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>El que viene de lo alto est\u00e1 por encima de todos. El que es de la tierra pertenece a la tierra y habla de la tierra. El que vino del cielo da testimonio de lo que ha visto y o\u00eddo, pero nadie recibe su testimonio. El que recibe su testimonio certifica que Dios es veraz.<\/p>\n<p>El que Dios envi\u00f3 dice las palabras de Dios, porque Dios le da el Esp\u00edritu sin medida. El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en sus manos. El que cree en el Hijo tiene Vida eterna. El que se niega a creer en el Hijo no ver\u00e1 la Vida, sino que la ira de Dios pesa sobre \u00e9l.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00abFelices los que creen sin haber visto\u00bb. Felices los que todav\u00eda conf\u00edan en que Jes\u00fas resucitado est\u00e1 entre nosotros, aunque a veces no tengamos las pruebas que pretendemos. Felices los que creen que esas llagas fueron el motivo de la sanaci\u00f3n y que las llagas y las heridas de nuestra vida tambi\u00e9n son causas de sanaci\u00f3n para nosotros y para los dem\u00e1s. Felices los que creemos que creer nos hace felices.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Me animo a volver a decirte una vez y otra vez, y a m\u00ed tambi\u00e9n: \u00abNo te canses de escuchar, no te canses de volver a empezar, no te canses de escuchar la Palabra de Dios, que es escuchar a Dios mismo. Si te cansaste de los audios, por lo menos escuch\u00e1 el Evangelio. Es lo m\u00ednimo que te pido\u00bb. Escuch\u00e1 la Palabra de Dios. Solo el que escucha siempre es capaz de volver a levantarse, de volver a empezar, de volver a creer y de darse cuenta de que la fe alegra el coraz\u00f3n. La fe entra por los o\u00eddos.<\/em><\/p>\n<p><em>Casi sin querer me pas\u00f3 algo muy lindo pensando en qu\u00e9 decir en el audio de hoy. Hoy ten\u00eda ganas de comentar algo sobre la necesidad que tenemos de escuchar para creer, quer\u00eda seguir con el tema de la fe, algo bastante obvio, pero que siempre hay que volver a repetir, y me acord\u00e9 de que san Pablo habla algo sobre esto en alguna de sus cartas. Busqu\u00e9 mi Biblia, esa que quiero tanto y que me acompa\u00f1a desde que me decid\u00ed seguir a Cristo m\u00e1s de cerca, y la abr\u00ed con la intenci\u00f3n de encontrar en alguna Carta de San Pablo lo que recordaba remotamente, pero con pocas esperanzas porque no me acordaba bien en d\u00f3nde estar\u00eda. Providencialmente abr\u00ed en la Carta a los Romanos en el cap\u00edtulo 10, vers\u00edculo 14 donde dice: \u00abPero \u00bfc\u00f3mo invocarlo sin creer en \u00e9l? \u00bfY c\u00f3mo creer, sin haber o\u00eddo hablar de \u00e9l? \u00bfY c\u00f3mo o\u00edr hablar de \u00e9l, si nadie lo predica? \u00bfY qui\u00e9nes predicar\u00e1n, sino se los env\u00eda?\u00bb. Una maravilla, todav\u00eda estoy impresionado de c\u00f3mo suceden a veces las cosas. Todo lo que deseo que pase d\u00eda a d\u00eda con estos audios se sintetiza en esta frase. Todo lo que desea el Padre que nos pase a cada uno de nosotros se explica en estas palabras de san Pablo. Para invocar a Jes\u00fas tenemos que creer en \u00e9l, para creer en \u00e9l tenemos que escuchar, para escuchar sobre \u00e9l, alguien tiene que hablar sobre \u00e9l y para hablar sobre Jes\u00fas alguien tiene que haber sido enviado a cumplir esa misi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas es el enviado desde el cielo por el Padre. Enviado desde la eternidad para hablarnos de su Padre, el tuyo y el m\u00edo. Te dir\u00eda que una de las misiones m\u00e1s importantes de Jes\u00fas es mostrarnos el verdadero rostro de Dios que es Padre, Padre con todas las letras y con letras may\u00fasculas, Padre en serio, infinitamente m\u00e1s Padre de todo lo que te pod\u00e9s imaginar. As\u00ed lo dice Algo del Evangelio de hoy: \u00abEl que Dios envi\u00f3 dice las palabras de Dios, porque Dios le da el Esp\u00edritu sin medida. El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en sus manos\u00bb. Es necesario comprender esto para que nuestra fe sea m\u00e1s plena. No es cuesti\u00f3n de creer cualquier cosa, hay que creer lo que Dios quiere que creamos. Hay que usar bien la palabra fe. Dios Padre envi\u00f3 a su Hijo para que diga sus palabras, para que hable en su nombre gracias a que los dos tienen un mismo Esp\u00edritu. El Padre puso todo en las manos de su Hijo y todo lo que escuchamos decir de Jes\u00fas es lo que dice el Padre. Por eso o\u00edr hablar a Jes\u00fas es o\u00edr hablar al Padre y o\u00edr hablar de Jes\u00fas es o\u00edr hablar del Padre, y por eso alguien tiene que predicar esto, alguien tiene que hablar de las palabras de Jes\u00fas, para que escuch\u00e1ndolo a \u00e9l a todos los hombres puedan escuchar lo que el Padre del Cielo nos quiere decir: Los perdono, tengo misericordia de cada uno, quiero darles un abrazo de perd\u00f3n, vuelvan a m\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfTe das cuenta por qu\u00e9 es tan importante escuchar, o\u00edr hablar a Jes\u00fas y o\u00edr hablar de Jes\u00fas? \u00bfTe das cuenta de por qu\u00e9 creer en Jes\u00fas nos hace veraces, de por qu\u00e9 creer en sus palabras nos da Vida eterna? Porque no hay otra palabra de Dios Padre para nosotros que no sea una palabra de amor, de verdad, de consuelo, de \u00e1nimo, de correcci\u00f3n, de perd\u00f3n, de reproche cari\u00f1oso.<\/em><\/p>\n<p><em>Todo para nuestro bien, todo para andar en la verdad y para amar.<\/em><\/p>\n<p><em>No nos cansemos de escuchar, no te canses de escuchar. No te canses de o\u00edr la palabra de Dios. Si escuch\u00e1s con constancia, cuando menos te des cuenta vas a tener m\u00e1s Vida. Vida con may\u00fascula, vida que no muere, aunque ande rondando la muerte. Vida que no se acaba, aunque las cosas se acaben. Por favor, no te canses de escuchar y no te canses de predicar. Todos somos enviados tambi\u00e9n a hablar de Jes\u00fas. No me canso de escuchar testimonios de personas que escucharon con sinceridad y con constancia la Palabra de Dios. No me canso de leer los testimonios que nos dejan en nuestra p\u00e1gina cont\u00e1ndonos lo bien que les ha hecho escuchar la Palabra de Dios. No te canses de ser ap\u00f3stol de Jes\u00fas y de enviar la Palabra de Dios a otros para que se den cuenta que no hay nada m\u00e1s lindo que, d\u00eda a d\u00eda, escuchar lo que Dios nos quiere decir.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El que viene de lo alto est\u00e1 por encima de todos. El que es de la tierra pertenece a la tierra y habla de la tierra. El que vino del cielo da testimonio de lo que ha visto y o\u00eddo, pero nadie recibe su testimonio. El que recibe su testimonio certifica que Dios es veraz. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6018,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[10],"class_list":["post-6017","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-juan","tag-juan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6017","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6017"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6017\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6022,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6017\/revisions\/6022"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6018"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6017"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6017"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6017"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}