{"id":6115,"date":"2025-05-19T00:00:35","date_gmt":"2025-05-19T03:00:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6115"},"modified":"2025-05-18T08:47:26","modified_gmt":"2025-05-18T11:47:26","slug":"v-lunes-de-pascua-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/v-lunes-de-pascua-2\/","title":{"rendered":"V Lunes de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6115-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/19-mayo-audio-V-LunesPascua-C-.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/19-mayo-audio-V-LunesPascua-C-.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/19-mayo-audio-V-LunesPascua-C-.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/19-mayo-audio-V-LunesPascua-C-.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abEl que recibe mis mandamientos y los cumple, ese es el que me ama; y el que me ama ser\u00e1 amado por mi Padre, y yo lo amar\u00e9 y me manifestar\u00e9 a \u00e9l.\u00bb<\/p>\n<p>Judas -no el Iscariote- le dijo: \u00abSe\u00f1or, \u00bfpor qu\u00e9 te vas a manifestar a nosotros y no al mundo?\u00bb<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abEl que me ama ser\u00e1 fiel a mi palabra, y mi Padre lo amar\u00e1; iremos a \u00e9l y habitaremos en \u00e9l. El que no me ama no es fiel a mis palabras. La palabra que ustedes oyeron no es m\u00eda, sino del Padre que me envi\u00f3.<\/p>\n<p>Yo les digo estas cosas mientras permanezco con ustedes. Pero el Par\u00e1clito, el Esp\u00edritu Santo, que el Padre enviar\u00e1 en mi Nombre, les ense\u00f1ar\u00e1 todo y les recordar\u00e1 lo que les he dicho.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Buen lunes, buen comienzo de semana. Una semana m\u00e1s en este tiempo pascual para seguir pidi\u00e9ndole al Se\u00f1or que nos ayude a experimentar d\u00f3nde realmente podemos encontrarlo, en qu\u00e9 aspectos de nuestra vida el Se\u00f1or est\u00e1 presente. En realidad, por la fe deber\u00edamos decir que est\u00e1 siempre, en todo momento y en todo lugar. Sin embargo, desde nuestro lado, desde nuestra pobre mirada tenemos que seguir busc\u00e1ndolo, tenemos que seguir yendo a esos lugares, a nuestras \u00abgalileas\u00bb, como se dice, a ese lugar de origen donde el Se\u00f1or nos llam\u00f3 alguna vez y nos invit\u00f3 a seguirlo, pero por el olvido y por las cosas de la vida lo hemos dejado de ver.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso, nos hace bien tambi\u00e9n retomar el Evangelio de ayer, domingo, en donde el Se\u00f1or hablaba de la gloria. \u00abAhora el Hijo del hombre \u2013dec\u00eda Jes\u00fas\u2013 ha sido glorificado y Dios ha sido glorificado en \u00e9l\u00bb. Inmediatamente, despu\u00e9s de que Judas sali\u00f3, o sea, de que Judas se decidi\u00f3 a entregarlo, Jes\u00fas habla de su gloria. Por eso la hora de Jes\u00fas es el momento de su entrega. Lleg\u00f3 la hora de entregarse y la entrega de Jes\u00fas es su gloria. \u00a1Qu\u00e9 paradoja que a veces nos cuesta tanto entender a este mundo que busca la gloria por otro lado, por otros caminos!; busca la gloria en el \u00e9xito y en donde todos nos aplaudan, donde todos seamos reconocidos. Sin embargo, la gloria de Jes\u00fas es el momento en el que es entregado y comienza a vivir su pasi\u00f3n. Bueno, continuaremos con esto en estos d\u00edas, porque nosotros tambi\u00e9n tenemos nuestros momentos de gloria, en donde el Se\u00f1or se manifiesta especialmente cuando nos entregamos.<\/em><\/p>\n<p><em>Algo del Evangelio de hoy nos propone una locura para la raz\u00f3n, una locura para nuestros corazones que a veces se resisten a creer un poco. Nos propone traernos el cielo a la tierra, el cielo al coraz\u00f3n, quedarse en nuestro coraz\u00f3n hasta que nos llegue el d\u00eda de poder gozar de su presencia. \u00bfNo te parece una locura? \u00bfTen\u00edas interiorizada esta verdad de fe tantas veces olvidada? \u00abEl que me ama ser\u00e1 fiel a mi palabra, y mi Padre lo amar\u00e1; iremos a \u00e9l y habitaremos en \u00e9l\u00bb. El que ama empieza a vivir el cielo en la tierra, en el coraz\u00f3n, porque el que ama \u00able hace un lugar\u00bb en el coraz\u00f3n al mism\u00edsimo Dios, al Padre, al Hijo y al Esp\u00edritu Santo. \u00bfNos damos cuenta de esta gran verdad? \u00bfNos damos cuenta de que cuando amamos en realidad estamos siendo lo que debemos ser, estamos abri\u00e9ndole las puertas al que nos cre\u00f3 para que encuentre un buen lugar para seguir amando? Demasiada densidad de verdad para un lunes a la ma\u00f1ana. S\u00ed, despertate. S\u00ed, cree que esto es as\u00ed. Dej\u00e1 de mirar el tr\u00e1fico por un momento\u2026. Dej\u00e1 de preparar el desayuno\u2026 Dej\u00e1 tu caf\u00e9, tu mate por un instante. Dej\u00e1 tu celular, tu m\u00f3vil. Dej\u00e1 de hacer lo que pens\u00e1s que es m\u00e1s importante hacer ahora. Volv\u00e9 a escuchar esto: \u00abEl que me ama ser\u00e1 fiel a mi palabra, y mi Padre lo amar\u00e1; iremos a \u00e9l y habitaremos en \u00e9l\u00bb. S\u00ed, as\u00ed, es as\u00ed, es verdad. No es met\u00e1fora, es realidad. Es la realidad de los que aman de verdad, es la realidad de los santos que amaron de un modo \u00fanico y cambiaron el mundo para siempre, es una realidad que puede ser nuestra si creemos verdaderamente.<\/em><\/p>\n<p><em>Por otro lado, Jes\u00fas nos dijo que \u00e9l nos preparar\u00eda un lugar en la casa de su Padre, bueno\u2026 nosotros podemos hacer lo mismo con \u00e9l. Amar, vivir su mandamiento del amor, dejar que \u00e9l ame en nosotros es la mejor manera de empezar a vivir el cielo en la tierra y de no tenerle miedo a lo que vendr\u00e1 y mucho menos a la muerte, es la mejor manera de vivir la vida \u00abcon los pies en la tierra, pero con los ojos en el cielo\u00bb. El que vive as\u00ed, quiere ir a cielo, pero no para escaparle a esta vida tan linda o porque no tiene coraz\u00f3n, sino porque sabe que nada de lo amado en su vida se perder\u00e1, sino todo lo contrario, todo cobrar\u00e1 un mayor sentido, todo se renovar\u00e1 y alcanzar\u00e1 su plenitud, eso que todos buscamos.<\/em><\/p>\n<p><em>Me acuerdo cuando en un entierro una vez una mujer me dijo: \u00abPadre, cuando celebras una misa de entierro, me dan ganas de morirme\u00bb. \u00bfSab\u00e9s en qu\u00e9 sentido me lo dijo? Me dan ganas de ir al cielo.<\/em><\/p>\n<p><em>Yo le dije: \u00abMejor decime \u201cme dan ganas de ir al cielo\u201d\u00bb. Pero esta mujer sent\u00eda eso: ganas de ir al cielo. Y para ir al cielo, hay que morir.<\/em><\/p>\n<p><em>El que vive as\u00ed, simplemente y sencillamente, disfruta de los peque\u00f1os cielos terrenales que son como una imagen del que vendr\u00e1. \u00a1Qu\u00e9 lindo es encontrar personas que disfrutan de los peque\u00f1os cielos de cada d\u00eda, del peque\u00f1o cielo que acarreamos en el alma y nos da fuerza para esperar el definitivo, el que jam\u00e1s se terminar\u00e1! Vos, escuchando todo esto\u2026 \u00bfqu\u00e9 pens\u00e1s? \u00bfQu\u00e9 se te cruza por la cabeza? \u00bfTodav\u00eda segu\u00eds haciendo eso que te tiene distra\u00eddo? \u00bfTodav\u00eda no te alcanza el coraz\u00f3n y la cabeza para comprenderlo? Bueno, es entendible, tenemos que despertarnos, tenemos que permanecer m\u00e1s tiempo, con m\u00e1s amor, con Jes\u00fas\u2026 que siempre permanece con nosotros.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abEl que recibe mis mandamientos y los cumple, ese es el que me ama; y el que me ama ser\u00e1 amado por mi Padre, y yo lo amar\u00e9 y me manifestar\u00e9 a \u00e9l.\u00bb Judas -no el Iscariote- le dijo: \u00abSe\u00f1or, \u00bfpor qu\u00e9 te vas a manifestar a nosotros y no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6116,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[10],"class_list":["post-6115","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-juan","tag-juan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6115","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6115"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6115\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6119,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6115\/revisions\/6119"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6116"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6115"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6115"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6115"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}