{"id":6033,"date":"2025-05-04T00:00:15","date_gmt":"2025-05-04T03:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6033"},"modified":"2025-05-03T11:47:43","modified_gmt":"2025-05-03T14:47:43","slug":"iii-domingo-de-pascua-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/iii-domingo-de-pascua-2\/","title":{"rendered":"III Domingo de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6033-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/04-mayo-audio-III-DomingoPascua-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/04-mayo-audio-III-DomingoPascua-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/04-mayo-audio-III-DomingoPascua-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/04-mayo-audio-III-DomingoPascua-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas se apareci\u00f3 otra vez a los disc\u00edpulos a orillas del mar de Tiber\u00edades. Sucedi\u00f3 as\u00ed: estaban juntos Sim\u00f3n Pedro, Tom\u00e1s, llamado el Mellizo, Natanael, el de Can\u00e1 de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Sim\u00f3n Pedro les dijo: &#8220;Voy a pescar&#8221;. Ellos le respondieron: &#8220;Vamos tambi\u00e9n nosotros&#8221;. Salieron y subieron a la barca. Pero esa noche no pescaron nada.<\/p>\n<p>Al amanecer, Jes\u00fas estaba en la orilla, aunque los disc\u00edpulos no sab\u00edan que era \u00e9l.<\/p>\n<p>Jes\u00fas les dijo: &#8220;Muchachos, \u00bftienen algo para comer?&#8221;. Ellos respondieron: &#8220;No&#8221;.<\/p>\n<p>\u00c9l les dijo: &#8220;Tiren la red a la derecha de la barca y encontrar\u00e1n&#8221;. Ellos la tiraron y se llen\u00f3 tanto de peces que no pod\u00edan arrastrarla.<\/p>\n<p>El disc\u00edpulo al que Jes\u00fas amaba dijo a Pedro: &#8220;\u00a1Es el Se\u00f1or!&#8221;. Cuando Sim\u00f3n Pedro oy\u00f3 que era el Se\u00f1or, se ci\u00f1\u00f3 la t\u00fanica, que era lo \u00fanico que llevaba puesto, y se tir\u00f3 al agua.<\/p>\n<p>Los otros disc\u00edpulos fueron en la barca, arrastrando la red con los peces, porque estaban s\u00f3lo a unos cien metros de la orilla.<\/p>\n<p>Al bajar a tierra vieron que hab\u00eda fuego preparado, un pescado sobre las brasas y pan.<\/p>\n<p>Jes\u00fas les dijo: &#8220;Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar&#8221;.<\/p>\n<p>Sim\u00f3n Pedro subi\u00f3 a la barca y sac\u00f3 la red a tierra, llena de peces grandes: eran ciento cincuenta y tres y, a pesar de ser tantos, la red no se rompi\u00f3.<\/p>\n<p>Jes\u00fas les dijo: &#8220;Vengan a comer&#8221;. Ninguno de los disc\u00edpulos se atrev\u00eda a preguntarle: &#8220;\u00bfQui\u00e9n eres?&#8221;, porque sab\u00edan que era el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Jes\u00fas se acerc\u00f3, tom\u00f3 el pan y se lo dio, e hizo lo mismo con el pescado.<\/p>\n<p>Esta fue la tercera vez que Jes\u00fas resucitado se apareci\u00f3 a sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de comer, Jes\u00fas dijo a Sim\u00f3n Pedro: &#8220;Sim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme amas m\u00e1s que estos?&#8221;. \u00c9l le respondi\u00f3: &#8220;S\u00ed, Se\u00f1or, t\u00fa sabes que te quiero&#8221;. Jes\u00fas le dijo: &#8220;Apacienta mis corderos&#8221;.<\/p>\n<p>Le volvi\u00f3 a decir por segunda vez: &#8220;Sim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme amas?&#8221;. \u00c9l le respondi\u00f3: &#8220;S\u00ed, Se\u00f1or, sabes que te quiero&#8221;. Jes\u00fas le dijo: &#8220;Apacienta mis ovejas&#8221;.<\/p>\n<p>Le pregunt\u00f3 por tercera vez: &#8220;Sim\u00f3n, hijo de Juan, \u00bfme quieres?&#8221;. Pedro se entristeci\u00f3 de que por tercera vez le preguntara si lo quer\u00eda, y le dijo: &#8220;Se\u00f1or, t\u00fa lo sabes todo; sabes que te quiero&#8221;. Jes\u00fas le dijo: &#8220;Apacienta mis ovejas.<\/p>\n<p>Te aseguro que cuando eras joven, t\u00fa mismo te vest\u00edas e ibas a donde quer\u00edas. Pero cuando seas viejo, extender\u00e1s tus brazos, y otro te atar\u00e1 y te llevar\u00e1 a donde no quieras&#8221;.<\/p>\n<p>De esta manera, indicaba con qu\u00e9 muerte Pedro deb\u00eda glorificar a Dios. Y despu\u00e9s de hablar as\u00ed, le dijo: &#8220;S\u00edgueme&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Hoy es uno de esos d\u00edas que bastar\u00eda con solo escuchar el Evangelio para disfrutar de tanta Palabra de Dios tan linda, tan reconfortante, tan llena de esperanza, llena de simbolismos que ser\u00eda largu\u00edsimo de explicarlo todo; y como ya sab\u00e9s, como ya sabemos, no es el fin de estos audios, por eso lo llamamos Algo del Evangelio. Solo pretendo que esto sea como un empuj\u00f3n para que cada uno se anime a rezar, solo o con otros, con tu familia, con tu marido, con tu mujer, con quien quieras, con alg\u00fan enfermo que visit\u00e1s, que s\u00e9 que muchos lo hacen, por eso es para animarse a rezar con otros sobre lo que Jes\u00fas nos dice a cada uno. No es dif\u00edcil, es cuesti\u00f3n de animarse, de preguntarle al texto qu\u00e9 crees que es lo que te dice, de preguntarle a Jes\u00fas qu\u00e9 es lo que \u00e9l te quiere decir concretamente y de terminar dici\u00e9ndole a \u00e9l lo que a nuestro coraz\u00f3n se le ocurre decirle. Tan sencillo y complicado como un di\u00e1logo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>De eso se trata en definitiva la oraci\u00f3n, de un di\u00e1logo. De eso se trata la escucha de la Palabra de Dios, de un di\u00e1logo de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n, como el di\u00e1logo que tuvo Jes\u00fas hoy con Pedro, esper\u00e1ndolo con el fuego, pan y pescados, a la orilla del mar cuando \u00e9l volv\u00eda de pescar, de trabajar, de haber perdido de alg\u00fan modo la esperanza. Eso es un amigo, aquel que te espera con todo preparado para hablar, para sacar lo mejor que tenemos desde adentro.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas hizo eso con Pedro y eso quiere hacer con vos y conmigo cada vez que nos acercamos a \u00e9l para rezar, para escucharlo y para hablarle. Quiere sacarnos desde el fondo del coraz\u00f3n palabras de amor y compromiso, pero palabras sinceras, sin doblez. \u00abSe\u00f1or, t\u00fa lo sabes todo; sabes que te quiero\u00bb, termin\u00f3 diciendo Pedro, termin\u00f3 reconociendo.<\/em><\/p>\n<p><em>Qu\u00e9 lindo que Pedro haya terminado por reconocerse d\u00e9bil y humilde. Qu\u00e9 lindo que Pedro nos ayude a tener un di\u00e1logo sincero con Jes\u00fas, como \u00e9l termin\u00f3 teni\u00e9ndolo. Dicho de otro modo, de otra forma, la respuesta ser\u00eda algo as\u00ed: \u00abSe\u00f1or, la verdad que no s\u00e9 nada, cada d\u00eda s\u00e9 menos de mi mismo, solo s\u00e9 que quiero quererte, que quiero darte algo de mi vida, porque cuando cre\u00ed que te amaba \u2013\u00bfte acord\u00e1s?\u2013 con toda el alma y te promet\u00ed todo, te traicion\u00e9 como un peque\u00f1o, como un gran traicionero; en cambio ahora, que reconozco que no puedo, que reconozco que te quiero pero como puedo y pongo mi confianza en tu coraz\u00f3n, reci\u00e9n ah\u00ed, puedo seguirte con sinceridad, con profundidad y para siempre\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Le pido a Jes\u00fas, para vos y para m\u00ed, que este simple comentario de hoy, en este domingo, nos ayuden a tener un di\u00e1logo profundo y sincero con nuestro Maestro, que est\u00e1 siempre a la orilla de nuestra vida, a la orilla de nuestro coraz\u00f3n esper\u00e1ndonos a cada uno de nosotros, siempre con algo para alimentar nuestro coraz\u00f3n, para darnos de comer, como en la Eucarist\u00eda, como su Palabra; esper\u00e1ndonos para hablar y sacar desde adentro de nosotros lo mejor que tenemos todos, la capacidad de amar que el mismo Padre del Cielo nos dio, pero que muchas veces por la arrogancia de nuestro coraz\u00f3n no sabemos llevar a la pr\u00e1ctica, no sabemos amar como \u00e9l nos ama.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas se apareci\u00f3 otra vez a los disc\u00edpulos a orillas del mar de Tiber\u00edades. 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