{"id":6120,"date":"2025-05-20T00:00:19","date_gmt":"2025-05-20T03:00:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/?p=6120"},"modified":"2025-05-19T08:42:12","modified_gmt":"2025-05-19T11:42:12","slug":"v-martes-de-pascua-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/archivo\/v-martes-de-pascua-2\/","title":{"rendered":"V Martes de Pascua"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-6120-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/20-mayo-audio-V-MartesPascua-C-.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/20-mayo-audio-V-MartesPascua-C-.mp3\">https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/20-mayo-audio-V-MartesPascua-C-.mp3<\/a><\/audio>\n<p><a href=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/20-mayo-audio-V-MartesPascua-C-.zip\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-2583\" src=\"https:\/\/www.algodelevangelio.org\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/descargarMP3-100x100-1.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"100\" \/><\/a>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos:<\/p>\n<p>\u00abLes dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo. \u00a1No se inquieten ni teman! Me han o\u00eddo decir: &#8220;Me voy y volver\u00e9 a ustedes.&#8221; Si me amaran, se alegrar\u00edan de que vuelva junto al Padre, porque el Padre es m\u00e1s grande que yo.<\/p>\n<p>Les he dicho esto antes que suceda, para que cuando se cumpla, ustedes crean.<\/p>\n<p>Ya no hablar\u00e9 mucho m\u00e1s con ustedes, porque est\u00e1 por llegar el Pr\u00edncipe de este mundo: \u00e9l nada puede hacer contra m\u00ed, pero es necesario que el mundo sepa que yo amo al Padre y obro como \u00e9l me ha ordenado.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Palabra del Se\u00f1or<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><em>Escuchamos en el Evangelio del domingo que inmediatamente despu\u00e9s de que Judas sali\u00f3 para hacer lo que ten\u00eda que hacer, para hacer lo que quer\u00eda hacer, que era traicionar a Jes\u00fas, Jes\u00fas comenz\u00f3 a hablar de su gloria, que en definitiva no era otra cosa que la entrega. Y empez\u00f3 de alg\u00fan modo a despedirse de sus amigos, de sus disc\u00edpulos para dejarnos el testamento de su amor, que finalmente sellar\u00eda con su sangre, d\u00e1ndonos el mandamiento nuevo. Jes\u00fas no nos dej\u00f3 un testamento de palabra \u00fanicamente, sino que lo sell\u00f3 con su sangre, lo sell\u00f3 con las obras. Por eso, dir\u00eda un gran santo, san Ignacio de Loyola, que \u00abel amor se da m\u00e1s en las obras que en las palabras\u00bb. Finalmente, Jes\u00fas con sus obras, con su gran obra de la entrega en la cruz nos manifest\u00f3 su amor. En la \u00faltima cena, simplemente anticip\u00f3 con palabras lo que iba a hacer con toda su vida. El mandamiento del amor, que parece imposible, no es otra cosa que lo que \u00e9l mismo hizo por nosotros. Tanto nos am\u00f3 que entreg\u00f3 su vida, pero seguiremos con esto en estos d\u00edas.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>En alg\u00fan momento, cuando empec\u00e9 con esta iniciativa de los audios grabados con el Evangelio de cada d\u00eda \u2013por ah\u00ed empezaste hace poquito, no te acordar\u00e1s, y si sos de los primeros, seguramente tampoco\u2013 empezaba la meditaci\u00f3n tomando alg\u00fan vers\u00edculo de alg\u00fan Salmo que nos hablaba sobre la Palabra de Dios, de su importancia, de su acci\u00f3n en nuestra vida. Creo que ayudaba a entrar de otra manera, para poder hacer una especie de preparaci\u00f3n, que la escucha sea m\u00e1s fecunda. Algo as\u00ed como a lo que en la jerga del campo se lo llama \u00abbarbecho\u00bb, el \u00abbarbecho\u00bb es justamente esa preparaci\u00f3n previa que se le hace o se le hac\u00eda a la tierra para que al caer la semilla tenga m\u00e1s posibilidades de germinar. Bueno, vamos a seguir intentando que al comentario de cada d\u00eda lo preceda un \u00abbarbecho\u00bb de otras palabras. Palabras de otros libros de la Biblia, palabras del d\u00eda anterior, palabras del Evangelio del domingo, palabras de testimonios de otros que viven la fe de manera distinta a la tuya y a la m\u00eda. Todo ayuda si estamos dispuestos a escuchar. Solo hay que aprender a escuchar y sacar provecho y sacar lo bueno de todo. Prest\u00e1 atenci\u00f3n: \u00abMuchas veces no entendemos porque no atendemos\u00bb, dice tambi\u00e9n un gran cuentista argentino. \u00abNo entendemos porque no atendemos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>El Salmo 34 dice as\u00ed: \u00abAp\u00e1rtate del mal y practica el bien, busca la paz y sigue tras ella\u00bb. Algunas traducciones dicen: \u00abY corre tras ella\u00bb. Creo que no hay mejor d\u00eda para escuchar estas palabras del Antiguo Testamento junto con las de Jes\u00fas mientras se desped\u00eda de sus disc\u00edpulos, de sus amigos. \u00bfQui\u00e9n de nosotros no desea la paz del coraz\u00f3n? Cualquier hombre desea vivir esa sensaci\u00f3n del alma, estar en paz, con uno mismo, con los dem\u00e1s, con Dios. En realidad, todas las personas buscan la paz y corren tras ella, lo que pasa es que no todo corren hacia el sentido correcto y no todos saben d\u00f3nde est\u00e1 la paz. Podr\u00edamos decir que la paz es hermana de la felicidad, que el hombre que est\u00e1 feliz tambi\u00e9n siempre est\u00e1 en paz y que encuentra la paz aquel que encuentra la felicidad. Por eso, en el fondo, aquel que busca la felicidad lo que est\u00e1 buscando es la paz del coraz\u00f3n, porque es casi lo mismo.<\/em><\/p>\n<p><em>Entre el Salmo y las palabras de Jes\u00fas de Algo del Evangelio de hoy podemos encontrar la clave de lo que todos deseamos y queremos, pero que muchas veces erramos. Antes de buscar la paz, el Salmo dice claramente: \u00abAp\u00e1rtate del mal y practica el bien\u00bb. Eso quiere decir claramente que la paz no se encuentra en el mal, que del pecado lo \u00fanico que sobreviene es la turbaci\u00f3n y la tristeza o tambi\u00e9n podr\u00edamos decir una paz \u00abficticia y moment\u00e1nea\u00bb. La paz no puede venir como fruto de la mala intenci\u00f3n, de la mentira, del robo, de la deshonestidad, de la extorsi\u00f3n, del ego\u00edsmo, de la pereza, de la avaricia, de la superficialidad pasajera, del enojo, de la ira, de la venganza, de la idolatr\u00eda, de la sensualidad y de tantas cosas m\u00e1s. La paz proviene de la pr\u00e1ctica asidua del bien, la paz es fruto del amor, la paz es don de Jes\u00fas tambi\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p><em>Ah\u00ed se unen las dos puntas: el deseo de estar en paz y aquel que nos da la paz.<\/em><\/p>\n<p><em>Nuestro Maestro es la paz del mundo, que con su amor y su entrega quiere destruir toda enemistad que destruye la paz. Volvamos a escucharlo: \u00abLes dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo\u00bb. \u00a1No se inquieten ni teman! \u00c9l nos da su paz. La paz entonces no es nuestra conquista personal. \u00abLa paz no es algo que se compra\u00bb, como dijo alguna vez el papa Francisco: la felicidad no es una aplicaci\u00f3n que se baja de internet. La paz es don de Jes\u00fas, don del Esp\u00edritu cuando buscamos siempre el bien, el amor, la entrega, el olvido de nosotros mismos por algo m\u00e1s grande. No hay paz sin amor y no hay amor sin lucha. Por eso la paz no es ausencia de problemas. Por eso Jes\u00fas dice que \u00e9l nos da la paz, \u00abpero no como la da el mundo\u00bb. La paz de nuestro coraz\u00f3n puede convivir muchas veces con dificultades, con problemas, con asperezas, con dolores, con sufrimientos, con luchas, con dudas en la fe, con ausencias, carencias profundas, con soledades. Es una paradoja, pero es as\u00ed. No tenemos que inquietarnos. No busquemos la falsa paz del mundo, la que nos quiere liberar de la carga y del amor. Acord\u00e9monos siempre de esto: No hay paz si no hay amor, no hay amor sin lucha y guerra interior. Busquemos la paz y corramos tras ella. Busquemos amar como Jes\u00fas nos am\u00f3 y todo lo dem\u00e1s vendr\u00e1 por a\u00f1adidura.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abLes dejo la paz, les doy mi paz, pero no como la da el mundo. \u00a1No se inquieten ni teman! 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