{"id":6105,"date":"2025-05-17T00:00:10","date_gmt":"2025-05-17T03:00:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6105"},"modified":"2025-05-15T08:19:20","modified_gmt":"2025-05-15T11:19:20","slug":"iv-sabado-de-pascua-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/iv-sabado-de-pascua-2\/","title":{"rendered":"IV S\u00e1bado de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6105-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/17-mayo-audio-IV-SabadoPascua-C.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/17-mayo-audio-IV-SabadoPascua-C.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/17-mayo-audio-IV-SabadoPascua-C.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/17-mayo-audio-IV-SabadoPascua-C.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abSi ustedes me conocen, conocer\u00e1n tambi\u00e9n a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto.\u00bb<\/p>\n<p>Felipe le dijo: \u00abSe\u00f1or, mu\u00e9stranos al Padre y eso nos basta.\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abFelipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, \u00bfy todav\u00eda no me conocen? El que me ha visto, ha visto al Padre. \u00bfC\u00f3mo dices: &#8220;Mu\u00e9stranos al Padre&#8221;? \u00bfNo crees que yo estoy en el Padre y que el Padre est\u00e1 en m\u00ed? Las palabras que digo no son m\u00edas: el Padre que habita en m\u00ed es el que hace las obras.<\/p>\n<p>Cr\u00e9anme: yo estoy en el Padre y el Padre est\u00e1 en m\u00ed. Cr\u00e9anlo, al menos, por las obras.<\/p>\n<p>Les aseguro que el que cree en m\u00ed har\u00e1 tambi\u00e9n las obras que yo hago, y a\u00fan mayores, porque yo me voy al Padre. Y yo har\u00e9 todo lo que ustedes pidan en mi Nombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si ustedes me piden algo en mi Nombre, yo lo har\u00e9.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>En este s\u00e1bado llegamos al final de la cuarta semana del tiempo pascual. Espero que est\u00e9s disfrutando de escuchar la Palabra de Dios, especialmente del evangelio de San Juan que es una delicia y que seguiremos disfrutando durante todo este tiempo. Alguna vez me dijeron: \u201cPadre, me estoy volviendo adicto a la Palabra de Dios\u201d. S\u00e9 que suena fuerte decirlo as\u00ed, as\u00ed me lo dijeron, y obviamente es una manera de expresar algo m\u00e1s profundo, las palabras no alcanzan cuando hay que decir algo muy grande; pero qu\u00e9 lindo ser\u00eda que podamos realmente sentir y comprender que no deber\u00edamos pasar ni siquiera un d\u00eda sin escuchar la palabra de Dios, la palabra que \u00c9l quiere dirigirnos cada d\u00eda, al coraz\u00f3n, a lo m\u00e1s profundo. Ser\u00eda una linda \u201cadicci\u00f3n\u201d que no nos har\u00eda mal. En realidad, deber\u00edamos decirlo bien, la palabra de Dios tiene y quiere ser nuestro deleite, nuestro deseo verdadero, que atraiga, que cautive, vamos juntos as\u00ed, sigamos transitando este camino maravilloso de profundizar el mensaje m\u00e1s lindo que podemos experimentar.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, vivimos en un mundo que a veces se burla de los sanos \u201cexcesos con Dios\u201d. Nos pueden llegar a decir fan\u00e1ticos por estar mucho con \u00c9l. Podemos ser \u201cfan\u00e1ticos\u201d de cualquier cosa en esta tierra y nadie se va a escandalizar, ahora\u2026 si sos \u201cfan\u00e1tico\u201d de Dios, de Jes\u00fas, parece una exageraci\u00f3n, \u00a1pareces un \u201cfan\u00e1tico\u201d se dice!, o sea alguien que no piensa, que no piensa por s\u00ed mismo. Obviamente, Jes\u00fas no quiere fan\u00e1ticos, Dios Padre no quiere mascotitas, no quiere esclavos, sino que quiere hijos, pero hijos en serio, que tengan en su coraz\u00f3n solo una linda y \u00fanica obsesi\u00f3n, enamorarse de \u00c9l. Me gusta mucho esta oraci\u00f3n de un jesuita, que volv\u00ed a leerla en estos d\u00edas despu\u00e9s de mucho tiempo: \u201c\u00a1Enam\u00f3rate! Nada puede importar m\u00e1s que encontrar a Dios. Es decir, enamorarse de \u00c9l de una manera definitiva y absoluta. Aquello de lo que te enamoras atrapa tu imaginaci\u00f3n, y acaba por ir dejando su huella en todo. Ser\u00e1 lo que decida qu\u00e9 es lo que te saca de la cama en la ma\u00f1ana, qu\u00e9 haces con tus atardeceres, en qu\u00e9 empleas tus fines de semana, lo que lees, lo que conoces, lo que rompe tu coraz\u00f3n, y lo que te sobrecoge de alegr\u00eda y gratitud. \u00a1Enam\u00f3rate! \u00a1Permanece en el amor! Todo ser\u00e1 de otra manera\u201d Bueno, una linda y sabia manera de enamorarnos de alguien es sentarse a escucharlo. Eso es lo que proponemos cada d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo lindo que podemos pedir es esto, Algo del Evangelio de hoy es una buena oportunidad para animarse a pedir y pedir: \u201cSi ustedes me piden algo en mi Nombre, yo lo har\u00e9.\u00bb Pidamos creer, pidamos enamorarnos de Jes\u00fas, pidamos confiar y tener fe, creerle a \u00c9l. Es posible vivir distinto, es posible creer que conocer a Jes\u00fas es conocer a Dios Padre. No necesitamos que nos muestren nada, no necesitamos como a Felipe que nos muestren m\u00e1s que a Jes\u00fas. \u201c\u00bfNo crees que yo estoy en el Padre y que el Padre est\u00e1 en m\u00ed? Las palabras que digo no son m\u00edas: el Padre que habita en m\u00ed es el que hace las obras.\u201d Nuestro Padre del Cielo, aquel que todos anhelamos en nuestro interior, aquel que todos anhelan, aunque no se den cuenta, es el que se manifest\u00f3 en Jes\u00fas, en todo lo que hizo y dijo. Por eso escuchar a Jes\u00fas es escuchar a nuestro Pap\u00e1 del Cielo y no deber\u00edamos esperar nada m\u00e1s. La fe sencilla y simple es la que no necesita ni espera nada m\u00e1s que las palabras del Hijo, de Jes\u00fas, porque tiene una certeza profunda que nada podr\u00e1 quitarle. Es entendible, como le pas\u00f3 a Felipe y a los disc\u00edpulos, que a veces esperemos m\u00e1s, que necesitemos manifestaciones m\u00e1s visibles, por decirlo de alg\u00fan modo, sin embargo, en la medida que crecemos en la fe en realidad nos vamos \u201cconformando\u201d, por decirlo de alguna manera, con menos, que, en el fondo, es m\u00e1s. El que pretende m\u00e1s de lo que Jes\u00fas da, es el eterno insatisfecho, el ni\u00f1o caprichoso que no se conforma con lo que tiene, y por lo tanto al pedir m\u00e1s se pierde lo que tiene. En cambio, el que sabe que Jes\u00fas lo es todo, que su palabra lo es todo, que la Eucarist\u00eda es todo, que el perd\u00f3n es todo, tiene todo porque no pretende lo que no puede alcanzar y acepta lo que Jes\u00fas quiere darle, y aunque pueda por momentos aspirar a m\u00e1s, cosa l\u00f3gica y que ayuda, se alegra con el ritmo de Dios, con su pedagog\u00eda y su paciencia.<\/em><\/p>\n<p><em>Que Mar\u00eda nos ayude a enamorarnos m\u00e1s, cada d\u00eda m\u00e1s de lo que vale realmente la pena, de Jes\u00fas y de su obra, de sus palabras, de su coraz\u00f3n y por medio de \u00c9l, del Padre. \u201c\u00a1Enam\u00f3rate! \u00a1Permanece en el amor! Todo ser\u00e1 de otra manera\u201d Es lo que desea Mar\u00eda de nosotros, hoy y siempre. El gozo de Mar\u00eda es que, gracias a ella, descubramos m\u00e1s y m\u00e1s el amor de Jes\u00fas; el gozo de Jes\u00fas es que, gracias a su amor, descubramos el del Padre. Pidamos eso en su nombre que \u00c9l nos lo conceder\u00e1.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abSi ustedes me conocen, conocer\u00e1n tambi\u00e9n a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto.\u00bb Felipe le dijo: \u00abSe\u00f1or, mu\u00e9stranos al Padre y eso nos basta.\u00bb Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abFelipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, \u00bfy todav\u00eda no me conocen? El que me ha visto, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6106,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[10],"class_list":["post-6105","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-juan","tag-juan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6105","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6105"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6105\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6109,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6105\/revisions\/6109"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6106"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6105"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6105"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6105"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}